Cuidados del Ombligo del Recién Nacido: Sangrado y Curación
El nacimiento de un bebé siempre es una gran alegría para toda la familia. Sin embargo, las primeras semanas son cruciales y se requieren unos cuidados específicos para asegurar la salud del recién nacido. Una de estas cosas es el ombligo, pues es importante que caiga el cordón umbilical por sí solo, pero también hay un cuidado previo y posterior.
Proceso de Curación del Cordón Umbilical
El proceso de curación del ombligo comienza en el momento en que la ginecóloga o la matrona corta el cordón umbilical y lo sujeta con una pinza. Nada más nacer, la matrona o el ginecólogo sujeta el cordón con una pinza y lo corta, quedando un pequeño muñón que tarda unos días en secarse y caer, formándose así el ombligo. Todo el proceso dura alrededor de una semana o diez días desde el parto.
Normalmente, este pequeño apéndice estará prendido en el ombligo del bebé durante un par de semanas, aunque no hay momento fijo para que se desprenda. De hecho, hay niños a los que se les cae a los cinco días y a otros a los que tarda más. Realmente no hay una fecha estimada, depende de lo que tarde en secarse, se suele decir que puede caerse entre el 5 día y la tercera semana de vida.
Cuidados del Cordón Umbilical
Antes de salir del hospital, matronas y enfermeras te darán algunos consejos sobre cuidados básicos del bebé, especialmente durante los primeros días y muchos de ellos relacionados con el cuidado del cordón umbilical. No obstante, durante los días en los que el niño lleva prendido los restos del cordón umbilical es necesario dedicar ciertos cuidados específicos, ya que puede darse el caso que los gérmenes habituales en la piel infecten el cordón que aún está sin cicatrizar. Para evitarlo, la higiene es fundamental.
Lo más importante es cuidar del ombligo los días en los que aún tiene el cordón umbilical. Tal y como hemos dicho, hay que mantener limpio y seco el muñón umbilical para favorecer la caída y prevenir infecciones, pues como has podido leer, puede convertirse en un foco de infección del cuerpo del bebé.
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Durante los días previos a su caída, el ombligo debe estar seco, protegido y tapado. Así evitaremos cualquier tipo de infección y que caiga lo antes posible. Es por este motivo que, mientras que la herida no está cicatrizada, es muy aconsejable secar bien el cordón y asegurarse de que ha quedado seco.
Es importante limpiar también la base del muñón. Para ello, tira suavemente de la pinza, limpia y seca con otra gasa estéril. Mantener expuesto el ombligo sin cubrir un ratito cada día para que se mantenga seco.
Recomendaciones Adicionales
- Limpiar la zona del cordón con agua tibia y jabón neutro. Es importante que la zona esté lo más limpia posible durante todo el tiempo.
- Mantén la zona seca. Mantener el muñón del cordón umbilical seco ayudará a que el cordón restante se seque y se caiga.
- Exponer el área al aire. Dejar el muñón descubierto durante un ratito de tiempo cada día puede ayudarlo a secarse.
- Cambia el pañal del bebé regularmente.
- Deja que el cordón se caiga por sí solo. Nunca hay que tirar del cordón, aunque veamos que lo que queda por romper es muy poco, un hilo.
Sangrado del Cordón Umbilical
Hay veces que pueden aparecer algunas anomalías en el cordón umbilical durante el proceso de caída y cicatrización. Sangrado del cordón: es normal que se produzca un leve sangrado del cordón umbilical durante los primeros días. Muy a menudo, el sangrado del ombligo del recién nacido no es motivo de preocupación, sino una parte normal del proceso de curación. Cuidar el muñón del cordón umbilical adecuadamente puede ayudar a prevenir o reducir el sangrado del ombligo. Recuerda que dedicar cuidados diarios al cordón umbilical del recién nacido o al ombligo es clave para prevenir o reducir el sangrado.
En la mayoría de los casos, el sangrado es completamente natural. A veces, el mismo pañal del bebé o incluso una prenda de ropa pueden rozar el cordón umbilical. Si sangra, a veces, puede producirse un pequeño sangrado normal con la caída del cordón umbilical o el roce del mismo con el pañal.
Seguro que al detectar sangre en el ombligo del bebé te has llevado un buen susto, pero en muchos casos es normal que veas sangre en el ombligo del bebé. Lo mejor que puedes hacer es coger una gasa limpia y presionar suavemente el área del ombligo hasta que deje de sangrar. Para detener el sangrado del ombligo de un bebé recién nacido, sujeta una gasa limpia de manera suave pero firme sobre el área del ombligo.
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Es normal que tras la caída del cordón el ombligo siga sangrando unos días de manera puntual y en pequeña cuantía. ¡No os preocupéis! Dejad que se seque la pequeña costra que se forma en el ombligo y no intentéis retirarla.
Después de la Caída del Cordón Umbilical
Una vez el cordón umbilical se desprende, quedará una herida que se curará en unos días siguiendo los debidos cuidados. La herida que queda se cicatriza entre tres y cinco días después de la caída. Cuando se cae el cordón hay que ver si ha quedado alguna zona abierta, o existe un poquito de sangre, restos de piel o sangre seca… si esto es así debemos seguir con las curas unos días más hasta que cicatrice del todo, ya que el riesgo de infección sigue existiendo.
En cuanto el muñón caiga, la piel de debajo debería estar ya curada, aunque a veces puede ocurrir que esté en carne viva y que salga algo de líquido. Si se diera el caso, continúa curando como venías haciendo, en menos de dos semanas debería curar completamente.
El ombligo cutáneo es lo que queda después de desprenderse el trozo de cordón umbilical. Normalmente sobresale un poco, así que no te asustes si este es tu caso.
Posibles Complicaciones
Retraso en la Caída
Retraso en la caída: el cordón umbilical suele caerse durante el quinto y el decimoquinto día después del nacimiento. Si pasa el tiempo y el muñón del cordón umbilical continúa sin caerse (2 meses es la fecha límite), debes llevar el bebé al pediatra para que lo examine.
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Granuloma Umbilical
Un problema que puede surgir tras la caída del muñón del cordón umbilical, es el granuloma umbilical. Se trata de un pequeño bultito de color rojizo que aparece cerca de donde se ha caído el muñón, y que puede supurar un poco.
Hernia Umbilical
El otro problema que puede aparecer tras la caída del cordón umbilical, es que cuando tu bebé llora o tose, el ombligo sobresale. Esto es debido a que el bebé tiene una pequeña hernia umbilical. A veces puede darse una hernia en el ombligo del bebé, que se caracteriza por que el ombligo adopta el aspecto de bulto sobresalido. Esto no tiene por qué ser un motivo de preocupación ya que suele ser común y el ombligo suele adquirir un aspecto normal al cabo de un tiempo. Sin embargo, en algunos casos es necesaria la cirugía para que esta hernia desaparezca.
Infección del Ombligo (Onfalitis)
Seguro que te preguntas cuáles son los signos de una posible infección del ombligo (onfalitis) en el recién nacido. La aparición de un sangrado mínimo tras la caída del muñón es normal y no debe considerarse signo de onfalitis. Seguir con las curas unos días después de la caída y observar signos posibles de infección, como rojez alrededor del cordón, mal olor, o presencia de pus.
Tabla Resumen de Cuidados y Posibles Problemas
| Aspecto | Descripción | Acciones |
|---|---|---|
| Caída del cordón | Normalmente entre 5 y 15 días | Mantener seco y limpio |
| Sangrado leve | Común durante la caída | Presionar suavemente con gasa limpia |
| Retraso en la caída (>2 meses) | Requiere evaluación médica | Consultar al pediatra |
| Granuloma umbilical | Bultito rojizo tras la caída | Consultar al pediatra |
| Hernia umbilical | Ombligo sobresale al llorar | Generalmente se resuelve solo, en casos graves requiere cirugía |
| Onfalitis (Infección) | Rojez, mal olor, pus | Consultar al pediatra inmediatamente |
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