¿Con cuántos óvulos nace una mujer?

21.12.2025

Todas las mujeres nacen con óvulos en sus ovarios, pero su cantidad es finita, lo que quiere decir que el número de óvulos va descendiendo hasta que terminan por acabarse con la menopausia. Comencemos por los principios biológicos. La mujer nace con todos los óvulos que va a tener. A lo largo de tu vida no creas ninguno nuevo; de hecho, el mayor número de óvulos lo tienes mientras estás dentro del útero de tu madre: un feto de sexo femenino de 20 semanas tiene cerca de siete millones de óvulos.

Los ovarios del embrión humano inician los procesos madurativos alrededor de la semana 6ª de embarazo lo que le llevan a producir los ovocitos (óvulos) a partir de la semana 12ª de gestación. En esas semanas su actividad es frenética. Pasa de no contener ninguno a alcanzar un máximo entre 5 y 6 millones apenas 11 o 12 semanas más tarde, alrededor de la semana vigesimosegunda de gestación. A partir de ese momento cesará para siempre y por completo la producción de nuevos ovocitos.

Evolución de la reserva ovárica

La mujer nace con un número de óvulos establecido, conocido como reserva ovárica o folicular, y éste no aumenta con la edad. Este número va disminuyendo a lo largo de su vida reproductiva hasta llegar a cero alcanzada la menopausia. Es por ello que se hace necesario averiguar cómo está la reserva ovárica en el momento en que la mujer desea quedarse embarazada, ya que nos da información de las posibilidades de conseguir un embarazo de manera natural o si necesitará ayuda de la reproducción asistida.

Aunque una mujer puede tener hasta 7 millones de óvulos en su etapa fetal, lo normal es que al nacer disponga de una cifra muy inferior, entre 1 y 2 millones. En torno al nacimiento, su número ha bajado a los 2 millones y durante la infancia continúa reduciéndose, quedando entre 400.000 y 500.000 en el momento de la pubertad. Durante sus primeros años de vida sigue perdiendo óvulos, quedando entre 300.000 y 500.000 al llegar a la pubertad. Cuando van a empezar a liberarse con las ovulaciones.

Cantidad de óvulos al nacer: Desde que empiezan a formarse los óvulos en el feto, hasta que la niña alcanza la edad reproductiva, la cantidad de folículos primordiales disminuye drásticamente hasta que queda constituida la reserva ovárica.

Lea también: ¿Necesitas Baja por Cólico Nefrítico? Descubre la Duración

  • Semana 20 de desarrollo fetal durante el embarazo: el feto de sexo femenino cuenta con unos 6 millones de óvulos inmaduros producidos en la ovogénesis, contenidos dentro de folículos primordiales. Éste será el número máximo de folículos primordiales que tendrá a lo largo de su vida.
  • Nacimiento de la niña: el número de folículos primordiales ya se ha disminuido hasta 1-2 millones.
  • Primera menstruación o menarquia: la cantidad de folículos primordiales ha bajado hasta 500.000. En este momento comienza lo que se conoce como reclutamiento folicular.

Reclutamiento folicular: En cada ciclo menstrual 1.000 folículos empiezan a madurar, de los cuales sólo 20 de ellos madurarán hasta convertirse en folículos antrales. Como respuesta a las gonadotropinas, uno se convertirá en folículo preovulatorio, y expulsará el óvulo de su interior hacia las trompas de Falopio, donde podrá ser fecundado por un espermatozoide.

Las gonadotropinas son la LH y la FSH, las cuales son secretadas por la hipófisis e intervienen en la maduración de los óvulos. El resto folículos que no llegan al estadio de preovulatorio se pierden, proceso conocido como atresia.

La reserva ovárica disminuye con la edad: Con cada ciclo menstrual se pierden unos 1.000 folículos de la reserva ovárica de la mujer, como consecuencia de un sutil proceso de deterioro ovárico biológicamente controlado. Es por ello que la edad es un factor determinante para el logro del embarazo.

Cuando una mujer comienza el proceso de búsqueda de un embarazo, desconoce el estado de sus ovarios y su reserva ovárica, pues ésta no tiene por qué ser igual en mujeres de la misma edad. Hay mujeres jóvenes con reserva ovárica disminuida en comparación con otras de más edad. Gracias al análisis de ciertas hormonas sexuales en sangre, resulta fácil dar respuesta a estas mujeres y comprobar su estado reproductivo. Además, este análisis también sirve para que los especialistas en reproducción asistida decidan cuál es el tratamiento más adecuado para cada mujer.

Ovulación

La ovulación es un proceso biológico fundamental en la reproducción femenina que ocurre casi a mitad del ciclo menstrual, aproximadamente en el día 14 en un ciclo de 28 días. Durante dicho proceso, un óvulo maduro es liberado por uno de los ovarios y se desplaza a través de la trompa de Falopio en dirección al útero. Se le denomina óvulo maduro porque está perfectamente preparado para ser fecundado por un espermatozoide, lo que podría provocar un embarazo y terminar dando a luz a una nueva vida.

Lea también: Semana 13 de embarazo: Cambios clave

En caso de que el óvulo no sea fecundado, terminará desintegrándose y siendo expulsado durante el proceso de la menstruación. Sin embargo, de todos esos, una mujer únicamente dispondrá de en torno a 400 óvulos maduros durante su vida reproductiva, que serán liberados mediante el proceso de ovulación. El problema es que no todos estos óvulos tendrán la opción de ser fecundados. Aunque cada mes un óvulo desciende por una de las trompas de Falopio, con él se pierden entre 6 y 12 ovulos que se activan y se pierden en el proceso, sin llegar a madurar. Esto hace que, en torno a los 50 años, la reserva ovárica se quede a cero, lo que da lugar a la menopausia, como se denomina al fin de la etapa reproductiva.

Calidad de los óvulos

La calidad de los óvulos es un factor determinante en la capacidad de una mujer a la hora de concebir. Un óvulo de calidad lo es porque presenta las características morfológicas y la dotación cromosómica adecuadas para permitir una gestación exitosa. La edad de la mujer es el factor más importante a la hora de determinar la calidad de los óvulos porque, con el tiempo, la carga genética del óvulo puede verse alterada aunque su morfología permanezca intacta, hay que tener en cuenta que las alteraciones cromosómicas, Aneuploidias, aumentan con la edad, a los 35-37 años un 30% de los óvulos presentan aneuploidias, entre 38 y 41 un 40% de los ovulos las presentan y a partir de los 41 podemos llegar a un 60-70% .

A partir de los 35 años, el reloj biológico reproductivo no va acompasado con la óptima calidad de vida que disfruta el resto de nuestro organismo. El descenso de la fertilidad, se acompaña de un incremento paulatino de la probabilidad de abortar. Situándose a los 40 años en el 40% de las gestaciones, acompañándose asimismo de un incremento constante en el riesgo de nacer niños afectos de cromosomopatía.

Hay que decir que todos los días de la vida reproductiva de la mujer, -esté usando o no anticonceptivos orales, anillos vaginales o dispositivos intrauterinos, la variabilidad de días menstruales o los meses que haya estado embarazada- constantemente se pierden óvulos. Del total de 500.000 al inicio de la pubertad sólo el 0’005% madurarán completamente y serán ovulados. Debemos insistir en que a pesar de diferentes líneas de investigación en curso, no es posible hacer que el ovario produzca nuevos ovocitos.

Cuando en muchas de ellas los ovarios ya liberaron los mejores óvulos. A partir de los 40 años, las posibilidades de gestar con ovocitos (óvulos) propios se van reduciendo dramáticamente. La preservación de los propios ovocitos congelándolos cuando se es joven, brinda la oportunidad de alargar la vida reproductiva más allá de los 40 años. Pues una vez congelados se pueden mantener durante años sin perder sus capacidades reproductivas.

Lea también: Cantidad de espermatozoides: al nacer y después

¿Cómo saber cuántos óvulos quedan?

Existen numerosos tests que se pueden llevar a cabo en mujeres mayores de 35 años que están intentando concebir para predecir la reserva ovárica (el número de óvulos restante). Los análisis de sangre incluyen el análisis de la hormona antimulleriana o AMH, y pueden realizarse en cualquier momento del ciclo menstrual e incluso si se toma la píldora anticonceptiva.

La hormona antimulleriana la segregan las células de los folículos ováricos y puede ser un indicador temprano de la reserva de óvulos que queda en los ovarios. Además, el tercer día del ciclo menstrual (dos días después del inicio del periodo), puedes someterte a un análisis de sangre para determinar la hormona foliculoestimulante (FSH) y el estradiol. Estos dos análisis pueden servir para detectar una función ovárica en descenso al principio del ciclo menstrual, justo cuando el folículo dominante se prepara para la ovulación.

El "recuento de folículos antrales" es otro test que puedes realizarte para detectar una reserva ovárica insuficiente. Durante este test, se emplea una ecografía transvaginal para determinar el número de folículos listos el tercer día del ciclo menstrual. El término reserva ovárica baja puede sonar aterrador cuando quieres ser madre, pero no significa que una mujer sea infértil.

Si tienes menos de 35 años y ovulas regularmente, tu probabilidad de quedar embarazada es similar a la de alguien con una reserva de óvulos “normal”. La reserva ovárica es la cantidad de óvulos de una mujer en un momento determinado. El proceso de ovulación tiene varias fases, una de ellas es la fase de estimulación ovárica, que permite el desarrollo de un folículo ovárico. El folículo es una estructura anatómico-funcional que forma parte del ovario.

Si el ovario produce el ovocito (óvulo) y este madura a lo largo del ciclo de ovulación, el número de folículos ovárico indica cuántas de esas estructuras se activarían periódicamente durante la ovulación. El recuento de folículos por ovario es uno de los métodos más habituales usados para conocer la reserva ovárica y se expresa en número de folículos por ovario observados (los ya mencionados folículos antrales) en una ecografía vaginal en los primeros días del ciclo.

Si estimulamos el desarrollo folicular en un ciclo, podemos obtener un mayor número de óvulos maduros y aumentar la probabilidad de embarazo. O, dicho de una forma resumida, si tengo folículos en los ovarios, puedo quedar embarazada.

Si una mujer se encuentra bajo un tratamiento de fertilidad, es posible que, en el momento de la punción de los folículos antrales, no se obtengan ovocitos o que algunos ovocitos sean inmaduros y, por tanto, no aptos para ser fecundados. Pero, por ejemplo, si se ha logrado estimular solo 3 folículos y de ellos se obtienen 3 ovocitos maduros, tienes posibilidad de seguir adelante con el tratamiento de fertilidad y quedar embarazada.

Para conocer en qué porcentaje te puedes quedar embarazada con baja reserva ovárica, te recomendamos pedir cita con uno de nuestros especialistas. No es lo mismo recurrir a un tratamiento de inseminación artificial que a uno de fecundación in vitro.

Reserva ovárica baja

Cada mujer nace con un número determinado de óvulos y, con el paso de los años, esta reserva se va agotando. Es parte del proceso natural de envejecimiento. Tener una reserva ovárica baja después de los 40 años no es raro. Según las estadísticas, una mujer nace con aproximadamente 2 millones de óvulos. En la pubertad, el número de óvulos está entre 300 000 y 500 000. A los 37 años, el número de óvulos disminuye a aproximadamente 25 000, aunque algunas mujeres experimentan esta disminución antes.

Sin embargo, tener menos óvulos no significa que sea imposible quedar embarazada con tus propios óvulos. Lo más importante es la calidad de tus ovocitos. Si tenemos menos óvulos, pero son de calidad, es probable que se obtenga al menos un embrión capaz de implantar en el útero y dar lugar a una gestación.

Como ya hemos mencionado, el embarazo es posible con baja reserva ovárica. Además, gracias a los avances técnicos existen métodos que pueden ayudar a aumentar las probabilidades. Por ejemplo, en la mayoría de los tratamientos de fertilidad se realiza una estimulación hormonal para aumentar el efecto de la estimulación ovárica natural. De esta forma, intentamos favorecer el desarrollo de más de un folículo ovárico al mes.

En el caso de las mujeres mayores de 35 años, con los avances de los tratamientos de fertilidad, podemos hacer más de un ciclo de FIV para poner más números a tu favor. Además, si tienes poca reserva ovárica y quieres dejar para más adelante la maternidad, existe la posibilidad de congelar óvulos.

En conclusión, es importante recordar que la baja reserva ovárica no significa infertilidad. Si tienes menos de 35 años y ovulas regularmente, tus posibilidades de quedar embarazada aumentan significativamente. También es fundamental recordar que existen tratamientos disponibles para las mujeres con baja reserva ovárica y otros problemas de fertilidad. Hablar con un médico especializado en fertilidad acerca de qué opciones podrían ser mejores para ti es clave.

Hormonas y reserva ovárica

Existen varias pruebas para detectar la cantidad de óvulos que tiene una mujer en el momento en que desea quedarse embarazada. Sin embargo, la detección de hormonas relacionadas con la fertilidad es una prueba no invasiva que se realiza con una simple extracción de sangre, y que aporta información fiable sobre el estado reproductivo de la mujer. Lo habitual es que el estudio de la fertilidad femenina incluya una analítica de sangre donde se valorarán los niveles de hormonas como la FSH, LH, Estradiol, Antimulleriana e inhibina B. En base a los resultados obtenidos, se podrá determinar la reserva ovárica de la mujer.

Las hormonas reguladoras del ciclo menstrual de la mujer son marcadores de la reserva ovárica. Entre ellas se encuentran la hormona folículoestimulante, la hormona luteinizante, la hormona antimulleriana y el estradiol.

Hormona antimülleriana (AMH)

La hormona antimülleriana o AMH se considera la más importante para medir la reserva ovárica, pues a diferencia del resto, esta hormona no varía a lo largo del ciclo menstrual. Por tanto, el análisis de sangre se puede hacer en cualquier momento para la determinación de la hormona antimulleriana. La AMH se expresa en las células de la granulosa en los ovarios durante toda la vida reproductiva de la mujer, desde la pubertad hasta que alcanza la menopausia. En concreto, lo que indica esta hormona es la cantidad de folículos antrales y preantrales, que al madurar darán óvulos fecundables. Por ello, se considera un análisis indirecto de la reserva ovárica.

A medida que avanza la edad de la mujer, los valores de la AMH van disminuyendo, lo que indica que el número de óvulos en la mujer se va agotando. Los niveles de AMH entre 0,7 y 3,5 ng/ml se consideran normales. Niveles por debajo de 0,7 ng/ml se asocian a una reserva ovárica disminuida.

Hormona folículo estimulante (FSH)

La hormona folículo estimulante o FSH, es una hormona secretada por la hipófisis que actúa sobre el ovario e interviene en el desarrollo y la maduración de los folículos donde se encuentran los óvulos. A medida que avanzan los años en la mujer, se hace necesaria más cantidad de FSH para la maduración de los óvulos. Por esta razón, unos valores elevados de FSH indican baja reserva ovárica en la mujer.

Al contrario que en la AMH, el análisis de FSH se debe realizar entre los días 3 y 5 del ciclo menstrual, por lo que se trata de un análisis basal. Niveles de FSH por encima de 10 mUI/ml indican una baja reserva ovárica.

Inhibina B

La concentración de inhibina B es inversamente proporcional a los valores de FSH. A mayor cantidad de inhibina B en sangre, menor será la concentración de hormona FSH. Su determinación sérica es un buen indicador del funcionamiento de los folículos y de la reserva ovárica. Un valor de inhibina B menor de 35-40 pg/ml revela alteraciones en la reserva ovárica.

Estradiol

El estradiol es una hormona secretada por el folículo preovulatorio en el ovario. Por tanto, al inicio del ciclo menstrual, el valor del estradiol debe ser bajo, pues el folículo aún no ha empezado a madurar. Valores elevados de estradiol al inicio del ciclo menstrual se relacionan con una baja reserva ovárica, aunque no es uno de los mejores marcadores para medir la cantidad de óvulos. Los valores de estradiol al inicio del ciclo mayores de 40 pg/ml están relacionados con baja reserva ovárica.

La siguiente tabla resume los valores hormonales y su relación con la reserva ovárica:

Hormona Valores Normales Valores Indicativos de Baja Reserva Ovárica
AMH (Hormona Antimülleriana) 0.7 - 3.5 ng/ml Menos de 0.7 ng/ml
FSH (Hormona Folículo Estimulante) Varía según el laboratorio Más de 10 mUI/ml
Inhibina B Varía según el laboratorio Menos de 35-40 pg/ml
Estradiol Varía según el laboratorio Más de 40 pg/ml al inicio del ciclo

Por todo eso es importante que las mujeres en edad reproductiva tengan en cuenta su reserva ovárica, para decidir con argumentos cuando ser madre, o bien si es necesario realizar una preservación de su fertilidad , llamado tambien congelación de ovulos. La reserva ovárica es muy sencilla de estimar, basta con una analítica hormonal, determinando la Hormona Anti-Mülleriana y una Ecografia de Recuento de Folículos antrales en sus ovarios. Si la reserva es mediana o baja y se decide post poner la maternidad más allá de los 32 a. es aconsejable realizar la Preservación. En el Hospital Cima disponemos de la estructura necesaria para llevar a cabo este proceso, consulta con tu Ginecólogo.

tags: #con #cuantos #óvulos #nace #una #mujer

Publicaciones populares: