Síndrome de Ovario Poliquístico: Pruebas y Detección
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es un trastorno endocrino metabólico altamente prevalente y se considera en la actualidad una patología familiar. Es la causa más común de hiperandrogenismo con una incidencia de un 3% tanto en mujeres adolescentes como adultas. Se estima, que está presente en el 75% de las mujeres hirsutas y en el 10% de las mujeres premenopaúsicas.
Su presencia debe sospecharse en cualquier adolescente o mujer en edad reproductiva con hirsutismo u otras manifestaciones cutáneas de hiperandrogenismo, irregularidades menstruales y obesidad. El síndrome de ovario poliquístico es un diagnóstico de exclusión y por lo tanto, debe diferenciarse de los cambios fisiológicos propios de la edad y de otros trastornos hiperandrogénicos que requieren de una terapia específica.
El diagnóstico oportuno es importante ya que este síndrome se asocia a riesgos reproductivos, oncológicos y metabólicos. Lo anterior implica que estas pacientes deben ser diagnosticadas y tratadas oportunamente, necesitan ser informadas y educadas sobre su patología y finalmente, ser controladas en forma prolongada.
Definición y Criterios Diagnósticos
En 1935 Stein y Leventhal, describieron una entidad clínica consistente en trastornos menstruales, esterilidad, hirsutismo y obesidad. Debido a lo anterior, en 1990, en una conferencia de consenso de la National Institutes of Health de los EE.UU., se lo definió como la “presencia de hiperandrogenismo asociado a anovulación crónica sin otra causa específica de enfermedad adrenal o hipofisiaria que curse con irregularidades menstruales o exceso de andrógenos”.
Posteriormente, la Sociedad Europea de Reproducción y Embriología (ESHRE) y la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) en una conferencia de consenso realizada en Rotterdam en el año 2003, propuso una nueva definición del síndrome que incorporó la presencia de ovarios poliquísticos en la ultrasonografía como un criterio diagnóstico. Se propuso, que luego de excluir otras formas de hiperandrogenismo, el SOP podía ser diagnosticado en pacientes que presentaran a lo menos dos de las tres características siguientes: hiperandrogenismo clínico o bioquímico, oligo-ovulación y presencia de ovarios de morfología poliquística.
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Por lo tanto, de acuerdo al consenso de Rotterdam, los ovarios poliquísticos no necesariamente deben estar presentes para definir la enfermedad y la presencia de ovarios poliquísticos por sí solo no establecen el diagnóstico.
En las adolescentes no hay un criterio establecido para definir este síndrome. Debido a estas características, se ha planteado que a esta edad, el diagnóstico debería basarse en el hiperandrogenismo bioquímico asociado a irregularidades menstruales y morfología de ovarios poliquísticos.
Fisiopatología del SOP
En la compleja fisiopatología del síndrome de ovario poliquístico, destacan al menos tres tipos de alteraciones interrelacionadas entre sí: una disfunción neuroendocrina (hipersecreción de LH), un trastorno metabólico (resistencia insulínica e hiperinsulinemia) y una disfunción de la esteroidogénesis y de la foliculogénesis ovárica.
La disfunción neuroendocrina se caracteriza por un aumento de la secreción de LH y una secreción de FSH normal o disminuida. La disfunción metabólica está representada principalmente por una RI periférica que se expresa por una hipersecreción de insulina. La disfunción de la esteroidogénesis ovárica/suprarrenal es un pilar fundamental en este síndrome y se caracteriza por una alteración de la biosíntesis de los andrógenos.
Además, cabe destacar que el tejido adiposo juega un papel preponderante en la fisiopatología del SOP ya que tiene una función esteroidogénica intrínseca y es un tejido blanco para los andrógenos. Se ha podido establecer, mediante estudios ultrasonográficos y biopsias ováricas, que las pacientes con SOP presentan un pool de folículos en crecimiento 2 a 3 veces superior que las mujeres sanas.
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Etiopatogenia
El síndrome de ovario poliquístico tiene una base genética y puede comprometer a otros miembros de la familia. Entre los factores ambientales destacan la obesidad y los eventos que ocurren en la vida intrauterina (hiperandrogenismo, diabetes gestacional y sobrepeso de la madre durante el embarazo). Por lo tanto, es de suma importancia el manejo adecuado de la embarazada, ya que estudios epidemiológicos y clínicos sugieren una relación entre el ambiente prenatal y el riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas durante la edad adulta.
Aspectos Clínicos
El cuadro clínico es muy polimorfo y varía de acuerdo a la edad de la paciente. Por lo general las manifestaciones clínicas se inician en el período perimenárquico con la aparición de alteraciones menstruales en los dos tercios de las adolescentes principalmente oligomenorrea alternados con períodos de amenorrea secundaria. Los trastornos menstruales se asocian frecuentemente a la obesidad por lo general de tipo androide y a manifestaciones del hiperandrogenismo siendo el hirsutismo la manifestación más clásica.
Entre las manifestaciones cutáneas del hiperandrogenismo, sólo el hirsutismo, el acné y la alopecía han sido aceptadas por ambos consensos como criterio diagnóstico de hiperandrogenismo. La obesidad está presente en alrededor de la mitad de las pacientes y es típicamente de tipo androide o “forma de manzana” (índice cintura/cadera > 0.85); por lo general se inicia en la niñez y se acentúa en la pubertad. En las pacientes obesas y/o hiperinsulinémicas puede observarse acantosis nigricans que es un marcador cutáneo de resistencia insulínica.
Síntomas Comunes del SOP
- Ciclos menstruales irregulares.
- Exceso de vello en cara o pecho.
- Acné persistente.
- Dificultad para quedar embarazada.
- Sobrepeso u obesidad.
Diagnóstico del SOP
El diagnóstico del SOP se basa en la evaluación de varios factores, incluyendo:
- Historia clínica y examen físico.
- Análisis de sangre para evaluar niveles hormonales.
- Ecografía ginecológica para evaluar la morfología de los ovarios.
Pruebas Diagnósticas Específicas
- Anamnesis y exploración física: El primer paso es la toma de información del historial clínico de la paciente, así como de los síntomas concretos que le han llevado a pedir consulta.
- Ecografía transvaginal: Esta prueba es una técnica de imagen que sirve para comprobar el estado de los ovarios, además de la cavidad uterina y las trompas.
- Analítica hormonal: La medición de los niveles hormonales es una prueba imprescindible a la hora de diagnosticar cualquier trastorno reproductivo, pues muchas veces la alteración de estos puede ser la causa subyacente a la patología.
Tratamiento y Manejo
El SOP no se puede curar, pero sus síntomas logran controlarse de manera eficaz en muchas mujeres. Independiente del motivo por el cual consulta la paciente, el tratamiento debe iniciarse siempre con la corrección de las alteraciones metabólicas. El tratamiento depende de la gravedad de los síntomas y de si la paciente tiene o no intención de quedarse embarazada. Dieta, ejercicio y mantener un peso saludable son las estrategias a seguir más importantes para tratar el SOP y ayudar a gestionar los síntomas. En el caso de las mujeres con sobrepeso, la medida de actuación inicial recomendada suele ser la pérdida de peso, la práctica de ejercicio físico regular y una dieta equilibrada y saludable; todo ello puede contrarrestar de manera significativa muchos síntomas.
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Los tratamientos para el síndrome de ovario poliquístico dependen de los síntomas, de la intensidad de estos y de si están orientados a tratar el hiperandrogenismo, la infertilidad o la irregularidad menstrual.
Opciones de Tratamiento para la Fertilidad
- Clomifeno: Estimula la glándula pituitaria para liberar hormona foliculoestimulante (FSH).
- Gonadotropinas: Se utilizan para la estimulación directa del ovario.
- Inseminación artificial (IA) o fecundación in vitro (FIV): Técnicas de reproducción asistida más avanzadas.
Es importante recordar que padecer Síndrome de Ovario Poliquístico no es sinónimo de tener que recurrir a técnicas de reproducción asistida para poder ser madre. Existen opciones previas para intentar mejorar y regular la ovulación. Para todos estos tratamientos es necesario un correcto control médico para seguir la evolución y controlar el tiempo durante el que se siguen.
Consideraciones sobre el Embarazo
La irregularidad menstrual o las alteraciones ovulatorias pueden dificultar el embarazo. El desequilibro hormonal, la hiperinsulinemia y el hiperandrogenismo pueden disminuir la calidad ovocitaria y la viabilidad embrionaria. Durante la gestación, las complicaciones son más frecuentes, sobre todo si el PCO se asocia a obesidad (diabetes gestacional, preeclampsia, partos prematuros, complicaciones en la cesárea…).
Las mujeres que padecen el síndrome de ovario poliquístico no suelen ovular o, al menos, no regularmente. Al no ovular, el óvulo no abandona el ovario para trasladarse a la trompa de Falopio y quedar fecundado e implantado en el útero.
En el caso de que una mujer padezca ovarios poliquísticos y pueda concebir, el embarazo se asocia a complicaciones como el aborto, la diabetes gestacional y la preeclampsia.
Tabla resumen de pruebas y valores hormonales típicos en SOP
| Prueba | Valores típicos en SOP | Notas |
|---|---|---|
| Testosterona libre | ≥ 50 ng/dL | Indicativo de hiperandrogenismo bioquímico |
| Relación LH/FSH | LH > FSH (hasta 3 veces superior) | Nivel de LH elevado |
| Nivel de AMH | > 3.5 ng/mL | Posible indicio de múltiples folículos |
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