Cuidados del Recién Nacido: Guía Completa para Mamás y Papás

24.09.2025

Vuelves a casa con tu recién nacido en brazos y empieza la aventura. Tanto si sois mamás y papás primerizos como si no, siempre vienen bien consejos de los especialistas sobre los cuidados que necesita el recién llegado en sus primeros días de vida. La primera recomendación es calma y disfrutar del momento.

Primeros Cuidados Esenciales

Durante la estancia en la maternidad, su hijo habrá sido revisado por el pediatra y se le habrán realizado los procedimientos diagnósticos y preventivos pertinentes.

Cuidado del Cordón Umbilical

Seguramente, una de las indicaciones en la que más os hayan insistido antes de abandonar el hospital sea la del cuidado del cordón umbilical por el riesgo de infecciones. Eso es básico en cualquier decálogo del cuidado del recién nacido. Si se cuida siguiendo las recomendaciones de enfermeros y personal sanitario, nada tiene por qué salir mal. El cordón puede lavarse con agua jabonosa y secarlo muy bien, o con alcohol para intentar que no proliferen infecciones. Seguid las recomendaciones del hospital, pero es mejor evitar la povidona (el conocido como ‘betadine’). Si observáis que el cordón umbilical enrojece, se hincha, huele mal o supura, hay que acudir al pediatra.

Higiene del Bebé

Durante mucho tiempo ha imperado la cultura del lavado diario: cuanto más mejor. Hoy en día esta costumbre está generando multitud de problemas de alergias, sensibilidad tópica, rojeces… La capa protectora natural de la piel del bebé es más sensible y débil que la de un adulto, por lo que lavar al recién nacido todos los días puede ser contraproducente. En ese caso es mejor lavar al bebé en días alternos o bien cada tres días. Con la temperatura del agua conviene usar el sentido común: ni excesivamente caliente ni fría. No importa mojar el ombligo y no hay que esperar a que se caiga para bañarlo. La temperatura del agua deberá rondar los 35ºC.

Como ocurre con el baño, durante años ha estado muy asentada la cultura de embadurnar al bebé todos los días en crema después del baño. Y esto puede estar bien en los primeros días, donde la piel suele ser más fina. Pero si, con el paso de las semanas, observamos que la piel de nuestro bebé no tiene ningún problema y tiene una apariencia sana e hidratada, no hay que poner cremas. Algo que sí es recomendable hacer a diario es un “ritual” de masaje.

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Cuidado de Ojos, Oídos y Nariz

Las orejitas, la nariz y los ojos son zonas delicadas. Moquitos, legañas y cera se retirarán con todo el cuidado posible y de la forma menos invasiva. Para limpiar las orejas del recién nacido, no se recomienda introducir bastoncillos. Los bebés no pueden expulsar sus moquitos de forma voluntaria, por lo que si observamos que estos se acumulan y el pequeño tiene dificultad para respirar, se intentará reblandecer estas secreciones con suero fisiológico o con agua marina que venden específicamente en farmacias para bebés. Es habitual que los recién nacidos presenten legañas. Los bebés tienen muchas legañas y es muy frecuente que se despierten con los ojos pegados, completamente sellados por ellas. No es nada importante, pero se deben retirar con mucho cuidado. Y sobre todo nunca intentar abrírselos en seco.

Costra Láctea

Algunos bebés, ya se alimenten de leche materna o no, podrían presentar en las primeras semanas lo que se denomina “costra del lactante”. Es un tipo de dermatitis seborreica que no tiene mayores implicaciones y que tenderá a desaparecer sola. Pero si se quiere eliminar por estética, se recomienda hacerlo con una gasa limpia impregnada en aceite de oliva o de almendras para reblandecer el tejido. Se aplicará masajeando con mucho cariño la zona.

