¿Cuándo levanta la cabeza un bebé recién nacido? Desarrollo y hitos clave
Desde el momento en el que nacen, los bebés necesitan amor y apoyo, no solo emocional, sino también físicamente. De hecho, los recién nacidos no son capaces aún de sostener la cabeza por sí mismos, por lo que quien lo tenga entre sus brazos debe sostener su cabeza con sumo cuidado, hasta que sus músculos del cuello se desarrollen más. En el caso tanto de los padres como de cualquier otra persona adulta, es normal que, aunque en un principio pueda llegar a asustar, rápidamente adquirirá el hábito de colocar una mano detrás de la cabeza del bebé cuando lo levantemos. Y, llegado el momento, es posible que incluso empecemos a preguntarnos cuánto tiempo pasará hasta que nuestro pequeño pueda sostener su propia cabeza. ¿Cuándo ocurre esto, y a partir de qué mes es más probable que lo haga?
La primera sensación que tiene una mamá cuando observa a su recién nacido, justo después del parto, es de que tiene delante a un ser pequeño y vulnerable. La zona del cuello es muy delicada. No en vano, una de las primeras cosas que las enfermeras de neonatos enseñan a las mamás en el hospital es a coger a su bebé sujetando siempre su cabecita.
La cabeza del recién nacido
La cabeza del recién nacido es proporcionalmente mucho más grande que en los adultos. De hecho, tiende a representar al 35% del volumen de todo su cuerpo, y una cuarta parte de su longitud total. Al nacer, y cuando se encuentra acostado boca arriba, el recién nacido la gira a derecha e izquierda simétricamente, excepto en aquellos casos en los que exista rigidez en el cuello. Pero, aunque hace estos movimientos, aún no puede mantenerla levantada.
Es más, aunque a primera vista parezca que un recién nacido únicamente se encuentra acostado en su cuna o en la cama, en realidad están ocurriendo muchas cosas. No en vano, los bebés pequeños empiezan muy pronto a explorar el movimiento (incluso desde el principio), al mover la cabeza de un lado a otro o los brazos. En este sentido, el bebé pequeño está inicialmente hipotónico del tronco, y sus extremidades se encuentran contraídas. A lo largo de las semanas, el proceso se invierte. Es decir, sus extremidades se relajan, para controlar sus movimientos, en paralelo con la sujeción del tronco y la cabeza, en posición erguida.
Y, precisamente, son los movimientos que realiza desde un principio lo que le ayudará a preparar los músculos del cuello para mantener la cabeza erguida.
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¿Cuándo sujetará el bebé la cabeza, y podría levantarla?
Al nacer, si no se apoya, es normal que la cabeza del bebé se caiga hacia atrás. Luego, durante los próximos meses, sus músculos continuarán desarrollándose, y empezarán a estirar y fortalecer su cuello hasta que, finalmente, pueda mantener la cabeza erguida de forma totalmente independiente. Es muy común que esto ocurra alrededor de los 4 meses de edad. De hecho, a alrededor de los 3 meses de edad es posible que el bebé ya pueda levantar la cabeza y el pecho cuando se encuentre acostado boca abajo. Y, alrededor de los 4 meses, es muy posible que ya tenga un control total de la cabeza.
Pero debemos tener en cuenta que todos los bebés se desarrollan a diferentes ritmos, aunque, por lo general, siguen la misma sucesión de hitos. Esto significa que, en la mayoría de las veces, es común que, primero, intente levantar la cabeza por períodos cortos de tiempo, para luego poder sostenerla por períodos prolongados. Poco después, progresarán también a través de otros hitos, como sentarse por sí solo y sin apoyo y, finalmente, empezarán a gatear y a caminar.
¿Por qué es tan importante el control cefálico?
Antes de que los bebés puedan ser capaces de mantener su propia cabeza erguida, es esencial sostener la cabeza y evitar que se caiga para atrás, ya que en caso contrario podría provocar lesiones no intencionadas. Ser capaz de mantener la cabeza erguida ofrece a los bebés un beneficio protector, ya que les puede ayudar a la hora de evitar la asfixia postural, que puede ocurrir cuando su cabeza se arrulla hacia adelante, comprimiendo su tráquea e impidiéndoles respirar con normalidad. De ahí que cuanto antes desarrollen el control de su cabeza, mucho mejor.
