Ecografía Abdominal en la Semana 9 de Embarazo: ¿Qué se Puede Ver?
En los tiempos actuales, la ecografía se ha convertido en el recurso más importante y decisivo entre las exploraciones que se han incorporado en los últimos años a la práctica obstétrica diaria. No resulta fácil encontrar un método diagnóstico tan útil, práctico y rentable como los ultrasonidos.
En obstetricia, se empezó a utilizar en España hacia el año 1969, y hoy día es una exploración imprescindible. Nadie se imagina controlar un embarazo sin "ver" el feto en la pantalla del ecógrafo. Es habitual que a todas las gestantes se practique una media de 4-5 exploraciones durante el embarazo.
Es evidente que, en los últimos 30 años, la ecografía ha revolucionado y ha creado una nueva obstetricia. Esta técnica, año tras año, ha sido objeto de constante renovación y actualización y, en la actualidad, se dispone de aparatos de gran resolución que, al incorporar la exploración en color, el efecto Doppler y la "visión" en 3 y 4 dimensiones ofrecen una gran calidad de imagen. Así, los obstetras nos hemos ido familiarizando con las estructuras encefálicas, cardíacas y digestivas, con el desarrollo del sistema urinario y genital, con los movimientos habituales del feto y hasta con el intrincado árbol vascular placentario y umbilical.
¿Cuándo y cómo debe realizarse la ecografía durante el embarazo? La sistematización de las exploraciones ecográficas durante el embarazo está perfectamente establecida desde hace años.
La Ecografía del Primer Trimestre
En sus protocolos, la SEGO (Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología) recomienda realizar de forma sistemática 3 ecografías durante la gestación, una en cada trimestre del embarazo, más concretamente, la primera en la semana 10-14, la segunda en las semanas 16-18 y la tercera en las semanas 32-34.
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La primera se debe realizar con sonda vaginal y tiene como objetivos principales la observación de la forma, la localización y el tamaño de la vesícula gestacional, así como su contenido, en el que cabe destacar principalmente la medición del tamaño del embrión, la denominada CRL (del inglés crown rump length), que es la distancia que media entre el cráneo y el cóccix, la forma y el tamaño del saco vitelino secundario, el lugar de asentamiento placentario y el espesor de la denominada translucencia nucal (TN), marcador orientativo de una posible cromosomopatía fetal.
La exploración permite también establecer la concordancia o la discordancia de la biometría fetal con las semanas de amenorrea y establecer otros diagnósticos, como es el caso de los embarazos múltiples y molares, así como cualquier otra enfermedad quística o tumoral de origen uterino u ovárico.
En esta edad gestacional y con sonda vaginal, también es posible hacer un diagnóstico temprano de un sinfín de malformaciones congénitas, principalmente de las que deforman la silueta fetal y el perfil característico de cada órgano o sistema. La alta resolución que alcanzan los ecógrafos modernos, dotados de sistemas de exploración de alta resolución, facilitan estos diagnósticos, en los que además se requieren una gran experiencia y rigurosidad por parte del ecografista.
El cribado ecográfico de las malformaciones estructurales y la orientación proporcionada para descartar cromosomopatías es quizás el punto más importante del seguimiento del embarazo en los primeros 3 meses, sobre todo si tenemos en cuenta que la incidencia global de todas estas anomalías congénitas alcanza aproximadamente a un 4% de todas las embarazadas.
Se ha sistematizado y generalizado sobremanera esta exploración en toda la población de gestantes, y se ha llenado de contenido, actualidad y responsabilidad. No nos equivocamos al afirmar que la ecografía es la prueba generalizada de forma más amplia por su sencillez, inocuidad y eficacia para la detección temprana de las anomalías congénitas. Hoy día somos capaces de diagnosticar la mayor parte (65-75%) de todas las malformaciones que complican todos los embarazos.
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En esta ecografía, hay que buscar con detenimiento los denominados marcadores de cromosomopatía. Estos son manifestaciones ecográficas que no suponen en sí una malformación, pero que indican la posibilidad de una alteración cromosómica. No perdamos de vista que también pueden estar presentes en la población normal. Es un momento perfecto para detectarlos, puesto que nos permite realizar técnicas de diagnóstico prenatal invasivas ante cualquier hallazgo patológico, tiene menos repercusión psicológica para los progenitores que en etapas más avanzadas y permite la interrupción legal del embarazo en un momento menos peligroso para la gestante, si se confirmara la cromosomopatía.
