Semana 23 de Embarazo: ¿A Qué Mes Corresponde?

12.12.2025

El embarazo es una etapa emocionante y llena de cambios tanto para la madre como para el bebé en desarrollo. La semana 23 de embarazo corresponde al sexto mes de gestación y, por tanto, está comprendida en el segundo trimestre. A los 6 meses llegamos al final del segundo trimestre, que suele ser el más cómodo para la embarazada.

Desarrollo del Bebé en la Semana 23

El desarrollo del bebé es mucho más rápido e intenso en estas semanas. El sexto mes de embarazo supone las últimas semanas de gestación del segundo trimestre. En las semanas 23-26 de tu embarazo, el feto comienza a crecer de forma más rápida y pesa ya, más de medio kilo. El tamaño del bebé en esta semana se asemeja al de una mazorca de maíz.

El bebé continúa creciendo a lo largo de todo el embarazo y, por ello, cuando esté acabando la semana 23 de embarazo, medirá alrededor de 27-29 cm contando las piernas (o 20-21 cm si se mide de cráneo a las nalgas) y pesará unos 500 gramos aproximadamente, aunque puede haber variaciones.

Desarrollo de los sentidos y órganos

  • Sus papilas gustativas terminan de formarse y ya empieza a distinguir sabores. El bebé ya podrá percibir sabores a través del líquido amniótico.
  • Sus órganos sensoriales ya estarán desarrollados y podrá abrir y cerrar los ojos a su antojo.
  • Es posible que la embarazada perciba como el bebé responde a los ruidos de gran intensidad durante la semana 23 de embarazo, ya que el sistema auditivo del bebé se desarrolla rápidamente.

Además, los pulmones ya están preparándose para respirar, de manera que empiezan a producir una sustancia grasa llamada surfactante pulmonar que cubre el revestimiento interior de los alveolos. Por otro lado, los órganos internos del bebé como, por ejemplo, los pulmones y el sistema digestivo continúan su maduración en la semana 23 de embarazo. En este momento, los pulmones aún no están completamente funcionales, pero se forman los alvéolos para permitir el intercambio gaseoso. Pese a ello, el bebé continúa respirando a través del cordón umbilical, es decir, el transporte de oxígeno y la eliminación de dióxido de carbono se produce a través de este.

A los 6 meses de embarazo comienza la pigmentación de la piel del feto. Se está depositando el pigmento que colorea su piel. Su piel va adquiriendo color y haciéndose más gruesa y opaca. Se va acumulando grasa en la superficie de la piel y debajo de ella. Sin embargo, el color definitivo de la piel no lo adquirirá hasta que se produzca el nacimiento y el bebé tenga un año de vida. Ésta tiene una apariencia arrugada que se alisará en las próximas semanas. El futuro bebé comienza a acumular grasa debajo de su piel para adaptarse a la temperatura del ambiente exterior.

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En esta semana de embarazo, el lanugo (vello fino) cubre ya todo el cuerpo del futuro bebé y se va oscureciendo. Además, el bebé tiene pelo en la cabeza y ya se han formado las cejas y las pestañas. La formación de los huesos sigue su desarrollo en la 23 semana de embarazo. El cartílago poco a poco se va osificando, proceso que comienza desde el centro del hueso y progresa hacia los extremos del mismo. Los huesos siguen su transformación progresivamente pasando de cartílago a hueso. Se trata de un proceso de calcificación que se inicia en el centro del hueso y progresa hacia los extremos, y que seguirá una vez haya nacido el bebé.

Otras características: Presentará una forma inicial de aprendizaje y memoria llamada habituación. El bebé en la semana 23 de desarrollo fetal genera unos 12 ml. de orina a la hora; la cantidad aumenta progresivamente hasta alcanzar los 30 ml. a la hora al final del embarazo. Esa orina procede el líquido amniótico que traga y que su sistema digestivo digiere.

Cambios en la Madre en la Semana 23

En relación a la madre, también ocurren cambios en su cuerpo. La mujer habrá ganado alrededor de 5-7 kilos desde el inicio del embarazo, lo que puede hacer que se sienta pesada y tenga dolores de espalda.

Cambios físicos

  • Se empiezan a notar con más claridad los movimientos del bebé. En estas semanas, los movimientos del feto se notan diariamente, a pesar que es posible que el resto de personas aún no lo noten poniendo la mano encima del abdomen de la embarazada.
  • Gran parte de las embarazadas ya notan los movimientos de su bebé cuando se alcanza la semana 23 de embarazo, lo que les transmite tranquilidad de que todo evoluciona bien.
  • Además, la barriga continúa aumentando de tamaño y el útero se va expandiendo. En concreto, el tamaño del útero en la semana 23 de embarazo ronda los 23-23 cm y alcanza el nivel del ombligo aproximadamente.
  • El pecho podrá seguir creciendo. Aumento de los senos, ya que se van preparando para el momento de la lactancia.

