Cansancio Durante la Ovulación: Causas y Síntomas
La ovulación, que marca el comienzo de los días fértiles de la mujer, puede venir acompañada de diversos síntomas. Recopilamos los seis tipos de síntomas se pueden presentar durante la ovulación.
Síntomas Comunes de la Ovulación
1. Cambios en el Flujo Vaginal
Durante el ciclo menstrual se producen cambios en la textura y consistencia del flujo vaginal. "Uno de los síntomas más característicos es el cambio que se produce en nuestro moco cervical. En el periodo de ovulación, el flujo vaginal aumenta en cantidad y adquiere una textura y consistencia similar a la clara de huevo y un color blanquecino. Nuestras secreciones vaginales se vuelven más abundantes, transparentes, filantes (o clara de huevo), se puede estirar entre los dedos, lo que facilita el ascenso de los espermatozoides.", explica la ginecóloga Onica Armijo, especialista en Fertilidad del Hospital La Paz. "Esos días -explica la especialista- te notas más lubricada y mojarás tu ropa interior. En cambio, cuando ya hemos ovulado, para protegernos por si ya se ha producido la concepción, el moco se vuelve más espeso, escaso y blanquecino".
2. Dolor Abdominal (Mittelschmerz)
"En ocasiones podemos notar un dolor en el hipogastrio (la parte baja del abdomen) en el lado donde se va a producir la ovulación; esto es porque en ocasiones al producirse la ovulación se sangra o se segrega líquido hacia la cavidad peritoneal, que puede irritar el peritoneo, una membrana que recubre nuestro abdomen en su interior y provocar dolor. Puede acompañarse de dolor en la zona lumbar (dolor irradiado), hinchazón abdominal y retención de líquidos”, relata la ginecóloga Onica Armijo.
3. Sensibilidad en los Senos
“Después de la menstruación comienzan a elevarse los estrógenos, que son los que van a aumentar del tono mamario. Tras la ovulación puede incluso aparecer dolor debido de nuevo a la progesterona y los estrógenos. Luego, observando la turgencia y sensibilidad de tus mamas, podrás calcular tu periodo periovulatorio [los días alrededor de la ovulación]”, comenta la Dra.
4. Aumento del Líbido
El aumento de algunas hormonas durante la ovulación, como los estrógenos, hace que la mujer se sienta más receptiva a las relaciones sexuales, incrementando su lívido. "Debido que aumentan una serie de hormonas, (de hecho “estro”, significa “calor sexual”), la mujer se encuentra más receptiva para las relaciones sexuales, le apetece más, lo que quiere decir que aumenta la libido.
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5. Cambios de Humor
"Los cambios de humor son provocados por las fluctuaciones hormonales. Es importante que conozcas todos estos cambios, que tú misma puedes experimentar, para ayudarte a saber cuáles son tus días fértiles", señala la Dra. Cambios de humor: Te sentirás, quizás. Pasarás de la alegría a la tristeza (y al revés) en cuestión de segundos.
6. Aumento de la Temperatura Corporal Basal
La temperatura normal en la mujer se sitúa entre 36,5ºC y 36,7ºC. Otro síntoma de la ovulación es que la temperatura corporal aumenta entre 0,4ºC y 1ºC. Si te mides por la mañana y en reposo la temperatura todos los días, podrás detectar este ascenso.
La Fase Lútea
¿Sabías que hay una fase en el ciclo menstrual que se produce después de la ovulación y que es una parte muy importante del ciclo en la preparación del cuerpo para el embarazo? La fase lútea del ciclo menstrual es el tiempo comprendido entre la ovulación y el siguiente periodo. El día de inicio de la fase lútea depende del día en que se produzca la ovulación, e incluso en un ciclo típico de 28 días, a menudo hay variaciones en el momento exacto en que se produce la ovulación.
Es posible que entres en la fase lútea del ciclo y que no notes ningún síntoma. Sin embargo, después de ovular, tu cuerpo experimenta un cambio en los niveles hormonales, ya que el cuerpo lúteo libera progesterona hasta que se marchita y muere (si no se produce la concepción). La progesterona producida por el cuerpo lúteo después de la ovulación hace que la temperatura corporal basal (TCB) de una mujer aumente ligeramente entre 0,3 y 0,6 grados Celsius (0,5 y 1 grados Fahrenheit) y permanecerá elevada hasta que se produzca el periodo, momento en el que el cuerpo volverá a su temperatura habitual.
La fase lútea es importante porque es cuando el revestimiento del útero tiene la oportunidad de espesarse en preparación para la implantación de un óvulo fecundado. Los expertos dicen que la duración promedio de la fase lútea es de 14 días, pero existe un intervalo amplio que se considera normal. Ten en cuenta que la duración de la fase lútea puede ser diferente de una mujer a otra y también de un ciclo a otro.
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¿Cuándo se Ovula?
Toda mujer nace con unos 400.000 óvulos, de los que a los 35 años van a quedarle unos 25.000 por término medio. Cada día se van perdiendo unos 1.500 óvulos debido al proceso natural de envejecimiento del ovario y, a partir de dicha edad, la pérdida es mucho más acusada. La ovulación es el proceso por el cual el ovario libera un óvulo maduro. Este óvulo puede ser fertilizado entre las 12 y las 36 horas posteriores a su liberación.
Los espermatozoides permanecen en las glándulas del cuello del útero hasta cinco días después haber ocurrido la eyaculación en las relaciones sexuales. De ahí que lo ideal es que cuando el óvulo sea expulsado del ovario, haya espermatozoides en las trompas de Falopio, que son las que, gracias a sus fimbrias, envuelven al ovario y atrapan al ovulo recién expulsado para favorecer el encuentro de ambos gametos en su interior.
Para complicar un poco las cosas, hoy sabemos que puede existir más de una ovulación en el mismo ciclo de la mujer. En un ciclo menstrual de unos 28 días por término medio, la ovulación suele producirse aproximadamente 14 días antes del inicio del siguiente período menstrual; pero en la mayoría de las mujeres, la ovulación no tiene lugar exactamente así, sino que puede producirse desde cuatro días antes hasta cuatro días después de la mitad del ciclo menstrual.
Ovulación y Fertilidad
Partiendo de la variabilidad en el momento de la ovulación, en cada mujer y en cada ciclo, es aconsejable buscar la gestación sin atender exhaustivamente a los cambios de nuestro cuerpo. Hay mujeres que tienen ciclos muy irregulares, como las que tienen síndrome de ovarios poliquísticos. Precisamente en estos casos, en los que hay ciclos muy largos a veces de más de 40 días, es evidente que controlar la temperatura basal o usar los kits para detectar el momento del pico de la hormona LH es una tarea muy ardua e improductiva, y lo único que conseguimos es estar pendientes de algo que no podemos controlar.
Por ello, lo importante es que haya relaciones sexuales con frecuencia, del orden de 2-3 veces por semana. Si como se ha señalado, el espermatozoide permanece cerca de cinco días por término medio en las criptas glandulares del cuello de útero, las posibilidades de que haya espermatozoides en las trompas en el momento de la ovulación serán bastantes altas.
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Teniendo en cuenta que la fertilidad natural mensual de la mujer es de un 20% a los 20 años y de un 5% a los 40, no es difícil adivinar que en los primeros meses de búsqueda de gestación no se consiga el embarazo, incluso en las parejas que no poseen ningún problema de fertilidad y mucho menos conforme aumenta la edad de la mujer. De hecho, el 80% de las mujeres jóvenes quedará gestante en el primer año y el 90% a los 2 años.
Es por esa razón que se aconseja estudiar a la pareja a partir del primer año de relaciones frecuentes y sin protección y, a mayor edad, hay que consultar antes si no hay embarazo.
Relación de la Ovulación con el Embarazo
Estar pendiente de los síntomas relacionados con la ovulación supone dedicar un exceso de atención y desviarla de los asuntos cotidianos de la vida conllevando, en muchos casos, a una ansiedad que deteriora enormemente la calidad de vida de la mujer y de su pareja. En una sociedad que recibe continuamente información exhaustiva por los diferentes medios de comunicación, los ginecólogos seguimos atendiendo a pacientes que desconocen su momento más fértil, no solo en el ciclo sino en su propia vida.
Es frecuente asociar fertilidad a tener la regla, hasta el punto de que algunas mujeres de más de 45 años nos consultan para realizar algún tipo de tratamiento para embarazarse con sus propios óvulos. Pues bien, los profesionales instamos a las pacientes desde muy jóvenes a tener los hijos en el mejor momento para ellas, que es entre los 18 y los 35 años. Como en muchos casos no es posible, es importante conocer todas las opciones para poder ser madres cuando podamos asumirlo.
Para explicar un poco mejor a qué se debe que a determinadas edades tener reglas no es sinónimo de fertilidad, hay que señalar que en las primeras etapas de la vida de la mujer que ya ha tenido su desarrollo sexual (11-15 años) lo mismo que en las últimas etapas de la perimenopausia (desde los 45 a los 50 años), no se producen ovulaciones óptimas para la consecución de un embarazo.
Los óvulos de una chica de 20 años pueden presentar anomalías cromosómicas en un 2%, y un 20% cuando tienen 40 años. Igualmente, las posibilidades de abortar son muy altas conforme aumenta la edad de la mujer: del orden de más del 40% de las gestaciones cuando la mujer tiene más de 40 años.
Todo ello nos lleva a insistir en que toda mujer debe consultar a su ginecólogo para que la asesore sobre cuándo es el momento de buscar un embarazo y a las opciones para retrasar la maternidad, a través de la congelación de óvulos, por ejemplo.
¿Puede el Síndrome Premenstrual (SPM) Causar Fatiga?
Hay seis razones principales que hacen que tu energía se agote y abran la puerta a la fatiga del SPM.
- Fluctuaciones hormonales: el estrógeno suele actuar como estimulante, pero sus niveles descienden significativamente después de la ovulación, privándote de su energía. Al mismo tiempo, los niveles de serotonina, esa hormona que te hace sentir como una rosa, también desciende, lo que te deja sin sus maravillosos efectos para mejorar tu estado de ánimo.
- Quema de energía: cuando ovulas, tu temperatura corporal aumenta y tu cuerpo empieza a quemar más energía para prepararse para el embarazo. Durante los días siguientes, tu tasa metabólica basal puede aumentar un 9 por ciento, agotando tu energía.
- Anemia: si la menstruación es abundante, pierdes mucha sangre, lo que puede provocar una carencia de hierro en los glóbulos rojos.
- Otros síntomas: te duele, tienes hambre, no llegas a dormir del todo bien y te sientes hinchada; y todos estos factores pueden impedirte hacer ejercicio, que podría ayudarte.
- Antojos: tus fluctuaciones hormonales pueden haberte convencido para decir: “Sí, quiero” a ese helado de chocolate u otros alimentos azucarados, provocando un subidón de azúcar al que posteriormente le sigue un bajón.
- Trastorno disfórico premenstrual (TDPM): Si estás experimentando graves bajones emocionales, esta forma aguda del síndrome premenstrual puede ser la culpable. Además de los síntomas físicos, es posible que llores, que te enfades con los demás, que te sientas fuera de control o que pierdas el interés por cosas que antes te alegraban.
Tu metabolismo es más alto después de la ovulación, así que aliméntate en consecuencia. En lugar de darte un atracón, come hasta que te sientas llena y luego para, tanto si es un tentempié como una comida completa. Si estás cansada, no te esfuerces metiéndote en una clase de alta intensidad. Escucha a tu cuerpo y sal a caminar, o haz algunos estiramientos de yoga o Pilates. Pero ante todo sigue moviéndote, esto te ayudará a dormir mejor.
Tal vez necesites un descanso para recargar pilas, así que tómatelo. Asegúrate de dormir entre 7 y 8 horas cada noche, acostándote a la misma hora, y dejando los dispositivos que emiten luz azul, como el móvil, en otra habitación. Una copa de vino para relajarte no te hará daño si forma parte de tu rutina, pero intenta evitar una segunda. El alcohol afecta a tus niveles de estrógeno y testosterona, y tus hormonas ya están por las nubes en este momento del mes.
Utiliza el calor para relajar los músculos, por ejemplo, date un baño caliente o utiliza una bolsa de agua caliente para aliviar los cólicos. ¿Lo has probado todo y sigues sintiéndote agotada? Es posible que tengas anemia, un trastorno del tiroides u otro problema médico.