El control cefálico es el inicio del control del resto del cuerpo. Cuando el control cefálico no está ahí, el resto de acontecimientos de su desarrollo es difícil que se produzcan.
Hitos del desarrollo y control cefálico
Los logros del desarrollo de los niños se adquieren poco a poco, desde el nacimiento.
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- Durante el primer mes de vida, los bebés como mucho pueden mantener la cabeza en una posición vertical estable durante uno o dos segundos. Hacia el final del primer mes de vida podrá levantar ligeramente la cabeza desde una posición horizontal (tumbado boca arriba).
- Así, a los dos meses ya se observa que puede elevarla por cortos periodos de tiempo.
- “A los tres meses ya consigue elevar mucho más tiempo su cabeza, estando en posición ventral (boca abajo) y ya observamos que en posición de sentados la mantiene perfectamente”, indica el experto.
- Cuando el bebé tiene cuatro y cinco meses sigue perfeccionado el control de su cabecita. Pues “la espalda y la nuca son muy sólidas, aunque la región lumbar es todavía débil y debe sostenerse siempre”, indica el Dr. García-Sala. A los cinco meses ya podrá elevar la cabeza y una gran parte del tronco, eso sí, “apoyándose sobre los antebrazos”. De hecho, intentará por sí mismo pasar de la posición boca abajo a la posición boca arriba.
A continuación se expone el progreso, que de una forma más o menos generalizada sigue el desarrollo psicomotor en los niños.
- El niño de 1 MES pasa casi todo el día durmiendo plácidamente, se tranquiliza al oír la voz de su madre y esboza sonrisas espontáneas cuando se encuentra relajado, dormido o satisfecho.
- A los 3 MESES puede sostener la cabeza erguida al menos unos segundos cuando se le coge en brazos y, boca abajo, se sostiene sobre sus brazos y levanta la cabeza.
- A los 6 MESES puede coger fácilmente los juguetes que se le dan y se agarra a sus pies. Puede sentarse con apoyo y sostener rectas la cabeza y la espalda. Boca abajo levanta la cabeza y el pecho apoyado sobre sus manos. Se lleva objetos a la boca.
- A los 9 MESES estira los brazos para que se le coja, puede palmotear y decir adiós con la mano. Puede gatear y mantenerse de pie unos momentos si encuentra apoyo. Puede coger objetos pequeños entre los dedos pulgar e índice y empujar objetos pequeños con el dedo índice. Empieza a sostener un vaso o una taza. Sostiene y mastica alimentos sólidos. Balbucea.
- A los 12 MESES puede introducir unos cubos en otros, puede hacer torres grandes, abrir cajones y recorre la casa gateando o agarrándose a los muebles o paredes. Deja caer objetos deliberadamente y los observa caer contra el suelo. Extiende los brazos y las piernas para que lo vistan.
- A los 14 MESES esparce sus juguetes por el suelo, le interesan los de otros niños e intentará cogerlos.
¿Qué factores influyen en el desarrollo del control cefálico?
La cabeza no es distinta al resto de órganos y sistemas del recién nacido. Todos necesitan de un tiempo para desarrollarse y cumplir con la función que tienen asignada. Conforme el desarrollo neurológico va avanzando, estos reflejos del comienzo van desapareciendo.
Por otro lado, los órganos sensoriales del sistema visual (ojos) junto al sistema vestibular (aparato vestibular y oído) se ubican en la cabeza, por lo que la falta de control cefálico adecuado tiene repercusiones en el desarrollo visual, la orientación y el equilibrio. En el momento de nacer, pasa a estar en un ambiente en el que hay una nueva fuerza que hasta el momento no había experimentado, la gravedad. Por todo ello, el niño necesita ir ganando fuerza durante los primeros meses, lo cual puede conseguir de forma más efectiva si lo en decúbito prono. El proceso de adquisición de control cefálico dura, aproximadamente, 4 meses.
El desarrollo psicomotor se produce impulsado por la maduración biológica propia del proceso de crecimiento y por la estimulación social que el/la niño/a recibe.
