Síntomas y cuidados durante el primer mes de embarazo en chihuahuas

18.11.2025

Cuando se trata del embarazo y parto de una perra, es preferible prevenir situaciones y posibles complicaciones que puedan ocurrir durante “el gran momento”. Si tienes una perra que no está esterilizada, son muchas las probabilidades de que tarde o temprano se quede preñada. Conocer los síntomas que anuncian la gestación de una perra es fundamental para acudir al veterinario a tiempo, cuidarla debidamente y prepararse para el momento del parto.

El tiempo de gestación de una perra depende de diferentes factores, pero normalmente el promedio suele estar en torno a los 63 días. Sin embargo, aunque el embarazo en sí consta de 63 días aproximadamente, es necesario tener en cuenta que la gestación comienza desde que comienza el periodo de la perra gestante.

Hay varios síntomas que te ayudarán a reconocer si tu perra está embarazada o no, pero ante cualquier duda, consulta a tu equipo veterinario, para también descartar que tu perra tenga un embarazo psicológico.

Síntomas del embarazo en chihuahuas

En función de la raza y tamaño de la perra, así como de cuántos cachorros esté gestando, los síntomas pueden aparecer antes o más tarde. Los síntomas de una perra embarazada comienzan a manifestarse muy tarde, normalmente, un mes después de la cópula. Cuando la camada va a ser grande, estos cambios suelen ser muy perceptibles.

  • Cambios físicos: Algunas de las señales más evidentes, por supuesto, son los cambios físicos que el animal suele experimentar según avanza el proceso de gestación.
  • Tetillas hinchadas y pezones rosados: Las primeras semanas suelen estar un poco más hinchadas de lo normal. Sus tetillas además de hincharse también se verán más rosadas de lo normal, si esto ocurre puedes empezar a sospechar. Mostrará cambios físicos notables como un aumento de las mamas y los pezones inflamados y sonrosados. Lo habitual es que las mamas de nuestra perrita aumenten de tamaño en las primeras semanas de gestación. Sin embargo, no siempre es así. Tendrá los pezones más rosados.
  • Líquido vaginal: Durante las primeras semanas de embarazo de tu perra, es normal que suela desprender un líquido gelatinoso transparente o rosa muy clarito. Se trata de un líquido que sirve para formar un tapón de mucosa que protegerá a los cachorritos durante el embarazo. Otro factor revelador son las descargas vaginales durante las primeras semanas de gestación.
  • Vientre abultado: Solo podrás observarlo a partir de la cuarta semana de embarazo. Además, a medida que avancen las semanas de gestación, la perra ganará peso y su barriga irá aumentando de tamaño.
  • Aumento en la frecuencia de orinar: Otro síntoma del embarazo en perras es un aumento en la frecuencia de orinar, debido a que su vejiga está presionada por el útero. Al aumentar el vientre, la vejiga se queda con menos espacio para almacenar la orina.

Unos de los síntomas más evidentes que aparecen en una perra embarazada son los cambios de comportamiento.

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  • Cambios en el comportamiento: Puede que el embarazo cambie la forma de actuar y comportamiento de la perra. Su carácter también se verá alterado como consecuencia de la gestación.
  • Pérdida o aumento de apetito: Cuando ha transcurrido un mes desde la cópula es muy común notar una pérdida del apetito en la perra. Es posible que tu perrita muestre menos interés por la comida y coma menos durante los primeros días de embarazo. Luego de aproximadamente dos semanas de embarazo tu perra tendrá más hambre de lo normal. Esto se debe al crecimiento de los bebés. Para estimular su apetito, ofrece comida a la perra más veces al día y en menor cantidad.
  • Menos actividad y juego: Al estar más cansada, la energía disminuye y también las horas de juego. El gasto extraordinario de energía que supone el embarazo hará que tu perra esté menos activa y juguetona de lo normal. Es posible que la perra no quiera jugar tanto como de costumbre, su comportamiento será más tranquilo, no querrá correr o caminar demasiado y estará feliz acostadita en su camita. Es posible que la veas dormir más o descansando más a menudo.
  • Cambios en el estado de ánimo: Puede mostrarse mucho más cariñosa y mimosa o, por el contrario, desconfiada y arisca, prefiriendo aislarse en un rincón. En este sentido, es habitual que no se quiera relacionar con otros animales. Puede que rehúya el contacto humano y con otros perros. Por lo general, se muestran más cariñosas y cercanas, buscan nuestras caricias y compañía. Pero también puede ocurrir lo contrario, es decir, que su actitud sea más huidiza y que no quiera que la toquen. Si una perra no tiene una buena relación con su humano, probablemente se muestre huraña y arisca y tal vez incluso no le guste que la toques, en especial su barriga. Este comportamiento suele surgir en perras que suelen ser más asustadizas y desconfiadas por una falta de amor y confianza sea con sus dueños o en su pasado.
  • Búsqueda de un lugar seguro: Antes del parto, la perra empezará a buscar un lugar seguro donde dar a luz. Otro de los síntomas habituales es que nuestra perrita embarazada busque el lugar ideal para construir su nido.

Confirmación del embarazo y cuidados

Una vez que hemos identificado los síntomas de una perra embarazada es necesario comprobarlo mediante técnicas fiables. Actualmente, el método más utilizado son los test de embarazo para perros. En ellos se recoge la orina del animal y se detecta o no la presencia de ciertas proteínas asociadas a la gestación. En caso de dudar si tu perrita está embarazada o no, la mejor opción es ir al veterinario para que te brinde una respuesta clara y certera sobre el estado de tu peludita.

El veterinario suele realizar las pruebas a partir de la tercera semana de gestación. Algunas pruebas que realiza son las siguientes:

  • Auscultación a partir de la cuarta semana para escuchar los latidos del corazón de los cachorritos
  • Ecografía
  • Análisis de sangre para detectar sustancias como la relaxina (señal de que una perra está embarazada)
  • Prueba de rayos X (puede realizarse a partir de los 45 días de embarazo)
  • Palpación abdominal (a partir de los 28 días de gestación)

Durante la gestación, las perras sufren muchos cambios en su organismo, por lo que necesitan cambiar su alimentación y sus rutinas. Por ello, es muy importante detectar el embarazo lo antes posible. Por estos motivos, si detectas los síntomas de una perra embarazada, es muy importante que acudas a una clínica veterinaria. Durante la última semana de la gestación canina, las futuras mamás pueden mostrarse algo inquietas y retirarse a un lugar tranquilo. Durante las 12-24 horas anteriores al parto suelen perder el apetito y "escarbar" su cama con frecuencia.

Cuidados durante el embarazo:

  • Cama cómoda: Los cuidados de una perra embarazada comienzan por darle una cama mullida, amplia y confortable. Además de su cama, no olvides ofrecerle mantitas, peluches y otros elementos de confort a tu perra.
  • Ejercicio moderado: Hay que adaptar la intensidad del ejercicio. Dad paseos tranquilos y reconfortantes.
  • Alimentación adecuada: Al principio de la gestación no se debe aumentar la ingesta calórica. Pero desde el primer día hay que ofrecer a la perra embarazada una alimentación saludable y con todos los nutrientes necesarios. Los piensos específicos aportan el perfil nutricional adecuado para el embarazo.
  • Baño: Por supuesto que sí. De hecho, es muy positivo mantener su rutina de baño en la etapa del embarazo. Eso sí, es importante tener precaución y seguir una serie pautas para hacerlo de forma correcta.

Acompañar a tu perra embarazada en este proceso es muy importante. Justo antes del parto, la perra buscará un lugar seguro para tener a los cachorros. Es importante que estés vigilando el proceso, pero no debes intervenir a no ser que haya un problema.

El embarazo en perras es un proceso fisiológico que requiere un seguimiento adecuado para garantizar la salud de la madre y de los cachorros.

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Preparación para el parto

Prepara tu hogar para el parto: tres semanas antes del parto aisla a tu perra de otros perros que pueda haber en la casa, en un sitio seguro, sin corrientes de aire y con una cama donde pueda hacer un pequeño nido para los bebés. La mamá querrá un rincón de la casa privado donde poder relajarse y dar a luz a sus cachorros sin ser molestada, por lo que debes hacerle un "nido" en las dos últimas semanas de su gestación canina.

