Molestias y dolores comunes en la semana 24 de embarazo: Causas y alivio
Sentir molestias durante el embarazo es algo habitual que ocurre con mayor o menor intensidad prácticamente a todas las embarazadas. En los primeros meses de gestación, los cambios que surgen en la mujer hacen que sienta sensaciones y síntomas nuevos que pueden ser molestos. A medida que avanza el embarazo, estas pequeñas molestias irán cambiando y volviéndose más incómodas conforme se acerque el momento del parto.
Generalmente, las molestias que surgen a lo largo del embarazo no son señal de alarma ni impiden seguir con el ritmo de vida habitual. Si se produjera un agravamiento de estos síntomas, lo recomendable sería consultar con el médico.
A continuación, exploraremos los dolores y molestias más comunes durante el embarazo, incluyendo los cólicos abdominales, y ofreceremos consejos sobre cómo aliviarlos.
Dolor de cabeza
Las cefaleas son un síntoma bastante común entre las embarazadas cuando se encuentran en el primer trimestre de embarazo. La mujer puede sentir como una presión constante a ambos lados de la cabeza o en la parte trasera del cuello.
Además, si la mujer ya era propensa a tener dolores de cabeza antes de la gestación, es habitual que este tipo de malestar empeore con el embarazo. La hipótesis más acertada es el cambio en las hormonas característico del embarazo. También el cansancio, la pesadez, el estrés o la falta de sueño pueden causar dolor de cabeza.
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Una vez pasados los primeros meses, cuando la situación hormonal se equilibra, estos dolores tienen a desaparecer o a ser menos frecuentes e intensos.
Dolor de espalda
Cerca del 80% de las embarazadas sufre dolor de espalda, por lo que es la molestia más común durante el embarazo. El dolor de espalda se agudiza durante el tercer trimestre de embarazo y casi el 50% de las mujeres sienten dolor lumbar.
El peso que lleva el abdomen en los meses más avanzados del embarazo van afectando al equilibrio y la postura creando una tensión en la parte baja de la espalda. Lo más conveniente es usar zapatos con tacón bajo, colocar una almohada en la parte inferior de la espalda al sentarse para aliviar el dolor y descansar la mayor cantidad de tiempo posible.
Calambres e inflamación de los tobillos
Generalmente, este tipo de dolor se siente en los músculos de las pantorrillas y suele estar causado por falta de calcio y magnesio en la mayoría de los casos. Una gran parte de las embarazadas sufren inflamación en sus piernas debido a la cantidad adicional de sangre y que le proporciona circulación a la placenta y al bebé.
También el útero hace presión sobre los vasos sanguíneos que abastecen de sangre a la mitad inferior del organismo, por lo que puede generar la acumulación de líquido en las piernas. Por ello, es fundamental beber mucha cantidad de agua diariamente, limitar la sal en los alimentos, descansar los pies sobre una almohada, utilizar ropa cómoda de algodón y dormir recostada sobre el lado izquierdo.
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Cólicos y dolor abdominal durante el embarazo
Durante todo el embarazo es común sentir dolor o algún malestar en la zona abdominal. Esto es normal y, por lo general, son dolores que tienen una corta duración.
Los dolores o malestares leves en la zona del bajo vientre acompañarán las distintas fases del embarazo y pueden tener diversas causas:
- Presión del útero en crecimiento.
- Estreñimiento.
- Acidez estomacal.
- Gases.
- Pequeñas contracciones.
Cuando estos dolores aparecen, lo mejor es sentarse y elevar las piernas, tratando de relajar el cuerpo. No se debe cambiar de posición de forma brusca. Hacer una pequeña caminata también ayuda a aliviar el dolor y las tensiones en la zona abdominal.
Si los dolores en la barriga son fuertes o se sufre de cólicos, se debe consular con el profesional que lleva el embarazo, especialmente si los cólicos van acompañados de algún tipo de sangrado vaginal, escalofríos, mareos, fiebre o desmayos.
Dolor en los senos
Los pechos de la mujer se preparan para la lactancia a lo largo del embarazo. Para ello, las hormonas femeninas (prolactina, progesterona, estrógenos y hormonas placentarias) provocan cambios en las mamas de la embarazada, lo que puede causar dolor y resultar molesto para la mujer.
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Algunos de los cambios que tienen lugar en los pechos de la embarazada son:
- Aumenta la grasa y la vascularización.
- Los pezones se vuelven más sensible.
- Las areolas se pigmentan y aparecen en ellas unos pequeños bultitos conocidos como tubérculos de Montgomery.
En definitiva, sentir molestias por estos cambios en el pecho es normal, aunque si la intensidad es muy fuerte, se recomienda consultar al especialista.
Otras molestias durante la gestación
Pese a que los dolores anteriormente comentados son los más frecuentes entre las embarazadas, esto no significa que no haya otro tipos de molestias. Además, hay mujeres que pasan todo el embarazo sin sentir molestias demasiado intensas.
Por tanto, la presencia o ausencia de dolores a lo largo de la gestación no quiere decir que el embarazo vaya bien o mal, sino que dependerá del cuerpo de cada embarazada.
Dolor de piernas: venas varicosas y hemorroides
Las venas varicosas son venas hinchadas, retorcidas o dilatadas. Este tipo de venas suelen aparecer en las piernas y causar pesadez, así como ligera hinchazón. Las hemorroides son también venas varicosas que ocurren en el recto.
La principal causa de las hemorroides durante el embarazo es el aumento del volumen sanguíneo. Para prevenir cualquier tipo de vena varicosa es de gran ayuda hacer una dieta alta en fibra (frutas, verduras, granos enteros), beber abundante líquido y evitar estar de pie por espacios prolongados de tiempo.
Dolor durante la implantación
A comienzos del embarazo, cuando el embrión se está arraigando en el útero, puede sentirse dolor similar al que se siente durante la menstruación. También algunas mujeres experimentan un ligero sangrado de color rosáceo que a veces se llega a confundir incluso con la menstruación.
Sin embargo, la menstruación y el sangrado de implantación tienen características diferentes. La intensidad, el color o la duración de los sangrados es distinta. En cualquier caso, el dolor durante la implantación del embrión en el útero ocurre tanto en embarazos naturales como en embarazos tras tratamientos de reproducción asistida.
Por ello, las mujeres que se someten a una transferencia de embriones o una inseminación artificial (IA) también pueden sentir pinchazos abdominales como consecuencia de la implantación embrionaria.
Falso trabajo de parto
El falso trabajo de parto puede ocurrir entre el segundo y tercer trimestre de gestación y consiste en que la mujer siente contracciones o endurecimiento de los músculos del útero. A esto se le llama contracciones Braxton-Hicks y se trata de contracciones irregulares.
Por tanto, las contracciones de falso parto se diferencian de las verdaderas por la frecuencia. Normalmente, cuando la mujer se pone de parto, tiene contracciones de forma regular en intervalos de 5-10 minutos.
Otra diferencia entre las contracciones de falso y verdadero parto es que las contracciones de Braxton-Hicks suelen remitir cuando la embarazada se da un paseo. En cambio, si fuera un parto verdadero, caminar no sería una opción para aliviar las contracciones puesto que no sería efectivo.
¿Cómo aliviar los dolores del embarazo?
Ante este tipo de molestias o dolores que surgen durante el transcurso del embarazo, es importante que la embarazada no se automedique o tome alguna sustancia farmacológica sin consultar previamente al ginecólogo. Hay algunos medicamentos que pueden afectar al desarrollo fetal y, por ello, es importante consultar a tiempo.
No hacer esfuerzos excesivos, descansar las horas necesarias, pasear y cambiar de postura son algunos de los consejos generales que ayudan a paliar o reducir las pequeñas molestias asociadas a la gestación.
La semana 24 de embarazo
La semana 24 de embarazo pertenece al segundo trimestre de la gestación, en concreto, al final del sexto mes de embarazo. En esta semana el bebé pasa gran parte del día dormido, pero cuando se mueve la mujer lo percibe de manera cada vez más intensa.
¿Cómo es el bebé en la semana 24 de embarazo?
El bebé tiene un peso alrededor de los 600 gramos y mide unos 30 centímetros (si se tiene en cuenta la longitud de las piernas, ya que hay veces que esta medida se expresa solo hasta las nalgas) en la semana 24 de embarazo.
Pese a ello, el bebé aún cuenta con espacio suficiente dentro del útero como para tener mucha movilidad y sus movimientos y patadas serán notorios para la madre. Sin embargo, el bebé duerme gran parte del tiempo.
