Gases Después del Parto: Causas y Soluciones

27.10.2025

La sensación de hinchazón provocada por los gases en el embarazo es un síntoma común de las gestantes y su aparición se vincula, al igual que otras molestias intestinales como náuseas, estreñimiento, diarrea o ardores estomacales, a las secreciones hormonales propias del embarazo. El aumento de gases en el embarazo está relacionado con las alteraciones hormonales en el cuerpo de la mujer.

El aumento de la progesterona provoca que muchos tejidos del cuerpo, incluyendo el tracto gastrointestinal, se relajen. Los gases en el embarazo son un problema que, aunque frecuente y normal, conviene tratar con atención cuando causa molestias a la madre.

Causas de los Gases en el Bebé

La gran mayoría de los bebés sufren de gases durante los tres primeros meses de vida, así como de otro tipo de alteraciones gastrointestinales. Sin embargo, los gases no deben confundirse con el síndrome del cólico del lactante. En el caso de los gases, se trata de una dolencia normal, pero molesta para el lactante. Sin embargo, los gases no revisten ninguna gravedad y con el tiempo desaparecen. Por tanto, los gases no tienen ningún tipo de consecuencia negativa para el futuro del niño.

La causa más frecuente de los gases en el bebé es tragar aire durante la alimentación. Los gases pueden aparecer en cualquier momento del día y, en caso de ser por la noche, es posible que el bebé se despierte.

A diferencia de lo que sucede en los adultos, la acumulación de gases en el bebé suele deberse a la ingesta de aire. Esto es lo que se denomina como aerofagia. Por ello, uno de los principales causantes de los gases en el pequeño es él mismo, ya que desconoce la técnica de succión necesaria para su alimentación.

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Por tanto, el bebé toma mucho aire durante la lactancia, independientemente de que sea lactancia artificial o materna. En cada una de las tomas, el lactante traga una cantidad de aire con la leche que es la que le produce los molestos gases.

Otra de las causas para los gases en el bebé puede ser que el orificio del biberón (por donde pasa la leche) no tenga el tamaño correcto. Esto provoca que se deje pasar una cantidad de aire superior. En ocasiones, la rapidez con la que coma el bebé puede ser un factor determinante para los gases, que aumentan si el pequeño come demasiado deprisa.

No obstante, el origen de los gases en el bebé no siempre está relacionado directamente con la alimentación del recién nacido. Hay veces que el llanto hace que el pequeño trague más aire de lo normal e incluso los gases pueden surgir cuando el bebé padece algún tipo de estrés. Además, hay bebés que sufren gases si son alérgicos a ciertos alimentos o intolerantes a la lactosa, por ejemplo.

Síntomas de Gases en los Bebés

Reconocer los gases en el recién nacido no siempre es sencillo, ya que la sintomatología puede significar muchas otras cosas y puede incluso darse también en bebés sanos. Sin embargo, entre los indicadores más frecuentes de la presencia de gases en el recién nacido podemos encontrar:

  • Irritabilidad: el bebé llora constantemente con rabia y sin motivo aparente y muestra, además, una expresión de dolor en su rostro.
  • Tripa hinchada: los gases producen cierta hinchazón en el vientre del bebé.
  • Abdomen distendido.
  • Flexión de las piernas hacia el pecho. Esto es una señal de que el bebé, por sí mismo, está intentando expulsar los gases.

Todos estos síntomas muestran el malestar que los gases provocan en el bebé, pero también podrían ser indicativo de hambre, sueño, cambio de pañal, etc.

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Otras manifestaciones de que el bebé puede tener gases es la expulsión de eructos y ventosidades, así como regurgitación o dificultad para tragar.

Recomendaciones para Aliviar los Gases del Bebé

Algunas de las recomendaciones para expulsar los gases del pequeño pasan por utilizar distintas posturas tras la toma o incluso, si el bebé es propenso a tener gases, es recomendable proceder a la expulsión de los mismos en la mitad de la misma.

