Antibióticos Seguros Durante el Embarazo: Una Guía Detallada
El uso de medicamentos a lo largo del embarazo requiere un control, ya que podría afectar a la salud fetal. La situación ideal sería que las mujeres no tomaran ningún tipo de medicamento durante todo el embarazo. Sin embargo, las estadísticas muestran que la mayoría de las embarazadas consumen algún fármaco durante el periodo de gestación.
Si fuera necesario administrar algún medicamento durante la gestación, es fundamental estudiar su seguridad tanto para la madre como para el feto. Los cambios típicos del embarazo a nivel fisiológico pueden causar modificaciones en la eficacia y la seguridad de los fármacos. Además, muchos de los medicamentos son capaces de atravesar la barrera placentaria y llegar hasta el feto. De esta forma, se minimizan los posibles riesgos y se asegura el bienestar.
Primeros Meses de Gestación
El primer trimestre del embarazo es un momento bastante crítico para el desarrollo fetal. En los primeros meses de embarazo ocurre la formación de los órganos fetales (organogénesis), por lo que la exposición a determinados fármacos podría causar defectos congénitos o incluso ser teratogénico. Por lo tanto, entre la primera y la octava semana de embarazo aproximadamente es preferible no tomar ningún fármaco.
En caso de tener que tomar algún medicamento, es recomendable consultar con el médico antes y después de haberlo tomado. Sin embargo, este riesgo de malformaciones fetales se reduce a partir del segundo trimestre de embarazo. En esta etapa del embarazo será fundamental evitar tomar medicamentos que alteren el sistema nervioso o el crecimiento celular.
¿Cómo Se Clasifican los Medicamentos?
Teniendo en cuenta la clasificación de la FDA, la administración de alimentos y medicamentos de los Estados Unidos, los medicamentos se dividen en 5 categorías que se detallan a continuación:
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- Categoría A: fármacos seguros durante el primer trimestre de embarazo. Algunos ejemplos de este tipo de medicamentos sería el hierro, el calcio, el potasio, el colecalciferol, la levotiroxina, etc.
- Categoría B: medicamentos sin estudios en embarazadas, pero sí en animales. Los fármacos de categoría B son bastante seguros, pero no están exentos de riesgo por completo. Sería el caso de la amoxicilina, la ampicilina, la azitromicina, la cefalotina, el clotrimazol, el diclofenaco o la insulina.
- Categoría C: los estudios en animales indican que pueden causar efectos adversos en el feto. Sin embargo, su uso está permitido siempre y cuando los beneficios superen los riesgos. Se trata del tramadol, el albuterol o la fluoxetina, por ejemplo.
- Categoría D: evidencia de riesgo fetal, pero beneficio importante para la salud materna. Un ejemplo sería el antibiótico tetraciclina o el antiepiléptico fenitoína.
- Categoría X: causan anomalías fetales como, por ejemplo, el estradiol, la atorvastatina, la isotretinoína o el misoprostol.
Por tanto, durante el embarazo sería conveniente utilizar medicamentos incluidos en la categoría A, pero no los fármacos de la categoría X.
Fármacos No Recomendados en el Embarazo
Como se veía anteriormente, entre los fármacos más comunes que pueden afectar el desarrollo fetal encontramos los de la clase C, D y X.
A continuación, se enumeran algunos ejemplos de fármacos prohibidos durante el embarazo para evitar riesgos en el feto:
- Antiinflamatorios no esteroideos (AINES): como el ibuprofeno, el naproxeno y la aspirina. Este tipo de medicamentos deben evitarse durante todo el embarazo, pero especialmente en el tercer trimestre del embarazo, ya que pueden alterar el flujo sanguíneo del feto y causar hemorragias, especialmente la aspirina.
- Antihipertensivos: destacamos los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECAs) y los antagonistas del receptor de angiotensina II. Se deben evitar especialmente a partir de la semana 14 de gestación, es decir, a partir del segundo trimestre de gestación.
- Estatinas: aunque son ampliamente usadas para regular el colesterol en sangre, en el embarazo se asocian con posibles malformaciones en la tráquea, esófago, corazón y ano en el feto y, por ello, no se recomiendan tomar.
- Antibióticos: como, por ejemplo, la doxiciclina y la tetraciclina.
- Ansiolíticos: el diazepam puede aumentar el riesgo de malformaciones congénitas. Además, Flurazepam, Quazepam o el Triazolam son otros tipos de ansiolíticos que están contraindicados durante el embarazo.
En cualquier caso, únicamente se deben tomar medicamentos bajo prescripción médica y siguiendo sus instrucciones independientemente de si se está embarazada o no.
