Contracturas Musculares y Lactancia: Tratamiento y Prevención
Contracturas, rigidez, tensión muscular y dolor de cuello son comunes en todas las madres durante el periodo de lactancia. Es relativamente frecuente que muchas madres presenten dolores en el cuello, en la zona dorsal o lumbar o en los brazos.
Causas Comunes de las Contracturas Durante la Lactancia
Una madre coge a su bebé como mínimo cada dos horas, ya sea para dar el pecho, cambiar el pañal, evitar el llanto o transportarle. Durante la lactancia - ya sea materna, artificial o mixta - son muchas las horas que vamos a pasar alimentando a nuestro bebé y con él en brazos. La posición de nuestra mano y nuestro brazo se adapta de forma natural a su cuerpo y su cabeza, pero los movimientos repetitivos de cogerlo, movernos con él, sacarlo y ponerlo en el capazo, así como la hora del baño mientras lo sujetamos, tumbarlo a dormir en cunas o hamaquitas para al rato volver a tenerlo en brazos, pueden hacer que los tendones friccionen en exceso en posturas de tensión, se inflamen y se empiece a notar dolor con el movimiento o que incluso empeore hasta ser una molestia constante.
- Mala postura al amamantar.
- Movimientos repetitivos al cuidar al bebé.
- Tensión muscular debido al estrés.
Consejos para Prevenir y Aliviar las Contracturas
Por eso es importante tener en cuenta una serie de consejos que pueden ayudar a evitar o aliviar estas molestias:
- Postura Correcta: La espalda debe de estar recta y relajada. Es recomendable descansar los brazos para no soportar el peso del bebé. El bebé debe estar a la altura del pecho, no el pecho a la altura del bebé.
- Sillón Cómodo: Para aquellas mujeres que den el pecho sentadas, hay que buscar un sillón cómodo, no demasiado blando, con los pies en alto (con un escabel, por ejemplo) y que recoja bien la zona lumbar. Se puede poner algún tipo de cojín o respaldo. El bebé debe colocarse con la boca a la altura del pezón y apoyarse en el brazo sin forzar.
- Movimientos Suaves: Es importante tener cuidado durante el tiempo de la lactancia en no realizar ningún movimiento brusco. No solo al terminar de dar el pecho, sino en cualquier momento del día: la mujer se debe incorporar y agachar despacio, por ejemplo.
- Levantarse Correctamente: A la hora de levantarse de la cama, en lugar de hacerlo directamente desde la posición de decúbito súpino, es mejor apoyarse en un costado y después, apoyándose con los brazos, incorporarse de lado.
Ejercicios de Estiramiento
El momento de levantarse puede ser bueno para llevar a cabo una serie de ejercicios de estiramientos que alivien las molestias de espalda y prevengan contracturas.
- Estiramiento Completo: Acostada sobre la espalda, hay que extender brazos y piernas lo máximo posible.
- Rodillas al Pecho: A continuación, para la zona lumbar, se colocan las rodillas en el pecho y se espera así unos minutos. También se pueden hacer torsiones rotando las rodillas y piernas a cada lado mientras se deja la espalda apoyada en la cama.
- Estiramiento de Cuello: Ya de pie, se estira el cuello posando el brazo sobre la parte superior de la cabeza e inclinando a cada lado estirando con relativa fuerza.
- El Gato: Es uno de los mejores ejercicios para estirar la espalda. Consiste en ponerse a cuatro patas en el suelo y arquear la columna hacia arriba, flexionando el cuello hacia abajo y estirando y metiendo abdomen. Mantener cinco segundos y luego arquear la columna hacia abajo, estirando todo lo posible la zona lumbar.
Otras Complicaciones Comunes Durante la Lactancia
La lactancia es una experiencia única tanto para la madre como para el bebé, con beneficios para ambos. Pero no está exenta de ciertas molestias, sobre todo al principio. Dolor en el pecho, un mal agarre o succión por parte del bebé y molestias en la espalda por malas posturas.
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Ingurgitación Mamaria
La ingurgitación mamaria puede aparecer a los dos o tres días del parto en ambos pechos, que se ponen tensos, hinchados y calientes. Suele generar mucha preocupación, porque los pechos están hinchados y doloridos, el bebé tiene dificultad para agarrarse y la madre se siente impotente al intentar vaciar el pecho sin conseguirlo. En realidad la ingurgitación no se debe a un acúmulo de leche, sino a la congestión de la glándula mamaria, es decir, a la inflamación debida a la dilatación vascular producida en la glándula que se está preparando para la lactancia.
Grietas en el Pezón
Las grietas suelen ser el resultado de un problema de agarre que ocasiona un traumatismo en el pezón. La causa de las dificultades en el agarre al pecho puede estar en el bebé (frenillo corto, agarre compresivo por hipertonía, es decir, por una tensión muscular permanente exagerada, contracturas musculares, etc.) o en la postura de amamantamiento que condiciona el cómo queda alojado el pezón dentro de la boca del bebé.
Mastitis
La mastitis en la lactancia es uno de los problemas más frecuentes que pueden surgir en esta bonita etapa de la mujer. Es una inflamación del tejido mamario que, en ocasiones, acaba provocando una infección. Aunque la mastitis puede afectar a cualquier mujer, incluso a los hombres, es mayor su incidencia en el caso de madres que están amamantando a sus bebés.
Tipos de Mastitis
- Mastitis no infecciosa: La inflamación del pecho está provocada porque el pecho no se vacía bien y queda retenida la leche en su interior en los conductos galactóforos.
- Mastitis infecciosa: El origen del estancamiento en los conductos galactóforos viene provocado por la presencia de algún microorganismo bacteriano.
El Papel de la Fisioterapia en la Lactancia
La fisioterapia en lactancia materna es una especialidad que se centra en prevenir, tratar y acompañar a las madres que experimentan dificultades físicas o musculoesqueléticas durante el proceso de amamantamiento. Con un acompañamiento especializado es posible aliviar molestias físicas, favorecer el bienestar de las mamas y mejorar la experiencia de amamantar.
Si la madre empieza a notar algún síntoma incipiente, como dolor al dar de mamar, inflamación del pecho, endurecimiento y/o enrojecimiento, la fisioterapia puede ser la solución para prevenir la mastitis. La mejor forma de abordar la prevención de la mastitis durante la lactancia es con un tratamiento combinado de distintas técnicas de fisioterapia.
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Técnicas de Fisioterapia
- Terapia Manual: Logramos descongestionar la zona y reducir la inflamación.
- Drenaje Linfático: Favorecemos la movilización de la linfa, evitando la retención y disminuyendo la congestión en el pecho.
- Diatermia: Genera calor a nivel muy profundo, que ayuda a dilatar tanto los conductos galactóforos, como los vasos sanguíneos del pecho, lo que facilita la liberación del flujo de la leche en los conductos galactóforos y el aporte de sangre para facilitar el proceso de regeneración de los tejidos.
- Ultrasonidos: Aportan muchos beneficios, aplicados junto con otras técnicas de fisioterapia combinadas.
Tortícolis Muscular Congénita en Bebés
La tortícolis muscular congénita es aquella deformidad del cuello, relativamente frecuente, que se presenta en el recién nacido o que se manifiesta durante los dos primeros meses de vida y que se asocia a un acortamiento del músculo esternocleidomastoideo. La madre o el padre pueden notar que el niño siempre tiene la cabeza inclinada hacia el mismo lado y que tiene dificultades para girar hacia el otro lado, factor importante que puede dificultar el momento del amamantamiento ya que el bebé va a presentar dificultades con uno de los pechos.
Visualmente puede apreciarse una asimetría facial con un discreto aplanamiento del lado afecto (plagiocefalia). Si observas que tu niño puede tener tortícolis, conviene que sea explorado por su médico, habrá que comprobar si se trata de una deformidad o de una verdadera tortícolis muscular congénita.
Síndrome del Túnel Carpiano
El dolor viene por la inflamación de los tendones, o de la vaina que los recubre (el túnel por el que pasan los tendones y donde friccionan). Durante esta etapa hay que ser especialmente precavida con las tareas domésticas, pues es bastante frecuente que provoquen algún tipo de lesión, como una contractura.
Si notas dolor al coger a tu bebé hay varias cosas que puedes hacer en casa:- Si has optado por la lactancia materna, busca posturas donde el bebé no tenga que reposar en la mano mientras está lactando.
- Usa portabebés ergonómicos, como un fular elástico. Llevar a tu bebé en una mochila, Mei Tai o bandolera que te deje las manos libres.
- Aplica frio localmente - nunca hielo directo sobre la piel - para que remita la inflamación.
- Usar muñequeras con férulas en la palma o el pulgar que impidan el movimiento. Tanto de día como de noche.
- Una visita a un fisioterapeuta. Si el dolor persiste acudir al médico.
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