Ventajas de la Lactancia Materna para el Bebé y la Madre
Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como las autoridades médicas internacionales recomiendan que, si no hay ningún problema médico que lo impida, los recién nacidos deben alimentarse exclusivamente con leche materna al menos durante los seis primeros meses de vida. Y, a partir de ese momento, animan a continuar con ella hasta los dos años, junto con una alimentación complementaria. Todo ello, siempre y cuando la mamá y el bebé lo deseen y sea lo mejor para ellos. No obstante, cómo alimentar al bebé es una decisión personal que deben adoptar los padres y en particular la madre basándose en una información adecuada sobre las ventajas e inconvenientes que supone optar por una u otra.
Beneficios de la Lactancia Materna para el Bebé
La leche materna está considerada como el alimento más completo para un bebé, tanto por sus cualidades nutricionales como por los beneficios que aporta a la salud del recién nacido. Se recomienda comenzar a amamantar al bebé en su primera hora de vida y continuar con la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida. La superioridad de la leche materna sobre la leche de fórmula artificial ha quedado demostrada en numerosos estudios científicos. Muchas veces por prejuicios suscitados o falta de información veraz para las madres.
La lactancia materna es la forma de nutrición natural del lactante y sus ventajas nutritivas, inmunitarias y psicológicas son conocidas. Es el alimento idóneo y su composición la ideal para el mejor crecimiento, desarrollo y maduración durante los seis primeros meses de vida.
Ventajas Nutricionales e Inmunológicas
Al amamantar a su hijo, la madre le transmite los anticuerpos que su sistema inmunitario todavía inmaduro no puede producir. La leche materna se digiere con mayor facilidad, lo que hace que los niños así alimentados tengan menos diarreas y episodios de estreñimiento.
Otros beneficios de la lactancia materna para la salud del niño que han demostrado diferentes investigaciones es que tendrán menos probabilidades de ser alérgicos y obesos. La leche materna salva miles de vidas al año porque proporciona al recién nacido su primera inmunización. Así se fortalece su sistema inmunológico y reduce el riesgo de contraer una enfermedad infecciosa. Además, aumenta la inteligencia de los bebés, ya que está asociada con el desarrollo cognitivo y el coeficiente intelectual.
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La leche materna es la mejor forma de alimentar que unos padres pueden ofrecer a su hijo o hija recién nacida. Proporciona todo lo que se necesita durante los primeros meses de la vida. Algunos estudios han concluido que los niños y las niñas alimentados al pecho tienen menor riesgo de padecer el síndrome de muerte súbita del lactante e incluso favorece el desarrollo intelectual.
Composición de la Leche Materna
La composición de la leche materna es muy completa y se adapta a las necesidades del bebé en función de la etapa del crecimiento en la que se encuentre. El calostro es la leche que se secreta durante los primeros días tras el parto. Es de color amarillento y tiene un alto contenido en proteínas para satisfacer la demanda del recién nacido. Además, contiene la inmunoglobulina A secretora que proporciona al bebé defensas en su sistema digestivo.
La leche madura contiene la combinación ideal de nutrientes (hidratos de carbono, vitaminas, proteínas, minerales y grasas) disueltos en un alto contenido de agua. Estos nutrientes son fácilmente digeribles por el sistema digestivo del bebé, lo que reduce el riesgo de sufrir gases, diarrea o estreñimiento. Además, la composición de la leche va cambiando conforme va creciendo el bebé y se adapta a sus necesidades metabólicas.
Es interesante saber que incluso una vez alcanzada, la “leche madura” varía su composición a lo largo del día y durante la misma toma. Al principio de la toma la leche es más ligera (para ir adaptando al aparato digestivo) y al final la leche es más rica en grasas (como el postre de una comida), por tanto, es lo que más “engorda” y más sacia.
Otros Beneficios para el Bebé
- Disminuye el riesgo de padecer obesidad o problemas de sobrepeso.
- Disminuye el riesgo de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).
- Disminuye el riesgo de desarrollar diabetes infantil o celiaquía.
