Semana 38 de Embarazo: La Cuenta Atrás Final

19.09.2025

¡En la semana 38 de embarazo empieza la cuenta atrás! Tras 38 semanas de gestación, tu bebé y tú lo tenéis todo preparado para el gran momento. Estate atenta a las contracciones que pueden empezar a ser regulares, ya que tu bebé podría nacer en cualquier instante. Ahora, todo es cuestión de tener un poquito de paciencia… Estas 2 semanas pueden hacerse eternas, pero si echas la vista hacia atrás, ¡no son nada en comparación con todo el camino que habéis recorrido!

Preparándose para el Gran Día

En la semana 38 de embarazo, estarás más nerviosa que nunca porque sabes que el parto está a la vuelta de la esquina. Es normal si estás nerviosa e inquieta. Además, tanto si eres primeriza como si no, enfrentarse a un parto puede resultar intimidante. Las preguntas se harán interminables… ¿Qué pasará en el parto? ¿Cuánto pesará el bebé? ¿Cómo estaré en el posparto?

En la semana 38 de embarazo, hay ciertos consejos que te pueden ser de gran utilidad para sentirte más cómoda, no solo a nivel físico, sino también emocional y mental.

Consejos para la Semana 38

  • Prepara la maleta del hospital: Tendemos a coger más cosas de las necesarias, así que prioriza lo verdaderamente imprescindible.
  • Aplica cremas antiestrías: Sigue aplicando, como hasta ahora, crema antiestrías a diario.
  • Controla tu tensión arterial: No debe superar los 140/90.
  • Higiene en la zona genital: La higiene en la zona genital debe ser muy cuidadosa una vez estemos tan cerca del parto. Lo más común es que tu flujo vaginal sea más abundante y que notes exceso de humedad.
  • Apunta las contracciones: Lleva siempre contigo un cuaderno pequeño o una libreta para ir apuntando las horas en las que sientas contracciones regulares.

Desarrollo del Bebé en la Semana 38

En la semana 38 de embarazo tu bebé está creciendo a toda velocidad (igual que tu abdomen). Las partes del cuerpo del bebé comienzan a estar más proporcionadas. Hasta ahora, la circunferencia de su cabeza era mayor que la de su abdomen. Pero, a partir de la 38ª semana, son prácticamente iguales.

Tras 38 semanas de embarazo, la mayoría de bebés pesan ya más de 3 kg y miden unos 48 centímetros. Como ya sabrás, esto puede variar de un bebé a otro, así que si el tuyo es más pequeño, pesa un poquito menos o todo lo contrario.... ¡No te preocupes!

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Ahora mismo, el lanugo y la vérnix caseosa (la capa de pelito y una sustancia grasa que cubren su cuerpo) se están desprendiendo, ya que la piel del peque está lo bastante desarrollada como para que su presencia no sea necesaria. Aun así, tu bebé mantendrá una capa de vérnix que le ayudará a deslizarse por el canal de parto y protegerá su piel los primeros días.

Todos sus sistemas orgánicos ya están a punto para funcionar una vez nazca y, de hecho, ya hace varias semanas que están practicando. El sistema digestivo, por ejemplo, va realizando movimientos intestinales y acumulando una mezcla de lanugo y líquido amniótico que formarán el meconio. Su pelo ya es largo y grueso. El bebé traga líquido amniótico y se va formando el meconio, que es un residuo verde oscuro y de textura pegajosa que se acumula en su intestino. ¿Sabías que pueden tener hipo? Algunas embarazadas notan vibraciones rítmicas en la barriga después de comer.

Ahora mismo, los iris de tu bebé serán, probablemente, de color azul grisáceo o prácticamente negros, y seguirán siendo así durante más o menos su primer año de vida. Durante todo ese tiempo los melanocitos trabajarán produciendo los pigmentos que le darán su color definitivo.