La piel, hasta ahora bastante translúcida, comenzará a cambiar este aspecto por uno más opaco por la grasa que comienza a acumularse bajo su piel. Esto le ayudará a regular su temperatura corporal.
Cambios en la madre en la semana 24 de gestación
En la semana 24 de embarazo, es posible que la mujer haya aumentado de peso unos 6 kilos. En cualquier caso, esto es totalmente orientativo y será el especialista quien controle la ganancia de peso de la embarazada para que sea la adecuada a su situación particular.
El aumento de volumen del abdomen y del pecho puede provocar picor por el estiramiento al que se está viendo sometida la piel. Por ello, será muy importante utilizar una crema hidratante específica y adecuada para el embarazo, que además ayudará a la prevención de las estrías.
Otros síntomas y molestias comunes en la semana 24 de embarazo son:
- Dolor de espalda.
- Sensación de torpeza y peor equilibrio, ya que por el aumento de peso en el abdomen cambia el centro de gravedad.
- Reflujo y ardor.
- Estreñimiento, que puede llevar a la aparición de hemorroides.
- Línea nigra, que es el oscurecimiento de la línea vertical central que divide el abdomen en dos. Suele irse en los meses siguientes tras el parto.
- Ombligo hacia fuera, por la presión interna del útero sobre el abdomen. Es algo común, pero, si hay dolor en la zona, se debe consultar con el especialista.
- Dificultad para dormir y para encontrar una postura cómoda.
- Calambres, varices y molestias en las piernas.
- Retención de líquidos e hinchazón en pies, tobillos y piernas.
- Contracciones de Braxton Hicks, que la embarazada nota como que el abdomen se endurece. Las contracciones de Braxton Hicks son diferentes a las contracciones de parto, ya que las contracciones de Braxton Hicks son irregulares, no aumentan su frecuencia e intensidad y no son dolorosas, aunque pueden ser molestas.
Pruebas y control médico
Es habitual que, entre la semana 24-28 de embarazo, se realice a la embarazada la analítica del segundo trimestre, de sangre y orina, que servirá para evaluar varias cosas.
Entre las cosas más importantes que evaluará esta analítica se encuentra si la embarazada tiene anemia, ya que puede ser más habitual en la segunda mitad del embarazo y a partir del segundo trimestre de gestación. Se trata de anemia ferropénica, que puede ocurrir por un déficit de hierro al aumentar las necesidades para la madre y el bebé.
Otra de las pruebas importantes que se realizará en la analítica del segundo trimestre es la prueba de la glucosa o test de O'Sullivan. Esta prueba se realiza para ver si la embarazada tiene un mayor riesgo de padecer diabetes gestacional.
Recomendaciones
Hay algunas recomendaciones o consejos que pueden ser útiles para la embarazada en la semana 24 de gestación. Entre ellos, se encuentra:
- Cuidar la alimentación, para que sea saludable, equilibrada y variada. Además, debe incluir fibra (para evitar el estreñimiento) y alimentos ricos en hierro como almejas, mejillones, carne roja, legumbres y frutos secos (para evitar la anemia).
- Hidratarse correctamente, lo que también contribuirá a prevenir el estreñimiento.
- Comer poco, pero de manera frecuente, no tumbarse justo después de comer y evitar las comidas grasas y el picante ayudará a evitar las molestias digestivas.
- Realizar ejercicio adaptado al embarazo, siempre que no lo haya contraindicado el especialista. Ayudará a mejorar el tránsito intestinal y a evitar la hinchazón de tobillos y piernas, entre sus muchos beneficios.
- Tener precaución con la exposición solar y utilizar protector solar para evitar las manchas oscuras en la piel.
- Moverse con cuidado, sin realizar movimientos bruscos, y pedir ayuda para realizar ciertas cosas que presenten ahora dificultad para la embarazada.
- Seguir las indicaciones del especialista acerca del control del peso en el embarazo.
Estos consejos servirán para aliviar algunas de las molestias más comunes del embarazo, para que la mujer pueda tratar de disfrutar de este periodo tan especial.
Dolor abdominal: Causas comunes y señales de alarma
Uno de los síntomas del embarazo más habituales son los dolores abdominales. Todas las mujeres embarazadas los padecen con mayor o menor intensidad.
