Lactancia Materna y Diabetes: Beneficios y Consideraciones

25.10.2025

Muchas madres con diabetes se preocupan sobre los posibles problemas al dar el pecho al recién nacido. Sin embargo, se sorprenden al descubrir que la lactancia con diabetes no es un impedimento para amamantar al bebé. La respuesta es sí, ¡no tengas miedo de amamantar a tu bebé! Para las mamás con diabetes es muy positivo dar el pecho, ya que aporta beneficios no solo a la madre, sino también a la salud del bebé.

Beneficios de la Lactancia Materna para Madres con Diabetes

La lactancia materna está asociada a un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 1 (T1D), según una nueva investigación presentada en la Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD). Además, es conocido que la lactancia materna protege a la madre del cáncer de mama y ovario, así como del riesgo de desarrollar diabetes, síndrome metabólico y enfermedad cardiovascular como infarto de miocardio.

Impacto en el Bebé

Los bebés amamantados también tienen menos riesgo de diabetes, obesidad y enfermedad metabólica. Por eso, en el caso de madres diabéticas, es aún más importante tomar todas las precauciones para asegurar el éxito de la lactancia. Unas pequeñas moléculas presentes en la leche materna podrían reducir la probabilidad de que los bebés desarrollen alergias alimentarias o dermatitis atópica.

Diabetes Gestacional y Lactancia

Durante el embarazo, el nivel de la glucosa en sangre de la madre aumenta para satisfacer las necesidades nutricionales del feto, por lo que el páncreas tiene que producir mayores niveles de insulina. Muchas veces, la diabetes gestacional desaparece al dar a luz. La diabetes gestacional aparece durante el embarazo y para detectarla se hace una prueba a todas las embarazadas entre las semanas 24 y 28, la prueba de O’Sullivan. Se determina la glucosa en sangre 1 hora después de tomar 50 gr en glucosa. Si esta prueba es positiva (la glucemia es igual o superior a 140 mg/dl) hay que confirmar el diagnóstico con una curva de glucosa. Se hace una determinación de glucosa en sangre en ayunas y después de 1, 2 y 3 horas de tomar 100 gr de glucosa.

Investigaciones sobre Lactancia y Diabetes Tipo 1

En la T1D, el sistema inmunitario ataca y destruye las células productoras de insulina del páncreas. Se desconoce lo que desencadena el ataque del sistema inmunitario, pero se cree que es una combinación de predisposición genética y un desencadenante ambiental, como un virus o un alimento. En algunos casos, la enfermedad puede desarrollarse en personas sin predisposición genética. La incidencia de la T1D, la forma más común de diabetes en los niños, está aumentando en todo el mundo.

Lea también: Guía sobre lactancia y embarazo

"La diabetes de tipo 1 es una enfermedad grave que requiere tratamiento de por vida --afirma Anna-Maria Lampousi, del Instituto de Medicina Ambiental del Karolinska Institutet de Estocolmo (Suecia), que dirigió la investigación--. Con el tiempo, los niveles altos de azúcar en sangre pueden dañar el corazón, los ojos, los pies y los riñones, y pueden acortar la esperanza de vida".

"Conocer mejor las causas es fundamental para prevenir la diabetes de tipo 1 y sus complicaciones --añade--. Numerosos alimentos se han relacionado con la autoinmunidad de los islotes -el ataque a las células productoras de insulina- y la T1D, pero ninguna de las asociaciones se ha establecido firmemente y la existencia de un vínculo sigue siendo controvertida.

De los 5.935 estudios identificados, 152 fueron elegibles para su inclusión. El análisis produjo estimaciones de cuánto aumentaban o reducían el riesgo de desarrollar T1D 27 componentes de la dieta. Los bebés que fueron amamantados durante más tiempo y los que fueron amamantados de forma exclusiva tenían menos probabilidades de desarrollar una T1D. Los que fueron amamantados durante al menos 6-12 meses tenían menos de la mitad de probabilidades (61% menos) de desarrollar una T1D que los que fueron amamantados durante menos tiempo.

