Ansiedad por Comer en el Embarazo: Causas y Soluciones

30.11.2025

El embarazo es un momento transformador en la vida de cualquier mujer, pero cuando se tiene o se ha tenido un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA), puede convertirse en un auténtico desafío. Los cambios físicos, el aumento de peso y la relación con la comida pueden generar una montaña rusa de emociones y preocupaciones.

Para muchas mujeres con TCA, la idea de ver su cuerpo cambiar drásticamente puede generar miedo y ansiedad. No es solo un tema estético, es la sensación de perder el control sobre algo tan personal como la alimentación y la imagen corporal. Además, no olvidemos que los TCA no desaparecen por arte de magia.

Causas de la Ansiedad por Comer en el Embarazo

Si sueles comer de más cuando te sientes ansiosa, es posible que esto también te ocurra embarazada: son normales los vaivenes emocionales en el embarazo (la preocupación por la salud de tu bebé, el temor al parto, etc). El embarazo puede ser una de las experiencias vitales más bonitas que una mujer puede experimentar, pero en algunas ocasiones la incertidumbre puede provocar a la futura madre un trastorno de ansiedad.

Cuando una mujer se queda embarazada comienza a experimentar algunos cambios vitales y fisiológicos, que pueden desencadenar ansiedad en el embarazo si estos cambios no se controlan adecuadamente. Una de las causas más comunes entre madres primerizas es el temor por la inexperiencia.

La ansiedad es un mecanismo que hace que nuestro cuerpo se ponga en estado de alerta en aquellas situaciones que consideramos peligrosas. La ansiedad en el embarazo es un hecho bastante común, sobre todo en aquellas mujeres que van a ser madres por primera vez.

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El Trastorno de Pica

Deseos irresistibles de comer arena, ceniza, tiza, pasta de dientes e incluso llegar a hacerlo… Es un trastorno conocido como pica y se da en el embarazo. Puede tener nefastas consecuencias para la madre y el desarrollo del feto. “La pica o alotrofagia es un tipo de fagia que se engloba dentro de los trastornos de ingestión y de la conducta alimentaria. Es una variante de un tipo de trastorno alimentario en el que existe un deseo irresistible de comer o lamer sustancia no nutritivas y poco usuales como tierra, tiza, yeso, virutas de pintura, bicarbonato de sosa, almidón, cualquier cosa que no tiene, en apariencia, ningún valor alimenticio”, nos explica Patricia Valseca, especialista de El Prado Psicólogos.

“De forma general, el síndrome de pica comienza en la infancia y tiene una duración de tan sólo unos meses”, añade la psicóloga. La pica también puede presentarse en adultos que ansían sentir una cierta textura en la boca. Uno de cada diez padres nota síntomas de embarazo... Litofagia o deseo de ingerir piedras. Este trastorno suele aparecer en el primer o segundo trimestre de embarazo.

La alimentación persistente de sustancias inapropiadas debe durar al menos un mes. El hecho de consumir una de estas sustancias algún día no es suficiente para considerar que una persona padece de pica. La alimentación de sustancias no nutritivas es inapropiada para el nivel de desarrollo del individuo. En bebés niños muy pequeños, por ejemplo, es frecuente que se metan todo lo que pillan en su boca.

La conducta alimentaria inapropiada no es parte de una práctica cultural o social. No hay una causa única, ni está identificada. Existen diferentes hipótesis. Por ejemplo, en algunos casos, se ha relacionado con la falta de ciertos nutrientes, como hierro y zinc, “que pueden desencadenar este deseo vehemente inusual”. También se creen que detrás de este comportamiento existan razones sensoriales, neuropsiquiátricas y psicosociales.

Dado que detrás de el deseo de comer tierra, ceniza, pelo o piedras se encuentra por lo general un trastorno mental, lo primero es acudir a un psicólogo y/o psiquiatra experto en el tratamiento de la conducta alimentaria. “Los tratamientos para la pica varían de paciente en paciente y en función de la causa que se sospecha que ha provocado la enfermedad”, señala la psicóloga.

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Para los casos en los que las razones que han llevado a la aparición del problema parecen ser completamente psicológicas, “normalmente se utilizará terapia y en algunos casos medicación”, indica Patricia Valseca. Al margen del trastorno psicológico que puede subyacer en el deseo de comer sustancias no alimenticias, es evidente que acarrea un alto riesgo de complicaciones médicas, por ejemplo, por envenenamiento. Es un trastorno que, según qué sustancia se ingiera, puede resultar peligroso para la madre y para el feto, ya existe un alto riesgo de infecciones o aparición de parásitos y por la exposición a sustancias tóxicas.

Soluciones para Manejar la Ansiedad por Comer

Una de las primeras recomendaciones de todos los nutricionistas es ingerir la misma cantidad de alimentos, pero repartida en más porciones a lo largo del día. Si en lugar de sentarte tres o cuatro veces a la mesa, haces seis comidas, evitarás los picos de hambre en el embarazo y los consecuentes atracones. Durante tu embarazo debes alimentarte bien, y eso implica ingerir suficientes calorías para nutrir tanto tus necesidades como las de tu bebé.

Si tienes mucha hambre durante el embarazo, lo que más necesitas no es comer de más, sino comer alimentos que te calmen, y el solo hecho de masticar puede ayudarte a aliviar la ansiedad. ¿Se te antoja determinado alimento en particular? No ignores este antojo: es posible que tu organismo te esté pidiendo algo, pudiendo apostar por opciones saludables. Un fuerte antojo de pan y bollos puede indicar que te faltan fibra y energía, mejor escoge una porción de frutas secas. Si mueres por las frituras, mejor escoger grasas saludables como las del aguacate.

Es muy importante no saltarse el desayuno porque es la comida más importante del día. Por mucha prisa que tengas, deber dedicar un rato del día a desayunar tranquilamente para comenzar la mañana con energía. Desayuna variado e intenta ingerir los alimentos más calóricos en este momento del día. Estás embarazada y mereces mimarte. Salvo que tu médico indique lo contrario por alguna razón de salud, ¡date un capricho de vez en cuando!

Aparte de todo lo relacionado con la comida, presta mucha atención al descanso y al deporte para controlar el hambre en el embarazo. Descansar más y mejor te servirá para sufrir menos el hambre. De hecho, la falta de sueño está relacionada con mayor índice de sobrepeso y obesidad. Por otro lado, tampoco debes permanecer mucho tiempo echada en el sofá: mejor sal a caminar, apúntate a una clase de yoga prenatal o a natación.

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Además de los síntomas descritos, en algunas ocasiones se presenta el denominado “síndrome del nido”. La ansiedad en el embarazo puede provocar algunos efectos negativos no deseados en el bebé. Parto prematuro: Los estudios realizados en torno a la ansiedad en el embarazo han demostrado que cuanto más intensa sea la ansiedad que experimente la mujer, mayor es el grado de prematuridad.

Es normal que durante el embarazo la futura madre experimente ciertas preocupaciones debido a la incertidumbre que puede provocar ansiedad, pero cuando se convierte en una respuesta desproporcionada y exagerada puede afectar al desarrollo normal del bebé.

Estrategias Adicionales

  • Haz ejercicio como salir a caminar, actividad física ligera para embarazadas e incluso yoga.
  • Expresa tus sentimientos a aquellas personas con las que tengas más confianza como pareja, familiares o amigos.
  • Evita los pensamientos negativos a través de actividades como el mindfulness, ejercicios mentales o actividades de atención plena.
  • Alimentarse y dormir adecuadamente siempre es importante, pero este consejo cobra más importancia cuando estás embarazada.

Si los síntomas persisten durante el embarazo es recomendable acudir a un psicólogo que te ayude a aliviar la ansiedad en el embarazo. Una alimentación saludable nos ayuda tanto física como mentalmente. Además, es una forma aliviar la tensión, estabilizar el azúcar en sangre e ir eliminando el estrés y la ansiedad de la embarazada.

Un vaso de agua entre comidas, y antes de cada comida, te ayudará a controlar la sensación de hambre en el embarazo y a no comer de más. Además, la correcta hidratación durante los meses de gestación es fundamental.

Alimentos que Ayudan a Calmar la Ansiedad

Algunos alimentos nos ayudan a calmar la mente al producir serotonina en nuestro cerebro, otros nos relajan al tener un efecto calmante, otros controlan nuestra ansiedad por comer al producir saciedad.

  • Triptófano: El triptófano es un aminoácido esencial -es decir, hay que incorporarlo con la dieta porque no lo fabricamos- que actúa como precursor de la serotonina.
  • Semillas: Incorpora semillas de sésamo (o ajonjolí), chía y de calabaza en tus ensaladas o tostadas.
  • Frutas y verduras: Frutas como la piña o el plátano.
  • Magnesio: El magnesio es otro mineral esencial, tiene propiedades relajantes musculares, reducir el estrés y mejorar el humor y te ayuda a dormir.
  • Chocolate negro: Otro rico alimento es el chocolate negro. No solo lo ingerimos por su sabor, sino que además reduce el cortisol, y es ansiolítico. Eso sí, escoge el chocolate negro con muy bajo contenido en azúcares.
  • Aguacate y plátano: El aguacate, por ejemplo, es excelente alimento, pues no sólo aporta magnesio, sino además potasio, vitaminas B, grasas monoinsaturadas y fibra. También el plátano que nos aporta tanto magnesio como potasio.

Acuérdate de la norma de "5 piezas de fruta y verdura al día”, ya que así probablemente lo hayas incorporado. Y recuerda que incorporan vitamina C las frutas y hortalizas de colores vivos (como los cítricos, limones o naranjas), la piña, el kiwi, la papaya o el mango. Se encuentra en verduras rojas como el pimiento rojo y especias como el perejil o la albahaca.

Las carnes magras, el pescado, los huevos, las legumbres y los frutos secos son alimentos ricos en proteínas, un macronutriente muy beneficioso para reducir el estrés. Una dieta rica en zinc aumenta la resistencia contra el estrés, combaten el cansancio.

Bebidas Relajantes

  • Agua: Fundamental para la hidratación y el bienestar general.
  • Infusiones: Las infusiones de plantas como la valeriana o la hierba de San Juan, la flor de naranja o la hierba luisa o la tila son excelentes para relajar el cuerpo.
  • Té verde: El té verde es una infusión antioxidante y calmante.
  • Manzanilla: Esta infusión también disminuye la ansiedad si se toma de forma regular.
  • Leche caliente: Siempre ha existido la tradición de tomar un vaso de leche calentito antes de irse a dormir, pues ayuda a relajarse y conciliar el sueño.
  • Zumo de frutas: Toma el de cerezas, pues incrementa la melatonina en el cuerpo, hormona que regula el ritmo circadiano y ayuda a conciliar el sueño.

Debemos evitar grasas saturadas e hidrogenadas o alimentos con un exceso de sal o azúcar que dada la situación de estrés más nos apetece, pero no es nada recomendable abusar de ellos.

Apoyo Profesional

Si estás en esta situación, hay esperanza. No tienes que enfrentarlo sola. No basta con el ginecólogo. Pedir ayuda a tu entorno: No tengas miedo de expresar lo que sientes. Como profesional de la psicología, he visto de cerca el impacto de los TCA en el embarazo y sé que puede ser abrumador. Pero también sé que es posible salir adelante.

El embarazo es un momento único para reconstruir la relación con tu cuerpo y con la comida. No se trata de perfección, sino de aprendizaje y adaptación. Pedir ayuda no es signo de debilidad, sino de valentía. Si sientes que la ansiedad te sobrepasa, si el miedo a subir de peso es más fuerte que la ilusión por el bebé busca apoyo. El embarazo con un TCA no es un camino fácil, pero con la ayuda adecuada, puedes vivirlo de una forma mucho más sana y positiva. Hablar del tema, normalizarlo y pedir ayuda son pasos clave para asegurar tu bienestar y el de tu bebé.

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El Confinamiento y la Ansiedad en el Embarazo durante la Pandemia

Durante este tiempo podemos estar ansiosos por contraer el virus, tanto nosotros como nuestros familiares o allegados, por el futuro que deparará a los trabajos, a nuestra economía. Además nos acompaña un gran dolor. No sólo por la pérdida de seres queridos, también por las circunstancias en las que ha tenido lugar, por haber perdido la libertad, la posibilidad de contacto físico. Todo esto puede generarnos estrés.

Estás embaraza y confinada en casa por la pandemia del COVID-19. Pero puedes fortalecer tu sistema inmune con una dieta saludable y que aumente tus defensas. El objetivo es que nos podamos enfrentar al nuevo coronavirus en las mejores condiciones. Te explicamos cómo lograrlo.

Durante estos días de confinamiento por la pandemia de COVID-19 es normal que las embarazadas sientan miedo y elevados niveles de ansiedad.

Organismos como la OMS o UNICEF siguen respaldando el continuar con la lactancia materna ante el diagnóstico o sospecha de coronavirus. A través de esta leche, el bebé va a recibir las defensas adecuadas de su madre frente a muchas infecciones.

Tabla de Alimentos Recomendados para Reducir la Ansiedad

Alimento Nutrientes Clave Beneficios
Semillas de sésamo, chía, calabaza Triptófano, magnesio Precursor de serotonina, relajación muscular
Piña, plátano Magnesio, potasio Relajación, equilibrio electrolítico
Chocolate negro (bajo en azúcar) Zinc Reduce el cortisol, ansiolítico
Aguacate Magnesio, potasio, vitaminas B, grasas monoinsaturadas, fibra Relajación, equilibrio electrolítico, saciedad
Carnes magras, pescado, huevos, legumbres, frutos secos Proteínas, zinc Reducción del estrés, aumento de la resistencia

Referencias

  • Treasure, J., Claudino, A. M., & Zucker, N. (2010). Eating disorders.
  • Koubaa, S., Hallström, T., Lindholm, C., Hirschberg, A. L., & Hirschberg, A. L. (2005). Pregnancy and neonatal outcomes in women with eating disorders.
  • National Eating Disorders Association (NEDA). (2021). Eating disorders and pregnancy.

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