La Virgen Embarazada de A Lanzada: Historia y Leyendas de un Ritual de Fertilidad en Pontevedra
Noalla, en Sanxenxo, es una de las parroquias más hermosas y legendarias de las Rías Baixas. La playa de A Lanzada se extiende como un arco de arena blanca frente al Atlántico, custodiada por dunas doradas y la silueta de una antigua ermita solitaria.
Historia y Patrimonio de A Lanzada
A Lanzada surge como un lugar cargado de historia y de misterio. En su entorno se encuentran restos arqueológicos que apuntan a que el lugar estuvo habitado ya hace miles de años. Allí se han localizado vestigios de un castro y de una necrópolis bajorromana. Y allí descansan también las ruinas de una torre medieval que, en su día, se erigió como defensa contra ataques de normandos y musulmanes.
Más tarde, en el siglo X, se alzó aquí una fortaleza costera como parte de la red defensiva contra incursiones vikingas, trabajando en conjunto con las torres de Oeste (Catoira) y San Sadurniño (Cambados). De aquel antiguo bastión hoy sólo perduran los vestigios de una de sus torres, erosionada por la brisa marina, y la Ermita de Nuestra Señora de A Lanzada, un templo románico tardío levantado a finales del siglo XII sobre los cimientos de la primitiva iglesia.
Leyendas y Tradiciones de A Lanzada
La riqueza histórica de A Lanzada ha dado pie a numerosas leyendas y tradiciones que alimentan su aura de misterio. Cuentan que de esta punta partía por la noche la Santa Compaña, esa procesión de almas en pena en busca de un consuelo inasumible, para recorrer aldeas cercanas en lúgubres desfiles espectrales. Entre los relatos populares aparece incluso un aquelarre de brujas: la leyenda de “O Aquelarre da Lanzada” habla de una meiga (bruja) llamada Catuxa que celebraba rituales demoníacos en estas arenas, confundiéndose entre la gente del lugar bajo apariencia de mujer enamorada.
Pero sin duda, la tradición más famosa asociada a esta playa es el ritual de fertilidad de las nueve olas. Desde tiempos antiguos se cree que las aguas de A Lanzada poseen propiedades fecundadoras, una creencia tal vez heredada de cultos paganos a la fertilidad.
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El Ritual de las Nueve Olas
Cada año, coincidiendo con la romería de la Virgen de A Lanzada a finales de agosto, decenas de mujeres acuden a cumplir con este rito. Según marca la costumbre, la mujer que desea concebir un hijo debe internarse en el mar durante la noche del último sábado de agosto, bajo la luz de la luna creciente, y dejar que nueve olas bañen su vientre. Sólo así el “baño de las nueve olas” surtirá efecto, especialmente si se realiza antes del amanecer, purificando simbólicamente el cuerpo y el alma.
Después del baño, el ritual continúa detrás de la ermita, donde se encuentra la mítica “Cuna da Santa”: una roca natural con forma de lecho. Las mujeres se recuestan unos instantes sobre esta piedra, rezando a la Virgen y completando así el ciclo que, según la creencia, les ayudará a quedarse embarazadas.
Es importante aclarar que tal y como existen varias fechas alternativas para la celebración de esta ceremonia de fecundidad, también existen múltiples versiones sobre los pasos a seguir. Eso sí, el objetivo siempre es el mismo: que la mujer que lo realice consiga quedarse embarazada. El modus operandi más popular a la hora de llevar a cabo este rito define que la mujer debe acudir la noche del sábado a domingo (de las jornadas ya mencionadas), alrededor de la medianoche, al arenal de la Lanzada y entrar en el agua esperando hasta recibir el golpe de 9 olas consecutivas a la altura de su vientre.
Aunque como ya se imaginarán, no se trata únicamente de entrar al mar y lanzarse a las olas, el entorno en este caso también juega un papel fundamental en el transcurso de toda la leyenda, pues una vez se completa esta primera fase del ritual, muchas mujeres acuden hasta el pequeño acantilado que hay detrás de la capilla de A Lanzada en busca de la cuna da santa, una roca con una singular forma de asiento donde estas se acuestan para proclamar su deseo al mundo.
Resulta también curioso los aportes documentales del ya fallecido historiador y profesor pontevedrés Hipólito de Sá Bravo. En algunos de sus investigaciones, el gallego dejó constancia de algunas variantes del rito que comienzan con nueve vueltas a la ermita y el rezo después de cada tres vueltas de un Avé María acompañada de la frase: Nosa Señora da Lanzada, polo fillo que pariches, fai que quede preñada.
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Variantes del Ritual
El ritual de fertilidad de A Lanzada tiene también sus variantes, según están recogidas en las tradiciones populares y en la literatura. Una de ellas es que la mujer moje su vientre con siete olas en vez de nueve. Entra también dentro del ritual el encender una vela de cera virgen después del baño, y pasar por debajo del retablo de la capilla como petición de amparo. También hay fechas alternativas, como son las vísperas de los días de fiesta en honor a la virgen de A Lanzada, o el día de la Ascensión, antes de salir el sol.
Antiguamente existían otras playas que tenían la misma tradición de fertilidad que A Lanzada. Así, la de Placeres (al otro lado de la ría de Pontevedra), las del Val Miñor (al Sur de la provincia) y las aguas cercanas al santuario de San Andrés de Teixido (A Coruña).
- Baño de las Nueve Olas: Sumergirse en el mar y recibir nueve olas en el vientre.
- Cuna de la Santa: Tumbarse en la roca con forma de lecho detrás de la ermita.
- Oraciones: Rezar a la Virgen para pedir el deseo de concebir.
Pero el baño fertilizante de A Lanzada no tiene este único fin, puesto que sus aguas libran a los creyentes de otros perjuicios, ya sean los estrictamente físicos como también los «males de ojo» y similares. Incluso existe la creencia de que las nueve olas atraen la buena suerte, por lo que es frecuente ver a personas tomando este particular baño.
Otro de los rituales que también se realizan los días de fiesta en A Lanzada consiste en entrar en la iglesia, escoba en mano, y barrer tres veces por detrás del altar para echar fuera de forma simbólica todos los males.
Estos ritos son en opinión de muchos expertos reminiscencias de cultos antiguos cristianizados, donde perviven elementos paganos como la creencia en el poder fertilizante del agua y el culto a divinidades femeninas del mar.
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La Romería de A Lanzada
La romería de Nuestra Señora de A Lanzada, que se celebra cada año durante el último domingo de agosto, es una de las más famosas de toda Galicia y cuenta con una curiosa leyenda detrás. Una vez más, como cada año en el último fin de semana de agosto, Sanxenxo celebró la tradicional romería en honor a la Virgen de A Lanzada, a la que acudieron cientos de personas que quisieron mostrar su devoción por la santa.
Ayer domingo fue uno de los días más concurridos, ya que la explanada junto a la ermita de A Lanzada se llenó por completo de asistentes a la celebración. Tras la misa solemne, la imagen de la santafue sacada al exterior de la capilla para que los fieles pudieran mostrarle su devoción.
Uno de los momentos más entretenidos fue la subasta en honor a la Virgen, en la que los participantes ofrecieron sus ofrendas. Es habitual que entre estas haya flores, cestas de frutas e incluso alguna pintura de algún artista. En esta venta, que se prolongó durante bastante tiempo, se pagó 90 euros por un carneiro y 270 euros por una pintura que representaba la ermita.
Por otro lado, los asistentes se divirtieron participando en el ritual contra el mal de ojo. Según la costumbre, hay que oír tres misas, barrer tres veces alrededor de la ermita de A Lanzada y dar tres vueltas a la misma, así como introducir monedas en el cepillo.
El día grande de la romería fue el sábado, con misas rezadas en honor a la virgen durante toda la jornada y la tradicional procesión, acompañada del grupo Danzantes de Cobas. La romería estuvo amenizada por la Banda de Música de Sanxenxo y el grupo gaitas del país Os do Barro.
De madrugada se celebró el ritual de las nueve olas. Cuenta la tradición que al amanecer las mujeres casadas que quieran quedarse embarazadas y las solteras que quieren marido, se metan en el agua y pasen sobre ellas nueve olas, para que de esa forma se les cumpla su petición.
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