Los investigadores afirman que la lactancia materna favorece la maduración del sistema inmunitario del bebé. Además, la leche materna mejora la microbiota intestinal del bebé, es decir, las bacterias, hongos y otros microorganismos que viven en el tracto digestivo y ayudan a regular el sistema inmunitario. La introducción temprana de la leche de vaca en la dieta también se asoció a un mayor riesgo de T1D. Los que empezaron a tomar leche de vaca a los dos o tres meses tenían un 31% menos de probabilidades de desarrollar una T1D que los que empezaron a consumirla antes. La introducción posterior del gluten en la dieta redujo a más de la mitad las probabilidades de desarrollar una T1D. Los niños que empezaron a consumir alimentos con gluten, como cereales, pan, bollería, galletas y pasta, entre los 3 y los 6 meses de edad tenían un 54% menos de probabilidades de desarrollar una T1D que los que empezaron a consumirlos antes.

Lampousi concluye que "la dieta en la infancia y la niñez puede influir en el riesgo de diabetes tipo 1.

Lea también: ¿Es seguro amamantar con implantes?

Lactancia Materna y Diabetes Tipo 2

La lactancia materna durante 6 meses o más reduce el riesgo de diabetes tipo 2 (DM2). Las mujeres que amamantaron durante seis meses o más a sus hijos en todos los partos se observó una reducción del 47% de riesgo de desarrollar DM2 en comparación con las que no amamantaron. Esta reducción se observó en mujeres de raza blanca y negra, y tanto si tuvieron o no diabetes gestacional. En las mujeres que amamantaron durante menos de seis meses se observó una reducción del 25% en el riesgo de DM2. Es decir, cualquier periodo de tiempo que se amamanta podría ser beneficioso para la reducción del riesgo, aunque mayor si se hace durante 6 meses o más.

La lactancia reduce rápidamente la glucosa y los triglicéridos circulantes de la madre, lo que disminuye la secreción de insulina y moviliza las reservas de tejido adiposo.

Consideraciones Nutricionales Durante la Lactancia

La lactancia plantea necesidades nutricionales especiales, principalmente debido a la pérdida de nutrientes a través de la leche materna, por lo que es necesario aumentar la ingesta de estos a través de la alimentación. La leche materna tiene una composición bastante constante y la dieta de la madre solo afecta a algunos nutrientes. A pesar de que pueda existir una nutrición inadecuada en la madre, la leche materna posee un excelente valor nutricional e inmunológico, y constituye el mejor alimento para los recién nacidos y los lactantes.

La energía, las proteínas y todos los nutrientes de la leche provienen tanto de la dieta como de las propias reservas maternas, por lo que las mujeres que no obtienen suficientes nutrientes a través de la alimentación pueden estar en riesgo de presentar alguna deficiencia de vitaminas y minerales que cumplen funciones importantes en su salud. La ingesta adecuada de energía y una dieta equilibrada que incluya frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, alimentos de origen animal y grasas saludables, ayudan a garantizar que las mujeres afronten esta etapa sin presentar deficiencias.

La lactosa es el hidrato de carbono predominante en la leche materna y es esencial para la nutrición del cerebro del niño. Los lípidos son los componentes más variables en su contenido y calidad. La desnutrición materna se relaciona con niveles más bajos de lípidos en la leche. El agua representa entre el 85 y 95% del volumen total de la leche. La concentración de algunas vitaminas en la leche depende de su nivel en el organismo de la madre, por lo que la deficiencia materna puede condicionar una deficiencia en el lactante, especialmente en vitaminas del complejo B, vitamina E y A, y por lo tanto se recomienda un aumento de la ingesta de éstas durante la lactancia.

Lea también: Entendiendo la Superfecundación Heteroparental

Actualmente existen diversas recomendaciones de retirar ciertos alimentos de la dieta de la madre durante la lactancia, en especial durante las primeras semanas de vida del recién nacido. La alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV) es la principal alergia alimentaria en la población pediátrica a edades más tempranas. Una vez que se establece el diagnóstico, es necesario como tratamiento, una dieta de exclusión de leche y derivados de ésta. En este caso, se recomienda la suplementación de calcio a quienes realicen dieta de exclusión de leche (1000 mg/día).

