Almohadas de Lactancia: Tipos y Beneficios para una Lactancia Materna Exitosa
La leche materna es, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), "la forma óptima de alimentar a los bebés, ofreciéndoles los nutrientes que necesitan en el equilibrio adecuado, así como protección contra las enfermedades". Para que la lactancia se instaure sin complicaciones, lo primero que se ha de afianzar los primeros días tras el parto es el correcto enganche del bebé al pecho. Así podrá succionar adecuadamente y se evitará el riesgo de grietas en los pezones.
¿Qué es un Cojín de Lactancia y por qué es Útil?
Desde hace unos años podemos encontrar los cojines de lactancia: unos almohadones con forma especial para apoyar al bebé mientras amamanta. Todos estamos de acuerdo: la lactancia materna es la mejor forma de alimentar a tu pequeño. Pero no vamos a ocultar que a menudo resulta incómodo y provoca frecuentes dolores de espalda. Para ayudar a que la lactancia se desarrolle de la mejor forma posible se han diseñado diversos recursos para uso de las madres y los bebés, siendo uno de ellos el cojín de lactancia.
Como ya hemos comentado, los cojines de lactancia benefician a la madre y favorecen su comodidad cuando están dando el pecho a su pequeño. Pero al mismo tiempo ayuda a la lactancia materna. ¿Cómo? El cojín de lactancia aporta una mayor comodidad a las madres liberando la tensión que en ocasiones se origina en la espalda, brazos y hombros al sostener al bebé durante la lactancia. Por tanto, cuanta mayor tranquilidad haya durante este momento vital, se facilitará la liberación de las hormonas que participan en la lactancia, haciéndola más fácil y logrando un mayor disfrute tanto de la madre como del bebé.
Este recurso permite colocar al bebé en una posición alineada favoreciendo su succión y una postura más placentera. Estos beneficios son aún mayores si el bebé nació por cesárea. Sin duda, la lactancia materna es lo mejor, pero hay muchas madres que optan por la alimentación artificial, con biberón. En estos casos, el cojín o almohada de lactancia también tiene aspectos positivos para la madre.
Tipos de Cojines de Lactancia
En el mercado vamos a encontrar dos grandes tipos de almohadas de lactancia. Pueden diferenciarse por su forma y su densidad.
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Alargado
Su forma es completamente abierta, como un gran rulo, y suele tener un relleno más suave y ser de tamaño mayor. Estas almohadas son alargadas y flexibles. Pueden llegar a medir hasta dos metros de longitud. En este caso, la almohada está más enfocada al bebé. Nos permitirá amamantarlo o sostenerlo de forma cómoda, y el bebé lo seguirá utilizando al crecer.
En forma de herradura
Su forma en semicírculo se adapta al contorno de la cintura de la madre y permite colocar al bebé encima. Los cojines en forma de herradura suelen ofrecer más variedad de opciones en cuanto a dureza y tamaño. Existen almohadas en U que incorporan arnés de seguridad para usarlos como hamaca.
También podemos encontrar los modelos en forma de media luna que abrazan el costado o el torso de la madre, pero pueden ser menos adecuadas con un tamaño corporal de mediano a pequeño ya que no son tan cómodas y pueden no garantizar un soporte óptimo del bebé.
Beneficios de Usar una Almohada de Lactancia
- Favorece una postura correcta: En las primeras semanas tras el parto es complicado saber cómo colocar al bebé correctamente para que se enganche adecuadamente, sin que la madre esté incómoda. La madre utiliza el cojín para apoyar sus brazos, sosteniendo el peso del bebé de forma cómoda y favoreciendo que la postura del bebé sea la correcta.
- Alivia dolores: Además, las tomas suelen muy largas al principio y muy frecuentes, lo que puede causar a la mamá dolor de cuello, de espalda y de brazos.
- Comodidad durante el embarazo: Sobre todo llegado el tercer trimestre, encontrar una posición adecuada y cómoda para descansar puede ser misión imposible. Aquí es donde las almohadas de lactancia son de gran utilidad. Podemos colocarlas bajo el vientre al estar de costado y entre las piernas, ayudando a mantener la correcta posición de la espalda.
- Útil para todos los cuidadores: Criar a un bebé es cosa de dos, y no solo la madre disfruta sosteniendo al bebé y acunándolo. La almohada de lactancia es muy cómoda también para el resto de personas que tratan con el pequeño. Tanto para alimentarlo como para sostenerlo cómodamente.
- Manos libres: Una ventaja incuestionable de los cojines es que la mamá puede tener manos libres.
- Apoyo para el bebé: También da la posibilidad de colocar al bebé en buena posición, le da un buen apoyo: incluso algunos modelos tienen la opción de elevar un poco la cabeza del niño.
Las Mejores Posturas para Amamantar con un Cojín
Hay muchas formas posibles de colocarse para un correcto amamantamiento. Gracias al cojín. el bebé conseguirá agarrarse al pecho más fácilmente y la lactancia se instaurará de modo fluido.
Sentada o reclinada
Esta posición favorece que el bebé se agarre bien. Siéntate en una silla o un sofá con las plantas de los pies apoyadas en el suelo. Coloca la almohada de lactancia sobre tu regazo y apoya sobre él a tu bebé boca arriba, acercándolo a tus senos hasta que pueda agarrarse al pezón.
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Balón de rugby
En esta posición el bebé se coloca bajo el brazo de la madre del modo en que se agarra una pelota de rugby. Puedes estar sentada o semi-reclinada y en ambos casos podrás apoyar tu brazo y al bebé sobre el cojín. Esta postura ayuda a calmar a tu bebé si está nervioso.
Tumbada
Es la posición ideal para alimentar al bebé por las noches. Túmbate de lado y coloca al bebé junto a ti de modo que pueda alcanzar el pecho.