El más estudiado de todos ellos, el que tiene más validez porque se le considera un marcador de primer orden, es la ya mencionada traslucencia nucal. Se realiza cuando el embrión mide entre 45 y 84 mm de longitud cráneo caudal (CRL), en un corte sagital del embrión en actitud indiferente y separado de la pared uterina. Se puede utilizar la sonda abdominal o la vaginal. Todos los fetos en estas semanas presentan una acumulación fisiológica de líquido entre la piel y los tejidos blandos en la parte posterior del cuello. La medida de este grosor está tabulada para cada CRL. Si este parámetro se encuentra por encima de lo normal, se incrementa el riesgo que el feto esté afectado de una cromosomopatía. Al combinar este parámetro con la medición de 2 sustancias en plasma materno (b-HCG y PAPP-A) y con la edad materna, obtenemos un riesgo individual para cada feto de presentar fundamentalmente el síndrome de Down: es lo que llamamos cribado bioquímico del primer trimestre.
Otros marcadores del primer trimestre indicadores sospechosos de un síndrome de Down son: ausencia o hipoplasisa del hueso nasal, una onda de flujo a nivel del ductus venoso (DV) de Arancio, con presencia de una onda A positiva, y la denominada regurgitación tricuspídea.
A pesar de la detección de marcadores de esta índole, aún quedan muchas malformaciones y anomalías que no son debidamente diagnosticadas a estas edades de gestación, y ello por varias razones: porque su expresividad ecográfica es baja, porque aparecen de forma tardía durante el embarazo o porque pueden pasar desapercibidas para el ecografista, que puede ver limitada su observación por múltiples motivos, entre los que se pueden mencionar una posición fetal inadecuada, una transmisión mala de los ultrasonidos por parte de paciente, malformaciones menores, escasa experiencia del ecografista, recursos inadecuados o simplemente una mala sistematización de los campos a explorar.
Este proceder y la realización sistemática de la ecografía de la semana 20, que ahora veremos, ha supuesto un salto espectacular en el diagnóstico y el seguimiento del embarazo.
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La Ecografía de las Semanas 18-20
El objetivo principal de esta ecografía, que se realiza por vía abdominal, es procurar un diagnóstico anatómico fetal completo y temprano, que permita asegurar la integridad fetal y descartar anomalías estructurales de cualquier índole. La realiza un especialista y, si se cuenta con ecógrafos de gran resolución, pueden pormenorizarse detalles anatómicos y vasculares realmente magníficos. Si, al contrario, se ha diagnosticado una malformación, se puede iniciar la conducta más apropiada y hasta recomendar la interrupción legal del embarazo, válida en España hasta la semana 22, si la anomalía entra dentro de los supuestos legales.
Esta ecografía se ha popularizado tanto que, en este momento, su realización sistemática resulta imprescindible y es demandada por todas las gestantes. En 1995, Papp et al publicaron un trabajo en el que demostraban que este tipo de ecografía, como método de cribado de anomalías estructurales fetales, tenía una sensibilidad del 63,1%, una especificidad del 100% y un valor predictivo positivo del 100%.
En 1991, Benacerraf señaló que la detección de ciertos hallazgos ecográficos fetales podía ponernos en camino y facilitar el diagnóstico de este tipo de anomalías, tanto estructurales, como asociadas a cromosomopatías. Así nacieron los llamados marcadores ecográficos de cromosomopatías, entre los que podíamos señalar los siguientes: alteraciones faciales, ventriculomegalias, quistes de los plexos coroideos, edema nucal, alteraciones cardíacas, focos ecogénicos en el ámbito cardíaco, aumento de la ecorefringencia intestinal, doble burbuja, onfalocele, dilatación bilateral de las pelvis renales, acortamiento de los huesos largos e hipoplasia de la falange media del quinto dedo de la mano.
La Ecografía del Tercer Trimestre
La ecografía del tercer trimestre se realiza entre las semanas 32 y 36. Fundamentalmente, sirve para determinar la estática fetal, estimar el crecimiento, evaluar la cantidad de líquido amniótico, localizar la placenta y valorar el bienestar fetal. La estimación del tamaño y el crecimiento fetales es el punto más destacable.
Las variables ecográficas que se utilizan para el control de la talla y el peso fetales son la circunferencia cefálica (CC) o el diámetro biparietal (DBP), la circunferencia abdominal (CA) o bien el diámetro abdominal trasverso (DAT) y la longitud del fémur (LF). Estas medidas son la base de muchas fórmulas para la estimación y el cálculo del peso fetal. El mejor control se hace con mediciones seriadas a las semanas 24, 28, 32 y 36 de amenorrea, la determinación específica de estas variables entre las semanas 32 y 34 en los casos de embarazos de riesgo bajo suele ser suficiente para hacer un pronóstico de la evolución del crecimiento. Nosotros recomendamos estos 3: la CC, la CA y la LF.
Entre las semanas 16 y 22, el DBP crece aproximadamente 3,5 mm por semana y desde la 23 a la 32, unos 3 mm a la semana. Hasta la semana 36, el DBP es superior al DAT. El cociente DBP/DAT es de 1 alrededor de la semana 37, para invertirse de aquí en adelante hasta el final de la gestación.
En cuanto a la estimación de la edad gestacional, la medición del DBP entre las semanas 13 y 17 tiene una imprecisión de más o menos 9 días. La variabilidad del DBP medido antes de la semana 20 puede suponer un error en la estimación de la edad gestacional de 1,5 semanas, y de 1,5-2 semanas si se mide entre las semanas 20 y 30. La medida del fémur entre las semanas 25 y 36 es capaz de estimar la edad gestacional con un error no superior a más o menos 5 días.
Al llegar a las 9 semanas de embarazo, te acercas al final del primer trimestre. Durante esta emocionante etapa, es posible que experimentes síntomas como hinchazón, dolores parecidos a la regla o manchado, o quizás no.
Desarrollo del Bebé a las 9 Semanas
A las 9 semanas de embarazo, tu pequeñín se ha convertido en un feto de 9 semanas que comienza a tomar forma y se parece más a un minibebé. Incluso la cola presente en semanas anteriores casi ha desaparecido.
Otros cambios importantes en el desarrollo de esta semana son:
- Algunos rasgos faciales siguen desarrollándose esta semana, como los párpados y una nariz más prominente.
- La cabeza de tu bebé es grande en comparación con su cuerpo. Los dedos de los pies ya son visibles.
- Los órganos internos también se están formando, entre ellos, los aparatos digestivo y reproductor, lo que significa que se están desarrollando los intestinos y los genitales.
Ahora que estás de 9 semanas de embarazo, es posible que te preguntes si ya es posible notar al bebé. Tu pequeño ya se está moviendo gracias al desarrollo muscular. Sin embargo, tendrás que esperar hasta el segundo trimestre para comenzar a sentir sus movimientos.
En este momento, tu bebé tiene el tamaño de una cereza. Ahora tu pequeño mide aproximadamente 2,5 centímetros y pesa cerca de 3,5 gramos.
Síntomas Comunes a las 9 Semanas de Embarazo
Al llegar a las 9 semanas de embarazo, es posible que te preguntes cuáles son los síntomas comunes en esta etapa. Es normal hacerse esta pregunta, sobre todo si estás lidiando con síntomas que aparecen y desaparecen.
A continuación, hablamos de algunos de los síntomas que puedes tener en este momento:
- Cambios en tu figura: Aunque a las 9 semanas de embarazo es temprano para notar un gran cambio en el tamaño de la barriga, es normal notarte muy hinchada debido a las hormonas del embarazo.
- Manchado: Es posible que manches un poco o tengas un leve sangrado, incluso de color marrón, a lo largo de todo el primer trimestre. Si ves más de unas pocas gotas de sangre o notas un flujo con un color inusual, como amarillo o verde, habla con tu proveedor de salud, tanto en la semana 9 como en cualquier otro momento durante el embarazo.
- Calambres uterinos leves: Estás en un momento de cambios rápidos en tu cuerpo, lo que puede provocar calambres leves similares a los menstruales (sin sangrado) y dolor lumbar a medida que el tamaño del útero crece (y los ligamentos circundantes se relajan). Si los calambres son fuertes o vienen acompañados de otros tipos de dolores, habla con tu proveedor de salud para descartar problemas.
- Náuseas matutinas: Si hasta ahora no has tenido náuseas, ¡podrías ser una de las afortunadas que se libra de este síntoma tan común! Sin embargo, a las 9 semanas de embarazo, tampoco es descartable que empiecen en este momento.
- Aumento del apetito: Puede que empieces a tener más hambre de lo normal, por lo que vale la pena tener siempre a mano algún tentempié. Las frutas, los cereales y el yogur son excelentes opciones. También es habitual tener antojos durante el embarazo.
- Antojos y aversiones alimentarias: Tu sentido del olfato se ha agudizado, y los alimentos y olores que antes te gustaban ahora pueden parecerte desagradables. Y también es normal que de repente te apetezcan mucho ciertos alimentos. De vez en cuando, puedes darte un capricho, pero es importante llevar una dieta equilibrada. Habla siempre con tu proveedor de salud si tienes antojos de cosas que no son alimentos, como tierra o tiza.