Higiene del Pañal

Toallitas húmedas, ¿sí o no? Depende… Aunque el mercado está lleno de toallitas hipoalergénicas tolerantes con la delicada piel del bebé, lo ideal es limpiar la zona con agua y jabón (sin frotar mucho) y aclarar luego los restos de jabón con agua. De esta forma se evita el contacto de la toallita con el culito del bebé, algo que, si se repite mucho, puede llegar a ser abrasivo. Si no es posible porque estamos fuera de casa o porque nos resulta más cómodo, la limpieza con toallitas deberá hacerse siempre de adelante hacia atrás. Es decir, de los genitales hacia el ano. Pero a veces, incluso siendo totalmente cautelosos con la higiene de esta zona del cuerpo del recién nacido, la piel del culito tiende a enrojecerse e irritarse: es normal. En ese caso se tratará la zona con una crema de base acuosa antes de poner un pañal limpio.

Vestir al Bebé Adecuadamente

Hay padres que pecan de abrigar en exceso a los recién nacidos. Otros que creen que están bien igual de abrigados que nosotros. El mejor termómetro para averiguar si el bebé tiene frío, calor o está bien, es tocar su espalda o cuello, y en función de eso abrigarlo más o menos. Existe una creencia bastante asentada sobre cubrir la cabeza del bebé con un gorrito porque por esa zona se pierde mucho calor corporal. Vistan al niño de manera que la ropa no le comprima, evitando que sude. Eviten ropas que puedan soltar pelusa o pelo.

Su ropita deberá lavarse separada de la de los adultos, evitando siempre agentes químicos que puedan ser irritantes para su piel como suavizantes.

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Cuidado de las Uñas y el Pelo

Nada más nacer, la mayoría de los bebés tiene una capa de pelo muy fino que en ocasiones se cae en las primeras semanas para dar luego paso al pelo definitivo. Con las uñas, y como decimos, hay que aplicar el sentido común.

Alimentación del Recién Nacido

La lactancia materna es la mejor para el niño y la madre. El pecho no debe tener un horario estricto. Póngale a mamar cuando crea que tiene hambre, pero no antes de transcurridas 2 horas desde la última vez (el pezón no es un chupete). Téngale al pecho el tiempo que él necesite. Los primeros días la leche es más "clara" (calostro) y es la que le conviene a su hijo. No se obsesione con el peso del niño, confíe en su capacidad para alimentarlo. Lo normal es que usted pueda criarlo al pecho sin ningún problema. Recuerde de todas formas que en los primeros días de vida los recién nacidos siempre pierden peso. Lávese los pechos diariamente en la ducha, como parte de la higiene general cotidiana.

Debemos insistir en la higiene de las manos antes de preparar el biberón. La cantidad de leche por toma, así como los incrementos sucesivos, dependerán del apetito del niño, manteniendo siempre la proporción de 30 c.c. de agua por cacito raso de polvo. Ofrézcanselo cuando la leche esté tibia.

Sueño del Bebé

Ya os habrán advertido de lo poco que dormiréis en vuestra recién estrenada etapa. Es normal porque los recién nacidos no tienen la capacidad de dormir ocho horas seguidas como hacemos los adultos: su estómago aún es muy pequeño y no resiste dormir del tirón sin sentir hambre y despertar en mitad de la noche. Pero como siempre, cada bebé es un mundo: los hay muy dormilones que duermen toda la noche y otros que les cuesta más y se despiertan y lloran. Aunque lo más establecido es que durante la noche se alimente al bebé cada tres horas, esto no es matemático: si ha pasado ese tiempo y el bebé duerme tranquilo no es necesario interrumpir su descanso para alimentarlo si él no lo pide.

Coloquen al niño boca arriba o de lado en la cuna para dormir, es la postura más segura.

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El Primer Contacto Piel con Piel

Desde un punto de vista más humanizado, lo más recomendable es permitir que el bebé y la mamá entren en contacto nada más se produzca el parto. El bebé tiene el instinto de succión nada más nacer y si se deja a este sobre el vientre de la madre, el pequeño “trepará” solo hasta alcanzar el pecho de la madre. Lo ideal es que la primera persona que toque, huela y sienta el bebé en sus primeras horas de vida sea la mamá. Por razones fisiológicas, pero también psicológicas: el contacto con la mamá ayuda a regular su temperatura y permite al bebé tomar bacterias de su madre que serán muy importante para la formación de su sistema inmunológico. Y además le ayudará a sentirse protegido y a identificar quién es su mamá. A veces, por razones médicas, el parto no sale como la mamá o la pareja quiere (cesárea u otras complicaciones). En ese caso el papá es el que debe proporcionar al bebé el primer contacto piel con piel.

Procedimientos Médicos al Nacer

"¿Está sano?" Será tu primera pregunta cuando nazca tu bebé. Son unos momentos muy importantes y, al mismo tiempo, llenos de emoción. Por fin, puedes ver su carita y sentirle a tu lado. La idea es que nada altere ese momento tan íntimo entre madre e hijo, ese primer contacto que ella nunca olvidará. Pero sin poner en riesgo la salud del pequeño y si surge algún contratiempo los médicos puedan reaccionar sin perder ni un minuto.

  1. "Si el bebé comienza el llanto y tiene buen tono, se pone encima de la madre para favorecer el contacto piel con piel y comenzar el amamantamiento", comenta el Dr. José Beceiro.
  2. Tradicionalmente, el ginecólogo o la matrona limpia con suavidad la boquita del recién nacido para eliminar las secreciones bucofaríngeas. Pero hoy en los centros donde se realiza un parto menos medicalizado, esta práctica no se hace de forma rutinaria.
  3. El siguiente paso es cortar el cordón umbilical.
  4. Ahora toca la realización del test de Apgar, la prueba clínica que mide la vitalidad del recién nacido en sus primeros minutos de existencia. Lo que el neonatólogo valora son cinco valores del bebé.
  5. También se administra una profilaxis de vitamina K intramuscular "para prevenir la enfermedad hemorrágica del recién nacido.
  6. Los bebés nacen un poco sucios pero hoy no se les lava. "En las primeras horas de vida la limpieza debe ser superficial y en todo caso no debe interferir con el contacto piel con piel con la madre", señala el doctor Beceiro. "El neonato se coloca sobre el abdomen o el pecho de la madre en decúbito prono y se seca y estimula con toallas precalentadas para evitar la pérdida de calor", detalla la matrona Ana Ferrer. Además muchos nacen con restos de la vérnix caseosa, una capa de grasa que empieza a cubrir la piel del feto y que empieza a desaparecer en la semana 36 para evitar que los agentes irritantes del líquido amniótico le dañen.

Otros Aspectos Importantes

  • El llanto: El llanto no siempre es por hambre, sino también por calor o frío, dolor, sueño, etc.
  • El chupete: En general no es aconsejable ofrecer el chupete a niños alimentados al pecho, pues dificulta el inicio y disminuye la duración de la lactancia materna.
  • La habitación: La habitación debe estar bien ventilada, a una temperatura agradable y sin corrientes de aire.
  • Manifestaciones de afecto: Desde su nacimiento, el bebé necesita manifestaciones de afecto cuando está despierto: cogerle en brazos, acariciarle, hablarle o cantarle.
  • Seguridad: Nunca dejen al niño solo en casa. No le pongan cadenas, cintas ni cordones al cuello. No utilicen sortijas ni pendientes que le puedan hacer daño.
  • Paseos: Desde que llegan a casa, los bebés pueden salir de paseo a diario. Esto constituye un estímulo para el desarrollo del niño.
  • Ictericia: La ictericia (color amarillento de la piel) es frecuente en el bebé durante los primeros días de vida.
  • Deposiciones: El número de las deposiciones de un recién nacido es muy variable, y puede ir de 6 ó más al día hasta una cada 2-3 días.
  • Pecho abultado: No es raro que al nacer, tanto los niños como las niñas, tengan los pechos algo abultados. Esta situación es normal y se debe a las hormonas de la madre que han pasado al hijo durante el embarazo.
  • Menstruación en niñas: Algunas niñas recién nacidas tienen una pequeña menstruación al principio de su vida.

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