Otros cambios

Otro de los síntomas del sexto mes de embarazo más habituales, es que pueden aparecer manchas en tu piel o tener zonas más oscuras en la frente, en la nariz, en la boca e incluso en el mentón. Cambios en la piel, volviéndose más oscuras y pueden aparecer manchas. Esto es debido a las fluctuaciones hormonales. Pueden aparecer varices y estrías. Aunque no es tan evidente, la presión sanguínea ha aumentado en esta semana hasta retomar los valores previos al embarazo. Además, el útero presiona las venas que devuelven la sangre de las piernas hacia el corazón. Esto puede causar hinchazón en las piernas. El ritmo cardíaco durante esta semana y a lo largo de todo el embarazo puede aumentar y ser acelerado. Por ello, algunas embarazadas tienen palpitaciones en esta etapa. Tu ritmo cardíaco ha aumentado considerablemente, por eso, si sientes que en algún momento te falta el aire, párate y descansa. Si sudas mucho, bebe agua.

Síntomas Comunes en la Semana 23 de Embarazo

Cada embarazo es diferente y, por ello, algunas mujeres presentarán molestias y otras no.

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  • Dolor similar al de la regla, es decir, pinchazos en la parte inferior del vientre ocasionados por la distensión muscular del útero.
  • Calambres en las piernas: este síntoma es bastante común a lo largo de todo el embarazo, incluido en la semana 23, debido al aumento de peso y a la presión de los nervios y músculos.
  • Al aumentar de peso pueden aparecer dolores de espalda intensos. También es frecuente que, debido al aumento de peso, aparezca dolor de espalda. Dolor de espalda producido por el aumento de peso y el cambio del centro de gravedad.
  • Ardores o gases al comprimirse los órganos abdominales por el crecimiento del útero.
  • Fatiga o cansancio.
  • Tus encías podrán ablandarse e incluso sangrar. También se pueden tener más sensibles las encías. Es frecuente que sangren cuando la embarazada se lava los dientes. La gingivitis es común en el embarazo. Sensibilidad y/o sangrado de las encías.
  • Es normal que al cambiar de posición muy rápido o al sentarte sientas "que se te va la cabeza" con tus 23 semanas de embarazo a cuestas. Estos pequeños mareos son habituales debido en parte al aumento del volumen sanguíneo que se produce ahora.

Aparte de estos síntomas, la mujer también puede tener sueño interrumpido o dificultad para dormir en la semana 23 de embarazo. Se recomienda empezar a comer poco y de forma frecuente, puesto que pueden manifestarse algunos problemas digestivos por los altos niveles de progesterona, que hacen que la digestión sea mucho más lenta y pesada.

Por otro lado, cabe destacar que es a los 6 meses de embarazo, cuando se realiza el test de O’Sullivan para detectar una posible diabetes gestacional, que no es más, que el aumento del nivel de azúcar en sangre, producido por el propio embarazo. Para realizar esta prueba, se extrae una muestra de sangre de la madre y se le hace beber una solución de glucosa.

Consejos para la Semana 23 de Gestación

Una vez alcanzada la semana 23 de embarazo es normal si la mujer ha ganado alrededor de 5-7 kilos desde el inicio de la gestación. Sin embargo, lo mejor es consultarlo con el médico por si hiciera falta establecer alguna dieta.

  • Mantenerse activa: hacer ejercicio de bajo impacto durante el embarazo ayuda a mejorar la circulación de la sangre y a aliviar ciertas molestias. Por ello, es aconsejable que las embarazadas realicen paseos a diarios, natación, yoga, etc. Recuerda seguir haciendo ejercicio físico moderado, es tan bueno para ti como para tu bebé que recibe un aporte bueno de oxígeno.
  • Controlar el estrés: se pueden realizar técnicas de relajación como la respiración profunda y la meditación, por ejemplo.
  • Cuidar la postura al dormir: para que la circulación sanguínea fluya lo mejor posible, la mujer debe intentar descansar tumbada sobre tu costado izquierdo, nunca boca arriba.
  • Emplear cremas y aceites en la zona abdominal permiten aliviar los picores en la barriga y evitar la aparición de estrías. Tu piel está cada vez más tirante y podéis notar un picor intenso en la zona del abdomen. Para prevenir y aliviar estos síntomas debes hidratar bien la piel y ser muy constante, con cremas que contengan vitamina E.

También se aconseja beber bastante líquido para evitar posibles infecciones urinarias, así como usar calzado cómodo, evitar superficies que puedan provocar resbalarse o evitar coger peso, entre otras cosas. Aprovecha el último mes del segundo trimestre para realizar las compras necesarias para el bebé.

Pruebas Médicas en la Semana 23

No hay una prueba diagnóstica específica en esta semana de la gestación. En los análisis del segundo trimestre, tu ginecólogo comprobará tus niveles de hierro para prevenir o tratar su déficit.

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Si decides hacerte una ecografía o tu ginecólogo te la hace en la consulta, verás que en la imagen ya no se visualiza el feto entero, sino por partes. Con el estetoscopio se oye el corazón de tu hijo perfectamente, aunque esta técnica cada vez se utiliza menos.