Manejo de Enfermedades en Embarazadas
Hay mujeres que padecen ciertas enfermedades crónicas que no pueden dejar de lado su medicación pese a que estén embarazadas. En estos casos, los especialistas deberán adaptar el tratamiento para que sea compatible con el embarazo y, por tanto, no suponga un peligro ni para la madre ni para el feto:
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- Diabetes: las mujeres que presenten diabetes durante el embarazo, bien porque ya la tuvieran anteriormente o porque hayan desarrollado diabetes gestacional, deberán administrarse insulina. Este medicamento es considerado seguro durante el embarazo, ya que pertenece a la categoría B.
- Hipertensión: se aconseja como tratamiento farmacológico el uso de metildopa. En cambio, como hemos comentado anteriormente, no se recomienda utilizar inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina (IECA) ni antagonistas de los receptores de la angiotensina II (ARA-II) a partir de la semana 14 de embarazo, es decir, cuando comienza el segundo trimestre de gestación.
- Epilepsia: aquellas mujeres que padecen epilepsia, deberán consultar con su especialista qué tipo de tratamiento pueden seguir durante el embarazo para evitar el riesgo de sufrir una crisis. Sin embargo, el uso de antiepilépticos durante la gestación no está aconsejado, especialmente el ácido valproico y la carbamazepina por presentar un elevado riesgo de defectos en el tubo neural.
En el caso de que la embarazada sufra náuseas, vómitos o sea diagnosticada de hiperémesis gravídica, se recomienda en primer lugar optar por un tratamiento no farmacológico. Si fuera necesario, se podría administrar de manera combinada doxilamina y piridoxina para reducir las náuseas y los vómitos durante el embarazo.
Alternativas al Uso de Medicamentos en el Embarazo
Como hemos visto a lo largo de este artículo, el uso de medicamentos durante el embarazo puede resultar de riesgo para la salud materna y fetal. Por ello, siempre y cuando la situación lo permita, la primera vía de abordaje va a ser recurrir a alternativas no farmacológicas durante la gestación.
Existen condiciones de salud que pueden notar una mejoraría con un simple cambio de estilo de vida y llevando una dieta balanceada rica en frutas, verduras, etc. Otras de las alternativas no farmacológicas durante el embarazo serían las terapias naturales basadas en practicar yoga prenatal, salir a caminar, hacer ejercicio, etc. De este modo, se reducirá el riesgo de hipertensión arterial y mejorará el estado de ánimo de la embarazada. Las sesiones de fisioterapia también pueden ser útiles para aliviar, por ejemplo, los dolores de espalda típicos del embarazo.
Además, las técnicas de relajación y meditación durante el embarazo ayudarán a reducir el estrés, la ansiedad y mejorar la calidad del sueño. Por último, existe también la opción de tomar algún suplemento vitamínico, pero siempre bajo indicación médica.
Antibióticos en el Embarazo
Durante el embarazo, es importante tener cuidado con los antibióticos. Si, por alguna razón, es necesario que tomes antibióticos en el embarazo, aunque la última palabra la tiene tu ginecólogo, te explicamos cuáles se pueden utilizar en el embarazo y cuáles no. Lo que dice con relación al embarazo y antibióticos es que si bien son uno de los medicamentos más usados durante la gestación para tratar infecciones bacterianas, existen algunos sobre los que hay ciertas dudas sobre su seguridad. Lo adecuado es seguir las recomendaciones del médico que esté realizando el seguimiento del embarazo, porque será él el que sepa qué antibióticos se pueden recetar o no. Si atendemos a los datos proporcionados por la SEGO en cuanto a embarazo y antibióticos, los medicamentos seguros son las penicilinas, cefalosporinas, clindamicina o metronidazol, entre muchos otros.
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Ya sabemos que hay antibióticos seguros durante el embarazo, no obstante, existen otros que no se deben recetar por su peligrosidad. Como hemos podido ver, la relación entre el embarazo y antibióticos no siempre es bueno y, por eso, conviene tener muy presente que aunque hay medicamentos seguros, otros pueden tener riesgos tanto para la madre como para el bebé.
Antibióticos Seguros y Sus Usos
- Penicilina, cefalosporina y derivados sintéticos: Utilizados desde hace años durante el embarazo, son eficaces contra un amplio número de bacterias y de infecciones, y no se conocen efectos secundarios sobre el feto. Por este motivo, son de primera elección durante los nueve meses.
- Macrólidos (eritorimicina, claritromicina, etc.): Se administran, sobre todo, en presencia de alergia a la penicilina o a la cefalosporina y sus derivados.
- Clindamicina: Es útil para tratar las infecciones provocadas por gérmenes anaerobios, tanto locales (dermatitis) como sistémicos (trastornos en las vías urinarias).
