¿Cada Cuánto Tiempo Debes Cambiar los Biberones de tu Bebé?
Conocer el tiempo de vida de un biberón no es tan fácil porque depende de muchos factores. No es algo a lo que se pueda responder en una línea, pero sí te podemos dar algunas directrices para que detectes cuándo toque cambiarlo.
La Importancia de Revisar el Biberón
Revisar el biberón al completo, no solo la tetina, después de cada uso, es una labor obligatoria para los papás. No cuesta nada hacerlo porque se puede aprovechar el momento de lavarlo a fondo para ello, y es más importante de lo que parece por distintas razones. Y es que en juego está la salud de nuestro pequeño y eso no admite ni excusas ni pereza de ningún tipo.
Material del Biberón
Por un lado, si el biberón es de plástico, este es un material que se afea con el uso y conviene cambiar con el tiempo. No es lo mismo que el vidrio, por poner un ejemplo de material que salvo que se rompa puede permanecer en perfecto estado pese al uso. El plástico, incluso sin estar rajado, requerirá un cambio tarde o temprano de ese biberón y mejor hacerlo cuando sea preciso.
Factores que Influyen en la Duración del Biberón
La cuestión es cuándo, pero eso no es algo que se pueda responder de forma tajante. Depende de cada biberón, de cómo se cuide y, sobre todo, del uso que se le dé. No es lo mismo un bibe al día que tres, y tampoco es igual que no se lave y se guarde bien tras cada uso que si solo se le pasa un poco de agua y ya está. Por supuesto, también hay diseños que salen mejores que otros, es ley de vida.
Cuándo Cambiar el Biberón: Señales Clave
Por eso, nuestra recomendación sobre cuándo cambiar es muy conservadora en sentido para no exponer al niño y a su salud a riesgos innecesarios que se acabarían con coger otro biberón nuevo: observa a diario el biberón, fíjate en que no le salgan grietas o rajas, en cuyo caso habría que tirarlo de inmediato lógicamente porque de lo contrario la leche se saldría, ni tampoco rayas, que suelen dibujarse en el interior del vaso. Y mira también la tetina.
Lea también: Frecuencia de nacimientos
Estas últimas, las grietas, tienen el problema de que es complicado quitar los gérmenes que se van acumulando en ellas, por lo que también es recomendable cambiarlo si aparecen y no solo limpiarlo.
En caso de que no aparezca nada de esto en el biberón y que veas que queda limpio cada vez que lo utiliza el peque, puedes continuar con él hasta que el sentido común te diga que ya va siendo hora de reciclar el biberón de plástico para abrir uno nuevo y empezar de nuevo otro ciclo de uso.
Como pista final te diremos que se suelen cambiar mucho más a menudo las tetinas que los bibes porque estas sufren mucho más con el uso, sobre todo desde el momento en el que aparecen los primeros dientes en el niño, de ahí que sea interesante comprar alguna de recambio al mismo tiempo que el biberón, que sea compatible con este, para que luego no te vuelvas loca o loco buscando qué modelo vale.
Escoger el Biberón Correcto
Tanto si tu bebé va a tomar leche de fórmula desde su nacimiento como si has pasado del pecho a la lactancia mixta o al biberón, escoger el biberón es una decisión de lo más importante. En primer lugar, deberás fijarte en el material, de cristal o de plástico. El primero es más adecuado para recién nacidos, ya que es más duradero, se limpia mejor y no hay riesgo de que se caiga, pues son los padres quienes lo sostienen. Cuando el bebé crece y empieza a sostener el biberón por sí solo, conviene cambiar a uno de plástico.
Otro criterio que hay que valorar es el tamaño del biberón y la forma de la tetina. Esta cuestión vendrá determinada por las necesidades particulares del bebé.
Lea también: Consejos para la alimentación del recién nacido
Adaptando el Biberón al Crecimiento del Bebé
El tamaño del propio biberón dependerá de la edad del bebé. En recién nacidos, este puede ser más pequeño, dado que sus tomas serán menos abundantes. Por otro lado, resulta fundamental ir adaptando el tamaño y forma de la tetina a las necesidades y crecimiento del pequeño.
Los fabricantes indican las recomendaciones de forma y tamaño de la tetina en función de los meses del bebé. En sus primeros meses de vida, el agujero de la tetina ha de ser pequeño, para un goteo lento. A medida que el bebé crece, succiona con más fuerza, tiene más apetito y necesita ingerir más leche. A ello se añade que sus biberones empezarán a incorporar cereales. Por consiguiente, necesitará una tetina con un orificio mayor, con el que ingerir más alimento en cada succión.
¿Cuándo Cambiar el Biberón y su Tetina?
Al margen de ir cambiando el biberón y la tetina conforme el bebé crece, también habrá que sustituirlo cada cierto tiempo por cuestiones higiénicas y de seguridad. Pero, además, será necesario cambiar la tetina o el biberón si estos se deterioran. Si hay rajas, rallones, roturas, mal olor o cambio de color en el material, es momento de sustituirlos.
Para alargar la vida útil del biberón, conviene lavarlo tras cada uso y esterilizarlo debidamente. A través de los biberones y tetinas alimentamos a nuestros hijos durante sus primeros meses de vida. Durante esta fase, los chupetes también forma parte de su mundo.
Revisar el estado y calidad de estos productos nos ayudará a proteger la salud de los bebés.
Lea también: Horarios de alimentación para recién nacidos
Guía Rápida para Cambiar Biberones y Tetinas
- Biberones:
- Presenten rajas en su estructura.
- Esté muy usados o rayados, ya que los gérmenes pueden permanecer en las partes rayadas.
- No tengan el tamaño adecuado para nuestro bebé.
- Para no mezclar alimentos: zumos, agua, leche; pueden dejar sabor.
- Tetinas:
- Cuando la leche no salga de forma adecuada. Si sale demasiado rápido habrá que reemplazarla.
- Cuando la tetina cambie de color o esté blanquecina.
- Cuando esté desgastada. Podemos comprobarlo con un tirón fuerte de la punta. La tetina debe volver a su forma original. En caso contrario está gastada.
- Cuando presente rajas o fisuras.
- Cuando no sean del tamaño adecuado para la edad de tu hijo.
La Importancia de la Limpieza y Esterilización
El biberón es un elemento que debemos cuidar con especial atención, ya que está en contacto directo y constante con la boca de nuestro bebé. Por este motivo, es imprescindible limpiar el biberón correctamente, así como esterilizarlos y reemplazar la tetina o tetilla del biberón con frecuencia para prevenir infecciones y demás problemas de salud.
En primer lugar, cabe destacar que el material con que estén fabricados los biberones podrá hacer variar la frecuencia con que debemos reemplazarlos por uno nuevo. Será fundamental revisar constantemente el estado del biberón de nuestro pequeño, para asegurarnos de que sigue en perfectas condiciones y no supone ningún tipo de riesgo para el bebé.
Por norma general, los expertos afirman que las tetillas o tetinas de biberón deberán reemplazarse cada 2 o 3 meses como máximo.
Sin embargo, es posible que debamos cambiarlos antes si se han deteriorado o en algún caso pueden incluso durar algo más.
¿Por Qué Cambiar la Tetina?
En el caso de cuándo cambiar la tetina del biberón por desgaste, deberás prestar atención a algunas señales que te indicarán si ha llegado el momento de buscar una tetina nueva.
- Desgaste: El uso constante desgasta cualquier material, incluidos el látex y la silicona. Usar el esterilizadores de biberones y chupetes de forma continuada también puede acabar debilitando los materiales e incluso si se emplea un detergente para biberones especial, el jabón y el agua caliente acabarán por debilitar la estructura molecular del látex y la silicona.
- Rotura: A veces, sobre todo si ya empieza a tener los primeros dientes de bebé, las tetinas de los biberones se pueden romper y rasgar. En estos casos es importante reemplazar la tetina para garantizar que la toma de leche es cómoda y correcta y que ni tu bebé ni tu acabáis manchados de leche caliente.
- Al bebé no le gusta: Esto es algo que también puede pasar. En ocasiones y, especialmente, si está acostumbrado a la lactancia materna exclusiva, tu bebé puede rechazar la tetina del biberón. Esto puede deberse a que note demasiado la diferencia, a que la textura no le resulte convincente o a que el tamaño de la tetina no sea el apropiado.
- Tu bebé crece: Por mucho que deseemos que se queden así de pequeñitos y adorables mucho más tiempo, nuestros bebés crecen. Y esto significa que sus boquitas se hacen más grandes y sus labios y mandíbulas ganan fuerza.
Consejos de Cuidado de Biberones NUK
El cuidado de los biberones y los chupetes NUK es muy importante para la salud del peque, pero también para mantener los materiales en buen estado y evitar que se deterioren con facilidad. ¡Mímalos a ellos también, mami!
- Antes de usar la tetina por primera vez, colocarla en agua hirviendo durante 5 minutos, utilizando suficiente agua para evitar dañar la tetina.
- Cambiar los biberones cada dos meses.
- Los biberones deben cambiarse cada 2 meses y recomendamos tener más de una tetina e ir alterándolas cada 20 días.
- Para limpiarlos os recomendamos hacerlo con el Jabón Limpia biberones NUK, que elimina cualquier residuo lácteo adherido al recipiente, nunca con el lavavajillas.
- Esteriliza tanto los chupetes como los biberones NUK, es necesario para mantener una higiene correcta. En NUK te ofrecemos dos tipos de esterilizadores: Esterilizador a Vapor NUK y Micro Express, esterilizador de microondas. Para esterilizar el biberón por vapor (temperatura superior a 80 ºC), desmontar siempre todas las piezas y dejarlo abierto, ya que de lo contrario se puede deformar.
- No exponer a la luz solar directa ni cerca de una fuente de calor, ni dejar la tetina en desinfectante (solución esterilizadora) por más tiempo que el recomendado, ya que se puede debilitar la tetina.
- Guardarlo siempre de forma higiénica, en un lugar seco y protegido de la luz.
- Algunos nutrientes de determinadas bebidas pueden cambiar el color del material o su olor. Esto no produce ningún deterioro del biberón, y no afecta a su aptitud para el uso ni a su seguridad.
- Siempre verifique la tetina para detectar signos de desgaste excesivo tirando de la tetina en todas las direcciones antes de cada uso, especialmente cuando el niño tiene dientes. Reemplácela cuando esté pegajosa por el uso, con daños visibles o muestre signos de fisuras o mordeduras para evitar que el bebé trague los pequeños.
- Los biberones de PA (Poliamida) no se pueden introducir en el microondas ya que hay riesgo de daños en el material.
- Los biberones de vidrio se pueden romper. No utilizar cucharas de metal para agitar el biberón ya que esto podría causar grietas que podrían fracturarlo cuando el alimento caliente se vierta dentro.
Consejos de Cuidado de Chupetes NUK
- Hervir en agua durante 5 minutos antes del primer uso, utilizar agua suficiente para evitar posibles daños. Recomendamos utilizar el Esterilizador a Vapor NUK para la esterilización.
- Eliminar cualquier líquido residual de la tetina después de limpiar o esterilizar el chupete, y luego dejar que se seque.
- Para limpiarlos recomendamos hacerlo con el Jabón NUK, que elimina cualquier residuo lácteo adherido al recipiente, nunca con el lavavajillas.
- No introducir los chupetes en el microondas.
- Inspeccionar atentamente el chupete antes de su uso, especialmente cuando el niño ya tiene dientes. Tirar del chupete en todas sus direcciones, desechar en caso de muestras de deterioro o fragilidad.
- No exponer a la luz directa del sol, ni dejar cerca de una fuente de calor.
- No dejar en desinfectante más tiempo del recomendado, podría debilitarse el chupete.
- No moje el chupete en medicinas o sustancias dulces. Puede producir deterioro dental al bebé.
- Sustituya el chupete después de 1-2 meses de uso por motivos de higiene y seguridad, aún sin signos de daños visibles.
- En casos poco frecuentes, los bebés consiguen meterse todo el chupete en la boca. Gracias a su diseño especial, el chupete no se puede tragar y los dos orificios de aspiración aseguran que la respiración sea suficiente.
Consideraciones Adicionales
Cuando hablamos de alimentación, el biberón puede un papel esencial en esta labor. Es por ello que, a la hora de empezar a utilizarlo, nos surgen muchísimas dudas al respecto. Durante los primeros meses, podemos utilizar un biberón de cristal, pues duran bastante en el tiempo y se pueden limpiar fácilmente. Cuando llegue el momento de que nuestro bebé tome el biberón solo, las probabilidades de que termine en el suelo son muy altas, por lo que la mejor opción es utilizar un biberón de plástico. Estos a diferencia de los de cristal, se estropean con mayor facilidad, pero su peso es menor.
El material más recomendado es el polipropileno y, por supuesto, cualquier biberón debe estar libre de BPA (Bisfenol A). Este compuesto se utiliza en la fabricación de la mayoría plásticos y latas de conserva. El principal problema es que, al calentar el biberón, el bisfenol-A desprende partículas que pasan al alimento que está ingiriendo el bebé y puede ser perjudicial.
Cuando tengamos la mezcla del biberón preparada, podemos calentarlo utilizando un calientabiberones o un microondas.
¡Consejo! Es importante que le ofrezcamos el biberón a demanda, es decir, cuando el bebé lo pida. Es fundamental que le demos el biberón a nuestro pequeño de forma correcta. Para comenzar, debemos utilizar una tetina con tamaño adecuado, ya que, si éste es muy pequeño, el bebé se cansará y dejará de succionar antes de llenarse del todo, pero si es muy grande, beberá demasiado rápido y, con ello, tragará aire mientras se alimenta. Además, tenemos que ofrecer el biberón con la inclinación correcta y cogerlo por el centro para que nuestra sujeción sea la adecuada. La toma con el biberón debe durar, aproximadamente, 20 minutos.
La función de la tetina es hacer que el líquido del biberón salga de éste mediante goteo.
La limpieza del biberón debe realizarse con mucho cuidado, ya que no deben quedar restos de la toma en su interior. Además, es importante que esterilicemos los biberones con ayuda de un de esterilizador. Según crezca nuestro bebé, recomendamos que el tiempo entre cada esterilización sea cada vez mayor.
El origen de este “problema” está en la temperatura que tiene el agua cuando la introducimos en el biberón para preparar la mezcla, en caso de que sea leche de fórmula.
Si el agua está hirviendo cuando la metemos en el biberón y, acto seguido, colocamos la tetina y la tapa del biberón, se puede producir un efecto de succión que provoca la deformación del biberón. Por lo general, no existe un tiempo determinado para cambiar el biberón, ni tampoco una regla específica. Si nuestro biberón es de plástico, debemos atender a posibles rayaduras, ya que éstas son el lugar idóneo para que se depositen los gérmenes. En cuanto a la tetina, se recomienda cambiarla cada 6 semanas más o menos o ante cualquier síntoma de deterioro.
Limpieza y Cuidado de Biberones y Chupetes
Uno de los temas importantes en los primeros meses de vida del bebé es todo lo relacionado con la limpieza y el cuidado de biberones y chupetes. Y es que es en los primeros meses de vida cuando el bebé es más sensible a los gérmenes y a los agentes infecciosos. Pero ¿cómo se realiza la limpieza y el cuidado de biberones, tetinas y chupetes? ¿cada cuánto tiempo conviene reemplazar estos objetos? ¿qué tipo de chupetes aguantan mejor la esterilización? Son muchas las preguntas relacionadas con el tema de la higiene de biberones y chupetes, y son muchas las posibles respuestas.
- Antes del primer uso: Hay que lavar y esterilizar biberones y chupetes antes de su primer uso.
- Tras esos primeros meses, el sistema inmunológico del pequeño tendrá que ir fortaleciéndose, más teniendo en cuenta que cuando comience a gatear se meterá todo lo que encuentre en la boca.
- La limpieza de biberones y chupetes se debe hacer a conciencia. Es necesario limpiar a fondo todos los elementos de estos objetos con agua y jabón. Es importante también el aclarar durante un buen rato las piezas con agua caliente, con esto evitamos que quede algún resto de detergente.
- Como decíamos anteriormente, muchos padres no se quedan tranquilos sólo con lavar estos objetos, sino que necesitan además esterilizarlos, sobre todo en los primeros meses de vida del bebé. Con esto se aseguran de que son eliminadas completamente las bacterias que pueden quedar en ellos.
Métodos de Esterilización
- Esterilización con calor: Los métodos más usados en la esterilización con calor son la ebullición y el vapor. La ebullición es el método más común y sencillo que hay, pues consiste en introducir los objetos del bebé completamente en agua hirviendo y dejar que hierva durante unos 5 minutos.
Consejos Adicionales para el Cuidado
- Cuando no se están usando, guardarlos en un lugar que esté limpio y seco. La humedad no es conveniente para estos objetos.
- Comprobar antes de cada uso las tetinas de chupetes y biberones. Una forma de comprobar que estén en buen estado y no haya roturas o deformaciones es tirando de ella, con las manos limpias, hacia todas las direcciones.
- Elegir entre chupetes con tetina de silicona o látex. Cada uno de estos dos tipos de tetinas tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Los de látex son más elásticos y resisten mejor a las mordeduras del bebé, aunque suelen estropearse más fácilmente cuando se hierven.
En cuanto a la pregunta sobre cuándo renovar los chupetes y las tetinas de los biberones, depende de muchos factores como la temperatura o el tiempo de uso de estos objetos por parte del bebé. Es lógico que en cuanto veamos que estos tienen alguna rotura o presentan daños, o cuando comienzan a estar pegajosos y con un aspecto feo, hay que cambiarlos por unos nuevos. De todos modos, conviene reemplazar los chupetes cada dos meses, aunque estos no estén deteriorados.
tags: #cada #cuanto #tiempo #cambiar #biberones #bebés