Desarrollo del Bebé en la Semana 35 de Embarazo
El momento tan esperado está llegando. Con 35 semanas de embarazo, ya han pasado 8 meses y medio de gestación, correspondiendo al tercer trimestre. La mujer se encuentra en la recta final del embarazo, y es posible que esté algo más inquieta y nerviosa, pues el momento del parto y de tener a su bebé en sus brazos se acerca.
Desarrollo del Bebé
En la semana 35 de embarazo, el bebé sigue desarrollándose a un ritmo acelerado.
- Tamaño y Peso: A las 35 semanas, el bebé mide aproximadamente 45 centímetros y pesa cerca de 2,5 kilos. A partir de la semana 35 aumentará de peso muy rápidamente, entre 250 y 400 gr. por semana.
- Cerebro y Sistema Nervioso: Durante esta etapa, el cerebro del bebé madura rápidamente. Las conexiones neuronales se fortalecen, preparando al sistema nervioso para funciones vitales como la respiración y el reflejo de succión. Su cabeza y su cerebro ya han alcanzado su tamaño máximo.
- Ojos Activos: Los ojos del bebé, que se abrieron alrededor de la semana 26, ahora pueden parpadear, dilatarse y enfocar.
- Pulmones: Los pulmones, que son los últimos órganos en formarse, ya están maduros. Esta maduración está relacionada con la presencia de surfactante pulmonar, un líquido secretado en los alveolos pulmonares que permite que éstos se distiendan. Aparecen los primeros movimientos respiratorios, que son progresivamente más rítmicos desde la semana 20 de embarazo.
Es importante destacar que, en caso de parto prematuro en la semana 35, es muy probable que el bebé pueda respirar por sí mismo fuera del vientre materno debido al grado de maduración pulmonar y a la producción suficiente de surfactante.
Tabla de Desarrollo Fetal en la Semana 35
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Longitud | Aproximadamente 45 cm |
| Peso | Alrededor de 2,5 kg |
| Aumento de peso semanal | 250-400 gr |
| Maduración pulmonar | Pulmones maduros con surfactante |
Síntomas en la Madre
El último trimestre del embarazo trae consigo una serie de cambios físicos y emocionales para la madre:
- Menor agilidad: Realizar actividades cotidianas como levantarse de la cama o atarse los zapatos puede requerir más esfuerzo.
- Aumento de las ganas de orinar: El peso del útero sobre la vejiga intensifica la frecuencia urinaria. Es natural que a estas alturas del embarazo tengas muchas ganas de orinar en todo momento. Esto es consecuencia de la presión que ejerce el útero sobre la pelvis, comprimiendo así el espacio de la vejiga urinaria.
- Estreñimiento: Para aliviarlo, consume alimentos ricos en fibra como frutas, vegetales y cereales integrales. Es posible que el estreñimiento se vea acentuado en la semana 35 de gestación, pudiendo llevar a la aparición de hemorroides. Para evitarlo, es importante que la gestante beba la cantidad suficiente de agua y tome alimentos ricos en fibra.
- Varices: El aumento de presión venosa puede hacer que aparezcan varices, incluso en la zona vulvar.
- Presión Pélvica: Puedes notar mucha presión en la pelvis porque el feto está empezando a introducirse en el canal del parto. Puedes notar mucha presión en la pelvis porque el feto está empezando a introducirse en el canal del parto entre los huesos pélvicos. Esto a veces te impide caminar e incluso te produce calambres y molestias en la vagina. Los genitales pueden inflamarse y los notas aumentados de tamaño. No debes confundir estas molestias pélvicas con las contracciones, ya que están muy localizadas y se deben al encajamiento del feto.
- Contracciones de Braxton Hicks: Estas contracciones son diferentes a las del parto porque no aparecen a intervalos regulares ni aumentan en intensidad. Si la gestante presenta contracciones regulares, podría ser una amenaza de parto prematuro.
Además, otros síntomas y molestias que es posible que la embarazada ya tuviera antes de la semana 35 pueden aumentar. Entre ellos, se encuentra:
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- Dolor de espalda.
- Dolor de cabeza.
- Acidez y reflujo.
- Retención de líquidos y dolor e hinchazón en piernas y pies.
- Estrías en abdomen y mamas.
- Varices.
- Insomnio y dificultades para dormir.
Por otro lado, debido al tamaño que ya ha alcanzado, el bebé cada vez tiene menos espacio para moverse. Por ello, puede ser que la mujer note menos movimientos del bebé en la semana 35, pero quizá estos son más intensos por la falta de espacio.
Controles y Pruebas en la Semana 35
Esta semana es clave para realizar la ecografía del tercer trimestre. En la semana 35 de embarazo, el ginecólogo puede citar el control del tercer trimestre a la embarazada. En esta revisión, se realizará:
- Ecografía para ver (entre otras muchas cosas) si el bebé se encuentra ya colocado (la posición o presentación fetal) y el estado de la placenta.
- Analítica del tercer trimestre, de sangre y orina.
- Control de peso.
- Evaluación de la tensión arterial materna para controlar la aparición de preeclamsia.
- Pruebas de coagulación, para la anestesia.
Además, habitualmente entre la semana 35 y 37 de embarazo, se realiza el cribado del estreptococo del grupo B. Se trata de una prueba en la que el ginecólogo o matrona toma una muestra vagino-rectal con un hisopo, de manera rápida e indolora, para comprobar si hay presencia de esta bacteria.
Este germen no es perjudicial para la madre pero obliga a administrarle antibiótico durante el proceso de parto para evitar que el bebé se infecte. Si la madre lo tiene y se lo contagia al bebé durante el parto, puede producirle una serie de complicaciones como afecciones respiratorias (neumonía), meningitis o infecciones sanguíneas. Por ello, en el caso de que la madre obtuviera un resultado positivo en la prueba del estreptococo, en el momento del parto se le administrarán antibióticos vía intravenosa a fin de evitar estos riesgos para el bebé.
Recomendaciones para la Semana 35 de Embarazo
Cuando la embarazada se encuentra en la semana 35 de embarazo, es conveniente tener en cuenta algunas recomendaciones:
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- Llevar una alimentación sana, equilibrada y que aporte todos los nutrientes necesarios. Incluso caminar puede ser una buena opción.
- Utilizar ropa cómoda y amplia y ropa interior de algodón (más transpirable).
- Relájate: Practica técnicas de relajación, como respiración profunda o meditación, para reducir el estrés.
Si aún no has preparado todo para la llegada de tu bebé, ¡es momento de hacerlo! Es ideal tenerla lista entre las semanas 34 y 36. Incluye ropa cómoda, artículos de aseo personal, documentos médicos y ropa para el bebé. Si por el contrario, ya has preparado las cositas para el bebé, ahora, te toca preparar la maleta para el hospital de la mamá con todo lo que tú necesitarás.
Procura descansar todo el tiempo que puedas antes del parto. Procura descansar todo el tiempo que puedas y no olvides tener tu canastilla a mano por si te pones de parto en cualquier momento.
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