Cómo Ayudar a la Lactancia Materna: Consejos Esenciales
La lactancia materna es un proceso natural e importante para el desarrollo del bebé. Aquí te ofrecemos una serie de consejos prácticos para apoyar este proceso, desde el embarazo hasta los primeros meses de vida del bebé.
Preparación Durante el Embarazo
Es muy importante que durante el embarazo prepares también vuestra lactancia. Infórmate durante el embarazo. Habla con tu ginecólogo sobre el momento posterior al parto, infórmale de que quieres amamantar y que quieres realizar un contacto precoz piel con piel con tu bebé.
Primeros Pasos Después del Parto
Facilitar el contacto piel con piel de forma inmediata y ayudar a las madres a iniciar la lactancia tan pronto como sea posible después del parto. Ayudar a las madres a iniciar la lactancia materna y resolver los problemas más comunes. No dar a los recién nacidos ningún tipo de alimento o líquido que no sea la leche materna, a no ser que esté médicamente indicado. Permitir que las madres y sus bebés estén juntos y convivan las 24 horas del día. Ayudar a las madres a reconocer y responder a las señales de sus bebés para alimentarlos.
Consejos Prácticos para una Lactancia Exitosa
- Corregir el agarre: La causa principal de dificultades y sobre todo de dolor en la lactancia es un mal agarre del bebé. El bebé está cogido al pecho y no solo al pezón. Al succionar se mueve toda la mandíbula del bebé, con las mejillas llenas y redondeadas. Lo primero es crear unas condiciones ideales para que sea más fácil para los dos. Esto incluye asegurarse que la madre está cómoda y tiene cerca todo lo que pueda necesitar y ofrecerle el pecho al bebé antes que llore de hambre. Cuándo el bebé esté bien cogido al pecho, acuérdate de relajarte tú también. Otra manera efectiva de conseguir un buen agarre es dejar que sea el bebé que espontáneamente se agarre al pecho.
- Prestar atención a la postura de la madre: Si se le ha cogido un cierto temor a la lactancia por la presencia de dolor, es fácil que se acaben afrontando las tomas con el cuerpo en tensión, lo que en sí mismo dificultará todavía más la situación.
- Optar siempre por la lactancia a demanda: Aquella en que el bebé decide la frecuencia y la duración de las tomas.
- Evitar las interferencias hasta que la lactancia esté establecida: Los movimientos que realizan los bebés para tomar un biberón o calmarse con un chupete son diferentes de los que debe realizar para agarrarse correctamente al pecho y extraer la leche materna. No des a tu hijo chupete porque puede interferir con el aprendizaje de la lactancia. Si el niño toma chupete mama menos tiempo y su crecimiento es menor.
- Buscar apoyo: En la matrona o un grupo de lactancia. La lactancia es una habilidad que requiere práctica y es muy útil ver cómo otras madres se manejan en sus lactancias y solucionan sus problemas.
Recomendaciones Adicionales
- Aplicar frío en el pecho después de la toma para aliviar la congestión.
- No esperar hasta que el bebé llore. El llanto es el último de los indicios de que un bebé tiene hambre.
- Cambiar la posición del bebé. Existen muchas posiciones distintas para ofrecer el pecho al bebé: sentada, tumbada, inclinada.
- Evitar el lavado excesivo de los pechos.
- Higiene de los pechos (con la ducha diaria) y uso de sostén adecuado. Evita utilizar cremas y lociones, lo mejor es que te limpies con el propio calostro o leche inmediatamente después de dar el pecho.
- Observación de la toma: el agarre debe ser con el máximo de aureola del pecho en la boca de tu bebé y con la nariz pegada al pecho, ombligo con ombligo, bien alineado. Si ves que tu hijo/a manifiesta cierta inquietud, revisa la técnica de amamantamiento para corregir errores de posición.
La Importancia de la Lactancia a Demanda
Lactancia frecuente, a demanda y sin restricciones. El pecho no tiene horario, sólo el bebé sabe cuándo y cuánto tiene que mamar. Olvídate del reloj y atiende las demandas del bebé. No hay que esperar a que el bebé llore y es bueno darle de mamar cuando busque. Pon a tu niño al pecho en los primeros 30 minutos de vida. Da el pecho a tu hijo siempre que lo pida y todo el tiempo que quiera. Olvídate del reloj.
Apoyo Continuo y Resolución de Problemas
Si tienes dificultades pide ayuda lo antes posible. Cuando estés en el hospital, pide que te enseñen las mejores posiciones para que tanto tu bebé como tú estéis cómodos durante el proceso. Recuerda que la cabeza del bebé debe apoyarse en la parte media del antebrazo, no en el codo, y la boca debe estar bien abierta para que abarque al máximo la aureola, no solo el pezón. Intenta dirigir el pezón hacia el labio superior, la parte alta de la boca rozando la nariz y acercar en un movimiento rápido el bebé al pecho, no al revés.
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Asimismo, las crisis de desarrollo en las que el bebé aprende nuevas facultades y su comportamiento al pecho cambia, mostrándose irritable, inquieto, distrayéndose fácilmente y pidiendo pecho de una forma muy frecuente, también contribuyen a que la madre se cuestione sus capacidades y su producción de leche.
Mitos y Realidades
Los falsos mitos sociales (“no tengo suficiente leche”, “mi niño perderá peso porqué mi leche no le alimenta suficiente”, “el bebé pasa hambre”…) también favorecen que las madres se responsabilicen y asuman todos los problemas que puedan surgir a lo largo del proceso.
Priorizar el Bienestar de la Madre
La lactancia es una etapa donde todas las preocupaciones se centran sobre el bebé y una se olvida de sí misma, teniendo dificultad de encontrar momentos de distracción, en los que ocupar la mente con otras cosas. Una vez en casa, modifica tus prioridades: el bebé es la gran prioridad… Lavar los platos, sacar el polvo o poner la lavadora…. Pide ayuda. Portear te puede ayudar a conseguir amamantar y salir de casa.
Normalizar el dolor NO es lo correcto. El dolor no depende solo de la técnica de la madre y conduce hacia sentimientos de frustración, de agotamiento y de culpabilidad, con los que os podéis sentir muy atrapadas. Si tenéis dolor debéis acudir a una experta en lactancia que os ayude a detectar cuál es la causa y que os facilite herramientas para resolver el problema.
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