Probabilidades de Embarazo en Gatas Esterilizadas: Todo lo que Necesitas Saber
La esterilización es un procedimiento quirúrgico en el que la mascota pierde la capacidad de reproducirse. En hembras, lo más común es realizar la resección de ovarios u ovarios y útero. La elección de una u otra depende de la historia clínica y del caso en particular. Los ovarios son los productores de las hormonas y por lo tanto son los causantes de las patologías reproductivas por lo que en todos los casos debe hacerse una resección completa.
En hembras muy jóvenes, que no hayan tenido todavía actividad hormonal o ésta haya sido muy leve, podría dejarse el útero o parte de él sin riesgo con la ventaja de una intervención menos agresiva. En hembras más maduras o que hayan padedido cualquier tipo de problema reproductivo tipo pseudogestaciones, endometritis, hiperplasias endometriales, tumores… debe resecarse al mismo tiempo que los ovarios el útero completo.
En machos, lo más indicado es realizar la orquidectomía. Consiste en la resección completa de los testículos. Los testículos son los productores de la testosterona. En cualquiera de los dos sexos, la intervención temprana prevendrá prácticamente al 100% la posibilidad de patologías reproductivas derivadas de alteraciones hormonales.
Otras técnicas como la vasectomía, la resección incompleta ovárica, la histerectomía dejando ovarios… mantendrán la actividad hormonal, manteniendo intacto el instinto reproductor del animal, produciendo infertilidad pero sin evitar los beneficios de la esterilización que ya hemos comentado.
Beneficios de la Esterilización en Gatos
Castrar a un gato tiene múltiples beneficios para tu mascota. Por ejemplo, tu gato tendrá menos probabilidades de contraer ciertas enfermedades y evitarás embarazos no deseados. Tu mascota puede volverse más cariñosa.
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Como los gatos machos no castrados tienden a ser más agresivos, es más probable que se pelee con otros gatos. Las gatas no castradas tienen un mayor riesgo de desarrollar tumores mamarios (cáncer de mama) alrededor de los 6-7 años. Así lo demuestra un estudio publicado en Dove Press Medical, donde se constató que las gatas esterilizadas antes del año de edad tienen hasta un 86% menos de probabilidades de desarrollar tumores mamarios.
Al coartar la posibilidad de embarazo, la esterilización supone un efecto positivo para la sociedad y es que se disminuye notablemente el exceso de natalidad y superpoblación felina callejera. Según Nueva Vida Adopciones, este es un problema que no ocurre en otros países del norte de Europa, donde “hay listas de espera para adoptar, la gente sabe que es obligatoria la esterilización y no se les pasa por la cabeza tener crías.
De hecho, como explican desde el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid, “actualmente, el nuevo propietario de un animal adoptado puede pedir que le ofrezcan la esterilización de su futura mascota antes de la adopción.
Mitos sobre la Esterilización
Existen muchos mitos alrededor de la esterilización felina.
- Es bueno para una hembra criar al menos una vez: Al igual que en el caso de los perros, esta afirmación no tiene ninguna evidencia científica.
- Es peligroso para él: va a engordar demasiado: La esterilización produce una disminución el metabolismo por lo que si sigue comiendo lo mismo sin hacer ejercicio, podría aumentar de peso.
- No lo voy a reconocer, va a cambiar su carácter: La personalidad de nuestro gato va a seguir siendo la misma, aunque es probable que se vuelva más tranquilo y casero y disminuya su agresividad en caso de que la tuviera.
Edad Ideal para la Esterilización
Recomendamos castrar a tu gatito antes de que alcance la madurez sexual. Normalmente, esto ocurre entre los cuatro y los seis meses de edad. Respecto a los felinos, por regla general, los veterinarios coinciden en que la mejor edad para esterilizarlos es entre los cinco y siete primeros meses de vida aproximadamente, pero sobre todo antes de la madurez sexual.