Algunas de las posturas que pueden ayudar a que el bebé expulse los gases son las siguientes:

  • Tumbar al bebé boca abajo y darle suaves golpecitos en la espalda.
  • Sentar al bebé sobre las piernas, inclinado un poco hacia adelante, y frotarle la espalda con cuidado.
  • Colocar al bebé sobre el pecho y darle palmaditas en la espalda. Además, la cabeza del bebé debe estar apoyada sobre el hombro.
  • Dar un suave masaje en la tripita del bebé y, si es posible, sin pañal.
  • Tumbar al bebé boca arriba y mover sus piernas haciendo la bicicleta o ejerciendo una ligera presión hacia el vientre. Esto ayudará a que la expulsión de los gases se produzca por el recto.

Aunque los eructos en los bebés son bastante habituales, no todos los ellos lo hacen igual. Si el bebé no ha tragado aire mientras comía, no eructará. El eructo se produce cuando la leche llega al estómago del bebé y el aire se queda arriba.

Con la lactancia materna suelen tragar menos aire que con la artificial, ya que el biberón contiene, además de la leche que le alimenta, aire. En el caso de la lactancia artificial la inclinación del biberón es muy importante para evitar que el bebé no trague demasiado aire.

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La tranquilidad de los padres ante el llanto desesperado del bebé es fundamental para ayudarle a expulsar los molestos aires. Normalmente, los padres entran en cierto estado de nerviosismo ante el llanto desesperado del bebé y este nerviosismo provoca a su vez estrés en el pequeño.

Trucos para Aliviar los Gases en el Bebé

Además de las recomendaciones en relación a la postura, existen otras técnicas que pueden servir para ayudar a que el bebé expulse los gases. A continuación, se enumeran algunas de ellas:

  • Realizar masajes suaves con movimientos circulares sobre su tripa.
  • Aplicar calor local para reducir el dolor causado por los gases y facilitar su expulsión.
  • Bañar al bebé con agua tibia.
  • Porteo.

Existen también remedios caseros para aliviar los gases del bebé. El más conocido es el uso de infusiones de anís estrellado. Sin embargo, este remedio popular contra los gases no se aconseja en los bebés puesto que podría tener efectos negativos sobre el mismo y provocarle daños neurológicos.

Otra opción como posible solución para los gases en el bebé es recurrir a fármacos específicos. Sin embargo, nunca se debe automedicar al bebé sin consultar previamente con un especialista.

Intenta no consumir alimentos que provocan flatulencias como brócoli, algunos tipos de legumbres y bebidas gaseosas. Cuida tu tránsito intestinal. Los gases en el embarazo se relacionan a menudo con el estreñimiento.

Puesto que los laxantes están prohibidos durante la gestación y aunque el médico puede recetarte supositorios de glicerina o de aceite de parafina para regular tu tránsito intestinal, evitar el estreñimiento pasa por realizar cambios en la dieta y en tus hábitos diarios.

Evita las comidas copiosas. Las digestiones complicadas son más lentas y la aparición de gases en el embarazo tras ellas es más habitual. En este sentido, se aconseja realizar comidas más ligeras pero con mayor frecuencia. Intenta comer despacio, sentada y masticando bien.

De esta forma reducirás la cantidad de aire que tragas y, con ello, la aparición de gases. No te tumbes en la cama o en el sofá justo después de comer. Realiza ejercicio de forma moderada para estimular tu sistema digestivo.

Estreñimiento Postparto

El estreñimiento es la incapacidad de evacuar con regularidad, preferentemente con frecuencia diaria, o la dificultad en el momento de la defecación produciendo dolor y causando la necesidad de realizar mucho esfuerzo para poder hacer de vientre. Defecar todos los días, al menos una o incluso dos veces, es lo que se considera como normal, y sin tener que realizar excesivo esfuerzo (sin pujo).

Las mujeres que sufren estreñimiento crónico son las que van al baño menos de 3 veces por semana durante un periodo prolongado de al menos un mes. Entre los síntomas del estreñimiento encontramos la hinchazón abdominal, sensación de peso en el vientre bajo, a veces sensación de peso en el ano, o la acumulación de gases.

El estreñimiento crónico es la causa principal de la mayoría de las disfunciones del suelo pélvico. Por esto, es fundamental prevenirlo y tratarlo en los primeros meses tras dar a luz, ya que los tejidos musculares están más debilitados y cualquier esfuerzo o presión más grande podría llevar a una lesión importante en la musculatura pélvica.

