Nino Bravo: Historia de un Mito Musical y su Trágico Final en Villarrubio

19.11.2025

El 16 de abril de 1973, Lunes Santo, la vida de Luis Manuel Ferri Llopis, conocido mundialmente como Nino Bravo, se truncó de manera inesperada. Aquel día, el reloj casi alcanzaba las ocho de la mañana cuando Nino Bravo, su guitarrista Pepe Juesas y el Dúo Humo, formado por Fernando Romero y Miguel Ciaurriz, iniciaron un viaje desde Valencia con destino a Madrid.

El genial artista valenciano se había convertido en el representante de este nuevo conjunto y, con el deseo de ayudarles, viajaban a la capital para producir su primer disco. En un BMW 2800 de reciente adquisición, se detuvieron en Motilla del Palancar dos horas más tarde de emprender la marcha para repostar y desayunar. Entonces nadie podía imaginar el triste final que le esperaba poco después.

El Accidente en Villarrubio

En una curva del kilómetro 95, en el término municipal de Villarrubio, el vehículo, conducido por el cantante, se salió de la carretera y dio varias vueltas de campana. Sus tres acompañantes salieron del coche prácticamente ilesos, pero Nino Bravo no corrió la misma suerte. Fueron trasladados en varios vehículos particulares a Tarancón, donde en un pequeño hospital de monjas mercedarias recibieron las primeras curaciones, aunque debido a la gravedad de las lesiones tuvo que ser trasladado a Madrid con la única ambulancia de la que disponía el pueblo.

Tristemente no llegó a tiempo, y el cantante murió a escasos kilómetros de la capital de España, ingresando ya fallecido en el Centro Sanitario Francisco Franco de Madrid, el actual Hospital Gregorio Marañón. Acaban de cumplirse 50 años de esta lúgubre historia que de sobra conoce todo el mundo. Medio siglo de la muerte de Nino Bravo, un artista que ha traspasado las fronteras del tiempo y el espacio para convertirse en un auténtico mito.

Marcó un antes y un después en la sociedad española de los años setenta, y no solo entre sus seguidores, que se contaban por cientos de miles. Todos, de una manera o de otra, lloraron su repentina e inesperada pérdida, y es que solo tenía 28 años.

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Motilla del Palancar y el Hotel del Sol

Ahora bien, lo que no todo el mundo conoce es lo que pasó en Motilla del Palancar en aquella parada previa al accidente. El nexo de unión con el tiempo lo encontramos, como casi todo lo que relacionó durante tres décadas a este pueblo conquense con la N-III, en el mítico Hotel del Sol.

El anterior director del Hotel del Sol, Alberto Torres, muestra el mensaje de Fernando Romero. Con orgullo, nos mostró el libro de honor. Un documento que en este establecimiento señero guardan como oro en paño. No en vano, en sus páginas han rubricado su firma un buen ramillete de personalidades de todos los ámbitos. Desde la política hasta el espectáculo, pasando por el deporte o la tauromaquia.

Una de esas notificaciones está fechada el 29 de agosto de 2017, y dice lo siguiente: «Después de más de 40 años paro de nuevo en este restaurante donde una mañana de abril, Lunes Santo, día 16... almorzamos un pepito de ternera cada uno de los cuatro que viajábamos. El más conocido, Nino Bravo, y el resto ya es historia...». Esta escueta semblanza la firma «a petición de mi amigo Quique Navarro García» (uno de los camareros del hotel) Fernando Romero, componente del Dúo Humo y que ese día viajaba con Nino Bravo en el coche.

El Legado en Villarrubio

Motilla del Palancar y el Hotel del Sol no son los únicos vestigios que quedan, imborrables como el tiempo e inalterables como la historia, de Nino Bravo en la N-III. En Villarrubio, donde el cantante escribió la última nota, todavía se le recuerda camino de medio siglo después de forma muy especial. En 2008, al cumplirse el trigésimo quinto aniversario de su muerte, se le rindió un homenaje y se le concedió su nombre a una calle del pueblo.

