Ácido Fólico y Embarazo: Beneficios Esenciales para el Desarrollo del Bebé

04.11.2025

Si estás planeando quedarte embarazada, seguramente te has informado sobre los momentos más propicios para la fertilidad y los nutrientes esenciales que tu cuerpo necesitará durante el embarazo. El ácido fólico, también conocido como vitamina B9, folatos o folacina, es uno de esos nutrientes que no deben faltar en el día a día de una embarazada. Es un nutriente esencial cuando estás buscando el embarazo o ya lo has conseguido.

¿Qué es el Ácido Fólico?

El ácido fólico es una vitamina hidrosoluble del grupo B sintetizada por las bacterias de la flora intestinal. Los folatos son un tipo de vitamina B, B9 en concreto, que solo se puede obtener a través de la dieta, o en su defecto, en compuestos fabricados artificialmente. Esta última presentación es lo que se conoce como ácido fólico. Esta vitamina se puede administrar tanto por vía oral como por vía parenteral.

El ácido fólico interviene en la síntesis del ADN y del ARN, en donde se encuentra la información genética de las células, y es imprescindible para que el organismo produzca células nuevas sanas. Dentro de las funciones que realiza el ácido fólico en el cuerpo humano se encuentra la implicación en los procesos de producción del material genético y su participación en numerosas funciones corporales (como formación de glóbulos rojos).

Además, el ácido fólico también contribuye a mantener las funciones del tracto intestinal y a prevenir ciertos tipos de anemia e incluso de cáncer (colon, mamas).

Beneficios del Ácido Fólico Durante el Embarazo

Los beneficios de tomar ácido fólico durante la preconcepción y el embarazo están respaldados por múltiples estudios científicos. El ácido fólico es un tipo de folato presente en los suplementos recomendados en el embarazo.

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Entre los principales beneficios del ácido fólico durante el embarazo, destacan:

  • Reducción del riesgo de defectos del tubo neural: El ácido fólico reduce el riesgo de que se produzcan defectos en la formación del tubo neural del bebé, como la espina bífida y la anencefalia. La espina bífida se distingue por una columna vertebral que no se ha cerrado del todo.
  • Prevención de cardiopatías: Según un estudio publicado en la revista ‘British Medical Journal’, unos niveles adecuados de ácido fólico pueden reducir las cardiopatías del corazón en un 6 %.
  • Disminución del riesgo de labio leporino y paladar hendido: Aunque hay otras causas que pueden motivar problemas como el paladar hendido o el labio leporino, como los factores genéticos o la obesidad, diversos estudios lo vinculan a unos inadecuados niveles de ácido fólico periconcepcional (es decir, entre un mes y dos meses antes de quedar embarazada).
  • Prevención de complicaciones en el embarazo: Incluso se considera que una deficitaria cantidad de ácido fólico puede estar asociada a problemas como aborto involuntario o preeclampsia.
  • Participación en la síntesis de serotonina: La vitamina B9 está involucrada en la síntesis de la serotonina, que cuando se encuentra en bajas concentraciones puede causar ansiedad.
  • Ayuda a prevenir los defectos de nacimiento en el tubo neural disminuyendo el riesgo de que el feto presente problemas en el desarrollo de su médula espinal y su cerebro.
  • El folato es esencial para la producción de glóbulos rojos y el crecimiento del tejido fetal.
  • Contribuye además, a la prevención de otras malformaciones congénitas, como las cardíacas.

No cabe duda sobre que el ácido fólico es una pieza clave en el embarazo, especialmente durante los tres primeros meses de gestación. No en vano, sabemos que la fusión del tubo neural del embrión se origina entre los días 21 y 27 de vida embrionaria. Es decir, en las tres o cuatro primeras semanas. La mayoría de las mujeres ignoran que están embarazadas hasta algo más tarde de esta fecha, pues suelen sospechar su estado con la primera falta de la menstruación.

Beneficios del Ácido Fólico para Embarazadas

En el embarazo, el beneficio mejor demostrado es la disminución del riesgo de defectos del tubo neural, como la espina bífida y la anencefalia. Además, un estado adecuado de folato contribuye a prevenir la anemia megaloblástica, motivo por el que la mayoría de vitaminas prenatales lo incluyen junto con hierro. De forma más amplia, una buena disponibilidad de folato en la ventana periconcepcional se asocia con mejores resultados obstétricos y favorece un entorno epigenético saludable para el desarrollo fetal. El control de la homocisteína -en el que cooperan folato, vitamina B12 y B6- añade un posible beneficio vascular materno.

¿Tiene ventajas el ácido fólico sin estar embarazada?

Fuera del embarazo, el folato sigue siendo importante. Ayuda a producir bien las células de la sangre y a que el sistema nervioso funcione como debe. Cuando falta, la homocisteína -una sustancia que circula en la sangre- puede acumularse, y eso no es bueno para el corazón y los vasos. Por eso, corregir la falta de folato forma parte del cuidado cardiovascular. Si tomas medicamentos que interfieren con el folato (como algunos usados en reumatología u oncología) o llevas mucho tiempo con metformina, es recomendable controlar tus niveles de folato y, sobre todo, de vitamina B12, y ajustar la suplementación según te indique tu médico.

Hombres y fertilidad

El folato también es relevante para ellos. Participa en la espermatogénesis y en los procesos de metilación del ADN espermático, de modo que una ingesta adecuada es un pilar más del estilo de vida fértil masculino. En varones sanos no se recomienda una dosis distinta a la habitual para cubrir las necesidades diarias; en casos de subfertilidad, la indicación debe individualizarse por el especialista.

