3 Semanas y Media de Embarazo: Síntomas y Desarrollo
Acabas de entrar en la tercera semana de tu embarazo, aunque como te explicamos en la semana 1 y semana 2, esta será tu primera semana de gestación.
Desarrollo Embrionario en la Tercera Semana
Durante esta semana, los eventos principales son la fecundación y el inicio del desarrollo embrionario. Al final de la segunda semana o principio de la tercera semana de embarazo, tiene lugar la ovulación. Estos son los días fértiles de la mujer y, por tanto, la pareja debe tener relaciones sexuales sin protección para que ocurra la concepción.
Después del coito, los espermatozoides eyaculados empiezan su recorrido a través del tracto reproductor femenino: ascienden por el cérvix, pasan por el útero y llegan hasta las trompas de Falopio. Aquí es donde tiene lugar el encuentro con el óvulo y la fecundación por parte de un solo espermatozoide.
Una vez se han unido el óvulo y el espermatozoide, se funden sus núcleos, donde está contenido el material genético de ambos padres.
A las 16-20 horas posfecundación, el embrión consta de una sola célula y se denomina cigoto.
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A partir de aquí, el cigoto inicia su descenso por la trompa de Falopio en dirección hacia el útero. Al mismo tiempo, se va dividiendo y aumentado el número de células conforme pasan los días de esta tercera semana:
- Día 0: fecundación del embrión por la unión del óvulo y el espermatozoide.
- Día 1: a las 16-20 horas posfecundación aparece el cigoto.
- Día 2: la segmentación del cigoto da lugar a un embrión de 4 células.
- Día 3: el embrión se ha dividido en 8 células aproximadamente.
- Día 4: el embrión ya tiene al menos 16 células y se llama mórula.
- Día 5: el embrión aumenta su tamaño y se convierte en un blastocisto de unas 200 células.
- Día 6: el blastocisto se expande y sigue aumentando el número de células.
Al final de la tercera semana de embarazo, el embrión llega al útero, cuando se encuentra en estadio de blastocisto.
Este trayecto es posible gracias a unas pequeñas contracciones de los músculos de las trompas. Además, su superficie interior se encuentra recubierta de millones de cilios, unos pequeños pelitos que se mueven en la misma dirección, lo cual produce un arrastre del embrión por este conducto.
Cabe señalar que es en este momento cuando existe riesgo de embarazo ectópico, es decir, el embrión anida en la trompa de Falopio y se produce un embarazo extrauterino, el cual no es viable.
La hormona progesterona secretada por el ovario después de la ovulación también ejerce un papel importante durante este trayecto. La progesterona, también conocida como hormona del embarazo, permite la relajación del esfínter que existe entre la trompa de Falopio y el útero, permitiendo así el paso del embrión.
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Además, la progesterona también prepara al útero para la implantación del embrión, ya que aumenta la receptividad endometrial.
Cambios y Síntomas en la Madre
En la tercera semana de embarazo, cuando ya ha tenido lugar la concepción, la mujer no sufre grandes cambios en su cuerpo y no sienten nada todavía. De hecho, la mayoría de veces ni siquiera sospecha que está embarazada.
Solamente las pacientes de tratamientos de fertilidad como la inseminación artificial (IA) o la fecundación in vitro (FIV) notan algunos síntomas durante el periodo conocido como betaespera. En estos casos, esas molestias tras el tratamiento de reproducción asistida suelen estar relacionadas con la medicación hormonal administrada.
A pesar de esto, las alteraciones hormonales durante esta tercera semana de gestación pueden dar lugar a síntomas como los siguientes:
- Primeras señales de somnolencia y cansancio, así como algunos cambios de estado de ánimo y humor. ¡Las hormonas están haciendo de las suyas!
- Muchas mujeres empiezan a notar cierta hipersensibilidad olfativa en las primeras semanas del embarazo. Esto es debido a que la hormona del estrógeno está amplificando todos los olores: para lo bueno y para lo malo, por supuesto. De este modo, notarás con mayor intensidad el olor de la basura, la comida o el olor corporal (o la colonia) de tu pareja. Tu primer superpoder de embarazada tiene sus contras también y es que puede aumentar las náuseas: intenta abrir ventanas, si es posible, ventilar más y hacer todo lo que esté en tu mano para huir de los olores demasiado intensos.
- Junto al aumento de la salivación, muchas mujeres embarazadas empiezan a sentir un extraño sabor metálico en la boca. De nuevo, son las hormonas que, esta vez, se lanzan a la carga contra las papilas gustativas.
- Sensibilidad en las mamas.
- Mayor percepción de los olores.
- Alteraciones del gusto y mayor salivación.
- Cambios de humor e irritabilidad.
