Bebés Nacidos Después de la Fecha Prevista de Parto
La duración media del embarazo es de 40 semanas, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que el embarazo puede prolongarse hasta la semana 42. Ya sabíamos que solo el 4-5% de los bebés nacen en su fecha.
La expresión "salir de cuentas" se refiere al momento en que una mujer embarazada alcanza la fecha estimada para el parto, también conocida como fecha probable de parto (FPP). Por tanto, cuando una mujer "sale de cuentas", significa que ha llegado al final del periodo estimado para el parto y que puede dar a luz en cualquier momento. En torno al 30% de mujeres embarazadas salen de cuentas y llegan a la semana 40 sin haber tenido ninguna señal del comienzo del trabajo del parto: se trata de las futuras mamás que darán a luz entre el final de la semana 40 y el principio de la 42, sin que esto implique complicaciones.
La expresión "salir de cuentas" tiene su origen en la antigua práctica de registrar o contar el tiempo de duración del embarazo. Hace muchos años, no se contaba el tiempo desde la concepción, ya que esta fecha era difícil de determinar con precisión. Los médicos y parteras realizaban un registro de las semanas transcurridas desde ese punto para estimar la fecha probable de parto.
¿Cuáles son las causas de que se salga de cuentas?
- Genética: Las mujeres que tienen una madre o una abuela que también han tenido partos postérmino tienen más posibilidades de pasar la misma experiencia.
- Ciclos largos: Las mujeres que tienen ciclos menstruales más largos del promedio de 28 días suelen dar a luz más tarde, comparado con las que tienen flujos más frecuentes, cada 25-27 días.
- Errores de cálculo: La fecha del parto se calcula basándose en la hipótesis de que la concepción haya ocurrido 14 días después del principio de la última menstruación.
- La píldora: Se ha observado que las mujeres que se quedan embarazadas en los primeros tres meses siguientes a la interrupción de la píldora anticonceptiva, tienden a tener partos postérmino. Lo mismo ocurre si la concepción tiene lugar durante la lactancia.
- Medicamentos retardantes: Todos los AINE (antiinflamatorios no esteroideos), y primero entre todos la aspirina, pueden retardar la fecha del parto. Estos medicamentos alivian el dolor y la inflamación bloqueando la producción de prostaglandinas, es decir, las sustancias liberadas por el organismo para facilitar las contracciones del útero e iniciar las manifestaciones típicas del trabajo de parto.
El parto postérmino es el opuesto al parto prematuro y se define como aquel que ocurre después de la semana 42 de gestación. Mientras que el embarazo a término se considera entre las semanas 37 y 42, cuando el nacimiento se produce más allá de este tiempo, se clasifica como postérmino.
El diagnóstico de un embarazo postérmino se basa en el cálculo de la fecha probable de parto (FPP), que generalmente se establece sumando 280 días (40 semanas) al primer día de la última menstruación.
Lea también: Profundizando en la retórica del rap
Un embarazo postérmino requiere un monitoreo constante para asegurarse de que el bebé sigue recibiendo oxígeno y nutrientes suficientes a través de la placenta. Aunque no siempre es posible determinar una causa específica, existen varias razones médicas y biológicas que pueden explicar por qué sucede un parto postérmino.
- Maduración placentaria retardada: La placenta juega un papel crucial en el desarrollo fetal y en el inicio del parto.
- Deficiencia en la producción de prostaglandinas: Estas sustancias químicas son esenciales para la maduración cervical y el inicio de las contracciones.
- Falta de respuesta a la oxitocina: La oxitocina es una de las principales hormonas del parto puesto que es la responsable de desencadenar las contracciones uterinas.
¿Qué controles hay que hacer si el parto se retrasa?
A partir de la semana 39+5, la futura mamá debe hacerse una serie de controles para asegurarse de que todo transcurre bien. Estos controles se repiten en la semana 40+3, en la 41 y en la 42+2.
- Monitorización fetal: A partir de dos días antes del principio de la semana 40, se hace una monitorización fetal para registrar el latido cardíaco del pequeño y las contracciones del útero. Se hace apoyando en la barriga de la mamá un sensor conectado con un ordenador.
- Fluxometría doppler: Con este término se indica un tipo de ecografía que observa el cordón umbilical y la placenta, para comprobar que el niño reciba siempre la cantidad adecuada de oxígeno y alimento.
- Ecografía: Otro examen al que se suele recurrir cuando la fecha límite se acerca es una ecografía para controlar la situación de la placenta y, sobre todo, la cantidad de líquido amniótico. Si todo va bien, éste no debe disminuir por debajo de un límite establecido.
- Es un simple examen que permite controlar el color y la transparencia del líquido amniótico. Si todo va bien, es límpido y claro como el agua.
Si tres días después de que acabe la semana 41 todavía no ocurre nada, se induce el parto. Se trata de una praxis que muchas estructuras todavía adoptan, aunque todos los controles les hayan permitido descartar cualquier problema. Normalmente, se efectúan tres aplicaciones. Si después de esta intervención el bebé no se decide a nacer, se administra oxitocina por gotero. Normalmente, los bebés que nacen después de la fecha límite tienen un peso superior a la media.
El problema es que cuantos más días pasan a partir de la semana 41, más aumentan las posibles complicaciones para madre y bebé.
El parto postérmino puede tener algunas complicaciones en el postparto y generar problemas en la recuperación postparto, tanto para la madre como para el bebé.
Lea también: Leche materna: composición y ventajas
- Mayor riesgo de desgarros perineales y recuperación más lenta: Si el bebé es más grande de lo habitual (macrosomía fetal), la dilatación en el parto puede ser insuficiente y aumenta el riesgo de desgarros perineales o la necesidad de una episiotomía.
- Dificultades en la lactancia materna: Si el bebé ha pasado demasiado tiempo en el útero, puede nacer con dificultades para succionar, especialmente si presenta síndrome de aspiración de meconio o problemas respiratorios. Esto puede hacer que el inicio de la lactancia sea más desafiante.
El parto postérmino es una condición que, aunque relativamente poco frecuente, requiere un monitoreo médico constante para garantizar el bienestar tanto de la madre como del bebé. Identificar sus causas y riesgos permite tomar decisiones informadas sobre la mejor manera de proceder en cada caso.
Tener relaciones sexuales en la última semana de embarazo puede ser el método más natural para favorecer el parto. Algunas matronas recomiendan tener relaciones sexuales para activar el comienzo del alumbramiento. Durante el orgasmo el útero se contrae y eso podría ayudar a provocar el parto. Algunas mujeres prueban con acupuntura. Comenta con un especialista la posibilidad de recurrir a esas medidas.
Lea también: ¿Problemas de popó en tu recién nacido?
tags: #bebés #nacidos #después #de #la #fecha