Causas de la Fatiga Menstrual
Según nos explican los expertos de Intimina, “la mayoría de las mujeres experimentan fatiga en algún momento de su ciclo menstrual, especialmente con la llegada del calor. Además, el síndrome premenstrual afecta hasta al 85% de las mujeres que tienen la regla. Pero aparte del aumento de las temperaturas, hay otros factores que pueden producir fatiga menstrual: hormonales, calambres, anemia…”.
- Los factores hormonales: Tal y como cuentan desde Intimina, el estrógeno y la progesterona resultan claves también para explicar la fatiga: “El estrógeno es una hormona anabólica, y el anabolismo es un proceso de construir algo. Requiere energía, por lo que tus niveles de energía están al máximo. Cuando el estrógeno empieza a bajar, la progesterona comienza a aumentar lentamente. La progesterona es una hormona catabólica, y el catabolismo simboliza que las moléculas se descomponen, por lo que este proceso hace que tu cuerpo descanse”.
- Inflamación y calambres: “Los niveles de los agentes inflamatorios y sus fluctuaciones tienden a aumentar durante la menstruación. Cuando se combinan con las hormonas, pueden provocar calambres, algo muy común, hasta el 95% de las mujeres que tienen la regla los experimentan. Estos calambres pueden ser tan fuertes que puedes sentirte agotada sólo por las molestias, provocando mareos y fatiga”.
- Anemia: Si tu sangrado es especialmente abundante, tienes que tener muchísimo cuidado con la pérdida de hierro. “Cuando hay anemia, el cuerpo no tiene suficientes glóbulos rojos, que son los que transportan el oxígeno a todas las células del cuerpo, por lo que puede desembocar en fatiga, aclaran desde Intimina”.
- Síndrome premenstrual (SPM): Otro de los aspectos que damos por sentados, pero que deberíamos vigilar más de cerca. “El síndrome premenstrual afecta hasta al 85% de las mujeres que tienen la regla, y del 2 al 10% experimenta síntomas tan fuertes que pueden ser incapacitantes. A esto se le llama trastorno disfórico premenstrual (TDPM) y sus causas son desconocidas. Puedes sentirte fatigada y tener síntomas como irritabilidad, ansiedad, desesperación, cambios de humor, problemas de sueño, entre otros”.
¿Cómo Quitar la Fatiga por Menstruación?
Lo primero que debes hacer es observar qué síntomas padeces, con qué frecuencia y si éstos llegan a ser incapacitantes. Como apuntan desde Intimina, en la mayoría de los casos, puede combatirse con un cambio de hábitos, enfocados a un estilo de vida más saludable. Sus expertos nos hacen estas recomendaciones:
- Alimentación: Vigila los atracones y los antojos propios de estos momentos, porque pueden satisfacernos en principio, pero acarrearnos todavía más cansancio a largo plazo. “Los hábitos alimenticios saludables te harán sentir bien. Los alimentos con mucho azúcar provocan un aumento de los niveles de energía, pero el descenso es intenso. Por lo tanto, comer verduras, beber mucha agua y ser regular con las horas de las comidas es lo mejor para estos casos”.
- Ejercicio: “Se trata de que incorpores rutinas de ejercicio a tu día a día, no importa cuáles”. Puedes salir a dar un paseo, hacer yoga o incluso añadir ejercicios de alta intensidad como el running o el ciclismo.
- Salud mental: Siempre insistimos en la importancia de cuidar este aspecto, pero durante estos días es aún más importante. “Aunque requiere mucho trabajo, la salud mental es esencial para la salud física. Para ayudarte en este campo, puedes dedicarle unos minutos de tu día a meditar o relajarte”.
Dolor al Ovular
Calambres, dolor de cabeza y dolor de riñones son los síntomas que algunas mujeres sufren cada mes como consecuencia de la ovulación. Es algo bastante común, pero en algunos casos la ovulación muy dolorosa puede llegar a dificultar la rutina. Casi un 20% de las mujeres siente dolor al ovular. ¿Por qué? Hablamos de la ovulación que se da en la mitad del ciclo menstrual, aproximadamente dos semanas después de la menstruación.