Notarás que el bebé se mueve más lentamente. ¡No te preocupes! Esto se debe al poco espacio que le queda dentro del útero.

Cambios y Síntomas en la Madre

En los próximos días puedes notar que sigues ganando kilos, aunque algunas embarazadas dejan de coger peso en las últimas semanas de embarazo. Sea como sea, lo que sí notarás es que tu barriga está más baja de lo habitual. Esta nueva posición puede hacer que andar te sea complicado e incluso que notes molestias cuando lo hagas. Además, sentirás que tienes que ir al baño con más frecuencia, ya que el peque está comprimiendo tu vejiga. Como contrapartida, la presión sobre tu diafragma se habrá reducido y podrás volver a respirar mejor.

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En los próximos días, si no te ha pasado todavía, notarás que tus pechos empiezan a segregar calostro. Esta sustancia es altamente nutritiva para el bebé y su composición contiene más proteína y menos azúcar y grasa que la leche que tendrás posteriormente. Para evitar que esta sustancia te manche la ropa, puedes usar discos de lactancia en el sujetador. Sin embargo, ten en cuenta que esto, como tantos otros síntomas del embarazo, no es algo que suceda a todas las mujeres: si no te pasa, ¡no te preocupes!

Cada vez serán más notorios el cansancio y la pesadez. El sueño y el cansancio durante el embarazo son síntomas muy comunes, y pueden deberse a causas hormonales, entre otras. Sentirás mucha presión en la zona lumbar, de la vulva y del pubis, debido al encajamiento del bebé. Debido al estreñimiento en el embarazo, las probabilidades de tener hemorroides son mayores. Al defecar, puedes experimentar dolor e, incluso, una leve hemorragia. Es común que las hemorroides desaparezcan tras el parto. Lo más seguro que es que retengas muchos líquidos, por lo que tus manos y pies estarán muy hinchados, incluso llegando a formar edemas. Los edemas se traducen como la retención de líquidos en los tejidos.

Es posible que en el tercer trimestre de embarazo sientas una especie de cosquilleo y entumecimiento en la mano. Esto se debe al síndrome del túnel carpiano.

El dolor de espalda o dolor lumbar en el embarazo se debe al desplazamiento del centro de gravedad del cuerpo, provocado, sobre todo, por el aumento de peso y tamaño del bebé. Dolor en el pubis, que puede trasladarse a otras zonas, como el abdomen, la parte interna del muslo o la espalda. La hinchazón de pies en el embarazo se debe a la retención de líquidos propia de la gestación.

La Placenta en la Semana 38

La placenta, que se forma en torno a la semana 12 de embarazo, tiene un ciclo de vida corto, aunque con gran capacidad de regeneración. Sin embargo, para las semanas finales de la gestación, la placenta es menos capaz de renovarse y se va calcificando, por lo que es normal que, alrededor del último mes, la placenta envejezca.

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Preparativos Finales

¿Ya tienes claro quién te acompañará durante el parto? En la gran mayoría de clínicas y hospitales permiten que haya otra persona además de ti: suele ser el padre, ¡pero no tiene por qué! Si no sabes qué hacer para matar el tiempo en estos días, aquí va una idea que, probablemente, agradecerás en un futuro no muy lejano: ¿por qué no preparas tu congelador para la llegada del bebé? En los primeros días seguro que sentís que vuestra vida está un poco “patas arriba” y que no tenéis tiempo para prácticamente nada que no sea el peque.

Puede que tengas la necesidad de ordenar la habitación del bebé y limpiar toda la casa: es normal, es lo que se conoce como síndrome del nido (puedes leer más sobre este síntoma en la semana 36). Sin embargo, lo que necesitas ahora es descansar todo lo que puedas. Tu bebé no necesitará prácticamente nada una vez haya nacido: un lugar seguro en el que descansar, pañales, ropa limpia y vuestros cuidados. Asegúrate de que tenéis todo lo básico: cuna, moisés, un cambiador de ropa, una silla para el coche, mudas de ropa y una buena pila de pañales.

Exámenes Médicos en la Semana 38

Durante esta semana te harán una exploración del cuello uterino para poder valorar el grado de dilatación y borramiento cervical. Si hay dilatación cervical probablemente te harán una amnioscopia, una prueba no rutinaria que consiste en introducir un tubo a través de la vagina y el cuello uterino para poder ver el líquido amniótico. El objetivo de esta prueba es ver si hay presencia de meconio, es decir, si el bebé ha expulsado heces: si esto ha sucedido, el líquido amniótico tendrá una coloración verdosa o marronosa (lo que, comúnmente, se conoce como aguas verdes).

En la próxima semana, que será la semana 39 de embarazo, seguirán haciéndote pruebas de monitorización fetal si has notado contracciones. Esta prueba se realiza colocando unas cintas alrededor de tu abdomen, las cuales están conectadas a un monitor: en un papel se irá imprimiendo una gráfica que indica el estado del feto y la dinámica uterina (las contracciones). Si van a hacerte una cesárea, en la semana 39 también te harán análisis preoperatorios y tendrás que visitar al anestesista.

Disfruta los Últimos Momentos

Cada vez falta menos para la llegada del bebé y es probable que, en las últimas semanas, todo a vuestro alrededor haya girado entorno al peque, ¿verdad? Podéis reservar tiempo para pasar en pareja o en familia sin centraros en preparar cosas para el bebé: una comida en casa, una cena tranquila, un paseo agradable… La llegada del peque hace ilusión a todo el mundo, ¡está claro! Cuando comienza la semana 38, estás en la segunda semana del décimo mes de embarazo. Mucho ha cambiado en tu vida, pero nada se asemeja a la sensación de estar a punto de conocer a tu bebé.

El tiempo que queda hasta que nazca lo pasará preparando sus pulmones para el momento en el que respire por primera vez. Tu cuerpo produce cortisona, que ayudará a los pulmones de tu bebé a expandirse al máximo cuando tome su primera bocanada de aire y evitará que se peguen.

En la semana 38, tu bebé no se moverá mucho. Esto se debe en parte a que no tienen mucho espacio, pero también a que necesitan descansar y prepararse para el parto. En esta etapa, tu médico puede determinar por medio de una ecografía si la placenta todavía está haciendo su trabajo, es decir, si todavía le está suministrando a tu bebé todo lo que necesita. Tu médico también puede estimar una fecha probable de nacimiento. Si esa fecha está cerca, y si una CTG deja claro que ya estás experimentando contracciones cortas e irregulares, inducir el parto podría ser la mejor opción. Esto dependerá de la situación y las constantes vitales de tu bebé, que indican si está bajo mucho estrés.

Si tu cuerpo está listo para el parto, el tapón de mucosa se suelta. Durante todo el embarazo este tapón ha mantenido tu cuello uterino sellado, y se ha asegurado de que ninguna bacteria pueda atravesar hacia el útero. Cuando se suelte, notarás una serie de secreciones blanquecinas (que también pueden contener pequeñas cantidades de sangre). Otros signos pueden ser acidez estomacal, náuseas, diarrea y cansancio. Tu cuerpo se prepara para el parto y comienza a «limpiarse». Así que en la semana 38, debes escuchar a tu cuerpo, prestar atención a los síntomas que experimenta y tratar de relajarte. Disfruta de los últimos días de embarazo. En un abrir y cerrar de ojos, tú y tu pareja estaréis dando la bienvenida al miembro más joven de la familia.

«Aunque ahora todo te supone un esfuerzo algo mayor, trata de disfrutar de estos momentos de espera antes de la llegada de tu bebé. Piensa en las cosas que puedes hacer para ayudarte a ti misma y, sobre todo, sonríe y disfruta».

