Componentes de una Colmena de Abejas: Estructura, Tipos y Productos

25.10.2025

Las abejas son una de las especies que más expectación causan debido a su organización social, su inteligencia y el producto de gran calidad que fabrican. Como ya sabemos, estos insectos elaboran sus colmenas en forma de hexágonos, donde viven y cada miembro realiza una función específica según su edad y sus características. La organización de una colmena de abejas resulta realmente asombrosa por su capacidad de armonizar los diversos trabajos de la colonia, comunicarse entre los individuos las fuentes de alimento o situaciones de peligro, construir los panales más perfectos (en los que está optimizado el espacio), decidir la renovación de sus reinas y otros muchos ejemplos más que estos insectos sociales brindan a quienes quieran acercarse a conocerlos.

Estructura de una Colmena de Abejas

Se conoce con el nombre de colmena a la estructura cerrada, ya sea natural o artificial, dentro de la cual habitan las abejas. Podría decirse que esta es la armadura exterior, ya que en la parte de dentro se configura el panal compuesto por celdas hexagonales que crean los propios insectos a base de cera. Según algunos estudios, la composición en forma de hexágono tiene su explicación en que se trata de la figura geométrica con la que mejor se puede aprovechar el espacio. Al mismo tiempo, constituye una base sólida para almacenar el polen y la miel en el interior.

Partes Comunes de una Colmena

No existe una única estructura en cuanto a colmenas se refiere. La composición varía según diferentes factores, como por ejemplo si es natural o artificial, el lugar donde esté ubicada o el número de abejas. Sin embargo, se pueden mencionar algunas partes que suelen ser comunes en la mayoría de las estructuras que son construidas por los apicultores:

  • Soporte estable: Para colocar la colmena de tal forma que esté separada del suelo.
  • Piso o fondo: De la colmena que se localiza en la parte inferior y es donde se sitúa la cámara de cría.
  • Cámara de cría: Que hace referencia al primer cajón donde están los panales con la producción.
  • Piquera: Que es una abertura en la parte inferior de la colmena que sirve de acceso a las abejas.
  • Separador de reina: Que consiste en una rejilla entre la cámara de cría y la primera alza. Su función es evitar que la abeja reina pase al piso superior.
  • Alzas melarias: Que hace referencia al lugar donde se colocan los panales destinados al almacenamiento de miel. Las alzas sirven para añadir espacio a las colmenas, a medida que la población de abejas crece y va llenado la colmena de miel, permitiendo al apicultor realizar la cosecha de miel de una forma más limpia y racional en las alzas.
  • Panales: Que es el sitio donde las abejas van depositando la miel.
  • Entretecho: Que es la parte que se sitúa entre la última alza y el techo, y funciona como aislante.
  • Techo: Que se coloca en la parte superior y sirve para cerrar la colmena.

Tipos de Alzas

  • Alza normal: Se coloca encima de la cámara de cría de una colmena, que puede ser Perfección o Industrial. A veces se la separa con un excluidor de reinas, que impide el paso de la reina a las alzas, con el objeto de impedir que críe en las mismas.
  • Media alza: De menor tamaño que el alza normal. Se coloca encima de la cámara de cría de una colmena, que puede ser Perfección o Industrial. Debido a su pequeño tamaño la reina no suele subir a la misma por lo que es este caso no es necesario colocar un excluidor de reina.

Tipos de Colmenas

Dado que la apicultura es una actividad muy antigua, con el paso de los años se han ido perfeccionando los materiales y las técnicas. El objetivo es garantizar que las abejas tengan una vida más larga y saludable, así como incrementar la capacidad de las tareas de recolección. Por ello, las colmenas naturales apenas tienen presencia en la actualidad. Estas fueron las primeras que se ubicaban en los huecos de los árboles, las rocas o cualquier otro recoveco. Hoy en día, las colmenas modernas construidas por la mano del hombre se pueden dividir en las siguientes subcategorías:

  • Colmenas horizontales: Suelen tener una capacidad fija con una cámara de cría en el centro de la estructura y las zonas de miel en los laterales.
  • Colmenas verticales: En este caso, la capacidad es variable porque la colmena se puede agrandar hacia arriba colocando paneles móviles encima de la cámara de cría.

Tipos Específicos de Colmenas

  • Colmena Layens: Colmena de desarrollo horizontal de origen francés, de 10 a 14 panales cuya luz interna suele medir 30 x 35 centímetros.
  • Colmena Langstroth: Diseñada en Estados Unidos en 1851, es una colmena de desarrollo vertical, cuyos cuerpos o alzas utilizan 10 cuadros de dimensiones internas aproximadas 43 x 20 cm. Esta es actualmente la colmena más universal.
  • Colmena Dadant: Colmena de desarrollo vertical con cuerpo de cría cuyos marcos tienen unas dimensiones internas de 42 x 27, y con alzas para la miel cuyos marcos tienen una dimensión interna de 42 x 13. Está ampliamente difundida en Europa, sobre todo en Francia.

