Chupetes y Tetinas Fisiológicas: Ventajas y Desventajas

29.10.2025

El chupete, también conocido como “chupón o pipo”, resulta muy útil para la mayoría de los padres y supone un problema para otros. Se trata de una especie de pezón fabricado con materiales como silicona o látex y que se suele utilizar para calmar al bebé cuando llora.

Tipos de Chupetes

La estructura básica de un chupete consta de 4 partes: la anilla, el anclaje, el escudo y la tetina. En función de la forma y el material del que esté fabricado el chupete, se pueden distinguir diferentes tipos.

Según el material de la tetina:

  • De caucho o látex: son suaves y flexibles, pero de fácil deformidad. Este tipo de chupetes suelen tener un color anaranjado y se recomienda su uso en bebés con alergia a otro tipo de material o que prefieren una tetina de mayor suavidad.
  • De silicona: suelen ser de color transparente y son más resistentes. Estos chupetes tienen una larga duración, ya que no se deforman con tanta facilidad como los de látex. Además, las tetinas de silicona tampoco absorben olores. Generalmente, se recomienda el uso de chupetes con tetina de silicona puesto que son más sencillos mantenerlos en buenas condiciones.

Según la forma de la tetina:

  • Anatómicos: la tetina tiene forma de pezón, por lo que los bebés se suelen adaptar fácilmente para la succión.
  • Fisiológicos u ortodóncicos: también conocidos como chupetes de gota. Este tipo de chupones tienen forma plana y simétrica, por lo que disminuye el riesgo de deformar el paladar.
  • Redondos o cereza: es el tipo de chupete de mayor tamaño y menos aconsejado puesto que puede provocar alteraciones en la mordida del bebé.

Como se puede observar, hay varias modalidades de chupetes, pero elegir el más adecuado para el bebé dependerá de varios factores.

Recomendaciones para el Uso del Chupete

Independientemente del material del que esté fabricado el chupete y de la forma que tenga la tetina, hay que estar seguro de que el chupete cumple con todas las normas de seguridad. Los padres deben tener en cuenta algunas recomendaciones básicas a la hora de adquirir un chupete. Por ejemplo, es importante saber que el chupete debe estar hecho de plástico y tener los bordes redondeados. Además, es preciso que el chupete tenga una anilla para poder extraerlo de la boca del bebé cuando sea necesario.

La tetina del chupete no debe superar los 3’3 cm y la base tiene que ser lo suficientemente grande como para que el recién nacido no pueda metérselo todo en la boca.

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En cuanto a la higiene, hay que cambiar el chupete periódicamente para evitar la aparición de bacterias y limpiarlo con agua a menudo. No se deben pasar los chupetes de una boca a otra para evitar el traspaso de gérmenes. Tampoco hay que guardar el chupete suelto en un bolso o bolsillo, sino que debe hacerse en su caja.

Los expertos aconsejan no untar el chupete con azúcar o miel, ya que se trata de un método que utilizan algunos padres para relajar a los bebés. Además, la tetina del biberón no debe usarse a modo de chupete.

Ventajas del Uso del Chupete

El uso del chupete es uno de los temas más controvertidos a lo largo de los años. Sin embargo, la decisión de si darle el chupete al bebé o no es muy personal, pero es importante conocer tanto las ventajas como los riesgos.

Los defensores del uso del chupete apelan a una serie de beneficios del chupete. A continuación, se enumeran algunos de ellos:

  • Satisface el reflejo de succión.
  • Ayuda a calmar al bebé cuando llora y a relajarlo.
  • Proporciona distracción al bebé.
  • Ayuda a conciliar el sueño al bebé.

Además, hay estudios que afirman que el uso del chupete contribuye al desarrollo de los mecanismos cerebrales encargados del control de las vías respiratorias. Por tanto, el uso del chupete podría reducir el riesgo de la muerte súbita del lactante.

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Desventajas del Chupete

Pese a que el uso del chupete aporta una serie de ventajas, también puede suponer algunos inconvenientes:

  • No es igual la succión del chupete que la del pezón de la madre, por lo que su utilización puede dificultar la lactancia, en especial, lo chupetes con forma de cereza.
  • Aumenta el riesgo de otitis media aguda: algunos expertos hablan de que el uso del chupete favorece el paso de bacterias por la nariz y el oído, provocando infecciones en el oído medio.
  • Provoca la desviación de los dientes, especialmente cuando se usa el chupete durante mucho tiempo y no se utiliza el tipo de chupete adecuado.
  • Aparecen llagas en las mucosas del paladar y de la boca.

Además, es posible que si el bebé requiere del chupete para dormir, comience a llorar cuando se le caiga de la boca durante la noche. Por tanto, el uso del chupete puede crear una dependencia del mismo. También puede incrementarse el riesgo de sufrir candidiasis en la boca o caries si se impregna el chupete con sustancias como, por ejemplo, la miel.

Cómo Quitarle el Chupete

Como es obvio, el bebé no puede usar el chupete eternamente. Conforme pasa el tiempo, los inconvenientes del uso del chupete superan a los beneficios. Por ello, lo más aconsejable es retirar el chupete a partir de los entre los 12-24 meses de edad. Sin embargo, esto puede variar según cada caso.

No existe una única forma para retirar el chupete, sino que dependerá de la dependencia de cada niño o niña. Por ejemplo, una buena idea es hablar con el pequeño o la pequeña y explicarle que se va haciendo mayor y, por eso, ya no tendrá que usar el chupete.

Además, es importante no quitarle el chupete si ha sucedido o va a suceder un evento importante en la familia como la llegada de un nuevo miembro a la familia.

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En cualquier caso, durante el proceso de retirada del chupete, lo más importante es no enfadarse, tener paciencia y ser consciente de que cada niño o niña necesita su tiempo para ello.

Tipos de tetinas y su impacto en la lactancia

La evidencia nos dice que la introducción temprana de chupetes y tetinas en un bebé amamantado puede influir en su lactancia. Puede ser de diferentes maneras, bien sea en su forma de succionar, en la cantidad de leche que extrae del pecho o en la duración de su lactancia.

Escoger la forma de chupete más adecuada puede ayudar a minimizar los problemas con respecto a la succión:

  • Forma anatómica: Esta tetina hace que la lengua del bebé se retraiga en vez de acanalarse alrededor de ella y hace que la punta quede detrás de las encías lo que estimula a morder. Si el bebé trata de colocar la lengua de la misma manera cuando va a mamar, tenderá a empujar el pezón fuera de la boca y morder.
  • Forma fisiológica: Es más ancha y achatada. Esa forma tampoco estimula a la lengua a acanalarse, que es la posición ideal para sujetar el pezón dentro de la boca.
  • Forma de cereza: La punta de esta tetina tiene forma de bola, siendo más estrecha en la base.
  • Forma cilíndrica: Esta tetina permite colocar la lengua adecuadamente y realizar la succión de forma más parecida a como se realiza en el pecho.

Algunos bebés pueden no ser capaces de mantener el chupete en la boca. Se les cae continuamente. Algunos bebés manejan bien el chupete y el pecho sin que parezca importar qué tipo de chupete utilizan.

Al terminar la toma no se le debe colocar el chupete inmediatamente. Algunos bebés, 5 o 10 minutos después de haber mamado, toman un poco más.

Tetinas para Biberones

El biberón es el método escogido por la mayoría de los padres para suplementar a su bebé. Cuando se necesita administrar grandes cantidades o la suplementación se prolonga en el tiempo a muchas familias les cuesta mantener otros sistemas más respetuosos con la lactancia debido a su complejidad.

Hay tetinas de diferentes formas, igual que hemos visto con los chupetes. No hay una tetina de la que podamos decir que es la “perfecta”, ya que cada niño se va a manejar con la que mejor se adapte a él. Lo que debemos buscar es el efecto que haga la tetina en su succión. Que la posición de la boca sea lo más parecida a la posición en el pecho.

Cuando el bebé succiona del biberón, debe coger no solo el “pezón “de la tetina, sino también parte de la base para poder mantener la boca abierta y evertir los labios. El paso de la tetina a la base se denomina transición y ésta puede ser suave o abrupta.

Se deben evitar los extremos en cuanto a la textura de las tetinas. Las tetinas muy rígidas pueden hacer que el bebé se canse, que tenga que apretar demasiado los labios o que se le vayan escurriendo, quedando sólo agarrado a la punta de la tetina y las que son excesivamente blandas pueden colapsarse con la presión negativa de la succión del bebé y hacer que los labios se enrollen hacia dentro en vez de estar evertidos. Por lo tanto, se debe buscar una tetina intermedia.

Cómo Ofrecer el Biberón

Debemos ofrecer el biberón igual que hacemos con el pecho. Debemos tocar con la tetina el surco nasolabial o acariciar con ella los labios de arriba abajo, para estimular al bebé a abrir bien la boca y solo cuando está bien abierta introduciremos el biberón.

Una vez está la tetina en la boca debemos confirmar que parte de la base está dentro de la boca y que ésta está bien abierta con los labios evertidos. Si los labios quedan pegados a la rosca de la tetina probablemente estemos utilizando una demasiado corta. Si la lengua está retraída por detrás de la base sin acanalar o si vemos que, en vez de succionar, el bebé muerde, (situación más común en tetinas anatómicas y con transición abrupta) debemos probar con un tipo diferente.

El ritmo de succión/deglución debe ser similar al del pecho. Lo normal es 1:1 o 2:1. Es decir. Por cada succión o cada 2 succiones, se produce un trago. Cada 20 o 30 tragos se le debe facilitar un descanso si no lo hace él. Para facilitar el descanso podemos bajar el biberón para que haga succión no nutritiva o retirárselo de la boca.

En ocasiones podemos ver burbujas en las comisuras. Esto ocurre cuando el agarre a la tetina no es adecuado. Puede ser que la tetina sea demasiado estrecha o que la base sea demasiado ancha.

Tetinas Especiales

Algunas situaciones van a necesitar tetinas especiales:

  • Tetina Specialneeds® de Medela® o biberón Haberman: Es una tetina diseñada para bebés que no son capaces de crear el vacío necesario para extraer la leche. Esto puede ocurrir en bebés con labio o paladar hendido o en problemas neurológicos.
  • Tetinas para labio y paladar hendido de Nuk®: La forma de estas tetinas facilita el sello de la zona hendida mientras el bebé se alimenta de forma que se evita el paso de comida a las vías respiratorias.

Tipos de Tetinas: Anatómicas vs. Fisiológicas

Elegir el chupete ideal para tu bebé puede parecer una tarea sencilla, pero con tantas opciones disponibles, es importante conocer las diferencias entre los tipos de tetinas.

  • Tetina anatómica de silicona: diseñada para imitar la forma del pezón materno durante la succión. Es ligeramente curva y se adapta al paladar del bebé, ofreciendo una experiencia de succión natural. Es ideal si buscas un material neutro en sabor y olor.
  • Tetina anatómica de látex: también tiene una forma curva que se adapta al paladar del bebé, similar a la de silicona. La diferencia clave está en el material: el látex es natural, más suave y elástico que la silicona, lo que puede proporcionar una sensación más cómoda para algunos bebés. ❌ Se deforma con el uso: Puede volverse más pegajoso o expandirse con el tiempo, por lo que es necesario revisarlo regularmente.
  • Tetina fisiológica de silicona: tiene una forma más plana y simétrica, lo que permite que el chupete siempre esté correctamente colocado en la boca del bebé, sin importar la posición. Esta tetina distribuye la presión de forma uniforme sobre el paladar, favoreciendo el desarrollo natural del paladar y la mandíbula del bebé.
  • Tetina simétrica o fisiológica: tiene una forma plana y fina, lo que permite que el bebé la coloque en su boca sin importar su orientación.

La elección entre estos tipos de tetinas dependerá del momento en el desarrollo de tu bebé y sus preferencias personales. Si prefieres una opción resistente y fácil de esterilizar, la tetina anatómica de silicona es una excelente elección. Si tu bebé necesita un chupete más suave y resistente a mordiscos, la tetina anatómica de látex podría ser la ideal.

¿Chupete Sí o No?

Ofrecer el chupete o no a tu peque es una decisión muy personal. Además, no todos los bebés lo aceptan, para empezar, así que lo mejor es no hacerte ideas preconcebidas.

Si no lo tienes claro, en este post te revelamos las principales ventajas e inconvenientes que tiene el uso del chupete, para que la decisión que tomes esté fundamentada. También te explicamos cuándo es mejor ofrecer y retirar el chupete, cómo deben ser los chupetes que des a tus peques y qué hacer si tu peque no quiere renunciar al chupete.

Principales ventajas del uso del chupete

La ventaja fundamental del uso del chupete está clara: calma a los bebés. Pocas cosas hay, al margen del pecho materno, que les ayuden más a relajarse e incluso a dormirse en momentos de llanto o tensión.

El motivo es que el instinto más desarrollado en los bebés desde su nacimiento es el de succión. Es un instinto vital, puesto que es el que les permitirá alimentarse. Por eso es tan fuerte y a la vez placentero.

El chupete es un gran aliado para tranquilizar a los bebés entre las tomas y para ayudarles a conciliar el sueño. También para los momentos en los que su madre no puede atenderlos.

Además, la Academia Americana de Pediatría ha vinculado el uso de chupetes durante el sueño con una reducción de las probabilidades de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante.

Por otro lado, en algunos bebés, el instinto de succión es tan grande que si no se les ofrece chupete lo más probable es que se aficionen a chuparse el dedo. Una adicción que puede provocar problemas bucodentales y que es más difícil de superar que la del chupete. Ten en cuenta que el chupete puedes quitárselo, cueste lo que cueste, pero el dedo no.

Inconvenientes del uso del chupete

El principal inconveniente del uso del chupete es la dependencia que puede llegar a crear si no se usa de forma adecuada.

Además, si su uso se prolonga demasiado en el tiempo puede provocar problemas de dentición. Es decir, que puede hacer que los dientes se tuerzan y obligar al peque a usar aparato dental para corregirlos.

También se ha relacionado con un retraso en la aparición del habla en algunos peques que lo usan de forma intensiva durante el día. Al tener el chupete en la boca, prefieren señalar las cosas antes que nombrarlas, para no tener que quitárselo.

Dárselo a los peques demasiado pronto puede interferir en el éxito de la lactancia materna.

Cuándo ofrecer y cuándo retirar el chupete

La mayoría de los problemas que se han vinculado al uso de chupetes se pueden evitar con una utilización adecuada de los mismos.

Si vas a darle a tu peque lactancia materna, lo ideal es no ofrecerle el chupete al menos hasta que haya transcurrido un mes del nacimiento. Así habrá tenido tiempo suficiente de practicar y dominar la succión del pecho sin que ningún otro tipo de succión interfiera en el proceso.

Lo adecuado es limitar desde el principio el uso del chupete a momentos puntuales. Por ejemplo, cuando todos los demás recursos para calmarle fallan, cuando mamá se tiene que ir a algún lado o a la hora de dormir. No acostumbres a tu peque a tener el chupete todo el día en la boca porque después te costará retirárselo.

Algunos pediatras y odontólogos recomiendan que se empiece por retirar el chupete por el día a partir de los seis meses, que es cuando los peques empiezan a ser capaces de encontrar otras formas de calmarse y distraerse. Para las noches, se recomienda retirarlo a partir del año, que es cuando se reduce el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante.

Como edad tope, los dos años. Es un momento complejo del desarrollo de los peques y mejor que lleguen a él sin la dependencia del chupete. A partir de los dos años será más difícil conseguir que lo dejen de buena gana y además su uso prolongado es el que puede provocar problemas permanentes en el desarrollo normal de la dentición.

Mi hijo es adicto al chupete: ¿cómo retirárselo?

Si tu peque ha usado el chupete de forma continuada y frecuente durante más de dos años, la tarea de quitárselo no va a ser fácil.

Entre los seis meses y el año y medio, la mejor táctica es la distracción. En esos momentos, los peques son todavía bastante impresionables y es relativamente fácil conseguir que se olviden del chupete que piden si les distraemos con algún juguete, un cuento o una sesión de cosquillas.

Entre el año y medio y los dos años, podemos empezar a razonar con él o ella. Es bueno explicar bien con antelación que es hora de dejar el chupete porque el peque se ha hecho mayor. Pero no esperes que acoja la novedad con ilusión y optimismo. Lo normal es que no le haga ni pizca de gracia por mucho que se lo razones.

Una táctica que suele funcionar para ayudar a tu peque a dejar el chupete es eliminar primero todas las demás tetinas. Por ejemplo, dejar de darle la leche en biberón o en vaso de aprendizaje y empezar a usar pajitas. Esto les suele hacer bastante más ilusión y es un primer paso para superar el hábito de la succión.

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