En gestantes con alto riesgo de prematuridad, como es el caso de los embarazos múltiples, o de las madres que han tenido un parto prematuro previo, se aconseja medir el cuello del útero con el ecógrafo con la sonda vaginal al cumplir el embarazo las 23 semanas. En muchos centros, la longitud cervical se mide de rutina en la ecografía de la semana 20. Se puede medir por vía vaginal o abdominal. En estos casos se aconseja reposo relativo y se administra progesterona vaginal o bien se inserta un pesario cervical de silicona, que son las estrategias que han demostrado mayor eficacia en disminuir la prematuridad ante el hallazgo de un cuello uterino corto.

Supervivencia de un Bebé Prematuro de 23 Semanas

Es posible. Sin embargo, cuánto más temprano en el embarazo tenga lugar el nacimiento del bebé, más inmaduro será. Por tanto, las probabilidades de sobrevivir serán cada vez menor cuanto mayor sea la prematuridad del bebé.

El porcentaje de bebés que han sido capaces de sobrevivir pese a nacer en la semana 22-23 de gestación es bastante bajito, aunque no es nulo. Le quedan aún muchas semanas dentro del útero, pero, si por alguna circunstancia naciera ahora, tendría posibilidades de sobrevivir.

Percentiles Fetales

¿Qué son los percentiles fetales de los que hablan los médicos al mirar la ecografía de tu bebé? ¿Cuál es un percentil normal en un feto? ¿Por qué es importante saber el peso del feto? ¿Cómo se calcula ese peso con la ecografía?

Puede que no sea posible medir la longitud completa del feto debido a su posición y actividad. Si es el caso, se puede utilizar también la longitud del fémur, que es el hueso más largo en el esqueleto humano. Para determinar el tamaño de tu bebé, tu médico usará una fórmula que implica multiplicar la longitud de fémur por 7. Todavía no se puede medir al bebé con una cinta métrica o regla, por lo que estos valores son aproximados y pueden estar por debajo de la media. Se pueden cometer errores en las medidas, especialmente si tu bebé es muy activo y no para de moverse. Su peso (alrededor de 450 gramos en la semana 23) debería considerarse también un valor aproximado. Crecerán más y subirán de peso en diferentes momentos. Su cuerpo no puede hacer ambas cosas a la vez, por eso puede parecer como que hay “pausas” cortas en estos dos desarrollos. Pero es la médula ósea la que comienza ahora a contribuir en la formación de la sangre y será el centro de producción más importante en el tercer trimestre.

Las medidas que se aportan son orientativas porque pueden variar para cada bebé en función de su sexo, raza, constitución de los padres...

El sexto mes de embarazo supone las últimas semanas de gestación del segundo trimestre. En las semanas 23-26 de tu embarazo, el feto comienza a crecer de forma más rápida y pesa ya, más de medio kilo. Sus papilas gustativas terminan de formarse y ya empieza a distinguir sabores. Se empiezan a notar con más claridad los movimientos del bebé. El pecho podrá seguir creciendo y tus encías podrán ablandarse e incluso sangrar. Otro de los síntomas del sexto mes de embarazo más habituales, es que pueden aparecer manchas en tu piel o tener zonas más oscuras en la frente, en la nariz, en la boca e incluso en el mentón. Se recomienda empezar a comer poco y de forma frecuente, puesto que pueden manifestarse algunos problemas digestivos por los altos niveles de progesterona, que hacen que la digestión sea mucho más lenta y pesada. Por otro lado, cabe destacar que es a los 6 meses de embarazo, cuando se realiza el test de O’Sullivan para detectar una posible diabetes gestacional, que no es más, que el aumento del nivel de azúcar en sangre, producido por el propio embarazo. Para realizar esta prueba, se extrae una muestra de sangre de la madre y se le hace beber una solución de glucosa.

El desarrollo del bebé es mucho más rápido e intenso en estas semanas. A los 6 meses de embarazo comienza la pigmentación de la piel del feto. Además, los pulmones ya están preparándose para respirar, de manera que empiezan a producir una sustancia grasa llamada surfactante pulmonar que cubre el revestimiento interior de los alveolos. El bebé ya podrá percibir sabores a través del líquido amniótico. Sus órganos sensoriales ya estarán desarrollados y podrá abrir y cerrar los ojos a su antojo. Presentará una forma inicial de aprendizaje y memoria llamada habituación. El futuro bebé comienza a acumular grasa debajo de su piel para adaptarse a la temperatura del ambiente exterior. Al aumentar de peso pueden aparecer dolores de espalda intensos. Aprovecha el último mes del segundo trimestre para realizar las compras necesarias para el bebé.

La forma más exacta de datar un embarazo es por semanas, puesto que las semanas tienen una duración fija, 7 días, mientras que los meses son variables y pueden tener entre 28 y 31 días y entre 4 o 5 semanas. Esta es la razón de que cuando acudas a tus revisiones tanto la matrona como el obstetra te hablen del embarazo en semanas.

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