Semana 29 de Embarazo: Desarrollo del Bebé y Cambios en la Madre
En la semana 29 de embarazo, ya estás de lleno en el séptimo mes. Seguramente, durante estas semanas, tu estado de ánimo varíe de un día para otro e, incluso, en un mismo día.
Desarrollo del Bebé en la Semana 29
Tu criatura pesa alrededor de los 1.250 - 1.350 g y mide sobre los 37 cm. Aunque todavía es muy pequeño, su sistema nervioso central se sigue desarrollando y el peso del cerebro también aumenta. El cerebro se vuelve más irregular con acanaladuras y hendiduras, resultado de las conexiones que las células nerviosas llevan a cabo. Esas conexiones le permiten realizar nuevas actividades cerebrales, como dormir. Aunque no lo creas, hasta esa semana los científicos no han podido demostrar que el bebé tuviese momentos de vigilia y de sueño.
Con respecto a los órganos de los sentidos, el ojo está completamente desarrollado y ya empieza a moverse en las cuencas. En estos momentos el feto ya empieza a abrir y cerrar los ojos, y sus ojos ya son sensibles a la presencia de luz. Sus papilas gustativas ya empiezan a diferenciar sabores. El feto ya tiene cejas, pestañas y el cabello empieza a alargarse, haciéndose visible por ecografía en algunos casos.
Su esqueleto empieza a endurecerse, por lo que necesitará vitamina C, ácido fólico y, sobre todo, hierro, ya que sus huesos están absorbiendo mucho calcio. En este momento los huesos están completamente desarrollados y tiene su forma bien definida, pero permanecen blandos y flexibles ya que el proceso de osificación, que es lo que les da su rigidez, aún está produciéndose. La formación de los glóbulos rojos pasa de ser en el bazo para producirse en la médula ósea.
La piel comienza a tornarse rosa y lisa y está cubierta por el vérmix (sustancia blanquecina con función protectora) que continúa aumentando. En estos momentos el diámetro de su cabeza todavía es mayor que el de su abdomen, por eso los niños prematuros suelen tener una cabeza desproporcionada en relación al resto del cuerpo. A partir de este momento, esta desproporción entre abdomen y cabeza empieza a revertirse lentamente hasta la semana 35, momento en el que el diámetro del abdomen es mayor que el de la cabeza.
Lea también: 30 Semanas de Embarazo: Posición del Bebé
En el aparto respiratorio, los alvéolos creados en etapas previas siguen su proceso de maduración incrementado la superficie de contacto con los capilares y por lo tanto aumentando la capacidad del pulmón para intercambiar oxígeno. El sistema inmunológico todavía debe madurar más. Tu tesoro actualmente está protegido por la placenta, que se encarga de "filtrar" varios patógenos (pero no todos). Tu bebé percibe además importantes anticuerpos de tu cuerpo a través de la placenta. De este modo se va construyendo poco a poco la "protección del nido" de tu pequeñín: tus anticuerpos contra enfermedades ("inmunoglobulinas") le ayudan a tu tesoro durante los 4 primeros meses después del parto a defenderse contra los gérmenes.
El feto ya está muy desarrollado: los sentidos están muy activos y el bebé ya sabe ponerse cómodo. A partir de las 29 semanas de embarazo, empezará a darse la vuelta para reposar hacia abajo, apoyado en el cuello de tu útero. El estómago, el intestino y los riñones funcionan correctamente en la semana 29 de embarazo. ¿Sabías que el bebé traga grandes cantidades de líquido amniótico que luego expulsa con la orina? Según un estudio elaborado por el “Monell Chemical Senses Center” de Filadelfia (EEUU), los sabores de las comidas que ingiere la madre pueden ser trasmitidos al líquido amniótico que traga el bebé. Ello explica que los niños asiáticos tengan cierta preferencia por alimentos muy especiados.
