Mi bebé rechaza el chupete: Causas y soluciones
Con tantos detractores como defensores, los chupetes son una herramienta de la que muchos padres no pueden o no quieren prescindir. No obstante, no es tan raro encontrarse con bebés que no quieren saber absolutamente nada del chupete.
¿Por qué mi bebé no quiere chupete?
El chupete no es imprescindible así que, si tu bebé lo rechaza, no debes alarmarte. Que tu bebé no quiera el chupete no debería preocuparte, a no ser que el motivo parezca ser alguna lesión en la boca que le hace daño. Pero en ese caso, también notarás el rechazo al pecho y otras señales.
La principal razón por la que un bebé no quiere chupete, suele ser simple y llanamente, que no le gusta. Otro motivo un poco menos habitual pero que también puede darse, es que le estés ofreciendo el chupete para calmarle cuando lo que tu bebé quiere es comer. Si tiene hambre, por mucho que le des el chupete no se va a calmar.
Finalmente, también puede ser que tu bebé no quiera un chupete porque lo que quiere es estar contigo. Muchas veces, el bebé se pone nervioso porque no siente cercana la presencia de sus padres, que le da seguridad. Tomarlo en brazos, hacerle mimos y caricias o envolverlo tiernamente en una sábana o toalla adecuada para ello, son formas muy eficaces de calmar al bebé.
¿Qué puedo hacer para que lo acepte?
La paciencia será tu mejor aliada. Algo que puedes probar es ofrecer el chupete de forma constante, pero sin forzar. Acariciarle los labios con la tetina, de arriba abajo, es una buena forma de estimular su reflejo de succión y hacer que abra la boca. Cuando lo haga, puedes intentar introducir el chupete con suavidad. Si lo suelta, repite lo mismo otras dos o incluso tres veces. Si ves que ni por esas el bebé quiere el chupete, no te agobies.
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Puedes probar otras técnicas, como, por ejemplo, ofrecerle el chupete al bebé como si se tratase de uno de sus juguetes. La curiosidad hará el resto. También puedes probar diferentes tipos de chupetes con variedad de tetinas. Si le das a tu bebé diferentes opciones, seguramente acabarás encontrando una que le resulte más agradable. Recuerda que los chupetes de látex o silicona tienen propiedades distintas que pueden gustar más o menos al bebé. La forma, redonda, fisiológica o anatómica, también influirá en sus preferencias.
La talla de chupete también es importante para que tu bebé se sienta cómodo. No son iguales los chupetes para prematuros, que los chupetes para recién nacidos o chupetes 18 meses para bebés más mayores como nuestro Pack Chupetes Butterfly 6 18 meses Rosa de la nueva colección Wonder.
Lo que no debes hacer es untar el chupete con nada. Antiguamente se mojaban las tetinas en miel, azúcar o leche condensada para que el sabor dulce hiciese más apetecible el chupete. Si nos remontamos más atrás en el tiempo, incluso se ofrecía chupetes con anís.
Hay diversas maneras de lograr dormir a un bebé rápido y que se relaje. Otra forma es tranquilizarle con un baño caliente. Decide cuándo bañar al bebé como parte de la rutina, pero no hace falta que utilices jabón todas las veces, (ya sabes que no es recomendable bañar a los bebés todos los días).
Confusión tetina-pezón
Muchos de los diferentes aspectos de la lactancia materna, por ejemplo, son fuente de muchas confusiones. Hablamos de síndrome de confusión tetina chupete cuando un bebé no quiere pecho o consigue mamar de él debido a que se ha acostumbrado a la tetina del biberón.
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La reticencia del bebé a mamar del pecho puede llevar a una disminución de la producción de leche materna y también puede acabar derivando en mastitis. Otra señal de que tu bebé se ha acostumbrado al biberón y no quiere ya pecho materno es que mueva la cabeza de un lado a otro, buscando el pezón, pero sin encontrarlo.
La única forma 100% efectiva de evitar la confusión tetina-pezón es no darle el biberón nunca a tu bebé y optar por la lactancia materna exclusiva durante un mínimo de seis meses. De esta manera, tu bebé no notará tanto la diferencia entre el biberón y el pecho y tendrá menos problemas para pasar de uno a otro. Para quitar la confusión tetina pezón, haz uso del contacto piel con piel.
Recuerda que mamar del pezón debe ser una opción. Si tu bebé sufre del síndrome de confusión de tetina y pezón, no te pongas nerviosa. Sigue estos consejos y poco a poco tu bebé volverá a mamar de tu pecho.
Huelga de lactancia
No hay causa aparente para que se produzca una huelga de lactancia, por lo que la actitud del bebé desconcierta mucho a los padres, que no entienden qué está ocurriendo. Y es que, probablemente, hasta ese momento su hijo mamaba con normalidad y hasta parecía disfrutar de ello. Pero, de repente, la madre le pone a mamar, el bebé no quiere pecho y se niega a succionar, e incluso puede que parezca que no sabe cómo hacerlo. Y no es que el niño esté iniciando naturalmente el destete, porque esto suele hacerse de manera paulatina.
Lo primero de todo, tranquilidad. La huelga de lactancia ocurre, aunque no a menudo, pero entra dentro de lo plausible. En los bebés menores de seis meses, puede que la crisis tenga que ver con el uso del chupete o el biberón. Otra causa para que se produzca una huelga de lactancia puede ser el estrés de la madre o del propio bebé. También hay que descartar que el niño esté notando el olor fuerte de alguna crema que se esté aplicando la madre en la zona del pecho o incluso en el pezón (tipo Purelan).
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Si el motivo de la huelga de lactancia fueran llagas en la boca, otitis, dolor de garganta o cualquier otra enfermedad, habrá que esperar a que se le pase y mantener la producción de leche extrayéndola manualmente o con un sacaleches.
Nos preguntáis mucho sobre la relación entre chupete y lactancia. El bebé empieza a desarrollar el reflejo de succión dentro del útero de su madre, es un aprendizaje de gran importancia pues le va a permitir alimentarse nada más nacer. Así que, una de las funciones principales de la succión es, sin ninguna duda, la alimentación. Por supuesto, la succión tiene también una función reguladora en el bebé. Succionar produce gran bienestar en él.
Reflejo de extrusión
Es probable que el reflejo de extrusión nos suene como algo ambiguo o difícil de explicar. Entender qué es el reflejo de extrusión y cuánto tiempo puede acompañar a nuestro peque, nos ayudará a entender su normalidad. Si te preguntas qué es el reflujo de extrusión, consiste en una respuesta orgánica del cuerpo. Provoca que movamos la lengua para evitar que un objeto sólido pase a través de la garganta. Por tanto, se trata de un reflejo asociado a la protección del organismo frente a un alimento sólido que puede suponer una dificultad funcional.
En este sentido, el reflejo de extrusión representa un reflejo temporal asociado al bebé y que el desarrollo elimina hace que perdamos. Como hemos visto, el reflejo de extrusión en el bebé forma parte de su proceso evolutivo. Es decir, le ayuda en la adaptación de la comida líquida -que representa la leche-, hacia los alimentos sólidos.
Si te preguntas como saber cuándo aparece el reflejo de extrusión en el bebé, tenemos que observar su lengua. Cuando le introduzcamos la cuchara en la boca, o el alimento sólido entre en contacto con sus labios, veremos que mueve la lengua. Son movimientos de lengua regulares, que tratan de empujar fuera la comida o el objeto que se encuentra en la boca del bebé.
Hablamos de un reflejo que tienen todos los bebés, siendo un requisito en su evolución del líquido a lo sólido. Haciendo que muchas veces parezca que el bebé «escupe» la comida cuando entra la comida en la boca. Es un reflejo que rechaza todo aquello que no sea una textura blanda asociada con la leche. Del mismo modo, puede ser que alguna vez el pequeño llore y queramos darle su chupete, pero al acercárselo lo empuje hacia fuera.
El reflejo de extrusión suele desaparecer sobre los 6 meses del bebé. Pero, como siempre decimos, cada bebé debe ser valorado como un individuo único. No es una regla universal, sino una referencia general de lo que pasa en la mayoría de casos. Del mismo modo que hay personas que crecen antes, hay bebés que mantienen el reflejo de extrusión más tiempo. Si a los 10 meses el bebé sigue con reflejo de extrusión, puedes visitar al pediatra para que valore la situación.
Por tanto, el bebé necesita adaptarse a su superficie, tacto y olor. Una vez asocie la leche y su gusto al biberón, el reflejo de extrusión perderá importancia.
Esperamos que estos consejos te hayan sido útiles. Recuerda que, aunque los chupetes son muy útiles, no son cruciales, y si a tu bebé no le gustan, tendrás que encontrar otras formas de calmarlo cuando esté inquieto.
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