Virus del Nilo Occidental y sus Riesgos Durante el Embarazo
El virus del Nilo Occidental (VNV) es un flavivirus, primo cercano del dengue o la fiebre amarilla. Fue identificado por primera vez en Uganda en 1937 y desde entonces ha viajado por todo el mundo: Europa, Asia, África, Australia y América del Norte. Circula entre aves -especialmente paseriformes y córvidos- y mosquitos del género Culex, como Culex pipiens, que lo transmiten a humanos y caballos que son huéspedes accidentales.
¿Cómo se transmite el virus del Nilo Occidental?
La forma más común de contagio es la picadura de un mosquito hembra infectado, tras haber picado a un ave portadora del virus. Los mosquitos del género Aedes (mosquito tigre) pueden infectarse en el laboratorio, pero su papel en la transmisión a la naturaleza es dudoso. A mayor número de mosquitos, mayor riesgo de transmisión de la enfermedad en una zona determinada. El mayor o menor número de mosquitos de una región dependerá de muchos factores, pero las altas temperaturas y la presencia de aguas estancas donde puedan depositar sus huevos y desarrollarse las larvas son factores importantes.
En aves silvestres, el virus puede replicarse hasta alcanzar altos niveles, lo que facilita que se infecte un gran número de mosquitos al alimentarse de ellas. Son estos mosquitos los que transmiten la enfermedad a caballos y personas y aunque estos pueden sufrir la enfermedad, el virus no puede alcanzar altos niveles y no puede pasar de ellos a nuevos mosquitos, por lo que se les considera un “callejón sin salida” en la transmisión.
En casos muy raros, se ha documentado transmisión por transfusiones sanguíneas, trasplantes, o de madre a hijo durante embarazo o lactancia -aunque estos casos son excepcionales. Y es que, la verdad, el virus no se transmite de persona a persona por contacto normal: no pasa por tocar, abrazar o compartir comida.
El virus del Nilo Occidental se puede transmitir también por:
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- Transfusión sanguínea de alguien enfermo: esta ruta es improbable en España ya que la sangre de donantes suele testarse para el virus del Nilo Occidental.
- Vía materno-fetal: es posible que una madre transmita a su hijo el virus in útero, pero esta posibilidad es muy pequeña, y la infección por dicho virus en fetos no se asocia a consecuencias graves en el niño.
- A través de la lactancia materna: hay un único caso reportado en Estados Unidos y sin consecuencias graves para el bebé.
Hay que destacar que el virus del Nilo Occidental no se transmite:
- Por gotas o vía aérea.
- Por contacto directo con personas o animales infectados.
- Por comer carne (cocida) de aves o caballos infectados.
¿Qué síntomas causa el virus del Nilo Occidental?
Aproximadamente el 80 % de las personas infectadas no desarrolla síntomas. El virus puede estar en su organismo sin que lo perciban. En los casos sintomáticos, y tras un período de 14 días de incubación, una de cada 5 personas infectadas presenta síntomas leves de aparición súbita que incluyen:
- Fiebre
- Malestar general
- Dolores musculares
- Dolor de cabeza
- Vómitos
- Rash (erupción cutánea)
- Fatiga
Un 20 % puede tener fiebre, dolor de cabeza, fatiga, dolores musculares, vómitos, diarrea o erupción cutánea. Es como una gripe de verano: dura unos días y desaparece espontáneamente.
La inmensa mayoría de los pacientes se recupera completamente en el curso de siete días. En algunos casos, la fatiga posterior a la infección puede durar semanas o meses, y menos del 1% (1 de cada 150-250) padece una infección severa que afecta al sistema nervioso central causando encefalitis (inflamación del cerebro) o meningitis (inflamación de las membranas que recubren el cerebro). Esta forma de la enfermedad es mas frecuente en personas mayores de 60 años o que padecen de alguna otra enfermedad como cáncer, diabetes o inmunosupresión. En estos casos pueden presentarse síntomas como:
- Fiebre alta.
- Dolor de cabeza intenso.
- Desorientación.
- Somnolencia.
- Cuello rígido.
- Convulsiones.
- Parálisis.
- Coma.
Menos del 1 % evoluciona a una forma grave: encefalitis o meningitis, con rigidez de cuello, confusión, convulsiones o parálisis. En estos cuadros, la mortalidad puede ser del 10 % al 17 %. El periodo de incubación suele oscilar entre 3 y 14 días.
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En torno a 1 de cada 10 personas con la forma grave de la enfermedad muere (aproximadamente 1 de cada 1.500-2.500 infectados).
Virus del Nilo Occidental y el embarazo
Investigadores reconocen que "aún no hay certeza" de lo que sucede exactamente cuando una embarazada está infectada con este virus, aunque los estudios sugieren que ocasione los mismos riesgos para los fetos en desarrollo que el Zika.
Una investigación llevada a cabo con ratones y tejidos humanos concluyó que este virus puede transmitirse durante el embarazo y provocar abortos inesperados, lo que sugiere que el Zika puede no ser el único virus con esta capacidad.
Así, el científico y su colega Derek Platt decidieron averiguar si el del Nilo Occidental y otros virus relacionados, como el Powassan, podrían causar daño cerebral y muerte fetal similares.
"Nuestros hallazgos sugieren que es posible que los virus relacionados con el Zika, como el Nilo Occidental, presenten el mismo riesgo para los fetos en desarrollo que el Zika", apuntó en su artículo el autor principal del estudio, Jonathan Miner.
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"No quiero que la gente piense que estamos diciendo que el virus del Nilo es definitivamente una amenaza para las mujeres embarazadas y sus bebés, estamos diciendo que es posible", puntualizó Miner.
¿Quién tiene mayor riesgo de complicarse?
Personas mayores de 60 años, aunque algunos estudios apuntan a riesgo desde los 50. Individuos con enfermedades crónicas: diabetes, hipertensión, enfermedades renales, cáncer o inmunosupresión. Quienes viven o frecuentan zonas húmedas, arrozales o áreas con aves migratorias.
Por ejemplo, una persona de 75 años con hipertensión tiene más riesgo de padecer la forma neuroinvasiva que una persona joven y sana.
Diagnóstico del virus del Nilo Occidental
No basta solo con el cuadro clínico. El diagnóstico se confirma mediante:
- Serologías (IgM/IgG) en suero o líquido cefalorraquídeo.
- PCR para detectar ARN viral o aislamiento en cultivo.
- En algunos laboratorios, pruebas más avanzadas como la neutralización o muestras pareadas.
Sin estas pruebas específicas, una meningitis viral podría recibir un diagnóstico erróneo.
Tratamiento del virus del Nilo Occidental
No existe tratamiento antiviral ni vacuna disponible para humanos. El manejo es puramente de apoyo:
- En casos leves: reposo, hidratación, antitérmicos y analgésicos.
- En casos graves: hospitalización, cuidados intensivos, soporte respiratorio y manejo de convulsiones.
Las secuelas neurológicas pueden persistir semanas o incluso meses, con fatiga o debilidad.
Prevención: ¿qué puedes hacer tú?
Evita picaduras: usa repelentes (DEET), ropa que cubra brazos y piernas, mosquiteras, especialmente al amanecer y al atardecer, cuando los mosquitos son más activos. Elimina criaderos: vacía platos de plantas, cubos, neumáticos viejos; evita que se acumule agua estancada. Participa en control público: fumigaciones, larvicidas y vigilancia entomológica mediante trampas en zonas de riesgo.
Es crucial para aquellas personas que vivan o visiten las zonas endémicas, tomar medidas para prevenir las picaduras de mosquito durante estos meses. Entre estas medidas, se incluyen:
- Colocar mosquiteras en ventanas y puertas.
- Usar repelente de mosquitos que contenga un ingrediente eficaz como el DEET (N,N-diethyl-meta-toluamida).
- Usar ropa que cubra brazos y piernas al completo.
- Impregnar la ropa con permetrina al 0.5%.
- Tomar medidas para disminuir los criaderos de mosquitos alrededor del hogar (como evitar charcos y cubrir los reservorios de agua).
Brotes recientes en España
En verano de 2024, 151 personas se contagiaron, de las cuales 20 fallecieron por esta enfermedad trasmitida por la picadura de mosquitos del género Culex, según datos del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (Ccaes). Hasta entonces, el brote más grave había tenido lugar en 2020, cuando el Ministerio de Sanidad contabilizó 77 pacientes (57 en Sevilla, 14 en Cádiz y seis en Badajoz) y ocho muertes.
La verdad es que el WNV ya no es un problema lejano: ha llegado para quedarse, especialmente en regiones cálidas como Andalucía. La mayoría de las infecciones son silenciosas o leves, pero cuando el virus afecta al sistema nervioso, puede dejar secuelas serias o incluso derivar en muerte.
Medidas de contención en laboratorios
Se requieren las prácticas y las medidas de contención de un nivel 3. Restricción del número de trabajadores que pueden entrar al laboratorio mediante control de acceso. Aplicación de procedimientos adecuados de limpieza y desinfección de instalaciones, equipos, instrumental y material. Uso de cabinas de seguridad biológica en todas las operaciones y manipulaciones de muestras. Evitar el uso de material cortante o punzante. Inactivación de los residuos, muestras biológicas y cualquier equipo o material que vaya a salir de la zona de contención.
Tabla resumen sobre el Virus del Nilo Occidental
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Transmisión | Picadura de mosquitos Culex infectados, raramente por transfusiones o vía materno-fetal. |
| Síntomas | 80% asintomático; 20% fiebre, dolor de cabeza, fatiga; <1% encefalitis/meningitis. |
| Riesgo | Personas mayores de 60 años, con enfermedades crónicas o inmunosupresión. |
| Diagnóstico | Serologías (IgM/IgG), PCR en suero o líquido cefalorraquídeo. |
| Tratamiento | No específico, solo de soporte: reposo, hidratación, cuidados intensivos en casos graves. |
| Prevención | Evitar picaduras con repelentes, mosquiteras y eliminar criaderos de mosquitos. |
Referencias
- Organización Mundial de la Salud (OMS). “West Nile virus».
- Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
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