Cómo estimular el control cefálico
Pero, más allá de esto, los progenitores pueden estimular este hito. Uno de los ejercicios es el tummy time (tiempo de barriga). Tal como explica el Dr. El recién nacido muestra de forma innata una gran curiosidad, que va a ser una gran aliada para el control cefálico. Basta con hacer ruidos con sonajeros o con cualquier otro objeto o dar palmas para captar su atención. Otro ejercicio que se puede realizar para fomentar el control cefálico del bebé, tal como aconseja el Dr. No hay que forzar y, una vez que esté sentado, hay que llevarlo muy suavemente a la posición inicial de la misma forma.
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Un ejercicio útil consiste en tumbarle de espaldas y agarrarle de las manitas, o bien dejar que sea él quien se agarre de un dedo de nuestra mano. Automáticamente, intentará hacer fuerza para incorporarse, como si estuviese haciendo abdominales.
Cuando nace, el bebé tiene los músculos del cuello muy débiles y no es capaz de mantener la cabecita erguida. A muchos padres les da miedo cogerle por temor a hacerle daño: ¡es tan pequeño y delicado! Sin embargo, si le sujetamos con delicadeza pero con firmeza, sosteniéndole bien la cabeza y el cuello cuando lo levantemos o lo tengamos en brazos, no hay ningún peligro. Poco a poco irá ejercitando los músculos del cuello hasta que pueda mantenerla erguida sin ayuda ¿A qué edad sucede?
Tan pequeñito, puedes trasladarle apoyado sobre tu antebrazo boca abajo. La mano del adulto sujeta su culito y la carita se queda apoyada en el codo. Esta postura gusta mucho a los bebés porque les relaja y funciona muy bien para calmar los cólicos. También puedes apoyarle en tu antebrazo, pero esta vez mirando hacia arriba, mirándote a ti.
Para dormir, la postura que debe adoptar un bebé es boca arriba, ya que así se previene el síndrome de la muerte súbita del lactante (SMSL). Hasta el mes no será capaz de levantar la cabeza él solito. Boca abajo, comenzará a hacer esfuerzos por erguirla, moviéndola un poquito de un lado para otro hasta que consiga levantarla por un breve instante (esto no suele suceder hasta las 6 - 8 semanas). Da mucha ternura verle, ¡está ejercitando los músculos! Cuando cumpla los tres meses ya controlará el cuello mejor y podrá levantar la cabecita durante más tiempo cuando esté tumbado boca abajo.
Mientras el bebé está boca abajo, algunos bebés comienzan a levantar la cabeza algo cuando cumplen un mes de vida. Entre el primer y el tercer mes de edad, un bebé generalmente comienza a levantar la cabeza con más frecuencia y dominando un ángulo de 45 grados. Se pueden añadir algunos incentivos al tiempo de juego del bebé colocando un juguete u otro objeto que le guste fuera de su alcance. En algún momento, el pequeño comenzará a levantarse del suelo como si fuera a gatear. A los 6 meses, la mayoría de los bebés han ganado suficiente fuerza en el cuello y la parte superior del cuerpo para sostener la cabeza con un mínimo esfuerzo.
Si el bebé necesita un poco de ayuda para desarrollar el control de la cabeza, hay algunas actividades que puede incluir en su rutina diaria para alentarlo a seguir desarrollando esos músculos, como poniéndolo en el regazo o apoyado en una almohada de lactancia.
Igualmente, hay que evitar movimientos bruscos “relacionados con saltadores o realizarles volteretas por riesgo de lesionarlos”, advierte el Dr.
Ya hemos visto que el control del peso de la cabecita es toda una conquista para el bebé. A la hora de dormir, asegúrate que está boca arriba, la posición recomendada para evitar el SMSL (Síndrome de Muerte Súbita del Lactante). Obsérvale y gírale la cabecita hacia el lado contrario de vez en cuando, ya que podría - a causa de su peso sobre el colchón - aplanarse un poco en la zona en la que se apoya. La plagiocefalia posicional es un “defecto” que tiende a corregirse espontáneamente a medida que el niño crece, puesto que los huesos del cráneo todavía son muy blanditos.
Al término del primer trimestre, el pequeño debería ser capaz de levantar la cabecita. En esta etapa, para reforzar los músculos del cuello, los papás pueden poner al bebé boca abajo durante unos minutos (para que no se canse demasiado) y sobre superficies blanditas, como la cama o un gimnasio para bebés.
Es normal que todo lo que tenga relación con el desarrollo y el crecimiento del bebé intrigue (o preocupe) a los padres. Y el momento en el que el bebé sea capaz, por sí solo, de levantar y sostener la cabeza es uno de ellos.
El desarrollo motor y el control del cuerpo
El desarrollo físico de los/as niños/as consiste en algo más que en aprender a andar. Hay dos divisiones fundamentales del desarrollo motor: grueso y fino. El desarrollo motor grueso se refiere a las acciones de los músculos más grandes del cuerpo, los que controlan los movimientos principales del tronco y las extremidades.
Un recién nacido posee un repertorio limitado de habilidades motrices, muchas delas cuales no son voluntarias, sino reflejas. El recién nacido no se mantiene en equilibrio cuando está sentado ni sostiene el tronco contra la gravedad.
El control de los numerosos músculos del cuerpo se establece gradualmente según una progresión que depende de la maduración de las fibras nerviosas, que desde el cerebro van a parar a los diferentes músculos. Las primeras habilidades motoras del niño/a no son, técnicamente hablando, habilidades sino reflejos, es decir, respuestas involuntarias a estímulos concretos. El recién nacido tiene muchos reflejos.
Al final de los tres primeros meses de vida, el bebé ha aprendido varios movimientos voluntarios básicos. SI le tumbamos boca abajo, levanta la cabeza y separa el pecho de la superficie con la que está en contacto, sosteniéndose con los brazos. A los seis meses es capaz de darse la vuelta y pasar de estar boca arriba a estar boca abajo y viceversa. Un mes más tarde, es capaz de mantenerse sentado solo. En esta mitad del segundo año muchos niños/as comienzan a gatear. Otros/as no lo hacen y pasan directamente a dar los primeros pasos sobre el año de vida aproximadamente. Las dos formas son variantes normales. A los dos años de edad la mayor parte de los/las niños/as andan si problemas, corren y andan de puntillas.
De acuerdo con la ley céfalo-caudal del control corporal, se controlan antes las partes del cuerpo que están más próximas a la cabeza, extendiéndose luego el control hacia abajo; así el control de los músculos del cuello se logra antes que el control de los músculos del tronco, y el control de los brazos es anterior al de las piernas.
Durante los primeros meses de vida, tu bebé cambia cada día. Se adapta al mundo, empieza a mover su cuerpo, a mirar y a reaccionar. Observar los hitos del desarrollo del bebé mes a mes, te ayudará a entender su evolución. Los hitos del desarrollo de 0 a 3 meses comienzan con respuestas automáticas. Estos reflejos son esperados en esta etapa. El entorno del bebé influye en su desarrollo. Responde a su llanto: es su forma de comunicar necesidades. Sonríele: los bebés imitan gestos. Cada bebé tiene su ritmo, pero si notas que no sostiene la cabeza, no sonríe o no reacciona a sonidos, puede ser una señal a observar. En Neural Kids te acompañamos a dar ese primer paso. Puedes hacer nuestros tests de señales de alarma del desarrollo para orientarte con claridad. Detectar a tiempo marca la diferencia.
Afortunadamente, todo comienza a cambiar alrededor de los 3 meses de edad, cuando la mayoría de los bebés desarrollan la fuerza suficiente. Eso sí, algunos bebés tienen cuellos más fuertes desde el principio, mientras que otros se toman su tiempo para desarrollar los músculos necesarios para ver bien el mundo.
Tabla resumen del desarrollo del control cefálico
| Edad | Hitos del desarrollo |
|---|---|
| 1 mes | Puede levantar ligeramente la cabeza desde una posición horizontal (tumbado boca arriba). |
| 2 meses | Eleva la cabeza por cortos periodos de tiempo. |
| 3 meses | Eleva la cabeza durante más tiempo estando en posición ventral (boca abajo) y la mantiene perfectamente sentado. |
| 4-5 meses | Perfecciona el control de su cabeza, pudiendo elevarla y una gran parte del tronco apoyándose sobre los antebrazos. |
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