Asimismo, a la entrada del municipio, en un punto cercano al lugar donde tuvo lugar el accidente, permanece como lugar de peregrinación de sus seguidores la Cruz de Nino Bravo. A los pies de la misma, tres cerámicas con los escudos de Villarrubio, Aielo de Malferit -su pueblo natal- y Valencia ejemplifican el hermanamiento existente entre estas localidades, que el destino más trágico quiso que compartieran algo en común. También hay espacio para uno de los estribillos más bonitos jamás cantados.

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Inicios Musicales y Éxito

Luis Manuel Ferri Llopis conocido como Nino Bravo, nació en Ayelo de Malferit (Valencia) en 1944 y aunque ha sido uno de los músicos más importantes del pop español sus comienzos no fueron fáciles. Ya con 16 años formó parte del trío Los Hispánicos que le llevó a quedar finalista en el concurso de radio Fiesta en España. Más tarde crea el quinteto “Los Superson” con Salvador Pelejero, Vicente López y los hermanos Pepe y Vicente Juesas, grupo que lo acompañará hasta el final de su carrera.

Sin embargo Augusto Algueró le ofreció cantar el tema “Te quiero, te quiero” con el que consiguió un gran éxito surgiendo, del trabajo entre ambos, otros temas como Noelia, Esa será mi casa, Un beso y una flor, Libre, etc… A pesar de estos éxitos continuó sin tener suerte en los festivales. Intentó participar dos veces en Eurovisión, perdiendo la primera vez ante Julio Iglesias con Gwendoline y la segunda a través del programa de Valerio Lazarov “Pasaporte a Dublín” en el que quedó en segundo lugar ante Karina, teniendo una suerte similar en el festival de Río de Janeiro y obteniendo un cuarto puesto en la III olimpiada musical de Atenas con el tema “El adiós” de Augusto Algueró en 1970.

Detalles del Accidente y Traslado

Nino quedó muy malherido mientras los demás ocupantes apenas sufrieron heridas de gravedad, siendo trasladado a la clínica de las monjas mercedarias, “Santa Emilia”, de Tarancón dónde se le dieron las primeras curas, introduciéndole una cánula de Guedel en la boca para ayudarle a respirar. Ante la gravedad de las lesiones internas que sufría el cantante, se llama a una de las dos ambulancias dependientes de la propia clínica, marca Seat 1500 matrícula CU-0539-A y se le traslada a Madrid, al centro sanitario “Francisco Franco” (hoy “Gregorio Marañón”), donde ingresa ya cadáver a causa de los politraumatismos que sufrió en la zona abdominal y que provocaron un neumotórax.

Su quinto álbum fue póstumo y en él aparecieron temas como “América”.

Reflexiones del Artista

Nino Bravo dialogó con Pedro Ruiz en Radio Nacional unos meses antes de fallecer, el 31 de octubre de 1972. Una grabación que hemos recuperado del Archivo de RTVE. En aquella entrevista habló sobre las distancias que había recorrido el año anterior, la relación que tenía con la ciudad y el campo, su repertorio y la libertad para afrontarlo o su relación con los medios de comunicación. Enumeramos algunas de las reflexiones que compartió en aquella conversación:

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  • "El año pasado [1971] hice 115.000km desde primeros de febrero hasta finales de septiembre andando con el coche".
  • "Yo vivo un poquito en cada sitio, un poquito en València, un poquito en Madrid, un poquito en Barcelona, un poquito en cada parte de España y un poquito en el mundo".
  • "Yo vivo dentro de la ciudad. Lo que ocurre es que cuando tengo 10 o 15 días, me gusta ir a oxigenarme al campo. Creo que esto deberíamos hacerlo todos".
  • "Podría ser más [libre] si tuviera temas que verdaderamente me llegaran”.
  • "Si se oye mi repertorio, no se puede pensar que estos son sobras".
  • "Lo que pasa es que Nino Bravo no tiene todo el tiempo que necesitaría para buscar más [temas]".
  • "Quizás podría ocupar un sitio más espectacular, pero para esto tendría que fabricar noticias. Las noticias espectaculares son aquellas que están prefabricadas".
  • "Es muy difícil ser feliz plenamente. Yo tengo mis ratos de rabieta, de pataleo, pero compensan muchísimo los momentos de felicidad".
  • "Soy muy pesimista debido, a lo mejor, a que estoy metido en un mundo donde hay mucha maleza y esto hace que uno se convierta en un desconfiado”.
  • "Creo en la amistad antes que en el amor".
  • "Yo creo que soy sincero hasta el defecto. La mayor virtud es la sinceridad y, al mismo tiempo, el mayor defecto".

La Historia Detrás de "Libre"

Muchas veces se ha contado que detrás de la canción "Libre" que cantó Nino Bravo se escondía el hito trágico de “la muerte del primer alemán que fue asesinado por los guardias fronterizos al intentar cruzar el muro de Berlín”, como, por ejemplo explicó Manolo Castro en Rebobinando de Radio 5. Se refería a Feter Fechter quien “aprovechó un descuido de la guardia, de la entonces Alemania Oriental, para atravesar el obstáculo recorriendo con éxito su primer tramo, pero cuando se encontraba sobre la gruesa tapia a punto de pasar al otro lado fue disparado tras darle el alto. Le dejó agonizar en el suelo ante la indignación de los presentes muriendo finalmente una hora después”.

Esta afirmación sobre las referencias de la canción “Libre” fueron desmentidas por Pablo Herrero, uno de los compositores del tema junto a José Luis Armenteros, en De vuelta en Radio 5: "No se inspiró en esa historia. Fue menos épica, mucho más doméstica, menos importante. Esto fue el producto de una rebeldía, de una generación que había nacido en España justo después de la Guerra y que vivimos la dictadura a base de bien y una fuerte represión que se extendió hasta el año 75 que fue cuando murió Franco. Sin embargo esta canción es del año 72, él estaba todavía vivo. No teníamos que mirar a Alemania. Lo estábamos viviendo aquí. La falta de libertad era manifiesta”.

El Mito Transgeneracional

¿Qué tiene la muerte y el paso del tiempo para que ciertos personajes dejen esa impronta única a nivel transgeneracional? Cuando Nino Bravo murió con 28 años al volante de su BMW de segunda mano en el municipio conquense de Villarrubio empezó a gestarse el mito. Ocurrió el 16 de abril de 1973.

"Nino Bravo pertenece a esa época dorada de la música en la que las madres compraban el disco y se lo ponían a los niños", explica Mariano Urraco, doctor en Sociología y profesor en la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), que considera que el fenómeno está vinculado a la socialización de su música. "Las madres cantaban las canciones en casa porque, por regla general, no trabajaban fuera. Los niños de aquella generación se criaron con esas canciones, como pasó con Manolo Escobar o Camilo Sesto y, por eso, han trascendido durante tantísimo tiempo".

Con motivo del 50 del aniversario de su muerte, el programa Imperdibles de La 2 emite este domingo a las 21.30 h el documental Nino Bravo: Vivir, dirigido por Pilar Ávila y Miki Blanco, quienes han tardado seis meses en preparar este documento audiovisual que en el preestreno de Matadero en Madrid dejó a los asistentes en shock. Las hijas del artista, Amparo y Eva, no pudieron evitar los sollozos.

"Ha perdurado en el tiempo porque la gente lo ha seguido pidiendo, ha seguido comprando sus discos, le ha seguido escuchando, ha ido a los conciertos homenaje...", dice a EL MUNDO Amparo, la primogénita del cantante. "Mi padre es un fenómeno popular hecho por y para el pueblo. La gente le ha divinizado y ha creado un mito", sentencia.