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El Proceso de Esterilización
Para castrar a tu gato, deberás pedir cita en el veterinario. Antes de la cirugía, deberemos evaluar a tu mascota con el fin de encontrar patologías no conocidas que pudieran producir algún contratiempo durante la intervención. Es importante preparar óptimamente al gato para que la operación se lleve a cabo bajo una anestesia segura. Además, durante la intervención se administran analgésicos.
Una vez que el animal está dormido, se rasuran el escroto y la zona que lo rodea, después de lo cual se procede a su esterilización y desinfección. Asimismo, el campo quirúrgico se cubre con paños estériles a fin de evitar infecciones. La castración es una intervención común y sencilla que se realiza a diario en las clínicas y hospitales veterinarios.
Consiste en ligar los vasos sanguíneos y el conducto deferente y en extirpar los testículos. No suele ser necesario poner puntos porque las heridas son pequeñas y se cerrarán en cuestión de pocos días. Al realizar la castración puede también identificarse identificarse al gato, lo cual se recomienda encarecidamente por diversas razones.
Si el gato se pierde, es importante, por supuesto, que quien lo encuentre pueda ponerse en contacto con el dueño. También puede suceder que sufra un accidente y sea trasladado a un hospital o clínica veterinarios.
Después de la Operación
Después de la operación los gatos estarán un tiempo adormilados, pero muy pronto deberían volver a su estado normal. Después de eso, el proceso de recuperación varía si es macho o hembra, ya que las operaciones son diferentes. Unas horas después de despertarse, si no ha habido ningún tipo de complicación, se irá ya para casa.
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Pasadas unas horas tras la cirugía, lo normal es que, tanto los machos como las hembras, puedan volver a sus hogares. Es importante que los gatitos recién operados estén en un ambiente tranquilo, cómodo y a una temperatura agradable. Así, se irán recuperando poco a poco.
El gato podrá volver a casa el mismo día que se realice la intervención. No debe dejarse solo en casa ese día, pero puede comer después de ser recogido. No debe dejarse sola en casa ese día, pero por lo general puede comer después de ser recogida. Después de la intervención se le entregará al dueño una receta de analgésicos.
Debe comprobarse diariamente que las heridas estén secas y presenten buen aspecto. Si fuera necesario, pueden lavarse con agua tibia y jabón. Los machos no suelen interesarse por la herida después de la castración, pero si se lamen se les debe poner un collarín para evitarlo.
Normalmente, la gata recibe el alta el mismo día que se realiza la intervención. Debe comprobarse diariamente que la herida esté seca y presente buen aspecto. Si es así, lo más indicado es no tocarla, ya que existe riesgo de infección. La presencia de inflamación, enrojecimiento, sangrado o mal olor puede ser señal de complicaciones, en cuyo caso se debe contactar con el veterinario.
La herida quirúrgica está inevitablemente expuesta a movimientos constantes, por lo que debe evitarse toda actividad innecesaria que pueda perjudicarla aún más. Es importante ponerle un collarín a la gata para que no pueda lamerse ni mordisquear la herida. Se le puede quitar en algún momento del día para que el animal se pueda limpiar el resto del pelaje, aprovechando entonces para limpiar el interior del collarín.
La gata debe llevar el collarín durante unos 10 o 12 días, o hasta que se quiten los puntos o la herida haya cicatrizado.
Cuidados Postoperatorios
Consejos para el cuidado tras la cirugía:
- Es importante mantener un ambiente limpio y tranquilo.
- Intenta reducir el nivel de actividad física del gato y sigue al pie de la letra las indicaciones del veterinario.
Cambios en el Comportamiento y Metabolismo
Tras la esterilización o castración de los gatos es normal observar ciertos cambios en su metabolismo. Una vez esterilizados, la dieta debe ser pobre en calorías, alta en fibra y con un control óptimo del pH urinario. Al reducir sus actividades diarias, puede gastar menos calorías.
