Hinchazón Abdominal Durante el Embarazo: Causas, Diagnóstico y Tratamiento
La distensión o hinchazón en la zona abdominal es una molestia común que puede sufrir la mujer embarazada durante su gestación. Puede acrecentarse a partir de un momento dado y puede ser ocasionada por varias causas. Sabemos que el embarazo conlleva un conjunto de cambios que experimenta el cuerpo de la mujer, y no solo físicamente, sino que muchos de ellos se producen con respecto al funcionamiento de sus órganos. Estos cambios provocan una serie de molestias que se inician al principio de la gestación y que perduran hasta el final de la misma.
¿Qué es la Distensión Abdominal en el Embarazo?
La distensión abdominal o hinchazón abdominal tiene lugar debido a la presión que genera el útero sobre tu estómago, generando una sensación de estar más hinchada de lo normal cuando terminas de comer. La distensión abdominal es un malestar que puede aparecer desde un primer momento, pero suele acrecentarse a partir de los 3 meses de embarazo cuando el tamaño del útero modifica la cavidad abdominal. Esto genera que los intestinos se compriman hacia el diafragma, lo que provoca que la digestión sea más lenta. La presión que genera el útero sobre el estómago puede ocasionar que la mujer tenga la sensación de estar más hinchada de lo normal después de comer. Además, uno de los principales signos de distensión abdominal es tener el vientre inflamado e incluso doloroso. Es una molestia común entre embarazadas y tiene presencia, como decimos, desde las primeras semanas.
Causas de la Hinchazón Abdominal en el Embarazo
El aumento de gases en el embarazo está relacionado con las alteraciones hormonales en el cuerpo de la mujer. El aumento de la progesterona provoca que muchos tejidos del cuerpo, incluyendo el tracto gastrointestinal, se relajen.
Mayoritariamente, la razón que provoca esta molestia es el consumo en exceso de alimentos con alto contenido en fibra como frutas y verduras crudas y también legumbres. No obstante, también puede deberse a otras razones como las siguientes:
- Acumulación de líquidos en la zona abdominal.
- Existencia de gases en el intestino o estreñimiento.
- Aumento de peso.
- Deglución de aire provocada por un estado de tensión, por manifestaciones hormonales de manera natural o por comer rápido y excesivamente.
- Síndrome de colon irritable.
- Síndrome premenstrual.
- Miomas uterinos y quistes en los ovarios.
- Oclusión parcial del intestino.
- Intolerancia a la lactosa.
En el embarazo el dolor de abdomen es un signo muy frecuente en casi todas las futuras mamás. Normalmente este dolor abdominal es difuso y cambia de localización con los movimientos de la mujer. Suelen deberse gases y a otras molestias gástricas.
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Factores que Contribuyen a la Hinchazón
- Gases: El exceso de gases es la causa más común de dolor abdominal.
- Músculos Relajados: Los altos niveles de progesterona relajan la musculatura de todo el cuerpo, incluidos los del aparato digestivo.
- Compresión del Útero: El útero aumenta de tamaño cada semana, desplazando las vísceras abdominales hacia atrás y arriba. La compresión de estas y de los nervios cercanos provocan dolor.
¿Es Normal Tener Gases en el Embarazo?
Los gases en el embarazo son un problema que, aunque frecuente y normal, conviene tratar con atención cuando causa molestias a la madre. La sensación de hinchazón provocada por los gases en el embarazo es un síntoma común de las gestantes y su aparición se vincula, al igual que otras molestias intestinales como náuseas, estreñimiento, diarrea o ardores estomacales, a las secreciones hormonales propias del embarazo.
¿Qué pasa si el Dolor es Muy Intenso?
Los gases en el embarazo son fáciles de identificar, ya que la sensación es parecida a las molestias por el mismo motivo que podías tener antes de la gestación. Aun así, si notas que los dolores son más intensos de lo habitual y que la barriga se pone muy dura, o si el dolor se acompaña de vómitos o diarreas, es conveniente acudir a un médico especialista.
Diagnóstico de la Hinchazón Abdominal
El diagnóstico de la hinchazón abdominal comienza con una cuidadosa historia clínica y examen físico. El médico debe consultar al paciente sobre la duración, la intensidad, la relación con la alimentación, la presencia de síntomas asociados como dolor, cambios en el hábito intestinal, pérdida de peso o fiebre. Durante el examen físico, se evalúa el tamaño y la tensión del abdomen, se realiza percusión para identificar timpanismo o matidez, y se palpa para detectar masas, sensibilidad o signos de inflamación.
Para complementar el diagnóstico, se solicitan pruebas complementarias que pueden incluir análisis de sangre para detectar infecciones, inflamación o alteraciones metabólicas. Además, se utilizan estudios de imagen como radiografías simples de abdomen, ecografías o tomografías para visualizar la presencia de gases, líquidos, masas o anomalías estructurales. Finalmente, el diagnóstico de la hinchazón abdominal no solo implica identificar la causa, sino también valorar su gravedad y posibles complicaciones.
Tratamiento y Alivio de la Hinchazón Abdominal
El tratamiento de la hinchazón abdominal depende principalmente de la causa subyacente identificada durante el diagnóstico. En casos leves o funcionales, como la distensión causada por gases o intolerancias alimentarias, se recomienda modificar la dieta, evitando alimentos que produzcan fermentación o alergias, además de mejorar los hábitos alimenticios, aumentar la actividad física y, en ocasiones, usar medicamentos que favorezcan la motilidad intestinal o reduzcan la producción de gases. Cuando la hinchazón abdominal está relacionada con patologías más graves, como infecciones, inflamaciones, obstrucciones o acumulación de líquidos (ascitis), el tratamiento debe ser específico. Esto puede incluir el uso de antibióticos, antiinflamatorios, drenaje de líquidos, cirugía o manejo hospitalario, según sea necesario. En casos de enfermedades crónicas, como la enfermedad inflamatoria intestinal o el síndrome de intestino irritable, se requieren tratamientos a largo plazo que incluyan medicamentos, seguimiento médico y modificaciones en el estilo de vida.
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Consejos para Aliviar la Hinchazón
- Intenta no consumir alimentos que provocan flatulencias como brócoli, algunos tipos de legumbres y bebidas gaseosas.
- Cuida tu tránsito intestinal. Los gases en el embarazo se relacionan a menudo con el estreñimiento.
- Evita las comidas copiosas. Las digestiones complicadas son más lentas y la aparición de gases en el embarazo tras ellas es más habitual. En este sentido, se aconseja realizar comidas más ligeras pero con mayor frecuencia.
- Intenta comer despacio, sentada y masticando bien. De esta forma reducirás la cantidad de aire que tragas y, con ello, la aparición de gases.
- No te tumbes en la cama o en el sofá justo después de comer.
- Realiza ejercicio de forma moderada para estimular tu sistema digestivo.
Además, es importante:
- Controlar la Alimentación: Cuando estás embarazada sueles preocuparte más por la alimentación y sigues una dieta más saludable, pero hay veces que esto puede ser contraproducente. Si abusas de alimentos como las frutas, verduras o legumbres puedes agravar el problema de la distensión abdominal. Esto se debe a que estos alimentos pueden provocar flatulencias si los ingieres en crudo.
- Las Maneras de Comer: Debes saber que las digestiones serán más pesadas en el embarazo, por ello es mejor que cambies algunos de tus hábitos a la hora de comer. Lo recomendable es que realices varias comidas a lo largo del día, siendo estas más reducidas -mucho mejor que hacer pocas comidas al día y muy excesivas-.
- Ingerir Alimentos Ricos en Proteínas: También es aconsejable el consumo de alimentos proteicos que te ayuden a no acumular agua en los tejidos.
- El Ejercicio en el Embarazo: Para poder disminuir la distensión abdominal el ejercicio es importante puesto que puede ayudarte a ello. Cuando mueves el cuerpo, los intestinos también se ponen en marcha y ello previene la retención de líquidos.
- Las Posturas en el Embarazo: Las posturas corporales también son un factor fundamental, en tu estado es importante que no permanezcas de pie o sentada durante mucho tiempo.
- Evitar Consumir Ciertos Alimentos: Si en tu caso, la distensión abdominal se debe a que ingieres demasiado aire cuando comes algo, lo mejor es que evites las bebidas que son carbonatadas o gaseosas, así como dejar de masticar chicles o caramelos.
La Distensión Abdominal en el Postparto
Una vez has dado a luz, los cambios hormonales en tu cuerpo hacen que la parte central de tu abdomen se deshinche y por lo tanto disminuya su tamaño hasta asemejarse al estado previo al embarazo. Los cambios que se experimentan en el embarazo y en el postparto son varios, pero siempre debes acudir a tu médico si observas que experimentas algunas complicaciones en el postparto. Como ya hemos mencionado, después del parto el útero puede tardar hasta cuatro semanas en recuperar su tamaño habitual. La distensión abdominal debería desaparecer para entonces. Si se trata de una infección, podría durar entre unos días hasta unas semanas si no lo tratas.
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