- Favorece la correcta formación de la estructura facial, ya que la succión ayuda al desarrollo de la mandíbula y los dientes, y previene de las alteraciones del lenguaje.
- En general, contribuye a mantener una buena salud durante toda la vida.
Beneficios de la Lactancia Materna para la Madre
Dar el pecho al bebé también tiene muchos beneficios para la madre a corto y largo plazo. Por una parte, la lactancia contribuye a la rápida recuperación posparto y, por otra parte, ayuda a prevenir el desarrollo de enfermedades como el cáncer o la osteoporosis.
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Las madres que amamantan tienen menor riesgo de tener depresión posparto y anemia, además aumenta su autoestima y confianza. La recuperación en cuanto a pérdida de peso es más fisiológica y rápida, de hecho, el útero vuelve antes a la normalidad y existe menos riesgo de hemorragia posparto.
Recuperación Postparto y Control de Peso
El alto consumo de calorías durante la lactancia ayuda a que la mujer pierda peso de forma natural y rápida. Aproximadamente, dar el pecho supone un gasto entre 450 y 500 calorías al día. Además, la oxitocina secretada debido a la succión del lactante provoca unas contracciones en el útero que le ayudan a encogerse y volver a la normalidad más pronto. La oxitocina también favorece la eliminación de los loquios (restos de sangre que quedan después del parto).
Ahorro de Tiempo y Dinero
Como todo el mundo sabe, la leche materna es gratis, lo que supone un ahorro económico importante. En cambio, la leche de fórmula tiene un precio bastante elevado, además del coste de los biberones, tetinas y otros artilugios necesarios para la lactancia artificial. Por otra parte, el hecho de que el bebé tenga menos riesgo de enfermar o contraer infecciones implica un menor número de visitas al pediatra, menor gasto en medicamentos, etc.
En cuanto al ahorro de tiempo, no es necesario preparar la leche materna, ir al supermercado a por ella o calentarla y atemperarla. La leche materna está siempre disponible y lista para tomar, lo cual es muy cómodo para salir a la calle o durante las tomas nocturnas.
Prevención de Enfermedades
Hay estudios que demuestran que la lactancia materna reduce el riesgo de sufrir cáncer de mama, de útero y de ovarios. Por otra parte, dar el pecho también ayuda a prevenir la osteoporosis, enfermedades cardiovasculares y las infecciones de las vías urinarias.
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Lactancia como Anticonceptivo Natural
Se considera que la lactancia es un anticonceptivo natural, ya que la liberación de la hormona prolactina inhibe el desarrollo folicular y la ovulación. Por esta razón, las mujeres no tienen la menstruación mientras dan el pecho. A pesar de ello, se recomienda que las mujeres tomen algún método anticonceptivo compatible con la lactancia si desean evitar otro embarazo, puesto que éste no es un método infalible.
Beneficios Emocionales
Para muchas mujeres los beneficios emocionales son lo más importante de la lactancia. Amamantar favorece la producción de una hormona "oxitocina" que ayuda a la recuperación del tamaño normal del útero. La pérdida de sangre después del parto es menor y hay menor riesgo de anemia. El cuerpo de la madre se recupera mejor después de una larga lactancia.
Tabla Resumen de Beneficios
| Beneficios para el Bebé | Beneficios para la Madre | Beneficios para la Familia |
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Consideraciones Adicionales
La lactancia materna implica la necesidad de controlar la dieta de la madre ya que a través de la leche pueden transmitir al hijo sustancias no deseables. Por ejemplo, se debe evitar el consumo de pescados que, como el atún o el emperador, contienen mercurio.
Es diferente para cada madre y para cada bebé y lo ideal es que ambos experimenten una situación de placer y bienestar y se refuerce su vínculo, con el objetivo de intentar que no se abandone. Pero sí se pueden dar unas recomendaciones generales: “Cuando se establece el contacto piel con piel con la mamá, si todo ha evolucionado de forma favorable, se puede iniciar el primer agarre. En las primeras semanas, el bebé tiene que realizar en torno a 8 y 12 tomas al día y el reto está en encontrar la postura y el agarre adecuados, que proporcionen confort y no produzcan dolor.