El consumo calórico materno recomendado durante la lactancia es de 2300 a 2500 calorías para alimentar un/a hijo/a y de 2600 a 3000 calorías para lactancia de gemelos/as. Es importante que la dieta no sea menor a 1800 Kcal. La distribución de macronutrimentos recomendada durante la lactancia con o sin diabetes, debe ser la misma que la recomendada para la población general; de un 40 a un 60% de hidratos de carbono, de preferencia de índice y carga glucémica baja, integrales y provenientes principalmente de frutas, legumbres, cereales integrales y lácteos. Las proteínas deben aportar entre el 15 y 20% del total de calorías. La ingesta de proteínas derivadas del pescado durante la lactancia parece tener efectos favorecedores sobre la regulación y sensibilidad a la insulina a largo plazo.

En el caso de mujeres con sobrepeso, se sugiere seguir una alimentación equilibrada no menor a las 1800 Kcal/día y favorecer la actividad física. Es muy importante evitar alimentos ultraprocesados o incrementar el consumo de edulcorantes artificiales como la sucralosa, pues se ha observado que se acumula en la leche materna, pasar al organismo del bebé y esto podría alterar su microbioma.

Ejemplo de Menú

Características del menú: 2000 Kcal; 40% de hidratos de carbono (200 gr), 25% de proteínas (125 gr) y 35% de grasas saludables (78 gr). Es importante favorecer los alimentos con índice glucémico medio y bajo, ingestas fraccionadas para disminuir la carga glucémica y contabilizar las raciones en caso de que la madre tenga diabetes tipo 1 y deba considerar la cantidad de hidratos de carbono para la aplicación de análogos de insulina rápida. Ensalada de canónigos con pepino.

Lactancia Materna y Control Glucémico

La lactancia materna ha demostrado reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 sin que se conozcan con claridad los mecanismos implicados. Mediante monitorización continua de glucosa (MCG) se ha descrito que las mujeres con normotolerancia hidrocarbonada, incluso aquellas con antecedente de diabetes mellitus gestacional (DMG), no muestran fluctuaciones significativas en las concentraciones de glucosa en relación a los episodios de lactancia. Por otra parte, son diversos los estudios que han descrito influencia del consumo de tabaco sobre las concentraciones de glucosa plasmática que por tanto podrían presentar las mujeres que mantengan este hábitos durante el período de lactancia.

Las mujeres con antecedente de DMG no muestran cambios significativos en la concentración media de glucosa o en la variabilidad glucémica respecto a las mujeres sin este antecedente. Las mujeres que alimentan a sus hijos con lactancia materna no presentan diferencias significativas en la concentración de glucosa respecto a las que lo hacen por lactancia artificial. En las mujeres lactantes, las excursiones posprandiales afectadas por un episodio de amamantamiento presentan una disminución en la concentración de glucosa a partir de 85 min del episodio de lactancia. No se aprecian cambios significativos cuando el episodio tiene lugar en ayuno. Las mujeres con hábito tabáquico activo presentan concentraciones más altas de glucosa.

Recomendaciones Adicionales

Las madres que eran diabéticas antes de quedarse embarazadas pueden estar en tratamiento solo con dieta, con pastillas (antidiabéticos orales) o con insulina. Las mujeres que tomaban antidiabéticos orales antes del embarazo y que tuvieron que cambiar a insulina pueden seguir con insulina durante la lactancia. Algunos autores recomiendan esta opción ya que no todos los antidiabéticos orales son compatibles con la lactancia.

La dieta será la misma que tuviera previamente la madre para controlar su diabetes, teniendo en cuenta que las necesidades aumentan en unas 300 kcal al día los primeros 6 meses y luego en unas 400 kcal al día hasta el final de la lactancia.

La Sociedad Española de Neonatología (SeNeo) respalda la lactancia materna en mujeres que sufren Covid 19 y las anima a seguir haciéndolo el máximo tiempo posible. Es posible que las madres logren, con apoyo familiar, mantener la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del bebé.

tags: #lactancia #materna #y #diabetes

Publicaciones populares: