El Complejo Materno: Definición y Perspectiva Junguiana

05.11.2025

El tema de la «madre» fue profusamente estudiado por el psiquiatra suizo C.G. Jung. Si bien Sigmund Freud, basó mucha de su teoría del psicoanálisis en el estudio del «padre».

¿Qué es un Complejo según Jung?

Según el psiquiatra C.G. Jung, las experiencias son agrupadas en el inconsciente personal en lo que Jung llama complejos. Un complejo es un grupo organizado de pensamientos, sentimientos y recuerdos respecto de un concepto particular, por ejemplo la maternidad.

Un complejo tiene un poder constelador cuando puede extraer ideas nuevas e interpretarlas como corresponde, y atrae a experiencias relacionadas. Por ejemplo el complejo materno se refiere al grupo de experiencias personales resultantes de haber sido criados, y cada nueva experiencia de maternidad es llevada hacia este complejo, que será entendida e interpretada por éste. Un complejo puede actuar como una persona independiente, comportándose aparte de nuestras intenciones conscientes. Algunos complejos parecen dominar la personalidad entera.

Componentes Clave de la Teoría Junguiana

Para comprender mejor el complejo materno, es útil revisar algunos de los conceptos fundamentales de la teoría de Jung:

  • El inconsciente personal: Incluye las memorias que podemos atraer rápidamente a nuestra consciencia y aquellos recuerdos que han sido reprimidos por cualquier razón. La diferencia estriba en que no contiene a los instintos.
  • El inconsciente colectivo: Es el reservorio de nuestra experiencia como especie; un tipo de conocimiento con el que todos nacemos y compartimos. Aún así, nunca somos plenamente conscientes de ello. Podríamos llamarle sencillamente nuestra “herencia psíquica”.

Principios Fundamentales de la Psique

Jung también identificó varios principios que rigen la dinámica psíquica:

Lea también: Definición y Desarrollo del Complejo Materno

  • Principio de los opuestos: Cada deseo inmediatamente sugiere su opuesto. Por ejemplo, si tengo un pensamiento positivo, no puedo dejar de tener el opuesto en algún lugar de mi mente.
  • Principio de equivalencia: La energía resultante de la oposición se distribuye equitativamente en ambos lados. Esto depende de la actitud que uno tome con respecto a ese deseo no satisfecho. Si mantenemos ese deseo de forma consciente; es decir, que somos capaces de reconocerlo, entonces provocamos un aumento de calidad en el funcionamiento psíquico; esto es, crecemos. Si por el contrario, pretendemos negar que este pensamiento estuvo ahí, si lo suprimimos, la energía se dirigirá hacia el desarrollo de un complejo. Aquí es donde empiezan los problemas.
  • Principio de entropía: Establece la tendencia de los opuestos a atraerse entre sí, con el fin de disminuir la cantidad de energía vital a lo largo de la vida. Jung extrajo la idea de la física, donde la entropía se refiere a la tendencia de todos los sistemas físicos de solaparse; esto es, que toda la energía se distribuya eventualmente.

Arquetipos y su Influencia

Los contenidos del inconsciente colectivo son los arquetipos. Jung también les llamó dominantes, imagos, imágenes primordiales o mitológicas y otros nombres, pero el término arquetipo es el más conocido. Sería una tendencia innata (no aprendida) a experimentar las cosas de una determinada manera. El arquetipo carece de forma en sí mismo, pero actúa como un “principio organizador” sobre las cosas que vemos o hacemos. Funciona de la misma manera que los instintos en la teoría freudiana.

Así, el arquetipo de madre es una habilidad propia constituida evolutivamente y dirigida a reconocer una cierta relación, la de la “maternidad”. Jung establece esto como algo abstracto, y todos nosotros proyectamos el arquetipo a la generalidad del mundo y a personas particulares, usualmente nuestras propias madres. Incluso cuando un arquetipo no encuentra una persona real disponible, tendemos a personificarlo; esto es, lo convertimos en un personaje mitológico “de cuentos de hadas”, por ejemplo. Este arquetipo está simbolizado por la madre primordial o “madre tierra” de la mitología, por Eva y María en las tradiciones occidentales y por símbolos menos personalizados como la iglesia, la nación, un bosque o el océano.

Otros Arquetipos Relevantes

Además de la madre, existen otros arquetipos familiares. Obviamente, existe un padre que con frecuencia está simbolizado por una guía o una figura de autoridad. También tenemos el de niño, representado en la mitología y en el arte por los niños, en particular los infantes, así como por otras pequeñas criaturas. La celebración del niño Jesús en las Navidades es una manifestación del arquetipo niño y representa el futuro, la evolución, el renacimiento y la salvación.

