Cantidad Adecuada de Puré de Verduras para Bebés de 6 Meses

20.11.2025

Cuando nuestros pequeños inician la alimentación complementaria, es crucial brindarles una nutrición equilibrada y variada. Los purés de verduras para bebés son una excelente opción para comenzar la transición hacia una dieta más diversa y saludable. Es muy importante hacerlo adecuadamente y siguiendo las recomendaciones generales que nos da nuestro pediatra.

¿Qué verduras incluir en los primeros purés?

El bebé a partir de los seis meses, siempre que sea capaz de permanecer sentado sin apoyo y haya perdido el reflejo de extrusión, puede probar ya cualquier verdura. Las únicas verduras que no deberían darse antes del año son las de hoja verde como espinacas y acelgas por su alto contenido en nitratos. Si se añaden a algún puré no deberían representar más del 20% de los ingredientes.

Si no sabes qué verduras incluir en los purés, aquí tienes una lista sobre los beneficios de cada una según su color:

  • Zanahorias: A partir de los 6 meses. Son ricas en vitamina A, esenciales para la visión y el sistema inmunológico.
  • Calabacín: A partir de los 6 meses. Contiene fibra y vitaminas beneficiosas para la digestión y el crecimiento.
  • Hortalizas de Raíz (Boniato, Patata): A partir de los 6 meses. Son suaves y fáciles de digerir, ideales para principiantes. Son una buena fuente de carbohidratos y energía para el bebé.
  • Puerros: A partir de los 6 meses.

Una combinación suave y que suele ser bien aceptada por muchos peques es, por ejemplo, es la de patata y zanahoria. Igualmente suaves y digestivos serán también los purés elaborados con puerro, calabacín o judías verdes.

Así pues puedes empezar por hacer el puré con las verduras que prefieras, las que más consumáis en vuestro hogar o por las que vayan a darle en la guardería, por ejemplo.

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¿Cómo preparar el puré de verduras?

Lo más importante es que lo hagas siempre sin sal hasta que cumpla el año. Por otro lado, y en la medida de lo posible, deben tener prioridad las verduras frescas y si son de temporada todavía mejor.

Lava bien las verduras bajo agua corriente para eliminar cualquier suciedad. Lávalas muy bien con agua bajo el grifo para eliminar cualquier posible resto de tierra, insecticidas o productos químicos. Ponlas a cocer siempre peladas y con poca agua a poder ser una olla exprés o al vapor. Si quieres añadir un hilo de aceite de oliva que sea mejor una vez elaborado y en crudo.

En la olla donde vayas a hervir el caldo, pon antes un chorrito de aceite y dora un poco el puerro, la cebolla, el calabacín, las judías y las patatas cortadas a dados grandes. Cuando las verduras estén tiernas (unos 20-30 minutos) retíralas y reserva.

En una olla, coloca los cubos de boniato, las rodajas de zanahoria y los trozos de patata.Cubre las verduras con suficiente agua y lleva la olla a ebullición.Reduce el fuego a medio-bajo y cocina las verduras a fuego lento hasta que estén tiernas. Esto tomará aproximadamente 15-20 minutos. Puedes verificar la ternura insertando un tenedor en las verduras; deben estar suaves y fáciles de atravesar cuando estén listas.

Una vez cocidas las verduras, escurre el exceso de agua.Coloca las verduras cocidas en una licuadora o procesador de alimentos.Tritura las verduras hasta obtener un puré suave y cremoso.

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Si es tu caso, puedes preparar el puré de bebé en la Thermomix. Tritúralo con la batidora para tener listo tu puré.

Siempre se cuecen lavadas y peladas porque el caldo se utilizará para el puré de verduras. Se deben cocer con poca agua y mejor en olla exprés, para aprovechar mejor las vitaminas y minerales que se quedan en el caldo. En la olla expres se tarda unos 10 minutos, dependiendo de la olla. En la Thermomix a temperatura Varoma, se tarda unos 30 minutos, con el giro a la izquierda, a velocidad cuchara. En cazuela se tardan 40 minutos a fuego lento.

Normas básicas para el puré de verduras del bebé

Se parte siempre de un puré base hecho de patata y zanahoria. El primer puré de verduras que toma un bebé es así de básico, sin más añadiduras que una cucharada sopera de aceite de oliva y un vaso de agua. Una vez comprobado la tolerancia a este puré vamos añadiendo más verduras.