Durante la ovulación, el folículo maduro que se encuentra en el ovario libera un óvulo en el espacio peritoneal. Este se dirigirá desde las trompas de Falopio hasta el útero. Antes de la ovulación el folículo que alberga el óvulo y se encuentra dentro del ovario distiende su superficie causando dolor. En el momento de la liberación del óvulo, se segrega sangre y líquido del folículo roto. Las consecuencias son irritación y pequeños hematomas en la cavidad abdominal que provocan dolor.
En algunas mujeres el proceso de ovulación puede presentar manifestaciones dolorosas en la parte inferior del abdomen, en uno de los costados (correspondiente al ovario que está ovulando en ese ciclo). Además, puede acompañarse de otras manifestaciones similares a las molestias premenstruales, como: dolor e hinchazón en los senos, dolor de vientre, lumbares, huesos, músculos o cabeza.
El dolor al ovular es un fenómeno bastante frecuente denominado dolor pélvico intermenstrual, que afecta a 1 de cada 5 mujeres. Este se considera normal y, aunque los dolores pueden llegar a ser muy intensos, no suele ser un signo de alarma.
Síntomas al ovular
Las mujeres que sienten dolor al ovular suelen experimentar molestias en la parte baja del abdomen. A menudo, el dolor ovárico durante la ovulación está localizado en un solo lado, dependiendo del ovario que haya liberado el óvulo. El dolor causado entre menstruaciones puede durar desde pocas horas hasta varios días.
Otros síntomas comunes durante la ovulación son los siguientes:
- Dolor en los pechos
- Dolor en la zona lumbar a la altura de los riñones
- Dolor de piernas
- Molestias en la cadera
- Gases
- Dolor muscular
- Dolor de estómago
- Dolor de huesos
- Hinchazón
Tratamiento
Generalmente no es necesario ningún tratamiento para el dolor ovulatorio, pues no es algo grave ni genera grandes molestias. No obstante, hay situaciones en las que el dolor al ovular es intenso o se extiende en el tiempo. En ese caso, las mujeres pueden tomarse analgésicos.También el médico puede recetarnos anticonceptivos orales para prevenir la ovulación y ayudar a reducir el dolor relacionado con la ovulación. En caso de sentir mucha molestia, se debe acudir al ginecólogo para que realice un examen pélvico por si la causa del mismo fuese otra.
Remedios caseros para el dolor ovulatorio
Muchas veces, las molestias durante la ovulación suelen ser suaves y pasajeras. Es por ello por lo que las mujeres prefieren no tomar nada y recurrir a remedios caseros.
- En primer lugar, la mujer debe permanecer relajada y estirada. Si hay tensión abdominal, es posible que la mujer sienta mayor dolor durante los calambres producidos por la ovulación. Además, colocar un a bolsa de agua caliente en la zona abdominal suele ser de gran ayuda para calmar el dolor.
- Hay estudios que indican que el consumo de café podría aumentar la sensibilidad al dolor, por lo que lo recomendable sería reducir la ingesta de cafeína durante la ovulación.
- Otro remedio casero para mitigar el dolor de la ovulación es el consumo de infusiones. La manzanilla es una de las infusiones aconsejadas en estos casos, ya que tiene propiedades antiinflamatorias.
Síntomas Extraños de la Ovulación
Si te has sentido enferma y cansada durante la ovulación, definitivamente no estás sola. La ovulación es una parte crucial del ciclo menstrual, pero a menudo trae consigo efectos secundarios incómodos. Muchas mujeres experimentan una combinación de cambios físicos y emocionales durante este período, incluidos síntomas de ovulación extraños como náuseas, fatiga y calambres.A continuación, se presentan los síntomas más comunes de la ovulación:
- Dolor en un solo lado (Mittelschmerz)
- Calambres
- Nauseas
- Dolor de espalda
- Hinchazón y sensibilidad en los senos
- Manchado o sangrado leve
- Cambios en el moco cervical
Duración de los síntomas
Muchas mujeres se preguntan: "¿cuánto dura el dolor de la ovulación?" o "¿cuánto duran las náuseas de la ovulación?" La duración de estos síntomas varía de una persona a otra. En la mayoría de las mujeres, los síntomas de la ovulación duran desde unas horas hasta un par de días.
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