El nido ideal para el nacimiento de los cachorros es una caja de cartón grande forrada con chichoneras para cachorros (en caso de accidente), y acolchada con mantas, sábanas o toallas limpias. La caja ha de ser lo suficientemente grande para que quepan cómodamente la mamá y su camada, y para que la madre pueda tener su propio espacio si lo desea.

¡Asegúrate también de que la caja sea lo suficientemente alta para evitar que los cachorros aventureros se escapen! Con frecuencia, las perras eligen la cocina para dar a luz, ya que la consideran un lugar seguro y una fuente de alimento. Coloca el nido en un lugar tranquilo a temperatura ambiente, donde pueda estar cómoda y nadie la moleste. Colocar su cama o juguetes en el nido (siempre y cuando estén limpios) puede animarla a usarla y a sentirse cómoda antes del parto.

El parto de tu perra debería transcurrir sin complicaciones, pero no está de más tener ayuda a mano para mantener la calma, o en caso de que surjan complicaciones. Consigue el número de teléfono de urgencias de tu veterinario antes del nacimiento de los cachorros, ya que el parto se produce con frecuencia durante la noche. Comunica a tu veterinario la fecha prevista para el parto (en caso de no que la sepa ya), para que esté pendiente. Si la mamá tiene problemas para dar a luz a sus cachorros, podrías tener que llevarla al veterinario; así pues, asegúrate de tener un medio de transporte disponible.

Durante el parto, ten a mano unas tijeras de manicura y varias toallas limpias y secas, por si la madre necesita que le eches una mano. Si su camada es grande, tal vez necesites una cesta adicional para tener espacio suficiente para los cachorros recién nacidos. Si tienes que separar a los perritos de la mamá en algún momento, tendrás que mantenerlos calentitos. Te recomendamos que uses una bolsita térmica apta para microondas en lugar de una bolsa de agua caliente, ya que podrían pincharla con los dientes o con las uñitas.

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Fases del parto canino

En general, el nacimiento de los cachorros es sencillo y no suele haber complicaciones. Si te preguntas cuánto tarda en parir una perra primeriza o con experiencia , debes saber que el proceso suele durar entre 3 y 12 horas, aunque en algunos casos puede alargarse hasta las 24 horas.

Tabla de las fases del parto canino:

Fase Duración Signos principales
1. Dilatación cervical 6-12 horas Jadeo, inquietud, contracciones leves
2. Expulsión de cachorros 2-6 horas (1 cachorro cada 30-60 min) Contracciones activas, expulsión de líquido amniótico
3. Expulsión de placenta Variable Expulsión de la placenta después de cada cachorro

El parto suele durar de media entre 12 y 24 horas. En cuanto a las perra primerizas, el parto puede durar hasta 36 horas. Independientemente de si se trata de una perra primeriza o no, es altamente recomendable acudir al veterinario alrededor del día 50 de gestación para evaluar el estado de salud de la perra y el de los cachorros.

Etapas del parto:

  1. Primera etapa: se corresponde a la aparición de las contracciones.
  2. Segunda etapa: el cuerpo de la perra está listo para el parto. Las contracciones son más fuertes y comienza a expulsar un flujo vaginal claro.
  3. Tercera etapa: una vez los cachorros han salido, es momento de expulsar las placentas.

Protege a los cachorros de las corrientes de aire, pues no pueden regular su temperatura corporal correctamente. Deben estar con su madre mínimo hasta las ocho semanas de vida para amamantar y enseñarlos a orinar, defecar, socializar y respetar la jerarquía.

El número de cachorros en cada parto dependerá de varios factores, pero por lo general, una perra pequeña puede tener entre tres y cinco cachorros de media. Las perras de mayor tamaño pueden tener entre siete y nueve cachorros. Son muy puntuales y excepcionales los casos en los que las camadas son mayores de 10 cachorros. Recuerda que, independientemente del tamaño de tu perra, es necesario y altamente recomendable realizar ecografías periódicas a la perra gestante para asegurar el número de cachorros y el buen desarrollo de cada uno de ellos.

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