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¿Cuándo y Cómo Tomar Ácido Fólico?

Para obtener los máximos beneficios, se recomienda que las mujeres comiencen a tomar ácido fólico antes de quedar embarazadas. Lo recomendado es comenzar a tomar ácido fólico al menos un mes antes de quedar embarazada, aunque en determinados casos es aconsejable comenzar incluso antes. Tu ginecólogo será quien te indique esta información.

La ingesta de ácido fólico no debe detenerse una vez que comience el embarazo. Se recomienda continuar tomando ácido fólico siendo su ingesta primordial durante todo el primer trimestre. Se recomienda tomarlo durante toda la gestación, ya que sigue siendo beneficioso para la madre y el desarrollo del bebé.

Si existe posibilidad de embarazo, lo recomendado es tomar 400 microgramos de ácido fólico al día de forma continua. Si estás planificando quedarte embarazada, empieza al menos un mes antes y mantén la dosis hasta completar las primeras 12 semanas. Después, muchos profesionales aconsejan continuar con un prenatal durante el resto del embarazo por el aporte de otros nutrientes.

En situaciones de alto riesgo de defectos del tubo neural -como tener antecedentes personales o familiares, tomar ciertos antiepilépticos, tener problemas de absorción, diabetes mal controlada u obesidad- el médico puede indicar dosis más altas y temporales hasta la semana 12, siempre con seguimiento.

No hay una hora específica para tomar ácido fólico durante el embarazo. Lo más importante es tomarlo diariamente, siguiendo las recomendaciones de tu ginecólogo. La elección del momento depende de la rutina de cada mujer. Muchos especialistas aconsejan tomar el ácido fólico a primera hora de la mañana, es decir, durante el desayuno. Sin embargo, si la embarazada sufre náuseas y vómitos matutinos, lo mejor será que se tome el ácido fólico por la noche.

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Fuentes de Ácido Fólico

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las embarazadas tomen alrededor de 400-600 μg de ácido fólico al día, pero siempre es necesario tener en cuenta también las indicaciones del médico. A veces, el especialista aconseja tomar ácido fólico en compañía de suplementos de hierro durante el embarazo.

Es importante integrar en la dieta semanal de una mujer embarazada algunas de estas fuentes ricas en ácido fólico:

  • Vegetales de hojas verdes: Espinacas, acelgas y brócoli son ricos en esta vitamina B.
  • Legumbres: Las alubias, garbanzos y lentejas son excelentes fuentes naturales de ácido fólico.
  • Aguacates: Una porción de aguacate proporciona una cantidad significativa de ácido fólico.
  • Frutos secos (castañas, nueces, avellanas y almendras).
  • Hortalizas como, por ejemplo, el brócoli.

Pese a que estos alimentos tienen elevada cantidad de ácido fólico, su concentración puede ser diferente según el método de preparación. Por ejemplo, la cantidad de ácido fólico que aportan las espinacas crudas es de 192 μg por cada 100 gramos; mientras que si se cuece se reduce a 140 μg por cada 100 gramos de espinacas.

Aunque en muchos países se fortifican harinas y cereales con ácido fólico, solo con la dieta a veces no se llega a la cantidad recomendada, por lo que el suplemento diario sigue siendo importante.

Deficiencia de Ácido Fólico: Causas y Consecuencias

La falta de ácido fólico en una embarazada puede tener consecuencias significativas para la madre y el feto, ya que puede favorecer los defectos de cierre del tubo neural (anencefalia o espina bífida) y la aparición de otros defectos congénitos como el labio leporino. La deficiencia de ácido fólico en la madre también puede dar lugar a problemas de salud, como anemia megaloblástica, que puede causar fatiga y debilidad.

Existen varios motivos por lo que las personas pueden tener déficit de ácido fólico en su organismo. Entre ellas se encuentran:

  • Enfermedad de Crohn o celiaquía, ya que estas patologías impiden la absorción intestinal de vitamina B9.
  • Comer verduras demasiado cocidas.
  • Tomar pastillas anticonceptivas.
  • Padecer anemia hemolítica.

Además, la administración de determinados medicamentos también pueden ocasionar una deficiencia de folato en el organismo.

Consideraciones Adicionales

  • Polimorfismos del gen MTHFR: Son frecuentes y, en general, no cambian la recomendación estándar. Para la mayoría, 400 microgramos diarios son suficientes, y no se aconseja hacer pruebas genéticas solo para ajustar la dosis.
  • Formas disponibles de ácido fólico: El ácido fólico tradicional es la presentación más común, estable y eficaz. El L-metilfolato (como Metafolin® o Quatrefolic®) es la forma activa que el cuerpo usa directamente; puede ser útil si hay malabsorción o intolerancia al ácido fólico convencional. Para la población general, cualquiera de las dos opciones, a dosis equivalentes, cumple el objetivo preventivo.
  • Ácido fólico "demasiado alto": En suplementación, "más" no siempre es mejor. En adultos, el límite máximo seguro de ácido fólico sintético (el de suplementos y alimentos fortificados) es de 1.000 microgramos al día. Superarlo de forma habitual no ofrece más protección frente a los defectos del tubo neural y, en cambio, puede ocultar un déficit de vitamina B12, dificultando su diagnóstico. Por eso, salvo en situaciones de alto riesgo en las que un profesional indique dosis altas de manera temporal y controlada, lo sensato es mantener dosis fisiológicas.

Como ya te adelantábamos, una dieta con alimentos que te aportan ácido fólico siempre es bienvenida. Pero mientras cuidas del correcto desarrollo de tu futuro bebé, no olvides empezar a mimar tu piel.

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