Cambios en la Madre en la Semana 29
Durante la semana 29 de embarazo notarás muchos cambios hormonales. El crecimiento del útero empieza a desplazar el estómago y el intestino, lo que favorece el paso de jugos gástricos del estómago al esófago. Esto te puede provocar ardor y acidez, y, en algunos casos, llegar a generarte una desagradable sensación de quemazón en la garganta y esófago. Más del 50% de embarazadas sufre de ardor de estómago.
Síntomas como la acidez y el estreñimiento pueden acentuarse ahora más que nunca. Esto se debe a que la progesterona relaja el tejido muscular del tracto intestinal, lo que provoca un retraso en la digestión. Para mejorar el ardor y la acidez de estómago: realiza cinco comidas pequeñas al día, en lugar de tres grandes. También te ayudará masticar bien los alimentos y evitar grasas, especias y picantes (y hará tus digestiones más ligeras). Si continúas con estos síntomas, consulta a tu médico. Para combatir el estreñimiento: debes ingerir mucha fibra. Come, sobre todo, fruta, verduras y cereales integrales.
Posiblemente, también experimentarás dolor pélvico, ya que la zona empieza a soportar cada vez más peso. Son comunes en el segundo y tercer trimestre, debido al crecimiento del útero. Podrías estar de parto antes de tiempo. La barriguita ahora puede ponerse dura en ocasiones. El cuerpo está practicando el parto con estas contracciones falsas. Hay una cosa que tienen en común: no abren el cuello del útero. Las contracciones del parto son muy periódicas y aparecen en intervalos cada vez más cortos. Su duración aumenta según pasa el tiempo (hasta 60 segundos). Las contracciones pueden ser muy fuertes y no desaparecen ni con calor ni con relajación.
Lea también: Cambios en la madre: Semana 23
Puedes experimentar picor si tu piel está sufriendo resequedad o tirantez. Para calmar la sensación de tirantez en la piel: hidrátate tanto por dentro como por fuera. Bebe al menos dos litros de agua al día y aplica abundante crema en pecho y abdomen. La regla de oro para prevenir las estrías en el embarazo es hidratar y volver a hidratar. El aumento de volumen que se produce tanto por el aumento de peso como por la retención de líquidos puede provocar que aparezcan estrías en la piel, sobre todo en el abdomen, los muslos, las caderas y los pechos. Es muy importante prevenir su aparición, porque una vez establecidas es muy difícil que desaparezcan.
Las causas del insomnio durante el embarazo son variadas y pueden ser de origen físico o psicológico. Para conciliar el sueño: escucha las señales de cansancio para irte a la cama. Quizá tomar un vaso de leche caliente o infusiones de tila o melisa puedan ayudarte a descansar mejor. Además, asegúrate de tener suficientes almohadas o cojines para encontrar la postura más cómoda. Si te cuesta dormir bien, intenta acostarte de lado, ya que esta es la mejor postura para el bebé al evitar la compresión de los grandes vasos que retornan la sangre de las extremidades inferiores. El descanso nocturno de la embarazada empieza a ser misión imposible. Si la necesidad de orinar y las molestias posturales impiden e interrumpen tu descanso, intenta evitar beber líquidos antes de acostarte y acuéstate de lado, con una almohada-cojin nido para embarazadas entre las piernas, y así evitar la sobrecarga en la espalda.
Gran parte de las embarazadas experimentan deseos intensos por un producto alimenticio en concreto. Es normal, así que no te presiones ni te culpes por ello. Los cambios de humor son comunes entre las semanas 6 y 10 de embarazo. Las ganas constantes de orinar aparecen durante las primeras semanas de embarazo y aumentan conforme tu útero incrementa su tamaño. Las molestias en el abdomen, tipo pinchazos o calambres abdominales, se dan sobre todo en el segundo y tercer trimestre del embarazo.
Tus pechos han aumentado de tamaño y se encuentran listos para la lactancia, de forma que aunque tu hijo naciera de forma prematura, podrías alimentarle. Este preciado líquido, el calostro, es la primera leche que tomará el bebé y su función será muy importante. Proporcionará defensas al recién nacido, como si se tratara de una primera vacuna. No todas las mujeres tienen fugas de calostro en el embarazo, pero no es raro.