- Cansancio: El aumento de los niveles de progesterona en la semana 9 de embarazo (y durante todo el primer trimestre) puede producir más sensación de sueño de lo normal o dolores de cabeza debido al cansancio. Descansa tanto como puedas durante el día, especialmente si tienes problemas para dormir.
- Cambios de humor: Si un momento estás en la euforia más absoluta y al siguiente el desánimo te invade, la culpa la tienen las hormonas del embarazo. Habla de cómo te sientes con tus seres queridos: quizás te sientas mejor. Si tus cambios de humor son muy intensos, pide ayuda a tu proveedor de salud.
- Micción frecuente: Es probable que necesites ir al baño con más frecuencia de lo normal a medida que el bebé crece y tu útero presiona contra la vejiga. Esta necesidad de orinar con más frecuencia también puede deberse al aumento del volumen de sangre en tu cuerpo, lo que obliga a tus riñones a trabajar más. No bebas menos agua, ya que la hidratación es importante. Si notas una sensación de ardor o dolor al orinar, consulta a tu proveedor de salud, ya que puede ser un signo de infección urinaria.
- Acné: Si ahora tienes acné y no lo tenías antes de quedarte embarazada o si tu acné ha empeorado, podría ser un síntoma del embarazo. El acné durante el embarazo es otro síntoma hormonal que debería desaparecer poco después del nacimiento de tu bebé.
- Sensibilidad en los senos: A las 9 semanas de embarazo, podrías notar cambios en los senos. Es probable que tengas la sensación de que están más llenos y sensibles al tacto por el aumento de las glándulas mamarias y también del tejido graso. Tus senos seguirán creciendo durante todo el embarazo. Sin embargo, la sensibilidad suele disminuir cuando tu cuerpo se adapta al aumento de hormonas.
Lo más probable es que aún no empieces a notar cambios en el tamaño de tu barriga en la semana 9, especialmente si es tu primer bebé o si tienes sobrepeso o estás embarazada de gemelos. Los síntomas y los cambios en tu cuerpo pueden ser distintos en un segundo embarazo.
De todos modos, recuerda que tu pequeño solo tiene el tamaño de una cereza. Cada persona es diferente, pero generalmente la barriga no se nota hasta las 12-16 semanas, cuando el útero empieza a salir de la pelvis.
Cosas Importantes a Considerar en la Semana 9
Ahora que estás en tu tercer mes de embarazo, es normal que tengas muchas cosas en mente, desde qué comprar al bebé hasta qué cambios hacer en tu dieta.
- Asegúrate de ir adaptando la talla de sujetador para estar cómoda. Ahora o en las próximas semanas, quizás necesites sujetadores de maternidad que te ofrezcan el soporte adecuado.
- Si todavía no has dado la noticia de tu embarazo, ahora puede ser el mejor momento.
- Durante el embarazo, los expertos aconsejan controlar el consumo de cafeína. Trata de limitar tu consumo diario a 200 mg.
- Vale la pena hacer un presupuesto para los gastos relacionados con el embarazo y el bebé.
Preguntas Frecuentes para tu Proveedor de Atención Médica
Aunque no hace mucho que sabes que estás embarazada, probablemente quieras hablar con tu proveedor de atención médica sobre cualquier duda o preocupación que tengas en estas primeras semanas.
- ¿Cuándo deberías hacerte una ecografía?
- ¿Es normal notar un olor vaginal inusual?
- ¿Cómo comer bien, obtener los nutrientes necesarios y mantener un peso saludable durante el embarazo?
Consejos para la Semana 9 de Embarazo
A lo largo de esta semana y pensando en lo que vendrá, puedes proponerte los siguientes objetivos:
- Pide a tu proveedor de atención médica que te dé su visto bueno para empezar a hacer algún tipo de ejercicio suave si aún no has empezado.
- ¡Diviértete buscando nombres para bebés! Tienes mucho tiempo para elegir un nombre que te encante.
Tabla de Parámetros Ecográficos Habituales
| Semana de Gestación | Diámetro Biparietal (DBP) | Circunferencia Cefálica (CC) | Circunferencia Abdominal (CA) | Longitud del Fémur (LF) |
|---|---|---|---|---|
| [Insertar Semana] | [Insertar DBP] | [Insertar CC] | [Insertar CA] | [Insertar LF] |
| [Insertar Semana] | [Insertar DBP] | [Insertar CC] | [Insertar CA] | [Insertar LF] |
| [Insertar Semana] | [Insertar DBP] | [Insertar CC] | [Insertar CA] | [Insertar LF] |
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