Uno de los temas que más preocupa a las madres es si el bebé se está alimentando bien con ella y hay gestos que pueden ayudarla a despejar esa duda. “Cuando el bebé reclama tiende a estar con los ojos muy abiertos, gira la cabeza y mira de un lado para otro, se mete la mano en la boca y busca el agarre al pecho. En cualquier caso, es importante realizar una visita al pediatra la primera semana de vida del bebé, para que pueda valorar su color, su hidratación y la curva de peso: “La mamá viene con una lista enorme de preguntas. Han surgido muchas dudas e inseguridades en casa y tenemos que ayudarla para que esté tranquila. También es muy importante saber que cuenta con apoyo para que la lactancia pueda continuar con éxito”.
Hay diferentes técnicas que, de ser necesario, permiten estimular la producción de leche materna. “La que mejor funciona es aumentar el número de tomas. Si no es posible, le recomendamos a la madre que pruebe algún tipo de extracción, manual o a través de sacaleches. La leche materna puede conservase hasta seis meses. Una vez se extrae la leche también se puede conservar, algo que resulta muy útil a las madres, especialmente, en dos momentos. Primero, puede ocurrir que, debido a alguna patología, haya que separarla de su bebé: “Podemos conservarla para que, cuando el bebé mejore, se le pueda administrar”. En todo este proceso es muy importante que la higiene sea la adecuada y no se rompa la cadena alimentaria. Y, en función de cómo sea la conservación, puede durar más o menos en el tiempo. “Si se mantiene a temperatura ambiente, la leche tiene que consumirse antes de cuatro horas tras haberse extraído. Si se deja en un frigorífico, puede ir de 24 a 72 horas.
A pesar de todo ello, en ningún caso se puede estigmatizar a una mujer que no puede dar el pecho o que ha decidido no hacerlo. Además, según datos de la OMS, menos de la mitad de los lactantes se alimentan exclusivamente con leche materna. Y existen en el mercado fórmulas lácteas que cumplen con un control riguroso de calidad. “Son óptimas para el correcto desarrollo del bebé, tanto desde el punto de vista nutricional como desde el punto de vista de su crecimiento.
La lactancia materna exclusiva es la forma óptima de alimentar a los bebés desde su primera hora de vida hasta los seis meses. Es importante recordar que hasta los 12 meses su alimento principal es la leche. Por tanto, hay que priorizar su ingesta frente a la de alimentos. La leche materna será un alimento más, puede que el más nutritivo y completo de todos los que ingiera.
En estos casos, no queda más remedio que recurrir a leches de fórmula. Las autoridades sanitarias velan por que esas leches de fórmula cumplan con la estricta regulación europea de forma que se garantice que se trata de alimentos seguros para la salud del lactante.
Asegurarse de que el bebé succiona bien y en la postura correcta. Permitir que el bebé mame del primer pecho todo lo que desee, hasta que lo suelte. ¿Cuándo recurrir a suplementos adicionales? El biberón de apoyo y los suplementos no sirven para solucionar los problemas y pueden poner en riesgo la lactancia. El humo del tabaco es perjudicial para el bebé. Aunque tomar vino o cerveza con moderación no perjudica la salud de la madre, puede perjudicar al bebé y es preferible evitarlo. La mayoría de los fármacos habituales son compatibles con la lactancia y en muy pocas ocasiones es necesario suspenderla.
La lactancia materna es el alimento ideal para el bebé durante los primeros meses de vida. Sin embargo, la decisión última de amamantar al bebé es de la madre. Existen muchos motivos por los que no se pueda o no se desee dar el pecho, pero contraindicaciones verdaderas hay muy pocas. Para estos casos, existen muchas fórmulas infantiles enriquecidas y fortalecidas que le darán a tu bebé la mejor alimentación posible.
Es más fácil criar a un niño sano. La lactancia es fuente de seguridad y consuelo. El contacto íntimo, piel con piel, refuerza el vínculo del niño con su madre.
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