Muchos arquetipos son caracteres de leyendas. El héroe es uno de los principales. Básicamente, representa al Yo (tendemos a identificarnos con los héroes de las historias) y casi siempre está envuelto en batallas contra la sombra, en forma de dragones y otros monstruos. El héroe es guiado por un viejo hombre sabio, una forma de animus que le revela al primero la naturaleza del inconsciente colectivo. Es la sombra y el maestro del lado oscuro de la fuerza. Cuando muere, se convierte en uno de los viejos hombres sabios. Este es también un arquetipo animal y representa las relaciones humanas con el mundo animal.

La Persona y la Sombra

La persona representa nuestra imagen pública. La palabra, obviamente, está relacionada con el término persona y personalidad y proviene del latín que significa máscara. Por tanto, la persona es la máscara que nos ponemos antes de salir al mundo externo. En su mejor presentación, constituye la “buena impresión” que todos queremos brindar al satisfacer los roles que la sociedad nos exige. Pero, en su peor cara, puede confundirse incluso por nosotros mismos, de nuestra propia naturaleza.

Lea también: Complejo B: ¿Es seguro para mi bebé?

Éstos forman parte de un arquetipo llamado la sombra. Deriva de un pasado pre-humano y animal, cuando nuestras preocupaciones se limitaban a sobrevivir y a la reproducción, y cuando no éramos conscientes de nosotros como sujetos. Esto supone que la sombra es amoral; ni buena ni mala, como en los animales. Un animal es capaz de cuidar calurosamente de su prole, al tiempo que puede ser un asesino implacable para obtener comida. Pero él no escoge ninguno de ellos. Simplemente hace lo que hace. Es “inocente”. Pero desde nuestra perspectiva humana, el mundo animal nos parece brutal, inhumano; por lo que la sombra se vuelve algo relacionado con un “basurero” de aquellas partes de nosotros que no queremos admitir.

El Ánima y el Ánimus

El ánima es el aspecto femenino presente en el inconsciente colectivo de los hombres y el animus es el aspecto masculino presente en el inconsciente colectivo de la mujer. El ánima puede estar representada (personificada) como una joven chica, muy espontánea e intuitiva, o como una bruja, o como la madre tierra. Usualmente se asocia con una emocionalidad profunda y con la fuerza de la vida misma.

El animus puede personificarse como un viejo sabio, un guerrero, o usualmente como un grupo de hombres, y tiende a ser lógico, muchas veces racionalista e incluso argumentativo. El ánima y el animus son los arquetipos a través de los cuales nos comunicamos con el inconsciente colectivo en general y es importante llegar a contactar con él. Es también el arquetipo responsable de nuestra vida amorosa: como sugiere un mito griego, estamos siempre buscando nuestra otra mitad; esa otra mitad que los Dioses nos quitaron, en los miembros del sexo opuesto.

Manifestaciones del Complejo Materno Negativo

El lema de este tipo es: ¡Cualquier cosa, mientras no sea como la Madre! . . . Todos los procesos instintivos tropiezan con dificultades inesperadas; o la sexualidad no funciona correctamente, o los hijos no son deseados, o los deberes maternos parecen insoportables, o las exigencias de la vida marital se responden con impaciencia e irritación.

El aspecto negativo se ve en la mujer cuyo único objetivo es el parto. Para ella el marido es. . . ante todo, el instrumento de la procreación, y ella lo considera simplemente como un objeto que debe cuidarse, junto con los niños, los parientes pobres, los gatos, los perros y los muebles domésticos.

Lea también: Igualdad de género y apellidos

Alternativamente, la inhibición del instinto femenino puede llevar a una mujer a identificarse con su madre. Como una especie de supermujer (admirada involuntariamente por la hija), la madre vive por ella de antemano todo lo que la niña podría haber vivido por sí misma. La hija lleva una existencia en la sombra, a menudo visiblemente absorbida por su madre, y prolonga la vida de su madre mediante una especie de transfusión continua de sangre.

Aspectos Positivos del Complejo Materno

Tal mujer a menudo sobresale en las actividades de Logos, donde su madre no tiene lugar. Gracias a su lucidez, objetividad y masculinidad, una mujer de este tipo se encuentra frecuentemente en puestos importantes en los que su cualidad maternal, tardíamente descubierta, guiada por una fría inteligencia, ejerce una influencia benéfica. Esta rara combinación de feminidad y comprensión masculina resulta valiosa en el ámbito de las relaciones íntimas, así como en asuntos prácticos.

Del mismo modo, lo que en su aspecto negativo es el Donjuanismo puede aparecer positivamente como hombría audaz y resuelta; esfuerzo ambicioso tras las metas más altas; oposición a toda estupidez, estrechez de miras, injusticia y pereza; voluntad de hacer sacrificios por lo que se considera justo, a veces rayando en el heroísmo; perseverancia, inflexibilidad y dureza de voluntad; una curiosidad que no retrocede ni siquiera ante los enigmas del universo; y, por último, un espíritu revolucionario que se esfuerza por dar un nuevo rostro al mundo.

tags: #complejo #materno #jung #definición

Publicaciones populares: