Cómo saber si mi hijo se ha tragado algo: síntomas, qué hacer y prevención
Como hemos visto en otras entradas, una de las “travesuras” más habituales en los niños es que se traguen algún cuerpo extraño. Todos sabemos que los niños pequeños, especialmente los menores de cinco años, tienden a meterse todo aquello que encuentran en la boca, sea comestible o no.
El motivo de consulta de ‘mi hijo se ha tragado…’ es relativamente frecuente en los Servicios de Urgencias. De hecho, representa la segunda causa de indicación de endoscopia urgente en pediatría. Lo verdaderamente peligroso es cuando ese objeto obstruye la vía aérea poniendo en riesgo su vida en cuestión de minutos pero cuando el objeto en cuestión pasa a la vía digestiva lo denominamos ‘Ingestión de cuerpo extraño’ y tenemos algo más de margen de maniobra.
Es habitual que los niños se lleven a la boca toda clase de objetos, situación que genera mucha preocupación a los padres. Entre las diferentes cosas que nuestro hijo se podría tragar por accidente, las monedas son de las más frecuentes. Aun así, no suelen causar grandes problemas. En la mayor parte de los casos no hay que hacer nada. Sólo observar cada día las heces del “pequeño explorador”. Hay que esperar a que se elimine por la vía “normal”.
Según un artículo de la Asociación Española de Pediatría (AEP), en la mayoría de los casos no hay que hacer nada, simplemente observar sus deposiciones cada día hasta que expulse el cuerpo extraño. Sin embargo, debido a que podrían surgir ciertas complicaciones, se deben tener en cuenta las recomendaciones de los médicos. Siempre que se tenga alguna duda, se debe consultar a un profesional.
¿Qué objetos suelen tragarse los niños?
El miedo más común de los padres es que su niño se trague un juguete, sin embargo, estos no son los únicos objetos que suelen tragarse. Los objetos que con más frecuencia son ingeridos por los niños son:
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- Monedas, lo más frecuente.
- Accesorios pequeños que traen los juguetes.
- Pilas, sobre todo las de ‘’botón’’.
- Imanes.
- Agujas o alfileres.
- Tornillos.
Al comer, también hay posibilidades de que se trague algo peligroso, como las espinas de pescado, los huesos del pollo, semillas de frutas e incluso un trozo de algún alimento sin masticar (salchichas, embutidos, carne…)
Aunque menos frecuentes, los objetos cortantes o puntiagudos pueden producir perforaciones peligrosas y muy graves.
¿Qué hacer si veo cómo se mete la moneda en la boca?
Ante todo, veamos cómo debe ser el comportamiento correcto si vemos que nuestro hijo se lleva una moneda a la boca:
- Mantén la calma: Primero, no debes perder los nervios. Es importante hablarle al niño con calma y pedirle que escupa la moneda. Debes usar un lenguaje acorde a su edad, incluyendo el lenguaje corporal.
- Sácala con suavidad: Si tienes la moneda a la vista y crees que puedes acceder a ella fácilmente, usa el dedo meñique como un gancho para retirarla sin causar daño en su boca. Si la moneda está a la vista y fácilmente accesible, se debe introducir nuestro dedo meñique a modo de gancho por un lado de la boca. Después se hace un movimiento de barrido para arrastrar la moneda desde atrás hacia fuera.
- Toma las medidas de precaución: Si has logrado evitar que se la trague, debes verificar que no tenga más monedas en sus manos o bolsillos. También asegúrate de que no vuelva a tener acceso libre a los objetos de pequeño tamaño. Si se logra que no se la trague, hay que comprobar que no tiene más monedas en las manos o entre la ropa. Hay que asegurarse de que no pueda volver a coger objetos de pequeño tamaño. Lo mejor es prevenir.
Si se logra que no se la trague, hay que comprobar que no tiene más monedas en las manos o entre la ropa. Hay que asegurarse de que no pueda volver a coger objetos de pequeño tamaño. Lo mejor es prevenir.
¿Qué hacer si NO ESTOY SEGURO de si se ha tragado la moneda?
Si sospechas que pudo habérsela tragado pero no estás seguro, ten en cuenta lo siguiente:
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- Revisa con atención: Busca con calma por toda la habitación para intentar conseguir la moneda. Mira bien el piso, debajo de los muebles y en las alfombras. Esto será de gran utilidad si sabes con cuántas monedas había estado jugando tu hijo. Buscar por toda la habitación. Merece la pena dedicar un rato a mirar en los muebles y alfombras. Hay que tratar de encontrar todas las que había. Esto sólo es útil si sabíamos con cuántas monedas estaba jugando el niño. Así, podemos asegurar que hemos localizado todas.
- Pregúntale hábilmente: Con una sonrisa y conservando la calma, pregúntale si se ha tragado una moneda. Observa sus gestos para determinar si percibes algo extraño. Si no quiere responder, intenta sacarle información a modo de juego. Preguntar al niño. Si no quiere hablar, se puede intentar sacar la información a modo de juego, para que nos diga si se la metió en la boca.
- Hazle seguimiento: Si todavía tienes dudas, comprueba las heces durante las próximas 48 horas y permanece atento al comportamiento de tu hijo. En caso de seguir con la duda hay dos opciones. Si el niño no tiene ningún síntoma, lo observaremos durante varios días. Comprobaremos las heces para buscar la posible moneda. Si los padres están muy asustados o, por supuesto, si el niño no está bien, se puede acudir al servicio de urgencias. En caso necesario se le hará una radiografía. Esta permitirá saber si la tragó o no. La radiografía es muy útil en estos casos. Las monedas se ven muy bien en las placas, no así otros objetos como juguetes de plástico”.
Si los padres están muy asustados o, por supuesto, si el niño no está bien, se puede acudir al servicio de urgencias. En caso necesario se le hará una radiografía. Esta permitirá saber si la tragó o no. La radiografía es muy útil en estos casos. Las monedas se ven muy bien en las placas, no así otros objetos como juguetes de plástico”, indica la AEP.
¿Qué hacer si ESTOY SEGURO de que se ha tragado la moneda?
Si estás seguro de que el niño ha ingerido el objeto, deberás tomar ciertas acciones dependiendo de qué tan afectado se encuentre:
- Observa su comportamiento: Lo más importante es mantener la calma. Recuerda que en la mayoría de los casos los niños expulsan las monedas de forma natural. Si lo ves tranquilo, dale a beber mucho líquido y proporciónale alimentos ricos en fibra, como las patatas, espárrago, brócoli, judías verdes, etc. Lo más importante es observar al niño. Hay que asegurarse de que respira bien y no le cuesta tragar saliva. Si el niño está bien, hay que darle a beber mucho líquido y dieta rica en fibra (espárragos, judías verdes o naranjas) durante las siguientes horas o días. Con ello se facilita el arrastre de la moneda hacia fuera. Así mismo, cada día hay que mirar con detenimiento las heces hasta encontrar la moneda o monedas ingeridas. Debes revisar sus deposiciones hasta que el intruso salga de su cuerpo. Si tras una semana no se ve la moneda en las heces, es mejor acudir al especialista para que lo valore”, acotan los pediatras de España.
- Llévalo al médico: Si presenta tos, dolores o problemas para respirar, debes llevarlo a urgencias cuanto antes. Para estos casos será de gran utilidad conocer las técnicas de primeros auxilios, como la maniobra de desobstrucción de vías respiratorias o Heimlich, que puede salvar la vida de tu hijo. Si mientras se espera, el niño tiene algún problema como fiebre, vómitos, dolor de barriga, falta de apetito u otros, se podría deber a que la moneda esté obstruyendo alguna zona del intestino. Hay que consultar al médico. Si el niño se traga la moneda sin problemas para respirar, pero al poco tiempo siente molestias en la zona de la garganta, dolor, babeo, dificultad para tragar, vómitos o algún otro síntoma que os preocupe, puede ser que la moneda esté taponando alguna zona del tramo digestivo más alto. En este caso hay que ir al servicio de urgencias. Allí se hará una radiografía para localizarla y, si es necesario, extraerla. También debes acudir al médico si el niño se siente bien inmediatamente después de tragarse la moneda, pero al poco tiempo siente molestias en la zona de la garganta, dolor, babeo, dificultad para tragar o vómitos.
Signos y síntomas que indican que tu hijo se ha tragado un objeto
Lo primero que se debe hacer es observar su garganta para ver si el objeto sigue ahí y si se puede sacar fácilmente. En ningún caso se recomienda provocar el vómito. En el caso de no observar nada y sospechas que tu hijo ha ingerido un objeto debes vigilar si aparecen estos signos y síntomas:
- Si el objeto pasa a vías respiratorias:
- Tose o respira ruidosamente.
- Presenta asfixia o atragantamiento.
- Si el objeto pasa a vías digestivas:
- El niño se rehúsa a comer y beber o refiere dolor o dificultad al comer o beber.
- Vomita con sangre o presenta sangrado rectal.
- Babeo constante, garganta irritada o congestión nasal.
- Dolor de pecho o abdominal.
Complicaciones
Aunque en la mayoría de los casos la vida de tu hijo no correrá peligro por haberse tragado una moneda, la situación se puede complicar por dos factores:
- Obstrucción de la vía respiratoria: Es el escenario más peligroso, ya que el niño puede sufrir la obstrucción de la llamada vía aérea por un cuerpo extraño. Si le llegara a faltar el aire, se deben realizar inmediatamente las maniobras de desobstrucción para salvar su vida. En primer lugar, el paso a la vía respiratoria y no a la digestiva. Esto sería lo más peligroso. Si esto pasa, el niño puede sufrir lo que se llama una obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño. Esta produce falta de aire. En ese caso, hay que hacer maniobras de desobstrucción que se explican con más detalle en otros capítulos. Si se produjera el atragantamiento con tos, ruido o dificultad para respirar, hay que actuar de forma inmediata. Para ello se deben conocer las maniobras que hacer en casos de obstrucción de la vía aérea. Éstas varían según si el niño está tosiendo con fuerza, si tose con dificultad o si pierde el conocimiento. En cualquiera de estos casos, además de realizar las técnicas lo antes posible por cualquier persona que lo presencie, lo mejor es llamar al 112 para ir activando el sistema de emergencia, ante lo importante y grave del episodio.
- Obstrucción del esófago: El esófago es el primer tramo del tubo digestivo y también es el conducto más estrecho del sistema. Si la moneda supera esa área, lo más probable es que la expulse de forma natural y no surjan complicaciones. El segundo momento clave es el paso por el primer tramo del tubo digestivo, el esófago, que es el más estrecho. Si se logra pasar, lo más probable es que la moneda ya no cause ninguna complicación. Pero si queda atascada, el esófago se puede taponar y el niño presentará problemas para tragar. De ser el caso, debes llevarlo a urgencias pronto para que le retiren el objeto. Si se queda en el esófago, hará que se tapone. El niño no podrá tragar, y puede que se queje de la zona de la garganta. De ser así, hay que acudir pronto a urgencias para que la saquen antes de que pasen 24 horas. Si el niño tiene algún problema como fiebre, vómitos, dolor de barriga, falta de apetito u otros, se podría deber a que la moneda esté obstruyendo alguna zona del intestino”, acota la AEP.
¿Qué NO debo hacer en ningún caso?
- Gritar al niño cuando vemos que se mete la moneda. Se podría asustar y atragantarse si la moneda se mete en la vía respiratoria.
- Forzar el vómito. Una vez que se la ha tragado sólo se debe observar. Al menos habrá llegado al tubo digestivo y no al pulmón. Si se intenta que el niño vomite, la moneda puede volver hacia fuera, colarse por la vía aérea y atragantarlo, que es mucho más peligroso.
Una vez que se la ha tragado sólo se debe observar. Al menos habrá llegado al tubo digestivo y no al pulmón. Si se intenta que el niño vomite, la moneda puede volver hacia fuera, colarse por la vía aérea y atragantarlo, que es mucho más peligroso.
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Recomendaciones para la prevención de ingestión accidental
A la hora de evitar que los niños ingieran objetos o se atraganten se recomienda seguir una serie de recomendaciones:
- Mantén los objetos pequeños fuera del alcance del pequeño.
- Hay que evitar los juguetes que contengan piezas pequeñas en los menores de 5 años.
- Mantenga fuera del alcance de los niños las pilas de botón y los objetos que las contienen, como mandos a distancia, maquinitas, etc. Vigile las tapas de las baterías de estos objetos para que estén bien cerradas.
- Corta los alimentos del niño en trozos pequeños. En caso de alimentos con espinas, revísalos muy bien antes de darles la comida.
- No deje que coma frutos secos enteros ni caramelos hasta los 5 años.
No se debe olvidar aprender del episodio, como con otros accidentes. Por ello, a partir de entonces hay que dejar las monedas y otros objetos fuera del alcance del "pequeño trasto".
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