Seguid las instrucciones de vuestro pediatra para ir introduciendo el orden de verduras que por norma general es una por día: medio puerro, una o dos judías verdes sin puntas, un cuarto de calabacín, el tamaño de dos nueces de calabaza, un cuarto de tomate, un cuarto de cebolla...

Introducción de otros alimentos

Desde los seis meses de vida, ya puedes incorporar pequeñas cantidades de carne o de pescado al puré del bebé. Eso sí, al igual que con las verduras introduce cada nuevo alimento de uno en uno y dejando pasar al menos tres días antes de introducir el siguiente.

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Elige las partes más tiernas de pollo, ternera, pavo, conejo o cerdo y asegúrate de que no lleven nervios, ni piel. En el caso del pescado, ya sea blanco o azul, revisa bien que no tenga espinas. Hasta que cumpla un año no incorpores pescados como el atún, el cazón o el emperador porque pueden tener mercurio.

Si quieres hacer aún más completo el puré también puedes incorporar un poco de huevo cocido o un puñadito de arroz.

Una recomendación útil: cuando compres verduras frescas, límpialas, trocéalas y guárdalas en bolsas para congelar con todos los ingredientes que decidas poner el puré de verduras de tu bebé, excepto el huevo y el aceite. Es de gran ayuda marcar si es de pollo, de ternera o de pescado. De esta forma solo tendrás que sacar cada bolsita para preparar el puré de verduras y echar el aceite en la olla. Esta manera te permite ahorrar tiempo (muy necesario en esta etapa de la vida) y además mantener los alimentos lo más frescos posibles.

Integración de la carne

Es crucial esperar el momento adecuado para introducir la carne en la alimentación del bebé. Se recomienda esperar hasta que el bebé haya aceptado la papilla de verduras durante al menos una semana sin mostrar ninguna reacción negativa. La carne es una excelente fuente de proteínas de alta calidad, así como de hierro, zinc y vitaminas del grupo B. No todas las carnes son adecuadas para las primeras papillas del bebé. Se sugiere comenzar con carnes magras y fáciles de digerir, como el pollo, el pavo y el conejo.

La primera papilla de carne para el bebé debe ser suave y fácil de digerir. Se recomienda agregar aproximadamente 20 gramos de carne sin piel a la papilla de verduras, junto con una cucharada de postre de aceite de oliva. Es importante evitar agregar sal a la papilla hasta que el bebé cumpla al menos un año de edad, ya que su sistema renal aún está en desarrollo. Durante el primer año de vida del bebé, es recomendable cocer las carnes en lugar de prepararlas al vapor o a la plancha. Hervir las carnes ayuda a eliminar gran parte de las purinas, lo que reduce el riesgo de estrés en el sistema renal del bebé.

Una vez introducidas todas las verduras, meteremos pollo, pavo, ternera y pescado blanco. Las frutas y verduras aportan vitaminas, minerales y fibra. Las carnes, pescados y huevos aportan proteínas y minerales como el hierro.

Introducción del pescado

Cuando llega el momento de ofrecerle pescado a nuestro bebé, es importante hacerlo de manera adecuada para garantizar una buena aceptación y digestión.

Introducción del huevo

El huevo se introduce cocido y entero. Antiguamente se recomendaba separar la yema de la clara pero en la actualidad ha quedado demostrado que no es más alergénico y se puede introducir completo. Es importante cocerlo adecuadamente para evitar posibles intoxicaciones alimentarias.

¿Qué cantidad de puré debe tomar el bebé?

Al principio, vale con un par de cucharadas. Si se niega en redondo, dale a probar solo la puntita de una cucharada. Si no hace ascos, puedes seguir. No insistas demasiado, dale tiempo, no le fuerces y piensa en raciones pequeñas como lo es su estómago. Ten en cuenta que al igual que nos pasa a los mayores, los bebés no siempre tienen el mismo apetito y habrá sabores concretos que no les gusten.

Recuerda que hasta el año la leche sigue siendo su principal fuente de nutrientes, así que no te obsesiones con que se lo coma todo, no es necesario. Una buena ración de puré para un bebé de hasta 1 año puede ser de unos 150 gramos. De todos modos, ante la duda consulta siempre antes al pediatra.

