Obstrucción Láctea, Mastitis y Absceso Mamario Durante la Lactancia: Síntomas y Tratamientos

28.10.2025

Una de las principales preocupaciones que tienen las madres tras nacer su bebé es la lactancia. Ésta se incrementa cuando aparecen problemas relacionados con la alimentación del recién nacido.

¿Qué es una obstrucción láctea y por qué se produce?

Es un problema común tras el embarazo que aparece cuando se acumula demasiada leche en la zona mamaria. Puede derivar en una infección aguda, comúnmente conocida como mastitis.

En cualquier caso las obstrucciones se caracterizan por la aparición de una zona indurada, enrojecida y dolorosa, que si no se soluciona puede desembocar en una inflamación de toda la mama. Habitualmente no se acompaña de fiebre ni de malestar general, y las mujeres pueden llegar a referir la salida de ciertas partículas (de forma similar a un “tapón”) junto con la leche extraída del pecho tras un masaje de la zona afectada.

A continuación, las razones más frecuentes de la obstrucción:

  • Mantener una postura forzada al dar el pecho.
  • Usar ropa demasiado ajustada. Las prendas que comprimen en exceso pueden generar demasiada presión en las mamas dificultando el vaciado del lóbulo mamario.
  • Dormir boca abajo. Se trata de una postura inadecuada que complica la lactancia al oprimir el pecho.
  • Problemas al amamantar. El bebé puede no agarrarse bien al pecho y, por lo tanto, la leche no fluye como debería.
  • Dejar pasar demasiado tiempo entre toma y toma.

Síntomas y Problemas Desencadenados por una Obstrucción Láctea

Cuando los conductos lácteos, encargados de llevar la leche hasta el pezón, se obstruyen, aparecen ciertos síntomas identificables:

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  • Alta sensibilidad en las mamas y molestias leves. Se puede sufrir una inflamación en el pecho.
  • Aparición de bultos en el pecho. El bloqueo de los conductos lácteos puede formar nódulos acompañados de un dolor intenso.

Si no se alivia la presión del conducto mamario, sobre todo cuando el bebé no logra succionar como debería, es posible que se produzca una infección.

La mastitis es una inflamación de la mama que puede acompañarse o no de infección. Hay diversas causas de mastitis, la mayoría de las cuales son benignas. Su causa es una infección causada por bacterias que se encuentran en la piel en condiciones normales y que entran en el tejido mamario a través de la piel o del pezón.

La retención de leche dispara la fiebre, por lo que hay que mantener el pecho blando. Cuando hay una mastitis la leche se vuelve algo salada en el pecho afecto y algunos bebés lo rechazan.

Tipos de Mastitis

  • Mastitis subclínica: Es la que no presenta signos ni síntomas.
  • Mastitis aguda: Es una inflamación aguda de la mama que suele ser intensa y de corta duración.
  • Mastitis crónica: Es una mastitis duradera, que suele ser de menor intensidad, pero de larga evolución.

Diagnóstico de la Mastitis

El diagnóstico clínico se basa en la sintomatología. Ciertas mastitis provocan síntomas clínicos evidentes, de manera que son fáciles de diagnosticar. En otros casos en los que no hay síntomas tan claros, es mucho más difícil de valorar a través de un examen visual y por este motivo tienden a infradiagnosticarse.

El análisis microbiológico de la leche es el único medio posible de obtener un diagnóstico etiológico de mastitis, incluyendo recuento de bacterias, cultivo y antibiograma. La presencia de bacterias en la leche no necesariamente indica infección. Es importante discriminar entre especies causantes de mastitis de aquellas especies que puedan formar parte de la microbiota mamaria y que no son causantes de mastitis, así como de aquellas que pueden proceder de la manipulación o lavados de los dispositivos empleados para la recogida de las muestras de leche, que se valorarán dentro del contexto clínico de la paciente.

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Recogida de Muestras de Leche para Análisis Microbiológico

Antes de la recogida, la paciente debe lavarse las manos con agua caliente y jabón. Tras la estimulación previa del pecho, la recogida de muestras de leche destinada a un análisis microbiológico se debe efectuar mediante extracción manual, sin ayuda de ningún tipo de accesorio (pezoneras, formadores de pezón, etc.). Nunca emplear extractores mecánicos (sacaleches), ya que todos estos pueden llegar a ser una fuente importante de microorganismos ajenos a la glándula mamaria, que persisten tras la aplicación de limpieza y desinfección recomendados, y de esta forma contaminar las muestras de leche. Su presencia puede enmascarar los verdaderos agentes responsables de una mastitis.

Es importante etiquetar la muestra con el nombre, apellidos, pecho del que procede la muestra, fecha y hora de recogida. El transporte al laboratorio y su procesado deben realizarse lo antes posible. Si no pueden ser enviadas en las dos primeras horas tras su recogida, las muestras pueden conservarse refrigeradas hasta 24h. Una vez procesadas las muestras pueden conservarse en nevera un máximo de 48h para realizar, si es necesario, confirmaciones de los resultados obtenidos.

La mayoría de las bacterias causantes de infección mamaria se pueden poner en evidencia en 18-24 horas. En casos determinados, bacterias exigentes o cultivo negativo, podría ser necesario ampliar el período de incubación a las 48 horas. En la petición del estudio, es interesante describir el motivo, los síntomas clínicos, así como cualquier otra información que sea imprescindible para la interpretación de los resultados.

Microorganismos Comunes en la Mastitis

Los staphylococcus son, con diferencia, las bacterias implicadas en mayor medida. El Staphylococcus aureus es el germen más frecuente en las mastitis, responsable de las mastitis agudas que cursan con gran sintomatología. El segundo grupo bacteriano implicado es el de los estreptococos. Más infrecuente es la implicación de enterobacterias como Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae o Enterobacter spp. La incidencia de mastitis por algunas especies de levaduras como Cándida albicans es muy baja.

Cuidados y Tratamientos Recomendados

La obstrucción de los conductos lácteos es un problema transitorio que se puede prevenir o resolver de forma rápida y sencilla siguiendo algunas de estas prácticas:

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  • Dar masajes en el pecho antes y durante la lactancia para estimular y facilitar la salida de leche.
  • Poner calor en las mamas. Las duchas de agua tibia o caliente son una buena manera de desbloquear los conductos y liberar la leche acumulada.
  • Alimentar al bebé del pecho obstruido con frecuencia, idealmente cada dos horas, para relajar, remover y desbloquear los conductos lácteos más rápido.
  • Sostener al bebé en la postura correcta para darle el pecho.
  • Extraer toda la leche que queda dentro tras amamantar al bebé, manualmente si es necesario.
  • Usar ropa interior especializada en lactancia, evitando sujetadores con aros o con costuras que ejerzan presión en los senos.
  • Acudir a consulta ginecológica si los problemas no mejoran, para una revisión personalizada y el tratamiento más adecuado.

Manejo de la Mastitis

El manejo de la mastitis es muy claro: la extracción frecuente y efectiva de la leche constituye el paso más importante. Para asegurar el correcto vaciado del pecho se recomiendan tomas frecuentes, iniciándolas por el pecho afectado. Favorecer la salida de la leche estancada, colocando el mentón del lactante sobre la zona indurada y realizar masajes de la mama desde la zona bloqueada hasta el pezón. Esta leche no supone ningún riesgo para el lactante.

Es importante el apoyo emocional a la madre, eliminar el miedo, y acompañar el proceso para que se sienta capaz de superarlo, asegurando una hidratación y nutrición adecuadas. Reposo y descanso son medidas esenciales para superar los baches en la lactancia.

El ibuprofeno es el fármaco de elección. En general, la mayoría de las referencias, recomiendan iniciar el tratamiento antibiótico si persisten los síntomas más de 24-48 horas o en caso de síntomas graves que empeoran a pesar de haber aplicado las medidas anteriormente descritas y un efectivo vaciado del pecho.

Absceso Mamario

En un pequeño porcentaje de casos de mastitis, el tejido mamario reacciona tratando de aislar a las bacterias causantes de la mastitis en una cápsula de tejido conjuntivo, lo que conduce a la formación de abscesos. Los principales agentes etiológicos de abscesos son prácticamente los mismos que los causantes de mastitis, siendo el S. Aureus el más común.

Un absceso es una acumulación de pus en una zona del pecho que generalmente no drena hacia el pezón, y está cubierta por una cápsula fibrosa que el cuerpo fabrica para aislar la zona afectada. Para tratar un absceso es necesario extraer el pus.

Diagnóstico del Absceso Mamario

La zona roja, caliente y dolorosa que había inicialmente en el pecho, se muestra ahora dura externamente, pero fluctuante a la palpación, con la piel muy roja, tensa y brillante. La ecografía puede resultar útil en el diagnóstico y tratamiento del absceso mamario. Es posible puncionar con aguja guiada por ecografía y colocar un catéter de drenaje con buen resultado.

Tratamiento del Absceso Mamario

Antes de empezar con el tratamiento antibiótico conviene tomar cultivo del material purulento extraído del absceso. Medidas de apoyo y cuidados generales: que mejoren las condiciones de la mama o eviten su empeoramiento.

Seguir amamantando y vaciar bien el pecho es básico y fundamental. La lactancia puede continuar, aunque haya necesidad de drenar un absceso quirúrgicamente. Podrá usar el mismo pecho operado si la incisión está lejos del pezón y no entra en contacto con la boca del bebé cuando mama. Puede ser necesario aumentar el número de tetadas y extracción manual o eléctrica, especialmente si no se usa el pecho afectado, para prevenir la ingurgitación y el bloqueo hasta que la incisión cicatrice. Posicionar al bebé según esté la herida quirúrgica/drenaje.

El drenaje quirúrgico debe elegirse esta vía cuando la piel está afectada o necrótica o como tratamiento de segunda línea cuando no hay respuesta con la punción y hay un empeoramiento. En caso de abscesos mayores de 5 cm la Guía de Práctica Clínica de Lactancia Materna sugiere, que se tenga en cuenta las preferencias de la mujer, sabiendo que la tasa de fracasos del drenaje con aguja bajo control ecográfico puede ser mayor que el drenaje quirúrgico en estos casos. La antibioterapia se instaura vía intravenosa, y se procurará que la incisión sea lo más pequeña y radial posible para dañar menos.

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