Causas comunes del dolor abdominal durante el embarazo
Cuando una mujer sospecha que puede estar embarazada, el dolor abdominal suave se interpreta como una señal, junto con otros síntomas o cambios físicos y psicológicos. Una vez confirmado el embarazo y cuando ya está más avanzada la gestación, las causas más comunes de los dolores abdominales son las siguientes:
- Crecimiento del útero y del bebé: hace que aumente la tensión en músculos, ligamentos y órganos internos.
- Tensión en los ligamentos uterinos: producen dolores que pueden convertirse en calambres. Los ligamentos uterinos son filamentos de músculos lisos y tejido conjuntivo que recorren los laterales del útero hasta la pared pélvica y desde allí hasta la vulva. Su misión es mantener el útero en una posición estable y erguida. La progresión del embarazo hace que esos ligamentos se sobreextiendan y se estresen a medida que el útero crece, lo que causa dolor a ambos lados del abdomen y en la parte baja o ingles, así como dolor de espalda. El dolor abdominal es similar a los dolores menstruales o a las agujetas.
- Desplazamiento del útero: este movimiento evolutivo deriva en el cuadro de tensión de los ligamentos que hemos descrito antes. Muchas mujeres experimentan más dolor abdominal en el lado derecho, ya que, durante el embarazo, el útero tiende a desplazarse ligeramente hacia ese lado.
- Factores hormonales: las hormonas del embarazo provocan el aflojamiento de los tejidos corporales.
- Gas y Estreñimiento: al aumentar los niveles de progesterona, se producen gases, ya que la liberación de esta hormona hace que el tracto digestivo se retrase y que, con ello, los alimentos se desplacen más lentamente. Esta alteración también suele derivar en estreñimiento. Bebiendo mucha agua, comiendo alimentos ricos en fibra, haciendo ejercicio suave, y, si es preciso, usando ablandadores de heces, combatirás el exceso de gases y el estreñimiento.
- Relaciones sexuales durante el embarazo: también pueden causar dolor abdominal y leve dolor lumbar. Normalmente, las mujeres sienten el orgasmo como una agradable ondulación en la vagina y el útero, pero ahora también puede ir acompañado de una sensación de dolor similar al de las contracciones leves, especialmente en la recta final del embarazo.
- Contracciones: como veremos más adelante, pueden producirse prematuramente porque el útero se “entrena para el parto” - contracciones de Braxton Hicks-, por estar sometida a excesos físicos o estrés, o porque el parto ya está cerca.
Señales de alarma según la fase del embarazo
El dolor abdominal y los calambres también pueden ser síntomas de complicaciones durante el embarazo, con características y repercusiones diferentes según la fase de la gestación:
- Al principio del embarazo, por ejemplo, los dolores abdominales pueden deberse a un aborto espontáneo precoz o a un embarazo extrauterino. Si se tratara de un aborto espontáneo precoz (hasta la semana 12 del embarazo), los dolores serían similares a calambres en la parte inferior del abdomen y se acompañarían de sangrado; médicamente, suele ser imparable. En caso de embarazo extrauterino inadvertido, generalmente entre la octava y décima semana de embarazo, además del sangrado, se produce un dolor intenso que comienza en el lado en el que se encuentra el embrión y después afecta a todo el abdomen. En ambos casos, se requiere asistencia médica urgente.
- En el segundo trimestre del embarazo, el dolor abdominal severo similar al de los calambres puede indicar un aborto espontáneo tardío (de la semana 13 a la 23 del embarazo), aunque es algo poco común y afecta aproximadamente a uno de cada 100 embarazos. En caso de dolor abdominal y sangrado o flujo leve, es preciso consultar de inmediato al médico o la comadrona para saber cómo proceder. Un sangrado agudo es una emergencia y requiere tratamiento hospitalario urgente.
- Entre la semana 24 y 37 del embarazo, el dolor abdominal, pélvico y de espalda, posiblemente acompañado de diarrea, puede ser una señal de que podría producirse un parto prematuro. Por tanto, es preciso acudir urgentemente al hospital. Si no has roto aguas, se puede retrasar o parar el inicio del parto.
