Cómo cortar la diarrea en bebés de 1 año con remedios caseros
Una de las alteraciones en la salud que más muestran los niños, sobre todo desde los 2 meses hasta los 5 años, es la diarrea. Aunque en los bebés puede ser más difícil de diagnosticar, ya que las deposiciones en los primeros meses de vida son muy frecuentes, se puede hablar de diarrea en el caso de que se observen deposiciones muy frecuentes y líquidas en exceso. Las deposiciones del bebé son uno de los temas que más preocupan a los padres, especialmente en el caso de los padres primerizos. Las cacas de los bebés suelen ser muy blandas y de un color amarillento, pero no líquidas. Cuando esto ocurre, hablaríamos de diarrea. Pero no hay por qué alarmarse. Simplemente hay que saber cómo actuar ante un caso así y cómo cortar la diarrea del bebé para que este no sufra.
Se considera que un bebé tiene diarrea cuando hace más deposiciones o su consistencia es menor de lo habitual. Durante la vida del niño las deposiciones van cambiando, por ejemplo, hay que tener en cuenta que el bebé lactante solo consume leche, que es líquido, por lo que las deposiciones no serán demasiado duras. Es cierto que tampoco deberán ser líquidas, pero sí bastante blandas.
Causas de la diarrea en bebés
Existen diversas causas para que el niño pueda sufrir una diarrea. Las principales causas de la diarrea son:
- Por un virus o bacteria que afecte al tracto intestinal.
- Por cualquier tipo de intolerancia a algún alimento, como por ejemplo a los lácteos.
- Por alguna alergia a alimentos.
- Puede ser el indicio que indique que el niño sea celíaco.
- Puede ser un efecto secundario de algún medicamento.
- Por una intoxicación alimentaria.
- Por alguna modificación en su dieta, si el niño es pequeño.
Tipos de diarrea según su duración
Se pueden deducir las causas de la diarrea según el tiempo en el que ésta perdure en el tiempo. Si dura menos de dos semanas, estaríamos hablando de una diarrea aguda, mientras que, si supera el período de 14 días, podría tratarse de una diarrea crónica.
- Diarrea aguda: Intoxicación alimentaria. Normalmente, esta aparece tras la ingesta de alimentos contaminados por bacterias o en mal estado. Gastroenteritis infecciosa. La gastroenteritis aparece normalmente por una infección bacteriana, parasitaria o virus. Uso de antibióticos.
- Diarrea crónica: Entre las causas de la diarrea crónica en niños se encuentran factores dietéticos, como la intolerancia la lactosa o la celiaquía.
Remedios caseros para cortar la diarrea en bebés
Existen diversos remedios que se pueden adquirir en farmacia, pero también se puede optar por acudir a tratamientos más naturales, en el caso de que la diarrea no sea seria y no presente ningún tipo de complicación ni otros síntomas que puedan ser alarmantes, en cuyo caso habría que acudir inmediatamente a un pediatra para que pueda diagnosticar y comenzar el tratamiento al instante.
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Hidratación
En cualquier caso, lo más importante en caso de que se produzca una diarrea es mantener al niño bien hidratado, ya que se puede producir un cuadro de deshidratación con mucha facilidad. Uno de los factores más importantes es la hidratación. La consecuencia más grave de la diarrea en el bebé es la deshidratación, sobre todo si se acompaña de vómitos.
¿Cómo evitar que mi bebé se deshidrate por culpa de la diarrea? En el caso de diarrea en el bebé por gastroenteritis infecciosa lo más importante es reponer los líquidos y las sales que el bebé pierde por las heces y ofrecerle una nutrición correcta que le ayude a vencer la infección. La mejor manera de evitar que se deshidrate es ofrecer líquidos al bebé. En los casos de diarrea lo mejor son las soluciones de rehidratación oral (suero oral) que ya venden preparadas en la farmacia.
Suero casero: limonada alcalina
Puedes preparar tú mismo un suero de rehidratación oral. Puedes preparar tú mismo un suero de rehidratación oral. Esta bebida es apta para niños con diarrea moderada sin vómitos. Se hace con un litro de agua, el zumo de dos o tres limones, una cucharadita de azúcar, una piza de sal y otra de bicarbonato. Con esta solución recuperamos todos los electrolitos perdidos.
Infusiones
Entre los remedios caseros para la diarrea más comunes están las infusiones. Uno de los remedios caseros más populares es utilizar las infusiones para combatir la diarrea en niños.
Remedio para la diarrea en niños con manzanilla
La manzanilla ha sido tradicionalmente usada por sus propiedades antiinflamatorias y relajantes.
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Para la primera se necesita:
- Un vaso de agua
- Manzanilla
- Una cucharada de miel
Para su preparación, haz lo siguiente:
- Primero calienta el agua lo suficiente para que la manzanilla pueda desprender su color.
- A continuación, añade una cucharadita de miel.
- Dale de beber al niño la infusión una o dos veces al día, según cómo se encuentre.
A pesar de que incluso a muchos adultos les cuesta tomar manzanilla, se recomienda hacer un biberón de manzanilla para que el bebé vaya tomándola a menudo. No lo fuerces si no quiere. Con tomar uno o dos sorbos cada cierto tiempo tendrás más que suficiente. Piensa que es un sabor nuevo para él y que es posible que tu hijo lo rechace.
Remedio para la diarrea en niños con limón, uvas y miel
Para otro remedio que también incluye:
- El zumo de limón
- El zumo de 8 uvas
- Medio litro de agua mineral
- Una cucharada de miel
- Una pizca de sal
Para prepararlo hay que mezclar todos los componentes en el agua hasta que estén bien diluidos. Se administrará en pequeñas tomas a lo largo de la jornada.
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Alimentación
En el caso de niños que ya tomen alimentos sólidos, es importante darles líquidos en abundancia para evitar la deshidratación y ofrecerle la comida de forma más espaciada. Hay que tener en cuenta que apenas tendrá ganas de comer, por lo que es importante ofrecerle los alimentos que más le gusten sin forzarlo. Puede hacer una dieta prácticamente normal evitando al principio bebidas y alimentos muy azucarados (refrescos, zumo de manzana, pastelería) o alimentos muy grasos.
En el caso de los niños que presentan diarrea, los expertos recomiendan comenzar una dieta basada en productos blandos y de fácil digestión. Además, un remedio casero es modificar en frecuencia y cantidad las comidas que ingieren los niños. Los productos lácteos como la leche o el yogur deben ser bajos en grasa. Si detectas que estos productos están empeorando el estado del niño, es recomendable que visite al médico.
¿Qué puede comer un niño con diarrea? Los niños deben evitar los alimentos muy grasos como las frituras, los productos procesados o la comida rápida. Tampoco es aconsejable que ingieran alimentos que generan gases como los garbanzos, el brócoli, los guisantes, las judías, el maíz o las ciruelas. El café, el té y las bebidas energéticas son desaconsejables, pues la cafeína no ayudará a recuperarse.
Dieta astringente
Se pueden seguir dietas astringentes (patata, arroz, zanahoria, plátano, etc.), como añadir arroz blanco que puede ayudar a disminuir la diarrea. Hay que tener en cuenta que si se siguen las dietas astringentes no deben mantenerse más de unos pocos días, pues a la larga una dieta pobre en grasas puede favorecer una diarrea crónica.
Alimentos para cortar la diarrea:
- Arroz
- Sopa
- Pescado blanco
- Pollo sin grasa
- Patata
- Zanahoria
- Manzana rallada
- Yogur natural (como primer lácteo cuando los síntomas comiencen a mejorar)
En definitiva, alimentos con poca grasa y sin lactosa preparados al vapor, hervidos o a la plancha. Además, es mejor tomar pequeñas cantidades frecuentemente, en lugar de hacer 3 comidas abundantes al día, hasta que la diarrea se haya cortado.
Es fundamental evitar cierto tipo de alimentos que podrían sobrecargar e inflamar el tracto intestinal, tales como: alimentos ricos en grasa o aceitosos, picantes, alimentos con edulcorantes artificiales, con altos niveles de fructosa, leche y derivados, excepto el yogur natural. También hay que abstenerse de comer coles, legumbres, coliflor… todo tipo de alimentos que provocan flatulencias, chocolate, alimentos laxantes como ciruelas, naranjas, frutas con piel y productos integrales.
Zanahoria
Otro alimento que también es muy aconsejable durante periodos de diarrea infantil es la zanahoria. Las zanahorias hervidas también forman parte de la dieta astringente por lo que pueden ayudar a disminuir las deposiciones. Es por eso por lo que preparar un puré de zanahorias es muy recomendable. Para preparar esta comida, solo tendrás que hervir las zanahorias y machacarlas para hacer un puré. Ten en cuenta que será una comida dulce y que es posible que tu hijo no quiera comerla. Un truco es presentarlas en forma de albóndigas, es decir, hacer bolitas.
Yogur
El yogur es el remedio casero más efectivo en el caso de que la diarrea se haya producido por efectos secundarios de un tratamiento antibiótico. Se podrá dar al niño hasta tres yogures a lo largo del día, ya que contienen bacterias beneficiosas que ayudan a recuperar la flora intestinal dañada por los antibióticos. Antes de dar el yogur es muy importante saber que la diarrea esté causada por un tratamiento con antibióticos y que esté totalmente descartada una posible intolerancia a la lactosa. También se le pueden añadir a los yogures unos probióticos especiales para la diarrea.
Dieta BRAT
Esta es otra opción que muchas personas prefieren seguir. La dieta BRAT, como indican sus siglas en inglés, consiste en bananas, rice (arroz), apple sauce (puré de manzana) y toast (pan tostado). Es muy importante resaltar que esta dieta es altamente restrictiva y, por tanto, no aporta los nutrientes necesarios para el organismo. Así que no debería mantenerse por más de 2 días.
Probióticos
Según investigaciones recientes, los probióticos ayudan a restaurar el equilibrio bacteriano del sistema digestivo. Son organismos vivos que mantienen a las bacterias "enemigas" bajo control evitando así su proliferación. La ingesta de probióticos combinada con una dieta astringente es un remedio muy efectivo a la hora de combatir y curar la diarrea tanto en adultos como en niños.
Estas bacterias "buenas" se encuentran en alimentos como el yogur, el kéfir y las bebidas de soja. Pero en procesos de diarrea siempre es mejor evitar los lácteos (excepto el yogur) siendo preferible comprar productos probióticos en la farmacia. Hay diversas marcas, pero todas son seguras.
mama natura® cuenta con un nuevo probiótico infantil mama natura® Reuteri+, un nuevo probiótico multicepa que apoya la microbiota intestinal en trastornos digestivos como la diarrea funcional.
¿Cuándo consultar al pediatra?
En el caso de que tú hijo o hija sea un bebé menor de un año, te aconsejamos que vayas al pediatra antes de suministrarle nada por tu cuenta. Si la diarrea dura más de 2 o 3 días, si la diarrea de tu bebé no pare, es necesario acudir al pediatra para que realice un examen completo y evitar así la diarrea crónica, que aparece si el bebé padece diarreas durante más de 14 días. Es importante que no te alarmes durante el proceso, ya que, aunque puede parecer preocupante, no lo es. Las diarreas siempre tienen una causa y esta no suele ser grave.
En caso de que el bebé siga con las tomas como siempre, se deberá acudir al pediatra si, tras dos días, el bebé sigue realizando deposiciones con diarrea, si no tolera líquidos, ni siquiera en cantidades pequeñas y frecuentes, si las deposiciones son muy frecuentes y abundantes, si presenta alguno de los signos de deshidratación, si el niño tiene mal aspecto, decaimiento o mal estado general.
En la gran mayoría de los casos, la diarrea se trata en casa, pero si dura más de dos días en adultos o 24 horas en niños es necesario acudir al médico para evitar complicaciones y determinar si es señal de un problema más grave.
Acudir al médico también si hay:
- Signos de deshidratación como boca seca o sed extrema
- Dolor intenso en el abdomen o recto
- Fiebre
- Heces con sangre o pus
- Heces negras y alquitranadas
- Diarrea mientras duermes
- Perdida considerable de peso
La diarrea en lactantes y recién nacidos puede ser peligrosa así que no dudes en consultar con un especialista ante los primeros signos.
Signos de deshidratación a tener en cuenta
- Sequedad de piel, boca y ojos (no hay lágrimas ni babea)
- Está pálido
- El pulso le va muy deprisa
- Orina poco
Pautas para tratar la gastroenteritis en los niños
- Hidrátale en cantidad adecuada, pero poco a poco. Durante los episodios más agudos de la enfermedad, asegúrate de que tu hijo repone los líquidos y sales que está perdiendo, pero no le hagas beber demasiado de golpe, pues puede provocarle nuevos vómitos.
- Apuesta por las soluciones de rehidratación y evita las bebidas isotónicas. Tomar sueros de rehidratación oral cada poco tiempo constituye una buena opción para evitar la deshidratación del niño. En cambio, las bebidas isotónicas están pensadas únicamente para adultos durante la práctica deportiva, por lo que no son recomendables en casos de gastroenteritis infantil.
- Inicia su alimentación habitual en cuanto sea posible. El niño debe comer en cuanto tenga apetito, no es necesario ningún periodo de pausa o ayuno ni una dieta astringente. Por eso, ofrécele alimentos de su dieta habitual que le resulten apetecibles e irá pidiendo más comida a medida que se vaya sintiendo mejor. Los únicos alimentos desaconsejados son los que contienen demasiada grasa o azúcares. No olvides continuar con la hidratación entre las comidas o tomas.
- No dejes de darle el pecho o el biberón. Si el niño todavía es lactante, debe seguir tomando el pecho; incluso puedes aumentar la frecuencia de las tomas y hacerlas más cortas. Si toma biberón, no necesitas cambiar la fórmula ni rebajar su concentración. Y si toma papillas y purés, puedes seguir con su alimentación habitual.
- Vigila ciertas señales de deshidratación. Sabrás si tu hijo está deshidratado si tiene los labios y la boca secos, lleva mucho tiempo sin orinar y tiene los ojos hundidos. En bebés pequeños, que la parte blanda que tiene en la parte superior de la cabeza esté hundida también es un signo de deshidratación. Además, pueden mostrarse faltos de energía, como aletargados.
- Consulta a tu farmacéutico sobre los probióticos. Tu médico o farmacéutico pueden recomendarte probióticos para ayudar a repoblar la flora intestinal y acortar algo la duración de la diarrea, de forma que el niño se recupere antes.
- Evita las medicinas, a no ser que te lo indique el pediatra. No existe medicación específica para la gastroenteritis vírica; los antibióticos no son efectivos y pueden alargar la duración de la diarrea. Siguiendo las indicaciones de tu médico, puedes dar a tu hijo antipiréticos para aliviar la fiebre. Pero no es necesario, salvo indicación específica, el empleo de antieméticos (fármacos para controlar el vómito) y antidiarreicos.
- Máxima higiene para prevenir el contagio. Enseña a tu hijo a lavarse las manos cuidadosamente con agua tibia y jabón, durante, al menos quince segundos, después de ir al baño y antes de comer. Por tu parte, procura predicar con el ejemplo y hacer lo mismo frecuentemente, sobre todo después de ir al servicio, tras cambiar los pañales o asear a tu pequeño y antes de cocinar y comer. Y tras un episodio de vómitos o diarrea dentro del hogar, limpia y desinfecta inmediatamente las superficies que se hayan podido contaminar, pues el contacto directo puede producir el contagio.
- No lo lleves a la escuela hasta que esté mejor. Aunque es mejor no limitar la actividad del niño y, pese a la mayoría de las gastroenteritis en nuestro entorno son leves, espera a que se encuentre mejor para llevarlo al colegio o la guardería, pues hasta entonces puede contagiar a sus compañeros.
- Acude al pediatra si observas ciertos síntomas. Pese a que la mayoría de los casos de gastroenteritis infantil ceden por sí solos a los pocos días, si aprecias signos de deshidratación en el niño, si presenta fiebre alta o no cede o si ves sangre en sus deposiciones, debes acudir inmediatamente al médico con tu hijo.
¿Debo parar de darle el pecho si tiene gastroenteritis?
El bebé que amamanta debe continuar haciéndolo (probablemente mamará con más frecuencia para reponer los líquidos que pierde), ya que se beneficiará de las defensas que su madre le pasa a través de la leche para superar la infección. Si el niño rechaza el suero oral hay que darle otro tipo de líquidos como agua o leche. No se recomiendan los refrescos isotónicos o bebidas deportivas porque tienen mucha azúcar y pocas sales; esta composición hace que no hidraten bien al niño.
De hecho, para prevenir la gastroenteritis infecciosa en los lactantes es eficaz la lactancia materna y extremar las medidas de higiene en guarderías y en la familia si hay alguien infectado. Hay vacunas específicas contra uno de los virus que más causan diarrea en el bebé (rotavirus)
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