Causas y Beneficios de la Lactancia Materna

28.10.2025

Cuando hablamos de lactancia materna, es común centrarnos en el bebé. Sin embargo, la lactancia materna es uno de los vínculos más poderosos entre madre e hijo.

Beneficios de la Lactancia Materna para el Bebé

La leche materna es el alimento más adecuado para el recién nacido, ya que proporciona los nutrientes necesarios para su desarrollo. La leche materna es mucho más que alimento: es la primera vacuna que recibe un bebé. Contiene una amplia gama de sustancias inmunológicas que protegen al recién nacido de infecciones, y preparan su cuerpo para crecer sano.

De hecho, reduce el riesgo de padecer enfermedades que pueden ser graves, como la neumonía, y les previene de infecciones, alergias o asma.

Repasamos algunos de los beneficios de la lactancia materna:

  • Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico desde los primeros meses de vida. Pues tu leche se irá adaptando a las necesidades de tu hijo a medida que este vaya creciendo.
  • Es de fácil digestión, lo que disminuye los cólicos del bebé.
  • Tiene los líquidos y electrolitos suficientes para su hidratación.

Está demostrado que la lactancia materna reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) y muerte durante el primer año de vida, disminuye el riesgo de padecer enfermedades gastrointestinales, respiratorias y urinarias y, de presentarse, que sean menos graves.

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Asimismo, desde un punto emocional, amamantar favorece el vínculo entre madre e hijo.

A largo plazo la lactancia materna también se ha asociado a menores probabilidades de desarrollar ciertas afecciones en los niños entre las que se incluyen:

  • Asma
  • Alergia
  • Enfermedad celiaca
  • Enfermedad inflamatoria o intestinal
  • Obesidad
  • Diabetes Mellitus
  • Esclerosis múltiple
  • Algunos tipos de cáncer

La leche materna no es por sí sola una causa de caries. De hecho, contiene componentes que protegen contra bacterias. Sin embargo, si el bebé ya tiene dientes y hay una higiene bucal deficiente, las tomas nocturnas frecuentes sin limpieza posterior pueden aumentar el riesgo. Por eso, una vez que empiecen a salir los primeros dientes, es importante limpiar suavemente la boca del bebé, incluso si todavía se alimenta exclusivamente al pecho.

Beneficios de la Lactancia Materna para la Madre

Durante el embarazo, el cuerpo materno realiza un trabajo increíble de adaptación inmunológica para proteger a la madre y al feto. Amamantar no es un proceso pasivo. Requiere que el organismo materno mantenga una producción constante de defensas que pasan a la leche para proteger al bebé.

La lactancia materna también muestra beneficios para la madre.

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  • Ayuda a la recuperación posparto, al favorecer la liberación de oxitocina. Esta hormona beneficia la contracción del útero, lo que disminuye el riesgo de hemorragia tras el parto.
  • Asimismo amamantar parece vincularse a menores incidencias de cáncer de ovarios y de pecho.
  • Ayuda a quemar calorías adicionales lo que permite recuperar rápidamente el preso previo al embarazo.
  • Previene la depresión post-parto.
  • Además, aunque pueda pasar desapercibido, dar el pecho supone un evidente ahorro económico frente a la leche de fórmula.

Según UNICEF, no hay ninguna otra intervención en la salud que tenga un beneficio tan grande para las madres y sus bebés y que cueste tan poco a los Gobiernos como la lactancia materna.

Diversos estudios han demostrado que las mujeres que dan el pecho tienen un menor riesgo de desarrollar ciertas enfermedades inflamatorias e inmunológicas:

  • Menor riesgo de cáncer de mama y ovario: Cuanto más prolongada sea la lactancia, menor es el riesgo.
  • Previene enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2: Las mujeres que amamantan durante un periodo prolongado tienen un riesgo significativamente menor de desarrollar diabetes después del embarazo. Durante la lactancia, el cuerpo utiliza glucosa de manera más eficiente para producir leche, lo que ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina y a regular los niveles de azúcar en sangre y a una correcta bajada de peso.

En el posparto, el organismo debe volver a un estado de defensa activa.

Desafíos y Causas que Afectan la Lactancia Materna

Durante la lactancia, muchas mujeres experimentan molestias o problemas en el pecho, sobre todo al comienzo de la lactancia, con la subida de la leche. Es un proceso natural, pero a veces puede estar lleno de contratiempos y dificultades.

Amamantar requiere una gran cantidad de energía. Si la madre no se alimenta correctamente, no descansa lo suficiente o atraviesa una situación de estrés constante, puede experimentar una bajada de defensas.

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Dar el pecho, sobre todo en sus primeras etapas, puede dar lugar a grietas en los pezones o una obstrucción de los conductos mamarios. Si no se tratan a tiempo, pueden aparecer infecciones como la mastitis, que puede ser muy dolorosa y provocar síntomas como enrojecimiento, hinchazón, sensación de calor en la zona afectada, fiebre y malestar general.

En mujeres con enfermedades autoinmunes (como lupus, artritis reumatoide o enfermedad de Crohn), la lactancia puede mejorar la sintomatología, pero otros empeorarla. Por ello, es esencial consultar con el equipo médico para valorar cada situación de forma individual.

Es importante repasar la técnica de lactancia para detectar y corregir errores. Siempre que surjan dificultades, es necesario observar una toma y corregir los defectos.

  • Agarre: Para un buen agarre, es importante que todo el cuerpo del recién nacido esté de frente a la madre, con la cabeza bien alineada al pecho. Hay que introducir gran parte de la areola en la boca del niño. Para saber que la postura es correcta, la barriga del niño debe contactar con la de la madre, posición de ombligo con ombligo, la boca debe estar abierta, el labio inferior hacia fuera, las mejillas aplanadas cuando succiona (no hundidas) y la nariz y el mentón pegados al pecho. No es aconsejable que la madre separe con los dedos la nariz de la mama ni que haga maniobras de “pinza” con el pecho.
  • Posturas: No hay una única postura adecuada, la madre debe elegir la que le resulte más cómoda y puede variar con las tomas y en el tiempo.
    • Posición de crianza biológica. Más indicada los primeros días o cuando haya problemas de agarre, la madre si sitúa recostada boca arriba y el bebé boca abajo.
    • Posición sentada. Puede ser más cómoda con elevación de los pies.
    • Posición acostada. La madre se sitúa acostada de lado, con el bebé también acostado de lado.
    • Posición invertida o balón de rugby. Con el niño por debajo de la axila de la madre, con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho.
    • Posición de caballito. Estando la madre sentada, se sitúa el bebé sobre una de las piernas y contactando el abdomen del bebé con el de la madre.

Si aparecen grietas es señal de un mal enganche, por lo que conviene cambiar la postura del bebé. Para prevenir la congestión mamaria es importante ofrecer el pecho con más frecuencia. Si tras la toma el pecho sigue congestionado, puede extraerse leche para aliviar molestias y aplicar paños fríos.

La ingurgitación mamaria ocurre cuando los pechos producen más leche de la que el lactante extrae. Se soluciona ofreciendo más a menudo el pecho o usando un sacaleches para vaciarlo.

La obstrucción de un conducto lácteo surge por un vaciado defectuoso o ineficaz, se manifiesta como un bulto doloroso y enrojecimiento de la piel, sin fiebre ni otros síntomas.

La mastitis consiste en una inflamación de uno o varios lóbulos de la mama que puede acompañarse o no de infección. Se manifiesta por dolor intenso y signos inflamatorios, suele acompañarse de síntomas generales. La infección no se transmite al lactar, por lo que no debe suspenderse la lactancia materna.

Consejos para una Lactancia Materna Exitosa

Es importante que el recién nacido sea colocado encima de la madre, en contacto piel con piel, lo antes posible y dejarlos como mínimo hasta que haya hecho la primera toma. A partir del primer día, lo habitual es que mamen unas 8-12 veces al día. Si permanecen adormilados, entonces conviene estimularlos colocándolos en contacto piel con piel con la madre.

Los primeros 3 días hay que dejar que mame con frecuencia, porque el pecho aún está blando y le resultará más fácil aprender y porque se precisa estimular el pecho para que produzca leche. La leche cambia de composición durante la toma, al principio es rica en agua y azúcar y gradualmente aumenta su contenido en grasa que sacia al bebé. Por eso, es importante que acabe un pecho y que lo suelte espontáneamente, antes de ofrecer el otro.

La alimentación al pecho debe ser a demanda y la duración de cada toma la determina cada niño. No se deben administrar suplementos de fórmulas lácteas ni agua los primeros meses, las necesidades hídricas con el pecho quedan cubiertas.

Alrededor de los 3 meses de vida, puede aparecer el bache de la lactancia materna, que se describe como el momento en qué el bebé reclama mamar más a menudo porque está creciendo y la madre no nota el pecho tan lleno, porque ya se ha ajustado a las necesidades del niño que vacía el pecho de manera más eficaz.

La mujer que da el pecho no debe seguir ninguna dieta especial ni existe ningún alimento prohibido. Se recomienda una dieta equilibrada y variada.

Lactancia Materna y Medicamentos

La mayoría de fármacos son compatibles con la lactancia. Es importante valorar el riesgo que presenta cada uno y saber elegir la mejor opción. Se recomienda utilizar fármacos de vida media corta y las dosis mínimas eficaces.

Se recomienda a las madres fumadoras que no fumen dentro de casa y que reduzcan la cantidad de cigarrillos. Es recomendable no consumir alcohol o hacerlo de forma muy moderada, al menos, los primeros 3 meses. Más de 0,5 g/kg de alcohol por kg de peso (200 mL de vino, 500 mL de cerveza o 60 mL de licor) reduce la producción de leche y puede sedar al lactante.

Lactancia Materna y Enfermedades Maternas

Existen algunas situaciones en las que la lactancia materna puede estar contraindicada, como:

  • Madre con absceso mamario. Puede continuar con el pecho sano, una vez drenado el absceso y tratado con antibióticos se puede reanudar.
  • Madre con varicela 5 días antes o 2 días después del parto; según la AAP, debería separarse del lactante, pero puede extraerse leche.
  • Madre con enfermedad neurológica u orgánica grave.
  • Madre VIH positiva. En países desarrollados, hay que escoger la opción más segura, que es la alimentación con fórmula.

No es una contraindicación la hepatitis B. La lactancia materna no supone un riesgo mayor de infección por VHB. Los hijos de madres HbsAg positivas deben recibir inmunoglobulina específica (IGHB) y vacuna contra la hepatitis B al nacer. La hepatitis C no es una contraindicación. Existe un mínimo riesgo teórico de transmisión que se relaciona con los títulos maternos de ARN del VHC. El riesgo es mayor en mujeres coinfectadas con VIH.

En caso de embarazo mientras se está amamantando, se puede mantener la lactancia materna excepto en embarazos múltiples o antecedentes de prematuridad. Es posible amamantar en tándem a los dos hijos, solo se requiere mantener las medidas habituales de higiene.

Tabla Resumen de Beneficios y Recomendaciones

Aspecto Beneficios Recomendaciones
Para el Bebé Nutrición completa, protección inmunológica, menor riesgo de enfermedades Lactancia a demanda, evitar suplementos innecesarios, contacto piel con piel
Para la Madre Recuperación postparto, menor riesgo de cáncer, ahorro económico Dieta equilibrada, descanso adecuado, manejo del estrés
Técnica Agarre adecuado, posturas cómodas Asegurar buen agarre, variar posturas, consultar dudas con profesionales
Salud Prevención de mastitis, manejo de enfermedades Higiene adecuada, tratamiento temprano de infecciones, consultar sobre medicamentos

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