Información sobre el Labio Leporino en Recién Nacidos

19.11.2025

La fisura labiopalatina, comúnmente llamada “labio leporino”, es una malformación adquirida desde el nacimiento que afecta al tercio medio facial. Se trata de una falta de fusión de los procesos embriológicos del recién nacido afectando a labio, paladar y suelo de las fosas nasales. El labio leporino y el paladar hendido son deformaciones congénitas de la boca y el labio, afectando a uno de cada 700 nacimientos.

¿Qué es el Labio Leporino y el Paladar Hendido?

El labio leporino y el paladar hendido se desarrollan en la etapa temprana del embarazo, cuando los laterales del labio y el paladar no se fusionan como deberían. Un niño puede tener un labio leporino, el paladar hendido o ambos. El labio leporino y el paladar hendido juntos son más comunes en los niños que en las niñas.

Tipos de Hendiduras

  • Labio leporino: Es una deformación en la que el labio no se forma completamente durante el desarrollo fetal. El grado del labio leporino puede variar enormemente, desde leve, corte del labio, hasta severo, gran abertura desde el labio hasta la nariz. Se le dan diferentes nombres al labio leporino según su ubicación y el grado de implicación del labio.
  • Paladar hendido: Se produce cuando el paladar no se cierra completamente, dejando una abertura que puede extenderse dentro de la cavidad nasal. La hendidura puede afectar a cualquier lado del paladar y puede extenderse desde la parte frontal de la boca (paladar duro) hasta la garganta (paladar blando). A menudo, la hendidura también incluye el labio. El paladar hendido no es tan perceptible como el labio leporino porque está dentro de la boca.

Causas del Labio Leporino y Paladar Hendido

La causa exacta del labio leporino y del paladar hendido no se conoce completamente. Son provocados por múltiples genes heredados de ambos padres, así como factores ambientales que los científicos todavía no comprenden totalmente. Cuando una combinación de genes y factores ambientales causa una condición, la herencia se denomina "multifactorial". El consumo de tabaco, alcohol u otras drogas por parte de la madre durante el embarazo puede aumentar el riesgo de tener un bebé que nazca con labio leporino o paladar hendido.

Puesto que están implicados los genes, las probabilidades de que se vuelva a presentar un labio leporino o un paladar hendido, o ambos, en una familia son elevadas, dependiendo del número de miembros de la familia que tengan labio leporino y/o paladar hendido. Si unos padres que no nacieron con una hendidura tienen un bebé con esta anomalía, las probabilidades de que tengan otro bebé igual varían del 2 al 8 por ciento. Si uno de los padres tiene una hendidura, pero ninguno de sus hijos tiene esta anomalía, las probabilidades de tener un bebé con esta anomalía son del 4 al 6 por ciento.

Síntomas y Problemas Asociados

Los síntomas de estas anomalías son visibles durante el primer examen que te realicen de tu hijo.

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  • Dificultades de alimentación: se presentan con las anomalías del paladar hendido. Para los niños que tienen el paladar hendido, la succión es difícil a causa de la mala formación del paladar. Los niños que tienen sólo labio leporino, sin paladar hendido, no suelen padecer dificultades de alimentación.
  • Infecciones del oído y pérdida auditiva: se deben, a menudo, a una disfunción del tubo que conecta el oído medio y la garganta. Si estas infecciones no se tratan pueden causar pérdida de audición.
  • Retrasos del habla y del lenguaje: a causa de la abertura del paladar y del labio, la función muscular puede verse reducida, lo que conduce a un retraso en el habla o habla anormal. Como el paladar se usa para articular los sonidos, la hendidura del paladar puede afectar el desarrollo normal del habla.

Alimentación del Bebé con Labio Leporino o Paladar Hendido

Cuando se detecta una fisura labiopalatina en un recién nacido debemos valorar el grado de afectación y, si es necesario, se coloca aparatología removible para facilitar la alimentación y el desarrollo del paladar del bebé.

  • Amamantar al bebé: Necesitarás más tiempo y paciencia. Como madre, tendrás que estar preparada para intentar métodos alternativos si este no le está proporcionando una buena nutrición a tu bebé. Mantén al bebé en posición erguida para evitar que el alimento le salga por la nariz. Tomas o comidas frecuentes y cortas.
  • Biberones especiales: Hay muchos tipos de biberones y tetinas en el mercado que pueden ayudar en la alimentación de un bebé que tiene el paladar hendido. Mead Johnson Nurser: biberón suave de plástico especial para niños con labio leporino (cleft lip) fácil de apretar, con tetina grande con un corte cruzado.
  • Jeringuillas: pueden utilizarse en los hospitales después de una cirugía de labio leporino o paladar hendido y también en casa.
  • Suplementos: En algunos casos pueden añadirse suplementos a la leche materna o leche comercial, para ayudar a que tu bebé satisfaga sus necesidades calóricas.

Tratamiento del Labio Leporino y Paladar Hendido

El tratamiento de estas anomalías incluye la cirugía y el criterio de un equipo completo para ayudar con las múltiples complicaciones que se pueden presentar. Es posible que haya muchas personas implicadas en el control de la anomalía del labio leporino o del paladar hendido de tu hijo ya que se necesitan los conocimientos de muchas áreas diferentes para ayudar con los problemas que pueden presentarse con estas malformaciones. Asesor genético que revisará la historia médica y familiar.

Cirugía

Para la mayoría de los bebés que solamente tienen labio leporino, la anomalía puede repararse en los primeros meses de vida, normalmente, cuando pesa de 4,5 a 5 kilos. La decisión la tomará el cirujano y el objetivo de esta cirugía será reparar la separación del labio. Las reparaciones del paladar hendido se recomiendan entre los 9 y los 18 meses de edad, pero antes de la edad de 2 años. Ésta es una cirugía más complicada y se hace cuando el niño es más grande y puede tolerar mejor la cirugía.

El momento adecuado para la cirugía depende de la deformidad y del lactante. Para un paladar hendido, a menudo se realiza un procedimiento quirúrgico en dos etapas. El labio leporino, la nariz y el paladar blando (la parte blanda y lisa de la parte posterior del paladar) se reparan entre los 3 y los 6 meses de edad. Esta cirugía consiste en cerrar el defecto del labio de manera que se reparen todas sus estructuras (piel, mucosa, labio rojo, músculo) con una cicatriz lo más escondida posible. En el caso de la fisura palatina, la cirugía es un poco más tardía y consiste en cerrar la comunicación que existe entre boca y nariz con los tejidos del propio paladar.

Conjuntamente con vosotros y mi equipo, decidiremos la edad adecuada para intervenir y reparar el paladar de forma que el niño pueda comer y aprender a hablar con normalidad. En vuestra primera visita, os expondré los detalles de la cirugía, los riesgos, las complicaciones, los costos, el tiempo de recuperación y los resultados. Es el momento adecuado para que hagas todas las preguntas que deseas, a las que responderé franca y honestamente.

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Después de la Cirugía

Vuestro hijo puede estar irritable después de la cirugía y quizá necesite algún tipo de medicación. Tanto yo como mi equipo os daremos instrucciones específicas acerca de cómo alimentar al niño después de la operación.

Durante la cirugía, y durante un corto período después de la misma, tu hijo tendrá un catéter intravenoso para suministrarle líquidos hasta que pueda beber por la boca (algo aparatoso, pero normal y necesario). Durante un día o dos, sentirá un ligero dolor que aliviaremos con medicamentos que no contengan aspirina.

El labio superior y la nariz de tu niño tendrán puntos de sutura en la zona donde se reparó el labio leporino, por lo que es normal que tenga hinchazón, magulladuras y sangre alrededor de estos puntos de sutura, que se disolverán por sí solos o se quitarán en, aproximadamente, 5-7 días.

Esta cirugía es más complicada y puede producirle más molestias y dolor al niño que la cirugía del labio leporino. Quizá recete ciertos medicamentos para el dolor que le ayuden con este problema. Tu hijo tendrá puntos de sutura en el paladar donde se reparó la hendidura. Los puntos de sutura se disolverán después de varios días y no tendrán que ser retirados por mí. En algunos casos, colocaremos una compresa quirúrgica en el paladar.

Puede que se presente drenaje de sangre por la nariz y la boca, que disminuirá durante el primer día. Se producirá hinchazón en la zona de la cirugía, que disminuirá, sustancialmente, en una semana. Muchos bebés muestran señales de congestión nasal después de la cirugía. Estas señales pueden incluir ronquidos nasales, respiración por la boca y disminución del apetito. En ese caso, recetaré ciertos medicamentos que alivien la congestión nasal.

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La hospitalización puede durar de uno a tres días, dependiendo del caso. Se le ofrecerá una pequeña cantidad de agua después de cada biberón o comida para limpiar la incisión. Dependiendo de como haya evolucionado la cirugía, quizá te indique que le des el pecho, que le alimentes con biberones o con un vaso después de la cirugía.

Deberá tener una dieta blanda durante los primeros 7-10 días después de la cirugía. Para los bebés de más edad y los niños, los alimentos blandos apropiados para su edad pueden incluir alimentos infantiles pasados por el pasapurés, paletas o polos helados, yogurt, puré de papas y gelatina.

Tu niño puede caminar o jugar después de la cirugía. No debería correr ni participar en juegos violentos como lucha libre o escalada, ni jugar con "juguetes para la boca" durante una o dos semanas después de la operación. Te avisaré cuando tu hijo volver a jugar con total normalidad.

Cuidados Dentales en Niños con Labio Leporino

Las principales consecuencias del labio leporino se dan en la salud bucodental. Debido a que los niños con esta afección tienen las glándulas salivales anómalas, el riesgo a padecer caries es mayor. Además, son más propensos a sufrir enfermedades periodontales, como la gingivitis y la periodontitis. También sufren problemas en el habla, la deglución y la masticación. Por ello, es tan importante optimizar los cuidados dentales de estos niños.

La fisura se puede presentar de manera aislada o acompañando de diversos síntomas, formando parte de un síndrome.

Uno de cada 700-750 bebés en España nace con paladar hendido (25%), labio leporino (25%) o ambos defectos congénitos a la vez (50%), lo que explica que sea uno de los motivos más frecuentes de consulta a especialistas en Cirugía Plástica y Reparadora.

La corrección del labio leporino y del paladar hendido se debe efectuar durante el primer año de vida. “Por lo general, el primer defecto genético se suele intervenir entre los tres y seis meses de edad, mientras que la reparación del paladar hendido suele llevarse a cabo entre los nueve y los 14 meses. Si existe fisura en la línea gingival, por lo general se repara cuando el niño cumple entre 8 y 10 años de edad”, comenta el Dr.

Bajo anestesia general. El cirujano arreglará los tejidos y coserá el labio. Las suturas suelen ser muy pequeñas para que la cicatriz sea también casi invisible.

Según este especialista, que insiste en que la corta edad de los menores que van a ser intervenidos requiere de la destreza y experiencia del equipo de cirujanos plásticos y reparadores, “la técnica quirúrgica para la corrección de este defecto se denomina uranorrafia (paladar duro) o estafilorrafia (paladar blando). Si el defecto es muy grande, puede ser necesaria la realización de varias intervenciones”.

En muchas ocasiones el cirujano maxilofacial suplirá el defecto óseo con la ayuda de un injerto para facilitar el desarrollo del maxilar y la erupción dental.

Detectar el labio leporino durante el embarazo suele ser lo más habitual. Las ecografías que se realizan hoy en día son muy avanzadas, lo que permite contar con información de calidad antes de que se produzca el nacimiento. Gracias a esto, el especialista puede comenzar a trazar un plan de actuación, planificando la cirugía reparadora futura.

Básicamente, esta anomalía congénita es una hendidura que se forma en el labio superior del bebé. En función del tipo de labio leporino que presente el recién nacido, la hendidura será de mayor o menor tamaño. Otro defecto congénito similar es el paladar hendido. En este caso la hendidura sucede en la zona del paladar infantil.

Actualmente existen biberones y pezoneras especialmente diseñados para ayudar a estos bebés, y que así puedan succionar y enviar los fluidos hacia el estómago.

En opinión del Dr. Pérez Luengo, “a pesar del avance de las técnicas reconstructivas en los pacientes fisurados, muchos de ellos siguen insatisfechos al llegar a la edad adulta”. Principalmente les preocupan las cicatrices residuales del labio, las alteraciones de la forma del ‘arco de cupido’ y la disarmonía de la nariz, lo que conducirá a nuevas intervenciones de mejora.

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