Cólicos Durante el Ejercicio: Causas y Prevención
Es posible que más de una vez hayas sentido dolor de estómago después de hacer ejercicio físico. Si es tu caso, no te preocupes más de la cuenta porque no estás solo. De hecho, es algo relativamente habitual entre muy distintos tipos de deportistas, incluso los profesionales. Sin embargo, eso no quita que la sensación de dolor de tripa o de ciertas patologías gastrointestinales, sean, especialmente molestas después de haber hecho deporte.
Además, es bastante posible que estés inmerso en los buenos propósitos de Año Nuevo y notes cómo estas molestias pueden frenar tu progresión. En cualquier caso, hay varias razones por las que el dolor de estómago puede estar vinculado al ejercicio físico o, mejor dicho, al momento posterior a haber realizado ejercicio. De hecho, se pueden experimentar sensaciones muy molestas que acaben provocando que dejemos de hacer deporte.
Evidentemente, los deportes de contacto y las artes marciales tienen una mayor propensión a que aparezcan este tipo de dolores. Lo malo, como apuntábamos al principio, es que alguno de estos síntomas incluso se puede producir, mientras estamos haciendo deporte, lo cual todavía los hacen más molestos. Hay ciertos casos en los que determinados síntomas gastrointestinales son muy frecuentes entre los que se incluyen la acidez estomacal o ardor de estómago, las náuseas e incluso la diarrea.
Causas del Dolor de Estómago Durante el Ejercicio
Hay razones muy dispares por las que el dolor de estómago puede aparecer durante el ejercicio físico o después de este. Hay que recordar también que cuando hacemos deporte, ejercicio físico vamos a estar provocando algunos pequeños cambios en cómo nuestro cuerpo u organismo reacciona. Entre ellos, algo tan evidente como ciertos cambios en la frecuencia cardiaca, en la presión arterial o en cómo está funcionando nuestro corazón.
Aunque no lo creas o hayas terminado de comer bastante tiempo antes, nuestro estómago, evidentemente, sigue necesitando un aporte sanguíneo para funcionar, pero como la sangre está nutriendo otros músculos u otras partes del cuerpo, nuestro estómago siente que le falta ese sustento. También sucede, especialmente cuando corremos o nos sometemos a esfuerzos muy altos, que estemos dando un poquito de caña extra a nuestro intestino.
Lea también: Ejercicio y menstruación: ¿una buena combinación?
No dejemos de tener claro que, aunque nuestro estómago y nuestro cuerpo estén bastante bien articulados para sobrellevar este tipo de traqueteo, el hecho de movernos más de la cuenta también aumenta la motilidad intestinal.
El Papel de la Nutrición
Por último, y no menos evidente, también debemos tener claro que la nutrición juega un papel fundamental en cómo nos sentimos al hacer deporte y su relación con el dolor de estómago. Hay ciertos alimentos o macronutrientes que pueden provocar un malestar extra cuando hacemos deporte, si los hemos comido poco antes. Las grasas, por ejemplo, son difíciles de digerir y suelen estar asociadas a digestiones muy pesadas y molestas.
La fibra, por su parte, de la que te hemos hablado en otras ocasiones en THE OBJECTIVE, es fundamental. No obstante, también puede generar cierto malestar intestinal. Por eso, siempre que vayamos a hacer deporte, deberíamos tener más o menos claro que hay alimentos que nos pueden perjudicar en el momento de hacer ejercicio físico.
Prevención y Tratamiento
Lo primero que debemos hacer es comprobar si hemos podido comer algo antes de hacer ejercicio que posteriormente podamos vincular al dolor de estómago. Si no es así, también deberíamos prestar atención a qué síntomas experimentamos después de hacer ejercicio. Si es diarrea, es muy posible que se deba a esa agitación del sistema digestivo. Si sucede esto, lo más conveniente es consumir líquidos que nos permitan no caer en la deshidratación.
Por eso, habría que recuperar con productos como agua, zumos o bebidas isotónicas bajas en azúcar. No obstante, si esta diarrea se produce de manera muy consecutiva en el tiempo, conviene acudir a un médico. Otra de las opciones es que, si no encontramos a qué achacar nutricionalmente este malestar, sea cuestión del tipo de ejercicio.
Lea también: Dieta para cólicos menstruales
En este sentido, una vez que empecemos a experimentar molestias, podemos intentar enfocarlas desde la reducción de la intensidad del ejercicio físico o cambiando de actividad. La natación es un deporte de bajo impacto que podría venir bien para evitar el dolor de estómago tras el ejercicio físico.
Colitis Isquémica y Ejercicio Físico
El ejercicio físico se ha relacionado con beneficios sobre el tracto digestivo así como efectos adversos sobre el mismo. El sangrado gastrointestinal es una de las complicaciones descritas asociadas al mismo. Por lo general, la hemorragia digestiva en estos casos es transitoria y leve. Sin embargo, algunos casos ocasionados por isquemia intestinal tienen una repercusión más grave por la cuantía de la hemorragia y la propia alteración de la mucosa intestinal.
Sin embargo hasta un 20-50% de los corredores de larga distancia y triatletas y con mayor incidencia en las mujeres, padecen síntomas digestivos relacionados con el esfuerzo (4). Suelen ser transitorios y variables: náuseas, vómitos, pirosis, diarrea y sangrado gastrointestinal (5). El sufrimiento gastrointestinal aumenta cuando la práctica deportiva se realiza en días de calor, sin entrenamiento previo y con una pobre hidratación (2).
La práctica de ejercicio intenso supone una situación de estrés para el tracto digestivo. La presencia de sangre oculta en heces, atribuida al sufrimiento de la mucosa intestinal por isquemia transitoria, es un hecho habitual en atletas tras la realización de una prueba de resistencia (10). En contraste con este signo, la hemorragia digestiva franca es un acontecimiento excepcional tras la realización de ejercicio.
La colitis isquémica es la forma más frecuente de isquemia intestinal y se produce como consecuencia de la pérdida transitoria del flujo vascular necesario para responder a las necesidades metabólicas del colon. La enfermedad es más frecuente en pacientes mayores de 65 años y más cuando concurren otras patologías asociadas tales como hipertensión arterial o diabetes (11). Sin embargo, no es excepcional en pacientes jóvenes, en estos casos las causas predisponentes más frecuentes son el consumo de cocaína o de metanefrinas, la toma de fármacos psicotropos o estrógenos, los estados de hipercoagulabilidad, la drepanocitosis y el ejercicio físico extenuante (12).
Lea también: Causas de los cólicos en las primeras semanas de embarazo
Por lo general, los casos de colitis isquémica tras el ejercicio son reversibles y frecuentemente pasan desapercibidos, pero la forma de presentación puede ser grave y poner en peligro la vida del enfermo (13). El caso que presentamos pone de manifiesto la necesidad de incluir en el diagnóstico diferencial la colitis isquémica como causa de rectorragia aun en pacientes jóvenes. Entre los militares, el propio combate es señalado por algunos autores como un factor de riesgo para la aparición de colitis isquémica post-esfuerzo (15).
tags: #colicos #durante #el #ejercicio #causas #y