5 meses y una semana de embarazo: desarrollo del bebé

26.10.2025

Ya llevo entre 20 y 23 semanas sin la regla, es decir, hago cinco meses de embarazo. El quinto mes de embarazo va de la semana 18 a la 21 y forma parte todavía del segundo trimestre de gestación. Es el momento en el que muchas mujeres comienzan a sentir con claridad los movimientos del bebé y su cuerpo experimenta transformaciones evidentes.

Desarrollo del bebé

Al final de este mes el feto mide unos 25 cm y pesa en torno a los 400 gramos. El bebé va cogiendo fuerzas y ya pesa una media de 335 g... ¡el equivalente a un pomelo! Los ojos todavía son demasiado grandes y la cara sigue un poco alargada.

Sus músculos (y por tanto sus movimientos) son cada vez más vigorosos. Y saca partido de ello, pues aún dispone de mucho espacio: agita los brazos y las piernas, se gira, da volteretas… A veces incluso empuja los pies contra la pared del útero y podrás ver cómo, de pronto, te aparece un bulto en el vientre. ¡No dudes en acariciarlo para demostrarle que estás ahí!

El desarrollo del cerebro de tu bebé se acelera; ya dispone de entre 12 y 14 mil millones de células nerviosas. ¡Pronto será capaz de memorizar sus experiencias sensoriales! Los pulmones también prosiguen su proceso de maduración, y el bebé tiene movimientos respiratorios cada vez más frecuentes, aunque todavía irregulares.

El páncreas empieza a fabricar insulina, que le permite usar el azúcar y las grasas para su crecimiento. El bebé se mueve por todo el útero y todavía no ha adquirido una posición definitiva. Estos movimientos se pueden empezar a notar por la madre, un momento maravilloso y único que suele llegar hacia la semana 20, aunque puede ser antes o después según el peso de la madre, la posición de la placenta, si es primeriza o no, el tamaño y el movimiento del bebé, etc.

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Los huesos del oído interno y la mayoría de terminaciones nerviosas del cerebro están ya desarrolladas, por lo que puede escuchar sonidos del exterior del útero materno. Empieza a producir meconio, una sustancia negra, pegajosa, formada por la secreción digestiva y la ingesta del fluido amniótico, que expulsará al poco de nacer.

La piel del feto se desarrolla dando lugar a dos capas, la dermis y la epidermis. Bajo la piel se empieza a aparecer grasa y las glándulas epiteliales producen unas secreciones blanquecinas y pastosas, llamadas vernix caseoso, con la función de proteger la piel de la agresión del líquido amniótico. El sistema nervioso, especialmente el cerebro, continúa su crecimiento y desarrollo. Aparecen las marcas y surcos en la palma de las manos y en la planta de los pies.

Cambios en la madre

La cima de tu útero está en el ombligo y, desde esta semana, crece un centímetro a la semana. Las glándulas mamarias comienzan a prepararse para producir leche, por lo que los senos crecerán más y las aréolas se tornarán más oscuras.

La hormona relaxina relaja todos los ligamentos, lo que aumenta el riesgo de padecer ciática, un dolor que comienza en la parte baja de la espalda y continúa por la pierna hasta el pie. Es muy incómodo y doloroso, pero puede tratarse. Todo esto puede hacer que te cueste dormir y encontrar una postura cómoda en la cama. Puedes usar varias almohadas en la espalda y entre las piernas para estar más cómoda.

Por último, es frecuente que, desde la semana 20, comiences a notar las contracciones de Braxton Hicks, una sensación de que la tripa se pone muy dura durante unos segundos y luego se relaja. Estas contracciones se distinguen por ser irregulares, esporádicas y de baja intensidad, sin causar dolor. No te preocupes, son totalmente normales e indican que el útero comienza a prepararse para el parto, aunque no todas las mujeres las notan.

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En el quinto mes de embarazo y a medida que la gestación avanza, aparecen nuevos síntomas como la retención de líquidos. Las molestias y síntomas típicos del inicio del embarazo se hacen más leves. Se produce un aumento de flujo vaginal de un color blanco o amarillento y con una consistencia más espesa de lo normal, es la denominada leucorrea. Los tobillos y muñecas pueden hincharse, generalmente al final del día y si se está mucho de tiempo de pie.

El útero sigue su crecimiento y ya se encuentra a la altura del ombligo. A partir de la semana 20 crecerá alrededor de 1 cm cada día. Todo esto puede hacer que te cueste dormir y encontrar una postura cómoda en la cama. Puedes usar varias almohadas en la espalda y entre las piernas para estar más cómoda.

Además, el bebé comienza a coger peso de manera más acelerada, lo que hace que aumente el volumen de tu útero, dejando menos espacio para el estómago, lo que también puede causar estreñimiento.

En este mes es habitual que comiencen los ardores, un trastorno digestivo causado por los cambios hormonales que ralentizan la digestión, haciendo que los ácidos que ayudan a digerir la comida asciendan por el esófago, causando esta molestia.

En esta etapa, se sigue controlando el peso de la madre, la presión arterial y la medición del fondo uterino. Cuida también tu salud mental.

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Ecografía del quinto mes

Durante este mes te harás la segunda ecografía: un momento mágico en el que podrás admirar con detalle al bebé y conocer, si lo deseas, su sexo. Si es una niña, los ovarios ya están bien formados y contienen células primitivas para 6 millones de óvulos.

En esta ecografía se comprueba si todos los órganos del bebé se han formado correctamente y no hay ninguna malformación. En la ecografía de la semana 20 de embarazo o ecografía morfológica se hace un detallado estudio detallado de toda la anatomía del bebé para detectar posibles malformaciones en su cuerpo o en sus órganos internos.

En la semana 20 del embarazo se indica un estudio llamado “ecografía morfológica de las 20 semanas” (más conocido como la eco de las 20), en el cual se realiza una medición exhaustiva de los diferentes órganos del bebé, se controla su crecimiento, la placenta, el líquido amniótico, se evalúa la circulación de la sangre y sus latidos y se procura determinar que todo vaya según los parámetros normales. En muchos casos es posible saber el sexo del bebé (siempre y cuando lo muestre).

Hábitos alimentarios a los cinco meses de embarazo

El bebé ya es sensible a los alimentos que tú ingieres y tú sigues engordando. En el caso de que debas controlar tu peso, opta por las carnes magras y el pescado. Procura consumir suficiente fibra (frutas, verduras, pan, pasta y arroz integrales) y sigue hidratándote correctamente bebiendo al menos 1,5 l de agua al día.

Comer variado y equilibrado es importante para obtener los beneficios de todos los alimentos. Pero también para que el bebé descubra nuevos sabores. El olfato y el gusto ya pueden estimularse; no dudes en "guiarlo" en sus primeros descubrimientos. A partir de la semana 17 u 18 del embarazo, el flúor es un mineral importante para la formación de los futuros dientes de leche del bebé. Una alimentación variada es suficiente, por lo general, para satisfacer estas nuevas necesidades. Se encuentra en las aguas minerales, el pescado, determinadas frutas y verduras (manzana, espinacas, espárragos…). En caso de duda, consúltalo con el médico.

Durante estas semanas, el bebé crece de manera notable. Al comienzo del quinto mes (semana 17), el bebé pesa entre 100 y 140 gramos y mide unos 13-14 cm. Aunque estos valores son aproximados, dan una idea clara del ritmo de crecimiento.

Consejos para aliviar el peso en las piernas

Quizás notes que tienes las piernas hinchadas. ¡Evítalo con la alimentación! Bebe mucho líquido, aunque es posible que tus preferencias hayan cambiado durante el embarazo y que el agua sola te apetezca menos. En ese caso, añádele un poco de zumo de limón y tendrás un agua con un toque ácido más agradable. ¿Y por qué no añadir unas hojas de menta, de salvia o de tu hierba aromática preferida? Tendrás un agua con sabor, sin aporte de calorías. ¿Quieres más consejos?

Respecto a las infusiones, ¡no te reprimas! Te permitirán hidratarte variando los sabores.

El té o el café también son una buena manera de hidratarse, pero como contienen cafeína deben consumirse con moderación y es mejor evitarlos al final del día, para asegurar que tendrás un sueño nocturno tranquilo y reparador.

Cuando hace mucho calor, un buen té helado a la menta sentará de maravilla tanto a tus papilas gustativas como a las de tu bebé.

Pronto entrarás en el sexto mes de embarazo y el bebé y tú os comunicáis cada vez más. Tú lo sientes y él interactúa con el mundo exterior; de hecho, ya se ha acostumbrado a tus preferencias alimentarias. Se calcula que alrededor del 80% de los futuros padres piden conocer el sexo del bebé.

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