- En la segunda mitad del embarazo, el dolor abdominal intenso también puede ser un síntoma de otras complicaciones del embarazo. Por ejemplo, el síndrome HELLP, una complicación grave del embarazo, se caracteriza por dolor intenso en la parte superior derecha del abdomen.
¿Dolor abdominal o contracciones reales?
Muchas mujeres embarazadas temen tener contracciones prematuras. Por tanto, es importante distinguir entre el dolor abdominal relacionado con el embarazo y las contracciones reales. Para ello, hay que saber lo que son las llamadas contracciones de entrenamiento o contracciones de Braxton Hicks, que se dan desde el comienzo de la segunda mitad del embarazo. Consisten en una leve contracción de los músculos uterinos y un endurecimiento del abdomen y, generalmente, comienzan entre la semana 28 y 30 del embarazo, pero también hay casos en que las han notado ya en la semana 20. A través de estas contracciones, todo el útero se ve sometido a un “entrenamiento para el parto”.
Las contracciones de Braxton Hicks no suelen ser dolorosas, se suceden a intervalos irregulares y desaparecen después de un minuto como máximo, sobre todo si haces reposo.
En cambio, las contracciones reales o de parto se producen a intervalos regulares que se van acortando y el dolor aumenta gradualmente. Si antes de la semana 36 empiezas a tener contracciones más de tres veces cada hora, son dolorosas y persistentes, especialmente en la zona lumbar, y van asociadas a flujo acuoso o sanguinolento, es preciso acudir a un médico.
Cómo aliviar el dolor abdominal durante el embarazo
- Calor: El calor, la tranquilidad y la relajación ayudan a aliviar los dolores agudos. Por ejemplo, un cojín térmico, un cojín caliente de semillas, una bolsa térmica o un baño caliente ayudan a aliviar el dolor en el útero.
- Masajes: Los masajes abdominales con aceites suaves de masaje proporcionan relajación. Además, los aceites para mujeres embarazadas mejoran la elasticidad de la piel y ayudan a prevenir las estrías. Asimismo, las compresas de aceite en la zona inguinal impiden que el dolor aumente.
- Bandas para el vientre y fajas: Cuando el embarazo ya está avanzado, las bandas para el vientre o fajas pueden aliviar durante el día la tensión de los tejidos.
- Paseos o ejercicio suave: Las mujeres embarazadas no deben dejar de hacer regularmente ejercicio. Pero has de evitar los movimientos rápidos y repetitivos. Los paseos o algún tipo de deporte de equilibrio suave, como el yoga adaptado, te servirá tanto para mantener el tono físico y activar la circulación como para que, con el movimiento, se relajen los músculos del cuerpo, incluyendo los del útero. De esta manera, también puedes prevenir el dolor intenso.
- Cambiar de postura si estás tumbada: Para aliviar el dolor de los ligamentos redondos, si estás tumbada, prueba a estirarte suavemente y cambiar de posición.
- Flexionar las caderas antes de toser o estornudar: Al toser o estornudar, aún se tensa más el abdomen. Flexionando las caderas cuando sientas que te viene un estornudo o una tos, reducirá la tensión y también el dolor.
Cuándo debes acudir al médico
En el caso de dolor abdominal persistente, intenso o agudo, es esencial que un médico te examine. Estos dolores no sólo pueden ocultar complicaciones en el embarazo, sino también otras enfermedades como apendicitis, cistitis, cálculos renales o cálculos biliares.
Sobre todo, has de consultar a tu médico si, además del dolor abdominal, tienes los siguientes síntomas:
- Fiebre, escalofríos.
- Sangrado.
- Náuseas, vómitos, diarrea.
- Sangrado y flujo llamativo.
- Escozor o dolor al orinar.
¿Es normal tener dolor menstrual durante el embarazo?
Durante el embarazo, el útero comienza a crecer, los ligamentos se estiran y las hormonas se disparan. Todo esto puede provocar dolores de regla en el embarazo, especialmente en la zona baja del abdomen. Los dolores de regla en el embarazo suelen ser leves, intermitentes y no se acompañan de sangrado.
Muchas mujeres manifiestan estar embarazada y con dolor de regla en las primeras semanas. Esto puede deberse a la implantación del embrión o al estiramiento del útero. Además, es posible experimentar estos síntomas incluso sin saber aún que estás embarazada.
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