A caballito
Cuando el bebé ya pueda sentarse solo, alrededor de los seis meses, podréis poner en práctica esta nueva postura. Siéntate apoyando tu espalda en el cojín de lactancia y coloca al pequeño a horcajadas sobre uno de tus muslos.
Consideraciones al Elegir un Cojín de Lactancia
Antes de nada, debe contar con la firmeza suficiente para sostener el bebe sin deformarse o hundirse bajo el niño. Algunas almohadas pueden formar una hendidura bajo el bebe, lo que provoca que sean incómodo a la hora de sostener al pequeño/a, o induzca a una mala postura. Por este motivo, la mejor opción es elegir una almohadas de una fibra que sea blanda pero compacta para evitar que se deforme con el peso del niño.Los cojines de lactancia también deben adaptarse a la silueta de la madre o el padre, dependiendo de si se va a optar por el biberón o pecho.
Lo primero que hay que tener en cuenta es la forma del propio cuerpo: por ejemplo, los modelos en forma de “C”, como las almohadas de lactancia Boppy, son generalmente más universales y se adaptan fácilmente a la mayoría de las formas corporales y, a pesar de ser más pequeños, garantizan un buen soporte para el brazo de la madre.
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Por otro lado, los modelos en forma de “O” envuelven todo el torso completamente y son especialmente útiles para las madres que están amamantando por primera vez ya que proporcionan una mayor superficie de apoyo.
También podemos encontrar los tipos largo o “de churro” tienen muchas posibilidades de uso ya que se utilizan como almohada de embarazo y durante la lactancia, pero poseen un relleno más blando que ofrece menor sujeción y soporte para el bebé.
El tamaño de los senos y la altura del torso de la madre son otros factores a tener en cuenta. En el caso de un busto grande y/o una estatura media/baja puede valer la pena optar por un cojín algo más bajo, pero siempre con la consistencia suficiente para mantener al niño/a a la altura adecuada.
Que los cojines de lactancia cuenten con una tira de tela parecida a la de un cinturón puede ser una ventaja. Este tipo se ajustará más al cuerpo de la madre y además harán que no se mueva mientras das el pecho o el biberón. Las almohadas con forma de “O” generalmente no llevan estos cierres, ya que la forma en sí misma ya mantiene al niño cerca del cuerpo de la madre.
La versatilidad de usos que ofrecen algunos cojines de lactancia es otro factor importante a la hora de escoger una almohada. Existen muchos que además de ser utilizados para la lactancia, pueden ser empleados en otros usos y acompañar al bebé durante su desarrollo. Un ejemplo de ello son los que pueden emplearse como apoyo para la espalda durante los meses en los que el bebé está aprendiendo a sentarse solo.
Finalmente, debes considerar también cómo y dónde vas a utilizar el cojín de lactancia. Los que tienen forma de “C” son generalmente más pequeños y ocupan menos espacio, lo que hace más fácil que puedas llevarlos contigo cuando sales de viaje, o vas de paseo o a visitar a tus amigos y te quieras llevar la almohada contigo.
Rellenos Comunes para Cojines de Lactancia
En la firmeza del cojín influye su relleno. En el mercado podéis encontrar diferentes tipos de rellenos: poliéster (con granulado), poliestireno, silicona, espuma y trigo.
- Poliéster: Es uno de los más populares en el mercado. Es porque permite un buen ajuste al cuerpo del niño y, además, proporciona una buena elasticidad y flexibilidad.
- Poliestireno: Debido al precio bajo, se compran mucho los cojines con relleno de poliestireno. Desafortunadamente, no es la mejor elección.
- Silicona: Una selección muy buena, igual que los cojines de poliéster, son los con rellenas de silicona. Existen dos opciones: rellenos de granulado o de fibras.
- Espuma: Una opción muy buena, pero tristemente un poco más cara que los otros, es el cojín con relleno de espuma. En el mercado hay dos versiones: con espuma de poliuretano y con espuma termoelástica. La primera es muy transpirable y proporciona un buen apoyo al cuerpo del niño y la otra se ajusta muy bien al cuerpo del bebé.
- Trigo: También son cada vez más populares cojines de trigo proporcionan una buena ventilación y un ajuste adecuado a la forma del cuerpo.
Consideraciones de Seguridad al Usar un Cojín de Lactancia
Si tu bebé se queda dormido en el cojín de lactancia, es importante tener en cuenta algunas consideraciones de seguridad, ya que este tipo de cojines no están diseñados para dormir de manera segura.
- Riesgo de asfixia: Los cojines de lactancia son suaves y tienen formas que pueden hacer que el bebé se hunda o se deslice hacia una posición peligrosa, aumentando el riesgo de asfixia.
- Superficie de sueño segura: Los expertos recomiendan que los bebés duerman siempre en superficies planas, firmes y sin objetos blandos.
- Vigilancia constante: Si tu bebé se queda dormido en el cojín mientras lo alimentas, mantén siempre una supervisión constante hasta que lo traslades a un lugar seguro.
En resumen, aunque los cojines de lactancia son útiles para alimentar al bebé, no son adecuados para dormir.
Cuándo Empezar a Usar un Cojín de Embarazo
El cojín de embarazo se puede empezar a usar en cualquier momento, pero suele ser más útil a partir del segundo trimestre (semana 13 en adelante), cuando la barriga comienza a crecer y pueden aparecer molestias en la espalda, caderas y piernas. Muchas futuras mamás comienzan a utilizarlo desde las primeras semanas para prevenir dolores lumbares y mejorar la circulación, especialmente si pasan mucho tiempo sentadas o de pie.
Además, algunos modelos permiten seguir usándolo después del parto como apoyo para la lactancia o para descansar cómodamente con el bebé.
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