El doctor Urraco profundiza más: "Basta que se asocie su canción Libre con algún producto como la telefonía móvil, como fue el caso de Amena, para tener un revival y que vuelva a ocupar un espacio para nuevas generaciones. Asociar algo con nuestra vida como el primer móvil o el primer coche para que esa canción esté vinculada a nosotros. Somos una sociedad que relaciona mucho de sus recuerdos con la música o las películas".

El Museo Nino Bravo en Ayelo de Malferit

Ayer reabrió el Museo Nino Bravo en Aielo de Malferit. Se ha hecho una gran remodelación y hay importantes novedades. "Se ha replicado la habitación que Nino tenía en su casa con los mismos objetos personales como la guitarra, los dos discos de oro, placas conmemorativas, colecciones de libros, talismanes... Sería como visitar su casa", recuerda Ledesma.

Ruta Homenaje en Villarrubio

En el espacio Nos vamos de excursión que coordina Fernando Carreras de EcoExperience, y que emitimos los viernes en Hoy por Hoy Cuenca, realizamos esta vez una ruta por tierras de la Mancha conquense: recorremos la senda homenaje al cantante Nino Bravo en Villarrubio. Completaremos el recorrido observando el paisaje manchego en Almendros.

Si salimos desde Cuenca lo haremos en dirección Madrid por la autovía A-40 hasta Carrascosa del Campo y desviarnos después por la CM-310 hasta Saelices. Allí cogemos la autovía A-3 dirección Madrid y tomamos la siguiente salida al pueblo de Villarrubio.

En seguida veremos a la izquierda un taller mecánico y una nave grande. Vamos a dejar por aquí nuestro vehículo y lo primero que vemos es un monolito de hierro en forma de cruz con el nombre de Nino Bravo, este es el punto donde tuvo el accidente que acabó con la vida del cantante valenciano un 16 de abril de 1973, en una curva de la antigua carretera radial N-III.

En este punto, vemos también unos escudos: el de Aielo de Malferit, pueblo de nacimiento del cantante, el de Valencia y el de Villarrubio. En el entorno, con la adecuación de la senda dedicada al cantante, se han plantado una serie de árboles, se ha hecho un pequeño jardín y se han colocado unos paneles en los que se cuenta la vida del intérprete y sus canciones, así como el fatídico accidente.

Al otro lado de la carretera encontramos una senda habilitada en esta última adecuación de unos 500 metros de longitud que nos lleva hasta la entrada del pueblo de Villarrubio. En la misma encontramos también especies vegetales, bancos y paneles con las canciones del autor, la letra y una breve historia de las mismas y sus discos.

Siguiendo la senda vemos a mano izquierda de la carretera un gran edificio de color amarillo, muy bien conservado, que es la Fábrica de Harinas nuestra Señora del Villar construida en la primera mitad del siglo XX y que todavía funciona a día de hoy.

En el pueblo podemos aprovechar para ver la Iglesia parroquial de Nuestra Señora del Villar con un bonito retablo barroco, la plaza del Coso, con una fuente de dos caños de agua fresca, la plaza del Ayuntamiento, los lavaderos y varios jardines y parques. Si queremos aprovechar para comer productos típicos y hacer un alto para una buena comida tenemos el famoso restaurante El Vasco.

Si queremos conocer más de la naturaleza de la Mancha también nos lo permite la ruta de hoy. Para ellos debemos seguir con nuestro coche en dirección a Almendros, a cuatro kilómetros, y veremos las llanuras manchegas de vid y olivos en las que no nos será difícil observar milanos, ratoneros y otras rapaces aparte del ave más pesada del mundo (hasta quince kilos) que puede levantar el vuelo, la avutarda, que no nos será difícil ver entre los campos de cultivo por su gran tamaño.

