Cómo hacer figuras con plastilina: Guía paso a paso
Jugar con plastilina ofrece múltiples beneficios para el desarrollo de los niños, estimulando la creatividad, la imaginación y las habilidades motoras finas. Para disfrutar de estos beneficios de forma segura, es fundamental elegir una plastilina no tóxica e hipoalergénica. Si lo prefieres, puedes preparar plastilina casera con ingredientes naturales.
Beneficios de jugar con plastilina
Jugar con plastilina es uno de los entretenimientos preferidos de los más pequeños y les reporta diversos beneficios.
- Estimula el desarrollo motriz fino. Manipular plastilina mejora la fuerza, la coordinación y la precisión de los dedos y manos.
- Fomenta la creatividad y la imaginación. Con la plastilina no hay límites: es un juego libre donde pueden crear lo que quieran.
- Desarrolla el juego sensorial. A través del tacto, los niños exploran distintas texturas, temperaturas y colores.
- Favorece la concentración y la paciencia. Moldear plastilina requiere tiempo, atención y repetición. Estas cualidades ayudan al bebé a desarrollar la concentración, tolerancia a la frustración y capacidad de espera.
- Fortalece el vínculo familiar. Jugar en familia crea momentos de cercanía, escucha activa y atención plena.
- Ayuda en la comprensión de formas, tamaños y colores. Durante el juego, los pequeños empiezan a clasificar y reconocer conceptos básicos como círculos, líneas, grande, pequeño o distintos colores.
- Ofrece momentos de calma y autorregulación emocional. El movimiento repetitivo de amasar o aplastar plastilina tiene un efecto relajante.
¿A qué edad puede mi bebé jugar con plastilina?
Se puede introducir desde los 18-24 meses, siempre bajo supervisión adulta, para evitar que ingiera pequeñas cantidades (porque sí, probablemente lo intentará).
Cómo hacer plastilina casera paso a paso
Fabricar pasta de modelar en casa es una alternativa barata y sencilla para que los niños realicen juegos y actividades similares a los que practican con la clásica plastilina comercial. Es un proceso simple en el que pueden participar los pequeños, pero siempre supervisados por un adulto. El resultado es una pasta no tóxica y, por tanto, inocua para los menores, que resulta incluso más blanda y fácil de manipular.
Paso 1: Reunir los ingredientes
Los ingredientes de la pasta de modelar casera son casi todos habituales en cualquier cocina. Para conseguir unos cuatro botes de plastilina se necesita:
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- Dos tazas de harina.
- Dos tazas de agua.
- Una taza de sal.
- Dos cucharadas de aceite vegetal (girasol, palma, etc.).
- Colorante alimentario.
Para obtener más volumen en la mezcla, se puede añadir también una cucharada de crémor tártaro (un producto natural que se suele utilizar en repostería) o una cucharada de maicena mezclada con agua.
Paso 2: Preparar la masa
- Calentar el agua y retirarla del fuego antes de que comience a hervir.
- A continuación, se vierte el resto de los ingredientes (excepto el colorante) en el mismo recipiente del agua y se mezclan bien.
- Se pone de nuevo a fuego lento y se remueve la mezcla sin parar, hasta que resulte una masa homogénea que se despegue de los lados del recipiente.
- Tras dejar enfriar un poco la masa, se saca y se amasa despacio hasta obtener la consistencia adecuada.
- Se divide la mezcla en tantas partes como colores se desee usar, se añade en cada una de ellas unas gotas de color y se amasa de nuevo hasta que adquiere un tono homogéneo.
La plastilina ya puede comenzar a utilizarse.
Paso 3: Crear y dar forma
Una vez terminada la pasta, comienza la diversión. Los niños pueden dejar volar su imaginación para dar forma a cualquier figura que se les ocurra. Solo es necesario dejar trabajar a sus pequeñas manos. También pueden utilizar distintos materiales para jugar con su mezcla casera. Unos moldes de galletas o pastas, un tenedor y un rallador son algunos instrumentos que servirán para modelar sus ideas.
Ideas para modelar con plastilina casera
La Red proporciona ideas para modelar con plastilina casera. Hay que tener en cuenta que los más pequeños (menores de tres años) aún no tendrán muy desarrollada su motricidad fina y el modelado les resultará más dificultoso que a los mayores.
- Figuras sencillas como una tortuga, un pulpo, un ratón, una flor o un payaso.
- Animales de la selva o de la granja.
- Modelar sobre fichas que se pueden descargar e imprimir.
Conservación de la plastilina casera
Cuando se termine la actividad, se debe guardar en un recipiente hermético, para que no se seque (mejor en la nevera). No obstante, si al volver a emplearla está algo reseca, se puede humedecer de nuevo con un poco de agua.
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Beneficios adicionales del modelado para los niños
Jugar con la pasta para modelar es una actividad divertida, pero además reporta a los pequeños numerosos beneficios adicionales al entretenimiento. Por una parte, este juego es una excelente oportunidad para que los niños mejoren su habilidad manual y estimulen su motricidad fina. La precisión y coordinación de movimientos que pueden adquirir con el modelado les ayudará a desarrollar su destreza cuando comiencen a escribir. El modelado beneficia a los pequeños en otros aspectos. Les distrae y les relaja, favorece de ese modo su capacidad de concentración en una única actividad.
Otras ideas creativas con plastilina
- Combinar plastilina con piezas sueltas y elementos naturales relacionados con la estación del año.
- Secar las pieles de mandarina y triturarla e incluirla en la plastilina para un estímulo olfativo y visual.
- Usar una masa de modelar de secado al aire o una masa de sal casera para hacer detalles para regalar.
- Hacer minimundos invernales inspirados en la nieve.
- Crear peinados divertidos en maniquíes o figuras.
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