Generalmente, las hormonas sexuales regulan el apetito y el metabolismo del gato. Reducen la sensación de hambre de los gatos que no están castrados, a la vez que estimulan indirectamente el metabolismo. Una vez realizada la castración, cesa el efecto de estas hormonas, lo cual se suele traducir en un aumento del apetito, a la vez que disminuyen las necesidades de energía.
Si un gato engorda, aumenta el riesgo de desarrollar diabetes, entre otras enfermedades. También cambiará su comportamiento, por ejemplo, se limpiará menos, lo cual puede causar problemas en la piel. Tras la castración es muy importante cambiar de pienso o reducir la cantidad.
Generalmente, la conducta sexual distintiva del macho desaparecerá en el plazo de un mes a partir de la intervención. Por lo tanto, durante el período inicial, puede producirse un apareamiento fértil con los espermatozoides que todavía haya en el conducto deferente.
Posibles Complicaciones Después de la Esterilización
Sí, aunque no son comunes:
- Infección, inflamación o desgarro en la zona de incisión.
- Puede ocurrir que uno o varios puntos se suelten.
- Pérdida leve de apetito unas horas o algunos días después de la intervención.
- Mayor propensión a desarrollar problemas del tracto urinario, como cálculos renales.
- Es poco frecuente, pero podría ocurrir que las hembras vuelvan a mostrar signos de celo incluso meses después de la esterilización.
Después de la castración, es muy probable que tu mascota desarrolle problemas en el tracto urinario. Es importante que prepares óptimamente al gato para que la operación se lleve a cabo bajo una anestesia segura. Además, durante la intervención se administran analgésicos.
Diferencias entre Esterilización y Castración
Esterilizar y castrar no es lo mismo: la castración implica pérdida de función sexual. Podemos resumir de la siguiente forma la principal diferencia entre la castración y la esterilización de los gatos: mientras que al esterilizarlos mantenemos intacta su sexualidad, al castrarlos evitamos que pueda mantener relaciones sexuales.
Con la castración, la intervención es mucho más invasiva, lo que implica que se pierde la capacidad sexual del animal. Sin embargo, ambos términos, castración y esterilización, suelen emplearse como sinónimos por aquellos que no son profesionales veterinarios.
La esterilización en el gato consiste en la eliminación de sus testículos. En el caso de las gatas, en extraer los ovarios y en ocasiones el útero. La esterilización felina también recibe el nombre de orquiectomía (para machos) u ovariectomía (para hembras). La intervención en los machos es menos invasiva. De hecho, es posible que ni siquiera requiera puntos y estén recuperados al día siguiente.
Alternativas a la Esterilización Quirúrgica
«Hoy en día, algunos veterinarios esterilizan a las gatas por laparoscopia, que es menos invasivo. Sí, se puede esterilizar a un gato sin cirugía. Un estudio publicado en la revista Nature muestra una alternativa basada en terapia génica por medio del uso de la hormona antimülleriana (AMH). En el ensayo realizado para dicho estudio, las gatas tratadas con la hormona nunca quedaron preñadas frente a las del grupo de control, que sí tuvieron camada.
Consideraciones Adicionales
No es necesario que las hembras pasen un primer celo o tengan una camada antes de esterilizarlas. En muchas ocasiones, las gatas preñadas no muestran síntomas del embarazo hasta los quince o veinte días de gestación. Si piensas que tu gatita está embarazada, contacta a tu veterinario de confianza.
Alimentación para Gatos Esterilizados
Una vez que el felino ha sido esterilizado, cambiará de hábitos. Para evitar la obesidad en tu gatito o gatita, necesitas adaptar la comida a sus nuevas necesidades. Aquí te presentamos algunas opciones de alimentos recomendados:
- Royal Canin Sterilised
- Ownat Sterilized
- Brekkies Sterilized
- Gosbi Exclusive Sterilized
- Purina One Sterilcat
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