Antibióticos con Precaución o Contraindicados
- Aminoglicosidos (estreptomicina, gentamicina): Constituyen una clase de antibióticos muy activos, pero, por desgracia, no están exentos de posibles efectos tóxicos sobre el nervio acústico y los riñones del feto.
- Tetraciclina: A esta molécula se le han atribuido efectos secundarios sobre la formación del cartílago y la dentición del bebé. En consecuencia, se desaconseja su empleo durante la gestación.
- Asociación de trimetropina y sulfametoxazol: Presenta una importante limitación de uso en el último trimestre de la gestación, a causa de posibles efectos perjudiciales para el recién nacido.
Amoxicilina en el embarazo
La amoxicilina es un antibiótico derivado de la penicilina que se emplea para combatir diferentes tipos de bacterias. Esto explica que sea uno de los antibióticos más prescritos por los facultativos para tratar las infecciones más comunes, tanto en niños como en adultos. Con frecuencia, a la amoxicilina se le añade ácido clavulánico, para mejorar la eficacia del antibiótico frente a las resistencias bacterianas. Dicho esto, debe quedar meridianamente claro que los antibióticos solo se pueden adquirir con receta médica, y que debes comunicar al médico tu estado de gestación antes de tomar cualquier medicamento.
Casi el 80% de los medicamentos con receta utilizados en el embarazo son antibióticos. Se estima que, aproximadamente, el 20-25% de las embarazadas serán tratadas con un antibiótico. Los antibióticos como los betalactámicos, vancomicina, nitrofurantoína, metronidazol, clindamicina, fosfomicina, son generalmente considerados seguros y efectivos en el embarazo.
Categorías de Riesgo de los Antimicrobianos en el Embarazo (FDA)
La siguiente tabla muestra las categorías de riesgo de los antimicrobianos durante el embarazo según la clasificación de la FDA.
| Grupos de antimicrobianos | Categorías de riesgo de los antimicrobianos según la clasificación de FDA | ||||
|---|---|---|---|---|---|
| A | B | C | D | X | |
| Antibióticos | |||||
| Aminoglucósidos | Amikacina Estreptomicina Gentamicina Tobramicina Kanamicina Neomicina | ||||
| Antituberculosos | Etambutol Etionamida Rifabutina Isoniazida PAS Pirazinamida Rifampicina Rifapentina | ||||
| Carbapenems | Doripenem Imipenem-cilistatina Ertapenem Meropenem | ||||
| Cefalosporinas | Cefazolina Cefalexina Cefaclor Cefuroxima Cefonicid Cefoxitina Cefixima Ceftriaxona Cefotaxima Ceftazidima Cefepima | ||||
| Macrólidos y lincosamidas | Azitromicina Claritromicina Clindamicina Diritromicina Eritromicina Espiramicina Telitromicina | ||||
| Penicilinas, monobactams e inhibidores de betalactamasas | Aztreonam Ácido clavulánico Amoxicilina Cloxacilina Penicilina G Penicilina V Piperacilina Tazobactam Sulbactam | ||||
| Quinolonas | Ciprofloxacina Levofloxacina Norfloxacina Ofloxacina Moxifloxacina | ||||
| Sulfonas, sulfonamidas y trimetoprim | Dapsona Sulfadiacina Sulfadoxina Sulfametoxazol Trimetoprim | ||||
| Tetraciclinas | Clortetraciclina Doxiciclina | ||||
| Otros antibióticos | Fosfomicina Bacitracina Metronidazol Cloramfenicol Nitrofurantoina Colistemetato Polimixina Furazolidona Qinupristina/dalfopristina Linezolid Vancomicina | ||||
| Antifúngicos | Anfotericina B Caspofungina Voriconazol Ciclopirox Econazol Clotrimazol Fluconazol Terbinafina Griseofulvina Itraconazol Ketoconazol Miconazol Nistatina | ||||
| Antiparasitarios | Antimaláricos Proguanil Atovaquona Quinina Cloroquina Mefloquina Primaquina Quinacrina Quinidina Otros antiparasitarios Permetrina Albendazol Lindano Ivermectina Piperazina Mebendazol Piretrinas Pentamidina Praziquantel | ||||
| Antivirales | Antirretrovirales Atazanavir Abacavir Darunavir Adefovir Didanosina Amprenavir Emtricitabina Cidofovir Enfuvirtida Efavirenz Nelfinavir Estavudina Ritonavir Indinavir Saquinavir Lamivudina Tenofovir Lopinavir Nevirapina Zidovudina Otros antivirales Aciclovir Amantadina Ribavirina Famciclovir Foscarnet Valaciclovir Ganciclovir Oseltamivir Rimantadina Valganciclovir Vidarabina Zanamivir |
Nota: Esta tabla es solo una guía. Siempre consulte a su médico para obtener recomendaciones específicas sobre el uso de medicamentos durante el embarazo.
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