- Cansancio.
- Dolor de cabeza.
- Aumento de las ganas de orinar.
- Flujo blanco y denso.
En las primeras semanas de tu embarazo, puedes notar una sensación de presión abdominal sin sangrado entre curiosa y muy molesta (como tantas otras cosas, depende de cada mujer). ¡Alégrate, es una señal de que todo va bien! Por regla general, está asociada al aumento del flujo sanguíneo, la implantación de embriones o el engrosamiento del revestimiento uterino.
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En algunos casos, pueden ser incluso molestias debido al gas, asociadas al crecimiento de tu útero.
Uno de los síntomas que la madre puede sentir son punzadas en los laterales de su abdomen, un indicador de ovulación, junto a la ternura de sus pechos.
Seguramente estés esperando con ansiedad que este tercer mes de embarazo transcurra con normalidad, o lo que es lo mismo, que el primer trimestre de embarazo, el más sensible, acabe sin ninguna complicación.
Hacia finales del primer trimestre lo más probable es que las náuseas y el molesto cansancio que venías sintiendo disminuyan considerablemente. ¡Qué alivio!
En este periodo aparece, en muchas embarazadas, los reflujos y ardores causados por la compresión que ejerce el útero.
El útero continúa su crecimiento y ya se encuentra por encima de la pelvis. Este crecimiento provoca molestias pélvicas, un aumento de peso y ya se comienza a notar una cierta tripa.
Pruebas de Embarazo y Precauciones
Si te haces una prueba de embarazo esta semana, recuerda que es probable que te dé un falso negativo debido a que no se detecta suficiente hormona en sangre u orina. Normalmente, esta tercera semana de embarazo pasa sin síntomas perceptibles por la mujer.
Además, aún quedaría una semana para la fecha en la que se esperaría la menstruación y las mujeres no suelen hacerse una prueba de embarazo antes del retraso menstrual.
En caso de hacer un test de embarazo durante la semana tres de embarazo, lo más probable es que saliera negativo debido a que la hormona beta-hCG aún no ha empezado a secretarse.
Las pacientes de reproducción asistida, además, corren el riesgo de obtener un falso positivo en el test de embarazo durante esta semana, ya que la medicación hormonal administrada durante el tratamiento puede dar lugar a un resultado erróneo.
Por tanto, siempre se aconseja esperar al menos a tener un retraso de la regla para hacer una prueba de embarazo y poder obtener un resultado fiable.
Como te dijimos en la semana 1 y semana 2, la primera visita prenatal puede esperar hasta las ocho semanas de gestación. Aun así, si sufres debido a la posibilidad de un posible aborto espontáneo o sientes ansiedad o miedo frente a tu nueva situación prenatal, te recomendamos que leas nuestro artículo sobre temores frecuentes del embarazo e incluso que hagas una visita a tu ginecólogo para quedarte tranquila.
A partir de los diez días es posible que el test de embarazo ya dé positivo, aunque te seguimos recomendando que no pierdas la calma hasta tu próxima regla. En cualquier caso, programa y calendariza tu primera visita y estructura, las siguientes pruebas sin agobiarte.
Si convives con perros, gatos u otros animales, empieza a extremar las medidas de precaución e higiene: por supuesto, ellos también son tu familia, pero tendrás que vigilar con la toxoplasmosis (es mejor que las heces del gato las limpie otra persona: en el caso de que tengas que hacerlo tú, ponte guantes y mantén el máximo de higiene) y, aunque es muy poco frecuente en gatos, la salmonelosis.
Consulta con tu médico o ginecólogo el uso de cualquier medicamento.
Cuidados Durante la Tercera Semana de Embarazo
Los hábitos y el comportamiento de la mujer pueden influir en el desarrollo del bebé desde el inicio de la gestación. Por tanto, es recomendable seguir un estilo de vida saludable, sobre todo si se trata de un embarazo esperado.
A continuación, os dejamos algunos consejos de interés durante las primeras semanas de embarazo:
Alimentación
El ácido fólico es uno de los componentes vitamínicos más importantes para las embarazadas, ya que ayuda a prevenir los defectos en el tubo neural del feto, lo cual podría provocar enfermedades como la espina bífida y la anencefalia. El ácido fólico se encuentra en las verduras de hoja verde, como las espinacas o las acelgas, y en las legumbres.
Durante las primeras semanas de embarazo, es posible que los ginecólogos recomienden empezar a tomar alimentos ricos en hierro o suplementos de vitaminas. Este mineral es necesario para la formación de hemoglobina y evitar la anemia. La carne roja de manera moderada es un excelente aporte de hierro. En cuanto a los alimentos que ayudan a la absorción del hierro encontramos las mandarinas, las fresas o los tomates ricos en vitamina C.
Otro mineral muy importante en las embarazadas es el calcio, pues ayuda a prevenir la hipertensión o preeclampsia. Los aportes de calcio también contribuyen al desarrollo óptimo del bebé, a su sistema nervioso y muscular. Por tanto, es recomendable seguir una dieta rica en calcio desde el inicio del embarazo.
En cuanto a los alimentos que deben evitarse desde el momento en que la mujer sabe que espera un bebé son los siguientes: el pescado crudo o rico en mercurio, la carne cruda, el café, los huevos poco cocidos, el queso no pasteurizado, etc. Todo esto son medidas preventivas para evitar la toxoplasmosis y listeriosis. También es necesario lavar adecuadamente las frutas y verduras antes de comerlas.
Tus necesidades calóricas aumentan ligeramente en el primer trimestre de embarazo, apenas unas 150 calorías más por día: equivalen sólo a dos yogures naturales sin azúcar. No obstante, debes empezar a habituarte a incluir en los menús ingredientes saludables.
Ejercicio
Además de cuidar la alimentación, también es importante mantener saludable el cuerpo de las embarazadas a través del ejercicio. No obstante, los deportes de alta intensidad deben empezar a sustituirse por aquellos más suaves como el pilates, el yoga, la natación, etc.
También es importante que la mujer descanse adecuadamente y duerma las horas necesarias. Para ello, salir a pasear todos los días puede ayudar a relajar el cuerpo y mantener buenos hábitos del sueño.
No es recomendable abandonar por completo la actividad física, a no ser que se trate de un embarazo de riesgo y así lo recomiende el médico.
Desarrollo Fetal en el Tercer Mes
Si bien tu barriga de embarazo todavía no se nota, muchas embarazadas aprecian cambios tales como el aumento de talla de sujetador, mayor distención abdominal y un aumento de entre 1 y 3 kilos de peso, que no se debe al bebé, pero sí al crecimiento del útero, al líquido amniótico y al crecimiento de los pechos.
Comienzan a desaparecer la sensación de mal cuerpo. Se produce una mayor pigmentación de la piel debido al efecto hormonal. Este aumento se produce en zonas como la línea desde el abdomen hasta el ombligo, la axila, alrededor de las areolas mamarias (que se van haciendo más grandes y oscuras), el periné y en el interior de los muslo. También puede aparecer en la cara, denominándose cloasma gravídico. Estas manchas no se puede evitar pero se puede atenuar su aparición evitando la exposición o protegerse adecuadamente frente al sol.
En este mes finaliza el periodo embrionario y comienza el fetal. La cabeza del feto continúa siendo desproporcionada, tiene casi el mismo tamaño que el resto del cuerpo. El feto se mueve estirando y encogiendo los brazos y piernas.
En efecto, una vez que el primer trimestre de embarazo se termina, las posibilidades de que sufras un aborto espontáneo disminuyen drásticamente, motivo por el cual se prefiere esperar para dar la noticia. Si esto te angustia, consuélate pensando que un embrión que muestra actividad cardiaca positiva en la primera ecografía tiene muchas posibilidades de prosperar.
A lo largo de este mes los cambios en el bebé son notables. Hacia la semana 12, la formación de órganos y la estructura cerebral ya se han completado, si bien les falta madurar y crecer mucho. Hacia el final del tercer mes del embarazo, órganos como el corazón o los riñones se han formado.
En proporción, la cabeza del bebé es ostensiblemente más grande que su cuerpo. Por su parte, los cambios que se producen en su rostro a lo largo de este mes hacen que cada vez tenga más apariencia de bebé (ojos y orejas se colocan en su lugar, es posible diferenciar la punta de la nariz, incluso en las encías comienzan a formarse los 20 dientes).
Por cierto, aunque no seas capaz de notarlo todavía, el pequeño ya se mueve dentro de tu barriga.
Para este tercer mes de embarazo ya se ha formado la placenta, órgano que nutrirá al bebé y le proporcionará oxígeno.
Este mes es cuando los doctores indican la primera ecografía, pues este estudio les permite obtener muchísima información acerca del estado de tu bebé. Observarán su crecimiento y su actividad, medirán su longitud y el desarrollo de sus órganos.
Esta primera ecografía también sirve para estimar con mayor exactitud la fecha probable de parto, que hasta ahora el médico solo podía calcular a partir del día de tu último período.
Entre la semana 11 y la 13 se realiza una prueba conocida como triple screening, que te permite determinar la probabilidad de que tu hijo presente alguna alteración genética (como el síndrome de Down) a partir de la medición de la translucencia nucal de tu bebé, un análisis de sangre y tu edad.
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