Cómo transportar leche materna del trabajo a casa: consejos esenciales

13.10.2025

Si das el pecho, hay muchos motivos para conservar la leche materna, por ejemplo, puedes bombearla o extraerla mientras estás en el trabajo y almacenarla para dársela al bebé más tarde. La vuelta al trabajo tras el permiso de maternidad supone la primera separación de tu bebé y un reto para mantener la lactancia materna. La vuelta al trabajo es una de las tres causas por los que las madres dejan de dar el pecho. Si estás amamantando a tu bebé y tu vuelta al trabajo está cerca no debes pensar que ese será el fin de vuestra lactancia.

Unas semanas antes de la vuelta al trabajo es conveniente ir almacenando leche en el congelador. Para ello te será muy útil un extractor eléctrico. Utilizar el extractor de modo correcto y eficaz lleva su tiempo así que es mejor comenzar sin prisas.

Instrucciones de higiene para extraer leche materna

Puedes hacer varias cosas para evitar la transmisión de bacterias a la leche materna y a tu bebé. Antes de usar el extractor de leche por primera vez, esteriliza todas las piezas, incluidas las tetinas, los biberones y cualquier parte que entre en contacto con tus pechos o la leche. Para ello, hierve las piezas de 5 a 10 minutos. Consulta las instrucciones del fabricante y respeta el tiempo de ebullición recomendado en caso de que difiera. Cada vez que utilices el extractor, lávate bien las manos. Cuando termines con él, lava las piezas con agua caliente y jabón o mételas en el lavavajillas si son aptas para ello.

Instrucciones para la conservación de leche materna

La leche materna extraída se puede guardar de varias maneras. Echa un vistazo a esta tabla para saber cuánto tiempo puedes almacenarla en el frigorífico o el congelador:

Lugar de almacenamiento Tiempo de almacenamiento
A temperatura ambiente (aproximadamente 25 °C) Hasta 4 horas
Nevera portátil Hasta 24 horas
Frigorífico a menos de 4 °C Hasta 3 días
Congelador a -17 °C o menos Hasta 6 meses
Congelador a -20 °C Hasta 12 meses

Si sobra leche de una toma anterior, no la guardes. Consúmela en dos horas o tírala. La leche materna descongelada puede conservarse a temperatura ambiente una o dos horas antes de usarla. Si la metes al frigorífico, este tiempo se amplía a 24 horas. No vuelvas a congelarla en ningún caso.

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Si la fecha de incorporación está próxima, infórmate si en tu lugar de trabajo podrás extraerte leche. Si es así deberás llevarte: el extractor de leche, una nevera portátil con, por lo menos, un acumulador de frío (a no ser que en tu trabajo haya frigorífico) y bolsas de almacenaje de leche materna. En caso de que no sea posible sacarte leche en tu centro de trabajo no te preocupes porque podrás hacerlo en casa, y también podrás amamantar a tu bebé.

Marca los recipientes con la fecha de extracción y el nombre de tu bebé en caso de que tome la leche en la guardería. Usa primero la leche más antigua, siempre que esté dentro del límite de caducidad. Si metes el recipiente en el congelador, deja un espacio de 2,5 cm en la parte de arriba, ya que el líquido se expandirá cuando se congele.

¿Cómo descongelar la leche materna?

Sigue estos consejos para descongelar la leche materna:

  • Descongela la leche dejando el recipiente bajo un chorro de agua fría. Cuando empiece a descongelarse, cambia a agua tibia.
  • También puedes dejar que se descongele en el frigorífico, lo que suele tardar unas 24 horas.
  • Una vez que la leche se haya descongelado, dásela a tu bebé durante las 24 horas posteriores.
  • No descongeles la leche materna congelada a temperatura ambiente.
  • No vuelvas a congelarla en ningún caso.

¿Se puede calentar la leche materna congelada?

La leche materna que se ha guardado en el frigorífico, independientemente de que se haya congelado antes o no, puede calentarse. No obstante, no hay necesidad de que los bebés tomen leche materna tibia. Está bien dársela fría o a temperatura ambiente.

Si deseas calentar la leche materna después de guardarla en el frigorífico, sigue estos pasos:

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  • Sumerge el biberón en agua tibia. Usa una cacerola o un recipiente con agua tibia para calentar el biberón. También puedes emplear un calentador de biberones.

No calientes los biberones en los fogones ni en el microondas. Las altas temperaturas pueden matar los anticuerpos de la leche que combaten las enfermedades, así como crear puntos calientes que pueden quemar la boca de tu hijo.

  • Comprueba que la leche no esté demasiado caliente. Antes de alimentar a tu bebé, comprueba la temperatura de la leche. Para ello, rocíala en el interior de la muñeca. Debe estar caliente, pero no en exceso.
  • No esperes demasiado para dar la leche. Una vez que hayas calentado la leche, debes usarla durante las dos horas posteriores.

¿La leche materna conservada es diferente de la fresca?

La leche materna que ha estado guardada, ya sea en el frigorífico o en el congelador, puede tener un aspecto diferente al de la leche materna extraída. Incluso puede separarse en una capa cremosa y otra lechosa. Esto es completamente normal; agítala suavemente para volver a mezclarla.

La leche descongelada también puede oler o tener un sabor diferente debido a la descomposición de las grasas de la leche. A pesar de ello, sigue siendo segura para tu bebé, y lo más seguro es que no note la diferencia.

Puedes mezclar la leche materna previamente enfriada con leche materna fresca en una proporción de 1:1. Es mejor que las dos leches tengan una temperatura similar cuando hagas esto.

Si tu peque no se termina el biberón de leche conservada, la cantidad sobrante se puede usar durante las dos horas posteriores. De lo contrario, tendrás que tirarla.

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PREGUNTAS FRECUENTES

Si has sacado la leche del frigorífico después de un tiempo, cuando alcance la temperatura ambiente puede conservarse a 25 °C hasta cuatro horas.

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