Si notas contracciones irregulares, comprueba si son reales o no dándote un baño. Las contracciones reales se intensificarán con el agua caliente, mientras que las contracciones falsas se debilitarán. Incluso si sientes náuseas, trata de seguir comiendo de manera equilibrada y en cantidades pequeñas. Asegúrate de estar ingiriendo suficiente hierro.

Todas las partes se van preparando para el parto: las articulaciones se van aflojando, el útero va bajando, las contracciones pueden introducir el bebé más dentro de la pelvis. Todo esto se puede sentir como tirones en la espalda, dolores similares a los de la menstruación o pinchazos en la zona púbica. Sin embargo, si no sientes las contracciones previas, tampoco no es nada anormal. A veces no aparecen hasta que comienza el parto. La preparación incluye también la disolución del tapón mucoso, que se puede evidenciar como una ligera mancha o mayor secreción mucosa. Si la barriguita va bajando, la respiración vuelve a ser más fácil. A cambio, a lo mejor aumenta la urgencia de orinar, porque tu tesoro está ejerciendo presión sobre la vejiga.

La fatiga se vuelve a hacer notar con mayor frecuencia entre las embarazadas. Una causa pueden ser las noches sin dormir. Recupera el sueño durante el día siempre que sea posible. A partir de ahora puedes prestar atención al siguiente síntoma de parto: Una diarrea puede indicar que el parto empieza en breve. También si se empieza a sufrir fuerte dolor de espalda, puede tratarse de contracciones auténticas. Para comprobar si se trata de contracciones del parto "auténticas", puedes meterte en una bañera con agua caliente. Las contracciones previas normalmente vuelven a desaparecer, algo que no ocurre con las contracciones que actúan sobre el cuello del útero.

Las cesáreas previstas se suelen planificar para la 38.ª/39.ª semana de embarazo. La probabilidad de que aún no haya comenzado un parto natural es alta, lo que significaría que el equipo quirúrgico debe estar disponible de manera espontánea. Por otro lado, el desarrollo de tu bebé ha terminado. Incluso después de una cesárea, en muchos hospitales favorables a la lactancia es posible que el bebé (si por motivos de salud no hay nada que se oponga) se quede directamente con la madre mientras se la esté cosiendo. Esto ayuda a la vinculación y a establecer una buena relación de lactancia. Y es que la cesárea puede repercutir sobre la producción de leche. Es posible que tarde un poco más hasta que se produzca la subida de la leche y, por tanto, el contacto físico después del parto aquí es especialmente importante. Además de que se trata de un momento realmente mágico para los dos.

En Resumen

Durante la semana 38 del embarazo los niveles hormonales de tu bebé y sus movimientos respiratorios están aumentando. Porque, a estas alturas, está listo para su vida fuera del útero. Generalmente su cabeza está cubierta de pelo, pero el color no es el definitivo. Durante los primeros meses tras el nacimiento ese pelo suele caer, siendo sustituido por otro más resistente.

A partir de esta semana se considera que el embarazo ha entrado en la zona de parto. Por ello debes estar atenta a los síntomas que indican el inicio de ese momento tan esperado. Entre ellos, sentir contracciones regulares cada 5 o 10 minutos durante una hora continuada y de una intensidad que va aumentando progresivamente. Si no presentas síntoma alguno, es posible que durante esta semana te practiquen una exploración para comprobar el estado del cuello del útero. Para que se produzca el parto vaginal, la dilatación debe ser de unos 10 centímetros.

Durante estos días, aumenta el flujo vaginal y la necesidad de orinar, a causa de la presión ejercida por el bebé. En la semana 38 de embarazo la mujer se encuentra en la recta final de la gestación y en dos semanas llegará la fecha probable de parto. No obstante, solo un pequeño porcentaje de los bebés nacen exactamente en esta fecha estimada. Por ello, la mujer deberá estar atenta a las señales que indican que el momento del parto ha llegado.

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