¿Cómo se Construyen las Colmenas de Forma Natural?

Parece casi imposible que unos insectos tan pequeños como las abejas sean capaces de construir colmenas tan perfectas. Estos animales tienen la capacidad natural de elaborar cera a partir de la mezcla que realizan entre su propia saliva y algunos productos vegetales. Gracias a esta composición y a su disposición para organizarse, pueden modelar a la perfección su vivienda. Aunque se trata de una estructura bastante compleja, las abejas suelen tardar una semana aproximadamente en finalizar la construcción.

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Productos de la Colmena

Pero si hay un aspecto de la vida de una colonia realmente llamativo para nosotros es su capacidad de producir alimentos tan variados como la miel, el polen o la jalea real, cada uno con unas funciones específicas en la nutrición de estos insectos, pero capaces, a su vez, de deleitar (en especial la miel) y ayudar a complementar la alimentación humana.

Miel

El brillo y la fuerza de la textura en una miel que fluye recién extraída de los panales, y su dulce sabor cuando no podemos evitar llevar un poco a nuestros labios, la hacen merecedora de lo que a primera vista podría parecer un “pomposo” apelativo, el oro dulce. Pero aún hay más, en la miel se han identificado cerca de 180 sustancias diferentes, aunque su composición básica son los azúcares glucosa y fructosa (y en menor medida la sacarosa). La miel está compuesta sobre todo por fructosa (38%), glucosa (31%) y agua (18%). Además, suele contener sacarosa, maltosa y otros azúcares. Dado su contenido en azúcar, la miel es una gran fuente de energía sana. Además, como hemos visto, es rica en vitaminas A, E, K, B1, B2, B6, Niacina, Vitamina C, ácido pantoténico (B5), ácidos fenólicos, ácidos grasos, apigenina, acacetina, ácido abscísico, ácido ferúlico y carotenoides.

Las abejas producen la miel a partir del néctar de las flores, recogida por estos insectos en una labor que se conoce como pecorea. También pueden utilizar secreciones de partes vivas de las plantas o incluso de secreciones generadas por insectos que se alimentan de plantas. Las recolectoras llevan el néctar a la colmena en su buche o estómago. Cuando la pecoreadora llega a la colmena, regurgita y entrega el néctar a otras obreras, que lo ingieren y procesan en sus estómagos. Este proceso aporta al néctar enzimas como la invertasa y otras sustancias que lo transforman en miel. Después, las obreras encargadas de esa transformación regurgitan de nuevo la mezcla en las celdillas de los panales. Así sellada, la miel se convierte en la reserva alimenticia de la colmena.

Estas cifras son posibles porque las abejas son capaces de transmitir a sus compañeras de colonia el lugar exacto donde han encontrado una fuente de néctar mediante el lenguaje de la danza, y éstas acuden masivamente a esas flores para seguir el trabajo de las primeras descubridoras. Esto explica también, a grandes rasgos, la existencia de las denominadas mieles monoflorales, en las que hay una dominancia del néctar de determinados tipos de plantas, que les otorga unas características de aroma, sabor, textura y color que las diferencian.

La miel se ha utilizado en muchas civilizaciones y culturas antiguas como cicatrizante, en la curación de llagas y heridas; la Biblia, el papiro de Ebers, el Corán, la señalan como un apreciable remedio. Diversos investigadores han comprobado el poder antibacteriano de la miel (sobre todo de las mieles frescas que no han sido sometidas a temperaturas elevadas), que se debe básicamente a tres factores: su alta concentración de azúcares, la presencia de peróxido de hidrógeno y una serie de sustancias -ácidos orgánicos, flavonoides, etc.- conocidas como inhibinas. Su aporte energético, con azúcares de asimilación directa, la hace muy indicada en la práctica de deportes o de ejercicio físico, aporta resistencia física y favorece la recuperación. Y ¿quién no se ha tomado alguna vez miel cuando tiene un resfriado? Los componentes volátiles (especialmente terpenos), los azúcares y el poder antiséptico de la miel se alían en este caso para conseguir diversos efectos en nuestro organismo: actúa como expectorante y calma la tos (emoliente), ayuda a combatir las infecciones, promueve la regeneración de las mucosas y vigoriza el estado anímico general.

