Biodescodificación de los Cólicos Menstruales: Causas Emocionales

06.11.2025

Seguro que más de una vez has culpado a tus hormonas de tener mal humor, cólicos, acné, hinchazón, cansancio, llorar sin saber por qué, montaña rusa emocional, antojos de azúcar o chocolate, dolores menstruales… Pues bien, tienes razón, es por las hormonas.

Pero no es por culpa de las hormonas. Ellas solo están haciendo su trabajo. Como ya vimos, las hormonas son las mensajeras entre tu cerebro y el resto de tu cuerpo.

Y si hay algún desequilibrio ellas te lo van a indicar por medio de síntomas. Que para eso están. Todo es cuestión de equilibrio.

Nuestro cuerpo reacciona fatal a todo lo que no esté equilibrado. Para nuestro cuerpo lo mejor que se ha inventado es la homeostasis, que todo esté estable y equilibrado. Cuando de una forma o de otra no le damos a nuestro cuerpo lo que necesita para mantener la homeostasis, empiezan los desequilibrios en cadena.

Un desequilibrio produce otro. Por eso es muy común que cuando solucionas un problema de alguna parte del cuerpo, todas las demás empiezan a funcionar mejor. En nuestro cuerpo todo está conectado.

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El desequilibrio más común es el estrógeno dominante. Todas las personas que menstruamos experimentamos este desequilibrio varias veces en nuestra vida. Unas veces es pasajero y se soluciona solo (bendita homeostasis).

Tener más estrógeno del debido y bien la progesterona o tener el estrógeno bien y poca progesterona causan lo mismo: estrógeno dominante. Tu cuerpo lo interpreta igual.

También existe el desequilibrio a la inversa por falta de estrógeno, no es tan común durante los años fértiles, se da sobretodo durante la perimenopausia y la menopausia.

Ya te he hablado del cortisol (aquí y aquí). Es una de las hormonas principales del estrés y no es nada bueno que se descontrole. Ni mucho ni demasiado poco. El cortisol muy alto y el muy bajo son las dos caras de la misma moneda: la desregulación del eje HPA (Hipotálamo-Pituitaria-Adrenales), también llamada «fatiga adrenal».

Es mi hormona favorita. Es muy importante para muchas cosas, en el sistema hormonal es fundamental para equilibrar y contrarrestar los efectos del estrógeno. Cuando producimos poca progesterona el cuerpo entiende que tenemos demasiado estrógeno, estrógeno dominante.

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Y si tenemos suficiente progesterona pero producimos demasiado estrógeno (o no lo eliminamos bien o ambas cosas), tenemos lo mismo: estrógeno dominante.

Los desequilibrios de las hormonas tiroideas son más frecuentes en mujeres que en hombres y están infradiagnosticados (¡que sorpresa!). Sobretodo el hipotiroidismo (falta de hormonas tiroideas).

Parte del problema es que los síntomas son variados y se pueden superponer con otras cosas. La otra parte es que sobretodo lo padecemos las mujeres y tardan años en tomarnos en serio (y no estoy de broma). El hipotiroidismo tiene un promedio de 5 años en ser diagnosticado.

¿Testosterona? Si, las mujeres también la producimos y la necesitamos para que todo funcione bien. Es producida principalmente por nuestros ovarios y en menor cantidad por las glándulas suprarrenales (adrenales).

La testosterona está muy relacionada con el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) y con problemas de insulina, ya que es muy sensible a esta última. Como casi todas las demás es igual de malo tener poca que tener demasiada.

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La medicina convencional -que está muy bien para según qué cosas- con el tema de las hormonas sexuales femeninas no está muy afinada. Cuando consigues convencer a tu gine de que no estás bien y de que tienes síntomas y molestias asociados a tu ciclo menstrual (lo cual ya es un logro), te mandan un análisis.

Si no está todo «normal» tienes una posibilidad muy alta de que te receten… La Píldora (o algún otro tratamiento de hormonas sintéticas). Esa pastilla mágica que sirve lo mismo pa un roto que pa un descosido.

¿Que tienes dolor con la regla?: la píldora. ¿Te viene muy seguido o no te viene casi nunca?: la píldora. ¿Tienes un sangrado muy abundante o no te viene la regla desde hace más de tres meses?: la píldora. ¿Síndrome del Ovario Poliquístico?: la píldora. ¿Endometriosis?

¿Es posible que la misma pastilla mágica sirva para todas esas cosas? NO. Este tema dará para otro post en breve. De momento solo te digo que tus hormonas naturales no son reemplazables por las hormonas sintéticas que contienen las píldoras anticonceptivas.

Las hormonas sintéticas anulan tus hormonas, te impiden ovular (por eso son anticonceptivas) y tienen un porrón de efectos secundarios graves y muy graves (que no te suelen contar). No existen las pastillas ni las fórmulas mágicas.

No existen los tratamientos rápidos y que te lo solucionan todo de un día para otro. Normalmente tu cuerpo tarda en torno a 3 meses (a veces más a veces menos) en recuperar el equilibrio.

En mi experiencia y por lo que sé hasta el momento, el principal problema y detonante de los desequilibrios hormonales es la forma de vida del mal llamado primer mundo. Lo que tienen en común todos estos desequilibrios es la deficiencia de determinados nutrientes y unos hábitos de vida poco saludables.

Desde la nutrición funcional se analiza tanto lo que comes como lo que no comes (lo que te está faltando), tus hábitos de vida y la exposición a tóxicos. Sobre esos tres ejes se trabaja hacer los cambios y ajustes necesarios para devolver el equilibrio a tu cuerpo.

¿Entonces? ¿qué hacemos?

  1. Come limpio, comida real y variada: ¿A qué me refiero con comida limpia? Limpia de químicos, si es ecológica y de proximidad ya lo bordas. Cuánto más limpia y cuidada esté la tierra de cualquier cultivo más limpios y nutritivos serán sus frutos. ¿A qué me refiero con real? Comida que no esté procesada, que no venga del circuito industrial (agricultura y ganadería intensivas), que parezca comida antes de que tengas que cocinarla. En la variedad está el gusto y la riqueza.
  2. Duerme: Si tienes que darle prioridad a algo en tu vida que sea a dormir bien. Es más importante que hacer ejercicio y hasta que comer equilibrado. Sin un sueño reparador frecuente tu cuerpo sufre muchísimo. Prácticamente todas las funciones corporales y los órganos se regeneran y reconstruyen durante el sueño.
  3. Elimina el azúcar, el tabaco y el alcohol: Son tres sustancias que, entre otras muchas cosas feas, provocan inflamación y un gran desequilibrio hormonal. Si no los puedes/quieres eliminar del todo redúcelos al mínimo que te sea posible. Sé que tendrás excusas de todo tipo para no hacerlo. Al final son solo eso: excusas.
  4. Relaaaaajate: Ommmm… Si, ooommm. El estrés malo (distrés), del que tenemos un montón en nuestro día a día es muy pero que muy malo para nuestro equilibrio hormonal. Es uno de los factores principales y más comunes en los problemas hormonales. Aprender a gestionarlo o convertirlo en estrés bueno es muy importante. El ejercicio frecuente (no necesariamente intenso) es una forma muy resultona de soltar estrés. A mi me funciona el yoga, la escalada y la meditación.
  5. Reconecta con tu cuerpo: Recupera esa conexión, aprende a escuchar y a interpretar tus síntomas. Si no sabes interpretar lo que te pasa no será tan fácil que le pongas remedio. Vive más presente, ríete más, baila más, ten más orgasmos… Vívete más. Préstate atención y mímate. Escúchate y date lo que necesitas (no, no necesitas una tarrina de helado, ni fumarte un cigarro, ni quedarte despierta hasta las mil pegada a tu móvil).

¿Te sientes identificada con alguno o algunos de estos desequilibrios hormonales? ¿Haces algo para recuperar el equilibrio? Ya sabes que me encantaría saber de ti en los comentarios.

La menstruación no es solo un proceso biológico: es también un lenguaje del cuerpo. La piel recuerda el sol, el corazón recuerda las emociones y el útero recuerda cada ciclo. Cuando algo se bloquea, aparece un síntoma que actúa como una señal. En el caso de la menstruación, es importante incluir un enfoque de género: no siempre la falta de menstruación está vinculada al deseo de maternidad, como tradicionalmente se ha planteado.

¿Qué es la dismenorrea?

Es un dolor abdominal intenso que aparece justo antes o al inicio de la menstruación. Puede ser primaria (limitada a los primeros días del ciclo) o secundaria (más prolongada y a veces vinculada a otras condiciones como miomas o endometriosis).

El mensaje de la dismenorrea

El dolor menstrual suele esconder rechazo interno: a nuestro cuerpo, a nuestra feminidad o a las normas sociales que nos oprimen. Es la ausencia de menstruación en mujeres que deberían menstruar (sin estar embarazadas, lactando o en menopausia). La ausencia de sangrado muestra que algo no se está soltando. Es como si el ciclo se quedara incompleto: se prepara el óvulo, pero no hay liberación.

La dismenorrea y la amenorrea no son castigos, son mensajes de tu cuerpo. Escúchalos, abrázalos y transforma tu relación con tu ciclo.

Dolor Emocional y su Manifestación Física

Dentro del mundo de la salud y del bienestar, la conexión entre mente y cuerpo parece hacerse cada vez más evidente. Desde hace unos años, diversos estudios han comenzado a dejar claro que los dolores físicos con origen emocional son una realidad. Sin embargo, en ocasiones, todavía no sabemos escuchar a nuestro cuerpo y no somos capaces de reconocer cuando nos está queriendo decir que hay algo, emocionalmente hablando, que no va bien.

Denominamos dolor emocional al malestar o sufrimiento prolongado en el tiempo que surge como respuesta a experiencias, pensamientos o situaciones negativas. Este desasosiego no tiene por qué presentarse siempre de la misma manera, sino que puede variedad de intensidad o duración.

Algunas de las representaciones más comunes del dolor emocional son:

  • Tristeza
  • Ansiedad
  • Ira
  • Soledad
  • Culpa
  • Estrés
  • Irritabilidad

Por regla general, este tipo de dolor suele ser la respuesta a eventos traumáticos, pérdidas de seres queridos, conflictos internos o etapas de eventos negativos. Todo esto, provoca una respuesta emocional dolorosa o de sufrimiento que, alargada en el tiempo, es lo que conocemos como dolor emocional.

A diferencia de lo que ocurre con el dolor físico, el dolor emocional es algo que se lleva por dentro, que no se ve. Sin embargo, en ocasiones, el cuerpo puede comenzar a somatizarlo, creando dolencias físicas que nos avisan de que algo va mal.

Tipos de Dolores y Emociones Asociadas

Dolor de Espalda y sus Emociones

Si sientes dolor de espalda constante, puede que estés teniendo alguno de los siguientes dolores emocionales y no le estés haciendo caso:

  • Demasiada carga emocional: ¿Tienes la sensación de que todo te sobrepasa? ¿Te sientes estresado y abrumado por cualquier cosa? Entonces puede que estés agotado y tengas demasiada carga emocional.
  • Sensación de falta de apoyo o soledad: La zona de la espalda, especialmente la zona lumbar, es un reflejo de cómo nos sentimos en lo que a apoyo se refiere. Quizá sientas que tienes que enfrentar tu solo o sola las adversidades y que no tienes en quién apoyarte. O quieres pedir ayuda, pero no sabes como.
  • Problemas o cargas emocionales sin resolver: Otro de los motivos por los que sientes dolor de espalda puede ser la carga de problemas emocionales no resueltos. Y es que tener pesos del pasado hace que generemos mucho estrés emocional que puede terminar somatizándose.

Dolor de Estómago

Si lo que sientes es dolor de estómago, las causas emocionales para ello pueden ser:

  • Estrés: El sistema digestivo es uno de los aparatos que más afectados se ven cuando nos exponemos a grandes cantidades de estrés durante un periodo continuado.
  • Sentimientos reprimidos y preocupación o angustia: ¿Has sentido alguna vez un nudo en el estómago? Pues eso es, nada más y nada menos, que la representación física de estar reprimiendo sentimientos o preocupaciones.
  • Necesidad de autocuidado: Si últimamente te has descuidado, le has prestado mucha atención a los demás y poca a ti y te duele el estómago, esta es la forma que tu cuerpo tiene de avisarte de que necesitas hacerte más caso.

Dolor de Cabeza: Significado Emocional

Los dolores de cabeza con significado emocional son los más recurrentes dentro de la población. Por regla general, somos capaces de reconocer cuándo nuestros dolores de cabeza aumentan notoriamente y sabemos relacionarlos con las cosas que nos preocupan.

Estas cefaleas pueden producirse por diferentes motivos, entre los cuales encontramos:

  • Angustia
  • Preocupación
  • Enfados
  • Cambios no deseados
  • Tensiones
  • Problemas familiares
  • Problemas en el trabajo

Dolor en el Centro del Pecho: ¿Cuál es su Significado Emocional?

¿Quién no ha sentido ese característico dolor en el pecho tras un desengaño o una ruptura amorosa? Pues bien, no es algo que ocurra únicamente en estas situaciones. La presión en el pecho o sensación de conjunción también se puede dar si tienes alguno de los siguientes dolores emocionales:

  • Pena o tristeza: La sensación de vacío que puede darse tras la pérdida de un familiar o ser querido suele estar relacionada con la pena o tristeza de ese proceso y con el inicio de una etapa de duelo.
  • Angustia, preocupación o miedo: Si sientes presión o inquietud, quizá tu cuerpo te esté diciendo que estás en modo alerta ante algo que puede angustiarte, preocuparte o causarte miedo.
  • Falta de cariño o amor: El último motivo por el cual quizá sientas un vacío en el pecho es por falta de afecto, cariño o conexiones emocionales plenas.

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