Peligros del Estreñimiento Postparto

Después del parto, los tejidos del suelo pélvico están en su momento más débil y sensible. En el parto vaginal, el suelo pélvico sufre grandes estiramientos, a veces se produce un desgarro perineal o se realiza la episiotomía vaginal, que todavía aumenta más el grado del debilitamiento.

Si además la mujer sufre estreñimiento postparto y para poder defecar realiza esfuerzos y pujos, podría producirse un descenso de la musculatura y de las vísceras pélvicas. Si estos esfuerzos son repetitivos, las defecaciones irregulares y los días cuando la mujer no va al baño hay hinchazón abdominal, podría producirse un prolapso de vejiga o un prolapso del recto a largo plazo.

Además, si en el parto se realizó una episiotomía o se produjo un desgarro perineal, los estreñimientos en el postparto inmediato pueden impedir la correcta cicatrización de la herida.

Recomendaciones para Prevenir el Estreñimiento Postparto

La mayoría de las mujeres que sufre el estreñimiento postparto suele tener los síntomas ya antes del parto. Durante el embarazo es muy importante realizar el ejercicio moderado, aeróbico, como por ejemplo caminar a buen ritmo durante 45 minutos, tres veces por semana, ejercitar la musculatura del core, hacer ejercicio en elíptica o bici estática. El ejercicio practicado de forma regular es la mejor manera de prevenir y combatir el estreñimiento.

En el postparto inmediato (durante las primeras seis semanas):

  • No esperar más de 1 día con la primera defecación tras dar a luz.
  • Tomar 1,5 litro de agua todos los días.
  • Tomar los alimentos ricos en fibra.
  • Evitar los alimentos procesados, azucarados, bebidas gaseosas.
  • Tomar las infusiones calientes diariamente.
  • Realizar la tabla de ejercicios Kegel para el postparto, todos los días.
  • Colocarse en la posición invertida: en cuadrupedia, con la pelvis más alta que el tórax, todos los días, unos 60 segundos.
  • Evitar estar mucho tiempo sentada.
  • Caminar todos los días.
  • No llevar ropa apretada.
  • En caso de no haber ido al baño durante 2 días, pedir un laxante.

En el postparto tardío (A partir del segundo mes hasta cumplir un año):

  • Realizar los ejercicios hipopresivos con frecuencia.
  • Realizar los ejercicios Kegel en diferentes posturas.
  • Practicar los ejercicios funcionales, activación de la musculatura abdominal profunda, glúteos, espalda.
  • Caminar todos los días, al menos 30 minutos, a buen ritmo.
  • Nadar.
  • Mantener la dieta rica en fibra.
  • Tomar 1,5 litro de agua diariamente.

Consecuencias del Estreñimiento Postparto

Aparte del debilitamiento muscular y la incomodidad que notan las pacientes con el estreñimiento crónico, hay que tener en cuenta que pueden producirse lesiones que afectan a nuestra vida diaria. Las más habituales son:

  • Hemorroides.
  • Fisuras anales.
  • Prolapso del recto (rectocele).
  • Prolapso de la vejiga (cistocele).
  • Hernia umbilical.
  • Incontinencia anal (pérdidas de gases, heces).
  • Pérdida del ánimo, en casos extremos, depresión.

Incontinencia Anal Postparto

La incontinencia anal (IA) se define como la pérdida involuntaria de heces o gases que causa un problema higiénico o social. La incontinencia fecal (IF) se refiere más a la pérdida involuntaria de heces sólidas, líquidas o mucosas.

La IA en la mujer tiene un interés especial por el impacto potencial que el parto puede tener en su aparición. Existen datos contradictorios sobre el papel que pueden representar algunos elementos de la práctica obstétrica y ginecológica, como son el parto instrumental, la cesárea y también la cirugía ginecológica.

La incidencia de IA en el postparto varía según la población estudiada y en el momento del postparto en que se haga la investigación, pudiendo alcanzar cifras, a los 3 y 6 meses postparto, de hasta el 29%, si incluyen los casos con incontinencia a gases. Eason encuentra que la incontinencia de heces a los 3 meses postparto es del 3%, pero un 26% de mujeres refieren escapes involuntarios de gases.

En el momento actual se acepta que los desgarros de tercer y cuarto grado y la denervación del esfínter anal, son las causas principales de la IA en el postparto y en los años inmediatos posteriores. El papel exacto que estas lesiones tienen como factor etiológico de la IA en la mujer mayor no está bien establecido y existen opiniones contradictorias.

A pesar de que la IA afecta de forma muy importante a la calidad de vida de las mujeres que la padecen, solo una parte de ellas consultan por este problema, ya que lo consideran algo vergonzoso. Por este motivo investigar este síntoma en la visita postparto debería considerase algo obligatorio, ya que el impacto que este síntoma produce en las madres que acaban de tener a su primer hijo es difícil de medir por sus implicaciones en todos los niveles de la vida de esta mujer cuyos objetivos vitales inmediatos están ahora centrados en la atención de su hijo recién nacido.

En nuestro medio, no existen datos sobre la prevalencia de IA en el postparto y sobre la persistencia de estos síntomas a lo largo del primer año después del parto. Por este motivo se incluyó la incontinencia anal, en un estudio de base epidemiológica para cuantificar los síntomas de incontinencia urinaria entre las mujeres atendidas por parto en un hospital general básico.

La prevalencia de síntomas de incontinencia anal a los dos meses postparto es baja; en la mitad de las mujeres los síntomas de IA persisten a los 6 y los 12 meses del parto. La primiparidad y el parto instrumental con fórceps, se asociaron a los síntomas de IA a los dos meses del parto.

Una de cada diez mujeres sufre después de un parto escapes de gases, heces o ambas cosas, sobre todo si este ha sido complicado y queda dañado el esfínter del ano. Estas pérdidas involuntarias e inoportunas, suponen para la mujer un importante deterioro de su calidad de vida afectándole no solo física sino psicológicamente.

La incontinencia rectal tras el parto es frecuente pero se puede rehabilitar, con el método Boltex.

Causas de la Incontinencia Rectal

Esto es bastante más frecuente en mujeres que han tenido varios partos vaginales. También los partos complicados con fórceps, ventosa, episiotomía, desgarro, expulsivos prolongados…son, la mayoría de las veces, la causa directa de lesiones en los músculos y nervios de la parte final del intestino.

Cuando estas estructuras se dañan, no son capaces de contraerse correctamente y sujetar la materia fecal, provocando la salida de gases, de heces o ambas cosas. Estas estructuras son reparadas en el paritorio pero además tenemos que saber que requieren siempre de rehabilitación posparto para prevenir la incontinencia rectal.

Recomendaciones para la Rehabilitación

  1. Realiza 30 ejercicios hipopresivos diarios con contracción voluntaria del suelo pélvico.
  2. Dispositivo Boltex Inertial. Los primeros días de uso del dispositivo te van a orientar cómo tienes que comenzar a usarlo. Tras lavarlo, colócalo mojado al fondo vaginal y ponte en movimiento durante media hora en casa. Esto repítelo varios días seguidos para observar lo que sucede.
    • Si el dispositivo desciende y sale al exterior, comienza con los ejercicios de la FASE UNO. Esto sucede cuando los músculos del suelo pélvico están muy relajados.
    • Si el dispositivo desciende pero no sale al exterior y solo requiere empujarlo de nuevo al fondo vaginal, comienza con los ejercicios de la FASE DOS.

Tratamiento de la Incontinencia Fecal y Gases

Mejorar la fuerza, coordinación y percepción del esfínter anal de forma más directa con biofeeback y electroestimilación. Se recomiendan modificaciones en la dieta, eliminando la cafeína, comidas picantes, chicles, alimentos con gas etc. Adquirir unos nuevos hábitos de higiene, respetando las horas de defecación y asegurándose de que hay una correcta evacuación de las heces en el recto.

Otros Cambios en el Postparto

Una vez la mujer ha dado a luz se inicia un periodo de aproximadamente cuarenta días conocido como puerperio o ‘cuarentena’. Los órganos vitales irán volviendo a la normalidad de forma progresiva, así como el estado general de la madre. No obstante, cómo se desarrollen estas primeras semanas después del parto dependerá, en gran medida, de la tipología específica del mismo.