El Vasco: Un Clásico en la Ruta

Goyo González, colaborador de 'Herrera en COPE', recorre las carreteras de España buscando aquellos lugares donde aparcar el automóvil, comer bien, y volver a salir. En esta ocasión, Goyo para en 'El Vasco'. En el kilómetro 94 de la autovía de Valencia. Le recuerda a Carlos Herrera que "es todo un clásico de la zona. Empezó siendo una pequeña posada y terminó convirtiéndose en un restaurante que ha regentado 3 generaciones. En la actualidad, son los nietos de sus fundadores, los hijos de Antonio y Loli, los que mantienen viva la tradición de hacer una parada en 'El vasco' para disfrutar de una mesa extraordinaria y un servicio muy familiar". A este establecimiento, explica Jiménez, acuden hijos y nietos de sus primeros clientes. También viajeros, transportistas y artistas. Atención. Como en su día lo hiciese "Nino Bravo, que perdió la vida muy cerquita de este establecimiento un 16 de abril de 1973".

Beatriz Flores, la actual gerente de 'El vasco', le habla a Goyo del cantante valenciano. "Hay una gran afluencia de gente que viene aposta. Viene a comer lo que Nino Bravo tenía. Tenemos el rinconcito con su mesa, unos cuadros y saliendo del restaurante hay un monumento. Pases el día que pases, siempre tiene flores".

A Nino Bravo le volvía loco el "potaje de la abuela Juliana y las chuletillas. Platos que todavía tienen en carta". Una carta de cocina tradicional entre manchega y vasca. Heredada de los abuelos y los padres de los actuales propietarios. Pero eso sí. Es una cocina que elaboran con cariño y respeto a la cocina de toda la vida. "Y no me puedo olvidar de las auténticas natillas con tarta de la abuela Juliana", decía Beatriz a Goyo González.

Eva Ferri, hija de Nino Bravo, desvela lo que tuvo que hacer su padre para casarse con su madre: "Saltó..."

Ayelo de Malferit, una localidad valenciana de no más de 5.000 habitantes, donde siempre aparece el sol y en cuyas calles, con tanto encanto, te puedes perder. Una localidad, como tantas otras, que podría haber pasado desapercibida para muchos de nosotros si no fuera porque en 1944 vio nacer a la voz más característica de su pueblo pero, sobre todo, a la voz de una generación.

Él era Luis Manuel Ferri Llopis, aunque, seguramente, lo conozcas más con el nombre de Nino Bravo. Un cantante que nos enamoró con su chorro de voz y que cantó las canciones más emblemáticas de un tiempo. Canciones que, en realidad, a día de hoy no pueden faltar en ninguna discoteca. Desgraciadamente, esa voz se apagó para siempre en 1973, cuando el querido artista murió en un fatídico accidente de coche.

Dejó huérfanos a sus miles y miles de fans, que a día de hoy, recuerdan lo mucho que significó para la música española y la latina. Pero, sobre todo, dejó con un gran vacío en el corazón a su familia. A su esposa Amparo, y a sus dos hijas: Amparo y Eva. Esta última no llegó nunca a conocerlo pues, cuando su padre sufrió el accidente, su madre estaba embarazada de ella.

Eso sí, no haberlo visto físicamente no ha impedido que Eva tenga siempre a su padre muy presente. Ella ha pasado por los micrófonos de Fin de Semana, para contarnos, entre otras cosas, esos entresijos de su vida algo más desconocidos. "Desde que tenemos uso de razón, hemos vivido rodeadas de mi padre, como padre y persona familiar, y también como artista" nos contaba, confesándonos que no hay día en su casa que no se le nombre y se le recuerde.

¿Cómo? A través de sus canciones, que suenan a todo volumen por cada rincón de su casa. "Sus canciones son la banda sonora de nuestra vida", explicaba. Banda sonora que ha marcado, también, la vida de su madre. Y es que Amparo fue el gran amor de la vida de Nino Bravo, algo que cuenta cada vez que puede a sus hijas.

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