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Tipos de Miel

En función de los lugares y de la vegetación donde pecorean las abejas, la miel puede ser de muchos tipos:

  • Miel de milflores: La más común de las mieles, resultado del trabajo de las abejas en prados y bosques donde abundan las plantas y ninguna predomina.
  • Miel de brezo: En ella predomina el néctar proveniente de brezos, o ericáceas, arbustos frecuentes en las zonas de montaña.
  • Miel de bosque o de mielada: Suelen tener fuerte presencia de mieladas (roble, encina, abeto…) y también aportaciones de otros árboles, como el castaño o el tilo.
  • Miel de tomillo: Predomina en ella el tomillo, un arbusto de porte bajo que florece en la primavera.
  • Miel de romero: La miel de romero es la más extendida de España.
  • Miel de azahar: Muy habitual en todo el levante y buena parte del sur, se hace con el néctar de naranjos, limoneros y otros cítricos, que florecen al principio de la primavera.
  • Miel en crema: una miel en crema, cremosa o cremada es aquella que ha sido procesada para modificar su textura original y que no sea ni líquida, ni cristalizada.
  • Miel sintética: En los últimos años, varias empresas trabajan en el desarrollo de mieles sintéticas, elaboradas sin la intervención de las abejas.

Polen

El polen que las abejas elaboran es una especie de polvo que aparece en las flores. En las plantas su función es fecundar al óvulo, que más tarde se convertirá en semillas y frutos. Cuando la abeja se pone encima de una flor sus patas quedan impregnadas de polen y lo va guardando en la tercera pata de atrás, donde realiza una bola del tamaño de un grano de arroz. Combate la fatiga y desnutrición. El mejor momento para tomar el polen es en ayunas. Para los adultos se recomienda una cucharada sopera y para los niños una de café.

El polen es el alimento plástico de la colmena, básico en el desarrollo de las larvas de abejas, gracias a su riqueza en proteínas (de un 20-30%), incluyendo todos los aminoácidos, en minerales (se han detectado hasta 27 minerales) y en vitaminas, así como enzimas (se han detectado más de 100), reguladores del crecimiento, ácidos grasos, ácidos orgánicos y flavonoides. Es, pues, evidente que es un complemento de la dieta especialmente indicado en momentos de fatiga y desnutrición, y es también muy adecuado en dietas vegetarianas.

Pan de Abeja

El polen que las obreras depositan en las celdillas de los panales, donde otras obreras, llamadas por algunos autores “manipuladoras”, mastican y untan ese polen con saliva, creando una masa que se impregna de las enzimas de la saliva de las abejas. Las obreras van apisonando esa masa en la celdilla, creando capas compactas de polen ya procesado. Una vez llena la celdilla, las abejas dejan que el contenido fermente. En este proceso químico natural intervienen hongos del azúcar (aportada por la miel), además de levaduras y lactobacterias (beneficiosas para nuestro organismo). Su acción combinada produce una fermentación acidoláctica que dura unas 12 horas. En ese tiempo, se desarrollarán unas bacterias lactoácidas (estreptococos) y se incrementarán la acidez de polen y el contenido en vitamina B del conjunto.

Las siguientes etapas de la fermentación son más largas. Entre los días 7 y 15 tras la recolección y almacenamiento, las lactobacterias y algunas levaduras desaparecen. Además, la miel juega un papel interesante: humecta la exina, la capa exterior dura de los granos de polen, y la rompe. Al romperla, la miel penetra en el interior del grano, conservándolo gracias al conocido poder conservante de la miel. Cuando acaba el proceso de la fermentación, el polen, mezclado con miel y la saliva de las abejas, se ha convertido en pan de abeja, un producto más rico en proteínas solubles y en aminoácidos de lo que es el polen por si solo.

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Las abejas llegan a la colmena cargadas de polen, que desprenden y compactan dentro de las celdillas. Superponen una fina capa de miel y vuelven a colocar otra capa de polen, así hasta que van rellenando las celdillas del panal. Una vez cubierta toda la celda de miel y polen, se dará lugar a una fermentación láctica de la mezcla durante días. Este proceso químico conlleva una serie de cambios en la composición bioquímica del polen, como el incremento de las proteínas solubles y de los aminoácidos libres. Como fuente de proteína, el polen tiene un gran potencial, pero en su forma natural no es lo suficientemente digerible ni nutritivo para nuestras amigas, las abejas.

Jalea Real

La jalea real es el alimento especial que las abejas segregan para las crías de reina. Con esta alimentación diferenciada, las abejas reinas viven 3 años, a diferencia de las obreras que pueden vivir hasta 3 meses y que reciben otro tipo de alimento (miel y polen). Para extraer la miel de los panales, el apicultor desopercula las celdas y después las centrifuga. La miel sale en estado líquido, gracias a la temperatura del interior de la colmena, 37º. Sus propiedades son la causa de que la abeja reina (que es la única que se alimenta durante toda su vida con jalea real) sea dos veces mayor de tamaño y de peso respecto a sus compañeras, las obreras, y también tiene una gran longevidad respecto a sus compañeras; la abeja reina podrá vivir hasta 4 ó 5 años mientras que una obrera alimentada con miel y polen vivirá entre 40 y 50 días. También tiene un factor de crecimiento muy potente.

No está aún claro a qué se deben los efectos que causa la jalea real en aquellos que la ingieren: recuperación de las fuerzas y el apetito, aumento del tono vital, mayor resistencia al frío, menor sensación de fatiga tanto física como mental, entre otras muchas que se han descrito tras tomarla durante algún tiempo. Sus detractores apuntan a que si bien su composición puede mostrar una gran riqueza en minerales, vitaminas, ácidos grasos, etc., la cantidad que se toma es muy pequeña (entre 0,5 y 1 g diario). Sin embargo, la mayor parte de las opiniones de quienes han estudiado la jalea real se inclinan a pensar que se trata de un producto complejo (en el que quizá no se han descubierto todavía algunos de sus componentes), con un completo espectro de compuestos y un armonioso equilibrio que lleva a un efecto sinérgico entre ellos, y que produce los efectos antes señalados.

Propóleos

Los propóleos son sustancias resinosas que producen ciertos árboles y matojos para proteger sus partes más tiernas: El botón. El propóleo está compuesto básicamente por resinas (40-50%), cera de abejas (25-40%) y aceites esenciales y otras sustancias volátiles (5-10%). Su aspecto es, pues, resinoso, así como su olor; el color puede variar ampliamente, dependiendo de la planta de origen, desde el amarillo-rojizo, amarillo-oscuro, verde-castaño, ceniciento, verdoso, pardo, ámbar, hasta casi negro.

Alimentación de las Abejas

Las abejas, como cualquier ser vivo, necesitan una buena alimentación basada en una dieta equilibrada. De esto dependerá el rendimiento y la sanidad de la colonia. Por ello es fundamental conocer que la dieta natural de la abeja se basa en el consumo de miel (aproximadamente un 80%) y de polen (alrededor del 20%). Los valores nutricionales que las abejas asimilan naturalmente son esenciales para su desarrollo.

La nutrición proteica es vital para las abejas, especialmente para activar las glándulas que producen jalea real. El polen es esencial para estimular esta secreción, aunque no se transforma directamente en jalea. Colmenas bien nutridas tienen larvas sanas gracias a la abundante jalea, mientras que la falta de nutrientes afecta negativamente su desarrollo y la salud de la colonia. Proporcionar tortas proteicas durante un período de 6 semanas es una estrategia efectiva, ya que cubre dos ciclos completos de cría en las abejas, lo cual es crucial para el desarrollo saludable de la colonia y la preparación para períodos de alta demanda o escasez de recursos. Por esta razón, es importante contar con tortas proteicas para poder suministrarles a nuestras abejas en los períodos donde hay déficit de polen.

Como aspecto importante a tener en cuenta, antes de pasar a la elaboración de pienso, es la colocación de las tortas. Estas tortas proteicas deben estar colocadas siempre sobre los cuadros centrales de cría, nunca a los extremos, para que las abejas nodrizas no se desplacen más de 3-4 cm de la cría abierta. La consistencia de la mezcla obliga a colocar la bolsa boca arriba en un primer momento, pero al cabo de varios días, cuando se haya endurecido, hay que darle la vuelta. Debemos saber que el hecho de añadir polen a la formulación del alimento, al igual que la miel, además de aportar vitaminas y aminoácidos, hace que la mezcla sea más apetecible para las abejas.

Sustitutos del Polen Fresco

Existen alternativas para suplir la falta de polen fresco:

  • Levadura de cerveza micronizada: (en torno al 43% de proteína bruta).
  • Concentrado de Harina de soja micronizada: Aunque es una fuente rica en proteínas (aproximadamente un 60% de proteína bruta), es crucial tener en cuenta el contenido de inhibidor de tripsina de soja (SBTI). Varios estudios han demostrado que altas concentraciones de SBTI pueden ser perjudiciales para las abejas, afectando negativamente la digestión de proteínas y, por tanto, la salud general de la colmena.
  • Huevo/Yema en polvo: Este ingrediente, aunque puede parecer una buena fuente de proteína, presenta dos preocupaciones principales. Primero, la albúmina contenida en el huevo puede causar problemas digestivos a las abejas, ya que no están adaptadas para asimilar proteínas de origen animal. Segundo, la inclusión de fuentes de proteína animal en la dieta de las abejas es ajena a su alimentación natural y puede influir negativamente en su salud y comportamiento.

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