Aborto Espontáneo: Síntomas, Causas y Tipos
Cuando hablamos de aborto espontáneo, nos referimos a la pérdida involuntaria del embarazo antes de la semana 22 de gestación, o cuando el feto no supera aún los 500gr de peso. El aborto espontáneo, también denominado aborto natural o involuntario, se refiere a la pérdida de un embarazo antes de la semana 20 de gestación o cuando el feto tiene un peso inferior a los 500 gramos. Se estima que entre el 10 y el 25% de los embarazos resultan en un aborto espontáneo.
Es un momento muy duro emocionalmente que suele ir acompañado de sentimientos de pérdida y duelo. Es un tema que con frecuencia se trata como tabú y del que no se suele hablar, lo que puede añadir una sensación de soledad y desamparo e incluso llegar a sentir que se ha hecho algo mal.
La mayor parte de abortos espontáneos suelen ocurrir durante el primer trimestre de embarazo y se vuelven menos probables a medida que el embarazo avanza. Es por lo que muchas veces los médicos aconsejan esperar unas semanas antes de anunciar el embarazo a familiares o amigos.
Tipos de Aborto Espontáneo
En función del momento en el que se suele producir el aborto y la forma en la que se produce podemos encontrar diferentes tipos de abortos espontáneos:
- Amenaza de aborto espontáneo: se trata de un sangrado vaginal, en los casos en los que el sangrado se detiene, el embarazo puede evolucionar de forma normal. Puedes tener cólicos moderados y sangrado vaginal, pero el cuello uterino permanece cerrado. La mitad de las veces el sangrado se detiene y el embarazo evoluciona con normalidad.
- Aborto espontáneo inevitable: ocurre cuando se da una hemorragia que va aumentando y el cuello uterino se abre.
- Aborto espontáneo incompleto: junto con el sangrado sale parte del tejido del embarazo, pero otra parte se queda dentro del útero. parte del tejido del feto o embrión sale del útero, mientras que otra parte queda dentro.
- Aborto espontáneo retenido: se pierde el embarazo, pero los tejidos no salen del cuerpo. se trata de un aborto ocasionado porque el ultrasonido indica que el embrión no cuenta con latido fetal cardíaco, así como la posibilidad de indicar un saco gestacional totalmente vacío sin el embrión. Este tipo de abortos, no suelen ocasionar dolores ni sangrados. La paciente está asintomática (no refiere sangrado ni dolor abdominal), pero al realizar una ecografía se objetiva que el feto ha dejado de desarrollarse y no hay latido cardíaco.
- Aborto espontáneo tardío: se conoce como el aborto natural que tiene lugar con 12 o más semanas de gestación. Se considera un aborto espontáneo tardío cuando este ocurre después de la semana 12 y hasta la semana 22. A partir de la semana 22, se clasifica como muerte fetal intrauterina. El aborto espontáneo tardío es poco común después de la semana 12.
- Aborto diferido: Un aborto diferido, también denominado aborto retenido, es la detención del embarazo sin signos de expulsión espontánea del embrión o el feto de manera inmediata. De ahí el nombre de este tipo de aborto espontáneo, ya que la expulsión del embrión o del feto tiene lugar días o semanas después de que ocurra.
Síntomas del Aborto Espontáneo
Los síntomas del aborto espontáneo pueden variar dependiendo de la etapa del embarazo en la que se presente y del tipo de aborto.
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- Sangrado vaginal: El sangrado es el síntoma más común y puede presentarse en diferentes intensidades. Puede comenzar como un manchado leve y progresar hasta convertirse en un sangrado abundante, similar al de una menstruación intensa. En algunos casos, el sangrado puede contener coágulos o fragmentos de tejido gestacional, lo cual indica que se está expulsando parte del contenido uterino.
- Dolor abdominal y cólicos: Los cólicos abdominales, que suelen ser similares a los de la menstruación, pueden variar en intensidad, desde molestias leves hasta dolor severo. Este dolor generalmente se localiza en la parte baja del abdomen o en la región pélvica, y puede irradiarse hacia la espalda o las piernas.
- Expulsión de tejido o líquido: La expulsión de líquido amniótico o de fragmentos de tejido gestacional a través de la vagina es otro signo claro de aborto espontáneo. Este tejido puede incluir restos del saco gestacional o del feto, dependiendo del momento del embarazo.
- Dolor en la parte baja de la espalda: Algunas mujeres experimentan dolor en la zona lumbar, especialmente si el aborto se encuentra en curso o es inminente.
- Disminución o desaparición de los síntomas del embarazo: En algunos casos, las mujeres pueden notar una disminución repentina en los síntomas típicos del embarazo, como náuseas, sensibilidad en los pechos y fatiga.
- Aceleración del ritmo cardíaco o sensación de mareos: En casos de aborto espontáneo cuando se produce una hemorragia masiva, es posible que se experimenten síntomas como palpitaciones, mareos o desmayos. Estos síntomas suelen estar asociados con la pérdida de sangre y, en situaciones graves, pueden requerir atención médica urgente.
- Fiebre y escalofríos: Aunque menos frecuente, la fiebre puede ser un síntoma de una infección asociada al aborto, especialmente en casos de aborto incompleto o séptico.
- Fatiga extrema o debilidad: La fatiga y la debilidad también pueden aparecer durante un aborto espontáneo, especialmente si se produce un sangrado en cantidad muy abundante.
Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, es fundamental acudir al médico de inmediato. No todos los casos de sangrado o dolor abdominal finalizan en un aborto, pero siempre es recomendable realizar una evaluación médica para determinar la causa y evitar complicaciones.
Síntomas Específicos del Aborto Espontáneo Tardío
Normalmente, el aborto espontáneo tardío comienza con dolor en la parte inferior del abdomen, sobre el hueso púbico o en la zona lumbar. Puede extenderse por toda la pelvis e irradiar hacia la parte interna de los muslos. Muchas mujeres describen este dolor como un dolor menstrual intenso, que puede ser persistente o intermitente, como los calambres. En embarazos avanzados, esto puede asemejarse a las contracciones de parto. A menudo, se presenta con un sangrado abundante, rojo y fresco, que puede contener coágulos. También puede comenzar con la rotura del líquido amniótico. Si ya has sentido movimientos fetales, podrías notar la interrupción de estos como uno de los primeros síntomas.
Es importante contactar con tu matrona o médico si experimentas un sangrado abundante, es decir, si sangras a través de una compresa grande en menos de una hora o si tienes dificultades para controlar el dolor. Si es posible, es bueno contar con el apoyo de alguien cercano que te acompañe. Para aliviar el dolor, puedes tomar paracetamol y aplicar calor mediante una ducha caliente o una bolsa de agua caliente. En ocasiones, el dolor puede requerir atención médica para obtener un alivio más eficaz que el disponible en casa.
Síntomas Específicos del Aborto Retenido
Los síntomas de un aborto retenido pueden variar y muy a menudo no se presenta de la forma en que lo hacen la mayoría de los abortos espontáneos. Esto se debe a un hecho básico: no hay expulsión del embrión del cuerpo de la mujer. En cierto sentido, el cuerpo actúa como si el embarazo todavía estuviera en curso. No es probable que este tipo de aborto espontáneo cause sangrado intenso o dolor intenso, a veces solo hay síntomas muy leves. Es decir, el diagnóstico del aborto diferido se revela de una manera especial, normalmente durante una visita al médico y mediante una ecografía.
Causas del Aborto Espontáneo
El aborto espontáneo generalmente es debido a problemas en el desarrollo del feto o alteraciones en la salud de la madre.
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- Anomalías genéticas: Alrededor de la mitad de los abortos espontáneos se deben a problemas cromosómicos en el feto como un déficit o exceso de cromosomas que impiden el desarrollo adecuado del feto. Número anormal de cromosomas en el óvulo fecundado. Clínicamente, se debe a la incapacidad del embrión o feto para desarrollarse adecuadamente, ya sea por factores genéticos, anomalías cromosómicas o afecciones maternas.
- Afecciones maternas: Enfermedades como la diabetes mal controlada, problemas hormonales, anomalías uterinas, infecciones graves y enfermedades autoinmunes pueden aumentar el riesgo de aborto. Ciertas enfermedades de la madre también pueden aumentar el riesgo de aborto, como por ejemplo diabetes, trombofilia, síndrome antifosfolipídico e hipertensión. Una infección seria, una lesión mayor, problemas inmunitarios u hormonales también pueden provocar un aborto espontáneo.
- Factores externos: La exposición a radiación o sustancias químicas, especialmente en el entorno laboral, podrían influir.
- Edad gestacional avanzada: como por ejemplo si se trata de un embarazo después de los 40 años. Un factor de riesgo muy importante es la edad. El riesgo de aborto se incrementa a partir de los 30 años, haciéndose más grave entre los 35 y los 40 años, y mucho mayor a partir de los 40.
- Anemia gestacional: la anemia durante el embarazo es una afección relativamente común que puede afectar negativamente no sólo al curso del embarazo y el parto, sino también al feto o al recién nacido.
- Infección del tracto urinario (ITU): al fluir más sangre a través de los riñones y verse reducida la capacidad de la vejiga, puede ocurrir que la orina regrese a los uréteres, lo cual puede contribuir al desarrollo de infecciones del tracto urinario durante el embarazo.
Es difícil llegar a saber con precisión por qué se ha producido un aborto espontáneo, pero es muy poco probable que se deba a algo que ha hecho la embarazada. Un ritmo de vida normal y saludable, en el que se realiza ejercicio, se trabaja o se mantienen relaciones sexuales no causan un aborto.
Tratamiento Tras un Aborto Espontáneo
En la mayoría de los casos, el cuerpo logra expulsar todo el embarazo por sí solo. Sin embargo, en algunas situaciones se puede necesitar un procedimiento conocido como raspado para asegurar que el útero quede completamente vacío. El sangrado después de un aborto espontáneo debería disminuir gradualmente hasta desaparecer.
El tratamiento depende del tipo de aborto. En algunos casos, el cuerpo expulsa el tejido de forma natural.
Asimismo, hay que tener en cuenta que cuando se sufre un aborto espontáneo es necesario recibir un tratamiento por parte del médico o la matrona. En el caso de sufrir abortos de repetición, o ya has sufrido algún aborto con anterioridad, conocerás los pasos a seguir.
El manejo del aborto espontáneo diferido puede variar según la situación y las preferencias de la mujer.
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- Manejo expectante: en muchos casos, el cuerpo de la mujer expulsa naturalmente el tejido fetal días o semanas después si el embarazo no evoluciona.
- Dilatación y legrado: si el cuerpo no expulsa todo el tejido fetal de manera natural, se puede realizar un legrado. Este es un procedimiento médico en el que se dilata el cuello uterino y se retiran los tejidos que están dentro del útero.
Recomendaciones para el Futuro
Es común que muchas mujeres que atraviesan un aborto espontáneo se sientan culpables. Es fundamental recordar que no puedes provocar un aborto espontáneo mediante el estrés, el ejercicio físico o el levantamiento de objetos pesados. Tampoco puedes provocarlo volando en avión. Lo que sí puedes hacer durante el embarazo es cuidarte lo mejor posible: alimentarte de manera saludable y variada, hacer ejercicio, descansar cuando sea necesario, evitar fumar, beber alcohol o consumir drogas. Tomar ácido fólico adicional puede tener un efecto protector, ya que el ácido fólico reduce el riesgo de anomalías en el embrión. Sé prudente con los medicamentos y consulta con tu matrona o médico si necesitas tomar alguna medicación. Más allá de eso, solo puedes intentar confiar en que tu cuerpo hará lo que tenga que hacer.
Aunque no siempre es posible prevenir un aborto espontáneo, hay medidas que pueden reducir el riesgo. Estas incluyen mantener un estilo de vida saludable, seguir las indicaciones médicas y evitar el consumo de sustancias nocivas como el alcohol y el tabaco. También es recomendable acudir a controles prenatales regulares y tratar de forma adecuada cualquier enfermedad preexistente.
Después de sufrir un aborto espontáneo, es habitual que la mujer viva una situación traumática. La recuperación emocional tras un aborto espontáneo es un proceso complicado. Es fundamental contar con apoyo emocional y no dudar en buscar ayuda psicológica cuando sea necesario.
En los casos en los que se haya padecido un aborto diferido, lo aconsejable, desde un punto de visto médico, es dejar pasar 2 o 3 ciclos menstruales antes de intentar un nuevo embarazo. Muchas mujeres que han sufrido este tipo de aborto vuelven a quedar embarazadas y tienen una gestación normal.
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