Las Etapas del Canal del Parto: Una Guía Detallada

24.10.2025

El parto, tan temido como deseado, es uno de los momentos más determinantes en la vida de una madre. Se trata de una experiencia diferente para cada mujer e incluso para cada hijo. Por este motivo, sería interesante desterrar el término "normal" para definir cómo puede transcurrir. Cada parto es único, y hay tantas experiencias de parto como embarazos.

El cuerpo de la mujer comienza a enviar señales del inicio de las fases del trabajo de parto semanas antes del nacimiento del bebé. Entre los síntomas más comunes se encuentra un aumento en el flujo vaginal y la pérdida del tapón mucoso, que puede ocurrir de manera repentina o progresiva. Además, muchas mujeres experimentan una sensación de presión en la pelvis o molestias en la zona lumbar. A partir de ese momento se desencadenarán las fases del parto que culminarán con la llegada del bebé.

La duración del parto puede variar significativamente de una mujer a otra y hay que tener en cuenta los distintos tipos de parto que existen. Para las madres primerizas, es común que los primeros momentos del trabajo de parto se alarguen más, mientras que en partos posteriores el proceso suele ser más rápido.

El parto se divide en tres etapas: dilatación, expulsivo y alumbramiento. Esta etapa comienza con las primeras contracciones de parto que provocan el borrado y acortamiento del cuello uterino. Termina cuando la dilatación del cuello del útero alcanza los 10 cm, medida necesaria para que el bebé pueda atravesar del canal de parto.

Fase de Dilatación

La primera de las etapas del parto es la más larga y comienza con el borrado y la dilatación del cuello uterino. Durante la fase inicial, conocida como fase latente, el cuello uterino comienza a abrirse lentamente, llegando hasta los 4 cm de dilatación. La rotura de la bolsa amniótica o rotura de aguas puede ocurrir en esta etapa, aunque no siempre es así.

Lea también: Entendiendo el Canal Óseo del Parto

Cuando la dilatación alcanza los 4 centímetros, el parto entra en lo que se conoce como la fase activa. Aquí, las contracciones comienzan a ser más regulares, intensas y frecuentes. Muchas mujeres describen este dolor como similar al de una menstruación intensa, acompañado de molestias lumbares o presión en la pelvis. Este es el momento de prestar atención al patrón de las contracciones: si aumentan en intensidad y frecuencia, es hora de coger tu bolso de maternidad e acudir al hospital o al centro de maternidad si has optado por un parto en el hospital. Es normal expulsar secreciones vaginales de color rosado, o incluso sangre.

Una vez en el hospital, si la madre lo ha decidido previamente, este será el mejor momento para administrar la anestesia epidural. Conforme avanza esta etapa, se llega a la fase de transición, en la cual la dilatación del cuello uterino alcanza entre 8 y 10 centímetros.

Fases de la Dilatación

  • Fase latente: Comprende desde el inicio de la dilatación hasta que esta alcanza los 4 cm. En este periodo las contracciones comienzan siendo irregulares y poco intensas. A medida que avanza el parto se vuelven cada vez más intensas, frecuentes y dolorosas.
  • Fase activa: Empieza cuando el cuello uterino alcanza los 4 cm de dilatación y termina al llegar a los 10 cm. En esta fase las contracciones se hacen mucho más frecuentes, regulares y dolorosas, y suele ser la fase en la que se pone la anestesia epidural si así lo desea la madre. Se aconseja salir hacia el hospital cuando comience la fase activa.

Una vez hechos los trámites de ingreso la embarazada permanecerá en una sala con su acompañante. Puedes estar tumbada, sentada, paseando o haciendo ejercicios. Si te has puesto la epidural ya no podrás andar (a no ser que sea walking epidural), por lo que permanecerás tumbada. Cada cierto tiempo, la matrona o el médico pasarán a comprobar cómo avanza el proceso de parto y a verificar el bienestar del feto mediante los monitores fetales, que pueden estar permanentemente colocados o no. También te harán tactos vaginales para comprobar cómo avanza la dilatación, te colocarán una vía intravenosa por si hay que administrar medicación y te pondrán la epidural si la pides. Intenta permanecer tranquila para reducir el dolor y la tensión. Pon en práctica las técnicas de respiración que has aprendido en las clases de preparación al parto.

Periodo Expulsivo

Con el cuello uterino completamente dilatado, el parto entra en la segunda etapa, conocida como el período expulsivo. El expulsivo es una etapa muy variable en cuanto a su duración. En algunas mujeres los pujos del parto pueden durar solo unos minutos, mientras que en otras puede extenderse por más de una hora. Durante esta fase, la cabeza del bebé avanza progresivamente a través del canal de parto hasta que finalmente nace.

En algunos casos, puede ser necesario realizar una episiotomía (un pequeño corte en el perineo) para facilitar el proceso y prevenir desgarros mayores, pero recuerda que esto no debe hacerse por sistema y solamente cuando es estrictamente necesario, así que si no la quieres y no está en tu plan de parto, debes dejarlo muy claro desde el principio.

Lea también: Nacimiento del Canal de Castilla

El expulsivo o perido de pujar comprende desde la dilatación completa del cuello uterino hasta que el bebé nace atravesando el canal de parto.

Tipos de Pujos

  • Pujos espontáneos: Son los que la mujer realiza libremente cada vez que nota ganas de empujar. Debes empujar lo más fuerte que puedas y puedes ayudarte emitiendo algún ruido o echando el aire a la vez que empujas.
  • Pujos dirigidos: Son indicados por la matrona o ginecólogo según las contracciones que se detectan en la pantalla de los monitores. Con cada nueva contracción te indicarán que empujes con todas tus fuerzas. En los pujos dirigidos en ocasiones se recurre a la maniobra de Valsalva (consiste en inspirar profundamente y expirar reteniendo el aire con la llegada de cada contracción).

Cada pujo ayuda a que el bebé descienda por cada uno de los planos que conforman la pelvis hasta que, por fin, su cabeza es visible a través de la vagina. En ese momento hay que empujar con máxima fuerza para que la cabeza salga; una vez esta está fuera el resto del cuerpo sale fácilmente.

Las mejores posturas para el expulsivo son las que aprovechan la fuerza de la gravedad (en cuclillas o de pie), pero si te han puesto la epidural no podrás adoptarlas. Si no puedes estar de cuclillas, procura colocarte a cuatro patas, semisentada o en decúbito lateral.

Alumbramiento

Una vez que el bebé está piel con piel con su madre, el parto no ha terminado del todo. Queda una última etapa: el alumbramiento de la placenta. Este proceso suele ocurrir en los 30 minutos posteriores al nacimiento. Es fundamental respetar los tiempos naturales de cada mujer en esta etapa. Sin embargo, si la placenta no se expulsa de manera espontánea después de media hora, será necesario intervenir para evitar complicaciones como una hemorragia postparto.

Aunque solemos pensar que el parto finaliza cuando nace el bebé, este incluye también la fase del alumbramiento o expulsión de la placenta. Se percibe con contracciones más suaves que las anteriores que ayudan a expulsar la placenta y todos los tejidos placentarios. Debes seguir empujando para ayudar a que la placenta se despegue y salga. Si se ha realizado una episiotomía, este es el momento de suturar la incisión.

Lea también: Canal Sur y la figura de Victoria Romero

Y después del parto, comienza la maravillosa aventura de la crianza, un desafío lleno de amor, aprendizaje y crecimiento mutuo. ¿Estás lista para ello? No te olvides de seguir una rutina de cuidados postparto que te ayude a recuperarte y a disfrutar aún más de tu neonato.

Parto Instrumental

Entre el parto vaginal espontáneo y la cesárea -extracción fetal mediante cirugía vía abdominal- existe la posibilidad de utilizar instrumentos que permitan culminar el parto vaginal en caso de complicaciones: ventosa, espátulas y fórceps. El parto instrumental es cuando en el parto y en concreto en el momento del expulsivo requiere de la utilización de un instrumento, ya sea fórceps, espátula o ventosa. Las indicaciones de estos instrumentos son: Generalmente cuando el periodo de expulsivo es muy prolongado.

El uso de fórceps en el parto no está totalmente exento de riesgos y se enmarca en un contexto en que se sopesan los posibles problemas y las ventajas de su aplicación.

Episiotomía

Una de las prácticas del parto que más inquieta a las mujeres es la episotomía. La episiotomía es uno de los procedimientos quirúrgicos del parto más frecuentes del mundo.

La frecuencia de la episiotomía es muy variable en función de los países y de los protocolos, pero las indicaciones se pueden clasificar en tres grandes grupos: Coadyuvante de la operatoria obstétrica.

Las complicaciones de la episiotomía más frecuentes son las mismas que las de cualquier incisión profunda, pero agravadas por la zona tan sensible en la que se efectúa, el periné de la madre. El cuidado de los puntos se realiza igual, se haya tenido un desgarro vaginal o una episiotomía. El cuidado del periné deben realizarlo todas las mujeres cuidadosamente, hayan tenido parto vaginal o cesárea, puntos o no. Es una parte de la higiene y recuperación física del posparto.

tags: #canal #del #parto #etapas

Publicaciones populares: