Cólicos Menstruales y Dolor de Espalda: Causas y Tratamiento
Se estima que entre el 25% y el 60% de las mujeres padecen cólicos menstruales, y hasta el 15% de los casos pueden presentar el dolor con más intensidad, lo que se conoce como dismenorrea severa. No es algo sin importancia, ya que puede ser una causa importante de incapacitación laboral, de autoeducación y de consulta.
¿Cómo se presenta la dismenorrea?
A la dismenorrea le gusta la compañía, por eso puede presentarse no sólo como un dolor aislado, sino asociada a un conjunto de síntomas diversos que engloba otros problemas, como náuseas y vómitos (89%), fatiga (85%), diarrea (60%), dolor de cabeza (45%), dolor en la parte baja de la espalda, mareos, dolor de piernas, ansiedad, irritabilidad, depresión e hinchazón. También pueden expulsarse durante la regla coágulos de sangre o moldes endometriales. Por lo tanto, esta disfunción puede llegar a representar un deterioro del estado físico, psíquico y anímico en las mujeres que la sufren de forma periódica. Así que no te culpes si te cae mal, se lo ha ganado a pulso.
Tipos de Dismenorrea
La dismenorrea, que conocemos popularmente como dolor de regla, hemos visto que es un dolor pélvico y/o abdominal intenso que coincide con la menstruación y dura unas 24 horas (se clasifica en primaria o secundaria).
Dismenorrea Primaria
La dismenorrea primaria es cuando se presenta un dolor menstrual insoportable o espasmódico en la zona baja del abdomen. Empieza entre 24 y 48 horas antes del inicio de la regla y desaparece poco a poco al final del primer día. Suele producirse en mujeres de entre 17 y 25 años y aparecer entre los 6 y los 12 meses siguientes a su menarquía (edad de la primera regla). En estas jóvenes, no suele ser secundaria a ninguna enfermedad conocida, aunque siempre es mejor consultar al médico. La dismenorrea primaria tiende a permanecer durante toda la vida de quien la padece, la buena noticia es que va disminuyendo con la edad. En mujeres mayores de 25 años o que han tenido hijos, es poco habitual. Algunos antiinflamatorios pueden ayudarte a aliviar estos síntomas y en ocasiones el tratamiento hormonal (anticonceptivos) también puede ser efectivo.
Una buena forma de disminuir los síntomas es realizar ejercicio de forma habitual (un paseo cada dos días es suficiente), disminuir el consumo de tabaco, alcohol y cafeína y tomar más líquidos (agua, zumos, fruta, verdura).
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Dismenorrea Secundaria
Si mes a mes experimentas un dolor menstrual insoportable y, además, ese dolor se inicia una semana antes de la regla, existe la posibilidad de que padezcas una dismenorrea secundaria. A diferencia de la dismenorrea primaria, en la secundaria el dolor es más continuo y pesado y puede mejorar o empeorar durante la menstruación, o incluso persistir con dolores durante todo tu ciclo. Es más frecuente en mujeres mayores de 30 años y, especialmente, en las que han tenido hijos. La dismenorrea secundaria puede ser un síntoma de una enfermedad subyacente, como por ejemplo endometriosis, miomas uterinos..., por lo que es recomendable que acudas al médico para que encuentre cuál es la mejor opción para ti.
En la primaria no existe ninguna afección o trastorno ginecológico, supone el 90% de todos los dolores de regla y se suele calmar con antiinflamatorios y/o anticonceptivos orales. Mientras que la secundaria ocurre cuando existe alguna alteración como endometriosis, miomas uterinos, enfermedad inflamatoria pélvica u otras afecciones.
Causas de la dismenorrea
La causa de la dismenorrea dependerá de si ésta es primaria o secundaria.
- Dismenorrea Primaria: Experimentarás contracciones uterinas anormales como resultado de un desequilibrio químico en tu cuerpo (particularmente la prostaglandina y el ácido araquidónico - ambas sustancias químicas controlan la contracción del útero) y no existe una patología ginecológica como causa de dolor.
- Dismenorrea Secundaria: Es causada por otros trastornos clínicos. Las infecciones, los quistes de ovario o los pólipos en la cavidad uterine.
Los síntomas de la dismenorrea pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas médicos, por tanto siempre es aconsejable consultar a tu médico para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuado.
El dolor de la dismenorrea está relacionado con la actividad de las prostaglandinas, unas sustancias químicas que desempeñan un papel importante en distintos procesos de nuestro organismo. Los analgésicos que impiden su formación son el tratamiento más eficaz cuando tienes molestias importantes, aunque también hay mujeres que no necesitan medicación.
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Diagnóstico de la dismenorrea
Lo primero es evaluar tus antecedentes médicos, además de una exploración física completa y un tacto vaginal.
Para estar segura del diagnóstico de dismenorrea primaria el médico/ginecólogo tiene que descartar otros trastornos menstruales, como síntomas o alteraciones que podrían estar causados o agravados por una patología subyacente. Si existe una patología ginecológica se debe diagnosticar y tratar. Si la dismenorrea es primaria, y en función de las preferencias, el ginecólogo optará por cambios higiénico-dietéticos, ejercicio físico, analgésicos y/o tratamiento hormonal entre otros. Cuidarte y consultar a tú médico siempre será el tratamiento más recomendable.
Suele hacerse por la historia clinica. Pruebas complementarias: se debe realizar un análisis completo de sangre y VSG si se sospecha enfermedad inflamatoria pélvica.
Tratamiento de la dismenorrea
Muchas mujeres no necesitan fármacos, pero en las que presentan molestias sustanciales los fármacos más eficaces son los inhibidores de la prostaglandina-sintetasa (p. ej., ibuprofeno, naproxeno, ácido mefenámico). La eficacia puede incrementarse si el fármaco se inicia 24-48 h antes de la menstruación y se continúa durante 1-2 d del ciclo. Si el dolor continúa interfiriendo con la actividad normal, en ocasiones es necesario la toma de anovulatorios, con dosis bajas de estrógenos y progesterona.
Hacer cambios en el estilo de vida también puede ayudar a reducir la intensidad de los síntomas de la dismenorrea. Si sufre dismenorrea, hay medidas que puede tomar para ayudar a prevenir o reducir los síntomas.
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Dolor de Espalda y Ciclo Menstrual
La influencia del ciclo menstrual en los dolores de espalda es un tema muy común pero poco explicado con detalle. Muchas mujeres experimentan molestias lumbares durante ciertas fases de su ciclo menstrual, y entender esta relación es clave para mejorar la calidad de vida. La influencia del ciclo menstrual en los dolores de espalda se debe principalmente a los cambios hormonales que afectan el cuerpo femenino. Durante el ciclo, los niveles variables de progesterona y estrógenos influyen en la tensión muscular y la sensibilidad de las articulaciones de la zona lumbar.
¿Cómo diferenciar el dolor de espalda normal del relacionado con el ciclo menstrual?
El dolor de espalda relacionado con el ciclo menstrual suele presentarse de forma cíclica, coincidiendo con los días previos o durante la menstruación. Suele ser más difuso, con sensación de presión o molestia en la zona lumbar y a veces asociado a otros síntomas menstruales como calambres abdominales o cambios de humor.
Tratamientos para aliviar los dolores de espalda durante el ciclo menstrual
Sí, además de los analgésicos recomendados por el médico, se recomienda aplicar calor local, realizar estiramientos suaves y ejercicios de fortalecimiento del core para mejorar la estabilidad lumbar.
Influencia de la alimentación en la intensidad del dolor de espalda
Sí, una dieta equilibrada rica en antioxidantes, omega-3 y baja en alimentos inflamatorios como azúcares y grasas saturadas puede reducir la inflamación y la percepción del dolor.
Dolor Lumbar en Regla o Embarazo
El dolor lumbar en regla o embarazo es muy común y puede requerir tratamiento en algunos casos. El dolor lumbar en regla o embarazo constituye un síntoma muy común. Normalmente, remite después del parto o al avanzar el ciclo hormonal, pero en algunos casos puede requerir asistencia médica. Durante el embarazo y la regla, la mujer sufre cambios físicos y hormonales que pueden provocar dolor lumbar. En el embarazo, el dolor lumbar o de espalda suele aparecer entre el quinto y el séptimo mes de embarazo. En algunos casos, comienza entre las ocho y las doce semanas, alcanza su punto máximo entre las 24 y 36 semanas de embarazo y suele remitir espontáneamente en los 6 meses posteriores al parto. El dolor lumbar durante la regla se debe a que el útero se contrae para eliminar la capa de endometrio formada durante el ciclo hormonal.
Durante el embarazo, el aumento de peso natural -entre 11 y 16 kilos- se concentra sobre todo en el abdomen. Las hormonas también juegan un papel preponderante: durante el embarazo relajan los ligamentos de las articulaciones de la pelvis que se vuelven más flexibles de forma natural y se estiran para prepararse para el parto. Los importantes cambios hormonales, acompañados de un aumento de masa corporal y un cambio en el tamaño y la posición del útero, aplican fuerzas estáticas y dinámicas que afectan al esqueleto axial.
El dolor lumbar en regla o embarazo suele localizarse en la cintura y por encima de ella o en el centro de la espalda. El dolor pélvico posterior (en la parte posterior de la pelvis) es cuatro veces más frecuente que el dolor lumbar en el embarazo. A menudo el dolor de espalda durante el embarazo se puede prevenir o aliviar. La realización de ejercicios de estabilización es beneficiosa para las mujeres embarazadas que sufren de la espalda y de la pelvis. Se considera una molestia típica de la regla y el embarazo.
Causas Comunes del Dolor de Espalda en Mujeres
El dolor de espalda en mujeres es una dolencia común que, aunque puede tener las mismas causas que en los hombres, a menudo está influenciado por factores específicos del aparato reproductor y cambios hormonales. Los casos de lumbalgia en mujeres no dejan de aumentar estadística tras estadística. Y lo mismo sucede con la ciática en mujeres.
- Menstruación: La lumbalgia forma parte, para algunas mujeres, del síndrome premenstrual. Las prostaglandinas son sustancias que genera el organismo durante la menstruación. Para que el ovario se desprenda es necesario que el organismo se contraiga.
- Embarazo: La lumbalgia también puede ser un síntoma prematuro de embarazo. Esta zona de tu cuerpo comienza a prepararse progresivamente para el parto estirando la musculatura y ablandándola para que pueda ceder llegado el final de la gestación. Este síntoma aparece durante el primer mes de embarazo.
- Endometriosis: El tejido que debería recubrir el útero se ubica fuera del mismo, por lo general sobre las trompas de Falopio o sobre la pelvis. Esta dolencia es benigna, pero al contraerse el área relacionada con la menstruación se produce el dolor en la parte baja de la espalda.
- Fibromas: Son tumores benignos que aparecen en la pared del útero, provocando, entre otros síntomas, lumbalgias o presión en el nervio ciático.
- Adenomiosis: Es la dolencia que provoca que el tejido que recubre el útero entre en la cavidad uterina.
- Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP): La enfermedad inflamatoria pélvica es una infección del aparato reproductor femenino que provoca el aumento del dolor lumbar durante la menstruación.
- Menopausia: Más que una anomalía es la confirmación de que tu aparato reproductor ha cumplido un ciclo. Esta circunstancia provoca el aumento de los casos de ciática, ya que la absorción de los nutrientes se ralentiza. Resulta indispensable tanto cuidar la dieta como hacer ejercicio de forma habitual para lograr mantener la elasticidad muscular.
- Fibromialgia y Artritis: El 85 % de los pacientes de ambas son mujeres y sus causas siguen siendo totalmente desconocidas. En cuanto a la artritis, el 25 % de las mujeres, frente al 20 % de hombres, la padece a lo largo de su vida.
- Tamaño de los senos: Uno de los más recurrentes es el tamaño de los senos. Su peso constante no deja de afectar a los ligamentos de la espalda, provocando un estiramiento que incide, de forma directa, en los posibles dolores que pudieras padecer. En estos casos, recomendamos el uso de productos ortopédicos, la cirugía y la toma controlada de analgésicos u opiáceos, dependiendo de la gravedad de tu caso, para evitar el dolor.
¿Cuándo consultar al médico?
Si sientes un dolor severo que no se calma ni con analgésicos ni con anticoncepción oral, visita a tu ginecólogo para que lo estudie.
Si el dolor de regla es tan insoportable que te impide hacer tu vida normal, como ir al colegio, al trabajo, o practicar deporte, no se considera normal por lo que es recomendable que consultes a tu médico y estudiar tu caso para dar un diagnóstico y/o tratamiento apropiado.
Pero, si el dolor menstrual no se va ni con antiinflamatorios ni con anticoncepción oral lo mejor será visitar a tu ginecólogo.
Cualquier calambre menstrual que consideres intenso, tanto si el dolor es tan debilitante que te cuesta levantarte de la cama como si no, merece la pena que lo consultes con tu médico.
Medidas no farmacológicas para aliviar el dolor lumbar menstrual
Se ha demostrado que el ejercicio moderado puede prevenir y tratar eficazmente el dolor menstrual y reducir la dependencia a la medicación. No obstante, solo el 30% de las mujeres realizan ejercicio regularmente. No sólo eso, sino que además entre un 60% y un 90% de las mujeres afrontan el dolor lumbar relacionado con la menstruación mediante el reposo.
Una rutina simple de ejercicio puede ayudar a mejorar el dolor lumbar relacionado con la menstruación:
- Estiramientos: los ejercicios de estiramiento son fáciles de realizar durante el período menstrual. Aumentan el grado de actividad articular, mejora los niveles de energía, promueve la circulación sanguínea y alivian el estrés y el dolor. En definitiva, los estiramientos son una intervención no farmacológica efectiva y segura para manejar dolor lumbar menstrual.
- Entrenamiento de la musculatura del tronco: los ejercicios destinados a la musculatura del tronco han demostrado una mejora significativa en la intensidad del dolor y la discapacidad durante la lumbalgia menstrual.
En definitiva, una combinación de estiramientos con ejercicios para el entrenamiento de la musculatura del tronco puede ayudar con el manejo del dolor lumbar menstrual. Realizados de forma constante, tienen beneficios a corto y largo plazo y son una alternativa a los tratamientos farmacológicos.
Tabla resumen de causas y tratamientos
| Causa | Descripción | Tratamiento |
|---|---|---|
| Dismenorrea Primaria | Desequilibrio químico (prostaglandinas) | Antiinflamatorios, anticonceptivos, ejercicio, dieta saludable |
| Dismenorrea Secundaria | Enfermedades subyacentes (endometriosis, miomas) | Tratamiento de la enfermedad subyacente, analgésicos |
| Cambios Hormonales | Fluctuaciones de estrógeno y progesterona | Ejercicio, estiramientos, dieta rica en omega-3 |
| Dolor Lumbar menstrual | Inflamación y tensión muscular | Calor local, estiramientos, fortalecimiento del core |
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