Respetaremos siempre los signos de hambre y saciedad, sin prefijar una cantidad fija que se tiene que tomar, ya que esta puede variar hasta en el mismo bebé en diferentes días. La cantidad de alimento depende de la necesidad energética y de la edad del bebé, además de si es la primera vez que toma dicho o alimento o si, por el contrario, ya está acostumbrado a su sabor y textura. Como madres y padres decidiremos dónde, cuándo y qué come el bebé, pero será el bebé quien decidirá cuánto. Intenta coger la cuchara o se inclina hacía el plato. Agarra la comida con la mano y la intenta llevar a la boca. Si no le gusta un alimento, se le puede ofrecer en otro momento o en otro tipo de textura.

En esta etapa, pueden tomar entre 2 a 4 comidas al día. En esta etapa se reduce el consumo de leche y cada vez los bebés comen más otros alimentos. · Una cantidad de comida suficiente para llenar un plato de postre, y otros 100 g aproximados de fruta, ya sea en puré o en trocitos. · Hará unas 3 comidas al día, empezará a tomar snacks entre horas, como fruta, yogur, o snacks saludables para bebés.

Nuestra opinión experta: No caigas en comparar la cantidad que come tu bebé con otros peques. El apetito de un bebé irá en función de sus necesidades nutricionales: si está en fase de crecimiento activo, el ejercicio que haga, si está enfermo...

Consejos adicionales

  • Introduce las verduras de una en una: Con el fin de detectar posibles alergias o intolerancias, espera al menos tres días antes de añadir una verdura nueva al puré de tu bebé.
  • Varía los ingredientes: Ten en cuenta que las verduras aportan muchas vitaminas y minerales, cada una en distinta proporción, y que la mejor manera de conseguir que este aporte sea equilibrado es con mucha variedad.
  • Si ves que al bebé le cuesta tragar este nuevo alimento, ayúdale a que trague con agua, sin olvidarte de cuándo y cómo debe tomarla.
  • Alérgenos: Las alergias a alimentos aparecerán siempre tras haber tomado previamente ese alimento. No aparecen la primera vez que se toma sino a partir de ésta. Es por ello que los introducimos progresivamente para poder controlar si hay algo que le sienta peor.
  • Siempre debemos buscar alternativas: Por ejemplo: puede que no le guste la manzana en trocitos, pero a lo mejor sí que la come rallada o en una bolsita de fruta de yogur con manzana. Puedes probar también a comer un poco de su comida para que tu peque te vea y quiera imitarte, animarle con palabras amables sin enfadarse, o incluso dejarle jugar con su comida, con las manos, con una cucharita, permitirle que se manche y experimente.
  • Una forma sencilla de saber la cantidad que debemos dar de cada alimento, es utilizar el método de la mano. Este sistema sirve de guía para saber las raciones que debemos dar de cada grupo de alimentos. En esta edad, la leche materna o de fórmula sigue siendo su alimento principal.

Cómo conservar el puré de verduras del bebé

Ponle siempre una cantidad pequeña en el bol para evitar tener que desperdiciar puré. El resto puedes conservarlo en la nevera herméticamente cerrado hasta 48 horas. Si quieres aprovecha a cocinar más cantidad de puré de verduras casero y luego congélalo en tarritos de porciones pequeñas de unos 180 gramos aproximadamente. Una buena idea también es congelarlo en bandejas de cubitos de hielo o en hueveras con tapa. Para descongelar el puré de verduras del bebé, sácalo el día antes a la nevera y caliéntalo al baño maría o en el microondas (removiendo siempre y comprobando que no hay partes que quemen, antes de dárselo). No congeles lo que has descongelado.

¿El puré casero o precocinado?

En la medida de lo posible, mejor siempre casero y elaborado con verduras frescas o congeladas. Si por falta de tiempo, recurres a los tradicionales purés de verduras precocinados, conocidos a veces como 'potitos', lee con atención el etiquetado para elegir la opción más saludable. Un buen truco es dedicar un rato a congelar bolsitas con las verduras ya limpias, peladas y troceadas. Así ganarás tiempo a la hora de hacer el puré de verduras de tu bebé, ya que sólo tendrás que echar las verduras a cocer y evitarás recurrir lo menos posible a los tarritos de puré industriales.

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