Después de un parto vaginal, la zona perineal puede presentar inflamación o hinchazón. Como consecuencia de esto, la mujer puede sentir molestias al sentarse o al orinar. Asimismo, la lactancia está asociada a cambios hormonales de diferente intensidad. Existen probabilidades de que aparezcan dolores intermitentes o ‘entuertos’ debido a las contracciones del útero durante la lactancia.

Los problemas circulatorios también son muy comunes y se traducen en hinchazón en las piernas. La aplicación de tratamientos preventivos o paliativos ayudará a reducir el riesgo de trombosis venosa. Tanto los escapes repentinos de orina como los retrasos en el vaciamiento de la vejiga pueden darse como consecuencia de la inflamación de toda la región.

Poco a poco algunos de los malestares digestivos asociados al embarazo, tales como el estreñimiento, el ardor y los vómitos, irán desapareciendo. Las estructuras óseas y musculares que han sufrido cambios durante el embarazo también irán recuperándose paulatinamente. Conviene destacar que, en el caso específico de la zona abdominal, el tono será mínimo.

Precisamente por este motivo, no se recomienda cargar pesos o realizar esfuerzos en los que esta musculatura o la de la espalda estén implicadas. En último lugar, la influencia hormonal del embarazo modifica de igual manera las propiedades elásticas de los ligamentos de la pelvis y la columna.

Otros Síntomas Comunes en el Postparto

  • Restos de placenta: Los restos de placenta se van expulsando poco a poco en los días posteriores al parto. Los primeros 5 días son más abundantes y de un rojo intenso; pero gradualmente se van haciendo más escasos y de un tono más amarillento.
  • Baby blues: La revolución hormonal, no dormir, problemas con el pecho… Todo esto hace que, en vez de sentirte feliz con tu bebé, no puedas parar de llorar. No te preocupes, es normal, es lo que se conoce baby blues, y suele durar unas dos semanas.
  • Molestias por episiotomía: Si no te han hecho episiotomía todo será más llevadero ya que los puntos de este pequeño corte suelen resultar muy molestos los primeros 10 días, hasta que cicatrizan, ya que se encuentran en una zona muy sensible. Sentarte supondrá un suplicio y no podrás estar mucho de pie.
  • Gases: Durante el embarazo es normal tener más gases, pero este síntoma tan poco agradable no acaba en el parto, de hecho, suele ser más habitual en el posparto por los cambios internos que se producen al volver el útero y los demás órganos a su sitio.
  • Caída del cabello: Si en circunstancias normales, entre el 85-90 % del cabello está en período de crecimiento, con las alteraciones hormonales, se estimula mucho más este crecimiento, haciendo que el cabello caiga menos. Esto se debe a que se encuentra en una especie de “descanso” conocido como fase anágena, que genera ese aspecto de salud y de vitalidad en el pelo.

Recomendaciones Generales para el Postparto

  • Cuida tu alimentación: Siempre es importante llevar una dieta equilibrada y saludable, pero mucho más en el posparto. Además, justo en este momento no siempre es fácil comer bien porque la vida familiar, las rutinas y los horarios se ven alterados por la llegada del bebé. Debes seguir una dieta rica en proteína tomando alimentos como huevos, carne, leche y yogures.
  • Cuida tu pelo: Ahora el bebé ocupa toda la atención y es posible que no tengas demasiado tiempo para ti misma, pero es importante que encuentres algunos momentos para ti, para cuidarte, y en este caso, para cuidar tu cabello. Asesórate en la peluquería para que te recomienden un champú anticaída o algún producto que pueda fortalecer tu pelo.
  • Consulta si te preocupa: Hay muchas causas por las que las madres se alteran durante los nueve meses de gestación. Si llevas una vida saludable y te realizas todas las pruebas recomendadas no tienes por qué asustarte.

Prevalencia de Incontinencia Anal Postparto

La siguiente tabla muestra la prevalencia de incontinencia anal a los dos meses del parto y su asociación con factores maternos y del parto, según un estudio observacional prospectivo longitudinal:

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