A medida que avanza el embarazo, el centro de gravedad del cuerpo se desplaza y la mujer se siente más torpe. Para evitar tropiezos y caídas que en el embarazo pueden tener consecuencias graves, es importante usar zapatos adecuados: de suela plana y que sujeten bien el pie. El volumen de la barriga en el tercer trimestre, sumado a la pesadez de la mamá, hace que las relaciones sexuales puedan decaer. Busca posiciones cómodas y comunícate con tu pareja. Consulta a tu médico si sientes molestias y refuerza tu hidratación.
Lea también: Cambios en la Madre – Semana 20
Y en tu alimentación tienes una aliada. Ya sabes que todo lo que tú comas repercute en la salud de tu bebé, ahora y cuando sea mayor. Las investigaciones así lo aseguran. El desarrollo del cerebro de tu bebé es un proceso complejo que comienza ya en las primeras semanas del embarazo continúa a lo largo de la gestación y no finaliza en el parto, sino años después de su nacimiento. Durante el embarazo, tu bebé recibe algunos estímulos: notará cómo acaricias tu tripa, podrá oír tu voz, “degustar” sabores…
Recomendaciones y Consejos
Si los análisis han detectado una anemia por carencia de hierro y tu ginecólogo te ha prescrito suplementos, también te interesa saber cómo alimentarte mejor. Consume alimentos ricos en vitamina C y arándanos para prevenir infecciones. El oxígeno es esencial para el desarrollo saludable de tu bebé y también para tu bienestar. Una respiración adecuada ayuda a reducir el estrés y mejora tu comodidad. Aprende técnicas específicas para respirar correctamente durante el embarazo y maximiza sus beneficios para ambos. Respiración consciente: Practicar técnicas de respiración profunda mejora tu oxigenación y bienestar. El dolor de espalda es característico durante el embarazo, máxime durante el tercer trimestre.
Recuerda que los cambios hormonales afectan a todas las partes de nuestro cuerpo. Concretamente, la relaxina aumenta la elasticidad muscular y la flexibilidad para facilitar el parto. Si aún sigues trabajando, no olvides citarte con la mutua para solicitar la baja de riesgo de embarazo. Durante esta visita, se valorará su tramitación, dependiendo del puesto de trabajo, a una determinada edad gestacional.
En este periodo de embarazo, en ausencia de complicaciones, las visitas se realizan cada 4-6 semanas. Recuerda asistir con tu pareja o acompañante a la Educación Maternal que organice tu matrona. Si se trata del primer embarazo, entre las semanas 29 y la 32 de gestación, el bebé se coloca boca abajo, preparándose para nacer. El feto se da la vuelta al final del embarazo no por un capricho de la naturaleza, sino debido al cambio en la forma del útero y para facilitar el parto. Respecto al parto, es preferible que la cabeza sea lo primero que salga. Renovar, comprar, colocar y cambiar los muebles de sitio, decorar y/o instalar la habitación son trabajos que cada vez cuestan más según va creciendo la barriguita. Por tanto, ahora es un buen momento para encargarse de las cosas grandes, como la cuna, el armario, el cambiador, etc.
Según la región también cambian las costumbres en relación con las visitas a salas de partos y reservas para el parto. Si tienes la oportunidad de visitar varios hospitales de maternidad, debes aprovechar esta ventaja: no solo te puedes decidir por el lugar que más te guste, sino que además te puedes familiarizar un poco con él.
Tabla de Aumento de Peso Semanal
| Trimestre | Aumento de Peso Semanal (aprox.) |
|---|---|
| Tercer Trimestre | 0.5 kg |
Estamos en la recta final del embarazo, así que, en el caso de sentirse un poco más cansada de lo habitual, conviene llevar una vida más tranquila disminuyendo en la medida de tus necesidades el nivel de actividad diaria (trabajo, tareas domésticas, ejercicio…).
tags: #29 #semanas #de #embarazo #desarrollo #del