¿Cuándo Quitar el Biberón de la Noche?: Consejos Efectivos
A medida que los bebés crecen, pueden espaciar las tomas diurnas, pero suelen seguir mamando con intensidad y regularidad durante la noche. Por este motivo, muchas madres pueden necesitar plantearse un destete nocturno. La asociación entre la succión (la teta) y el sueño es algo muy potente en los bebés.
Para ellos, la teta sirve para mucho más que comer y conciliar el sueño con ella es ideal. A medida que los bebés crecen aumentan sus capacidades cognitivas y podremos hablar y razonar con ellos. Este momento en el que podemos empezar a ‘pactar’ va a empezar, dependiendo de la maduración del bebé, entre los dos años y medio y los tres. Antes de esa edad es imposible que intentemos ofrecer argumentos al bebé o explicarle porqué le queremos destetar, simplemente no lo puede entender.
Preparación para el Destete Nocturno
Antes de comenzar el proceso de destete nocturno, es importante asegurarse de que el bebé esté listo para ello. Por eso, la edad es importante a la hora de plantear el destete nocturno ya que a medida que los bebés crecen disminuye la necesidad de comer por la noche, mejora su sueño y aumentan sus capacidades cognitivas, lo que les permite comprender lo que está pasando.
Suele ser más fácil en el destete nocturno mantener la primera y última toma: la de acostar al bebé y la primera de la mañana (a poder ser lejos de la cama). En el resto de tomas nocturnas no queda otra opción que negar el pecho al bebé cuando te pida. Y no es nada fácil, es muy posible que tu bebé se enfade mucho, que llore o, si se acerca al año, pida teta a gritos. Te pongas en sus zapatos: le estás negando algo que le has dado hasta ahora y no puede entender qué pasa. Por tanto, sus reacciones van a ser muy emocionales y va a intentar que le des el pecho de todas las maneras.
Ninguna quiere que su bebé lo pase mal y no queremos que lloren, pero no podemos decirte que vaya a ser un proceso en el que no se va a verter ni una lágrima.
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Consejos para un Destete Nocturno Exitoso
Aquí te presentamos algunos consejos prácticos para facilitar el proceso de destete nocturno:
- Ve gradualmente: Empieza eliminando las tomas del medio de la noche; la primera y la última son más difíciles y, además, probablemente sean las que menos interfieran en tu descanso por lo que puedes mantenerlas más tiempo.
- Distancia las tomas: Si el bebé está acostumbrado a alimentarse durante la noche, puedes intentar distanciar gradualmente las tomas.
- Ofrece leche materna en biberón: Puede que le sea más fácil aceptar el biberón si la leche es tuya, así que puedes aprovechar la leche que te hayas sacado estos meses o seguir sacándote de día. Eso sí, las tomas que quieras quitar para siempre no puedes dárselas un día sí y otro no ya que eso aumenta el riesgo de mastitis u obstrucciones.
- Involucra a tu pareja: La implicación de la pareja es fundamental para conseguir el destete nocturno ya que si el bebé se despierta por la noche y le atiendes tú, pedirá pecho, pero si va tu pareja no demandará pecho ya que saber que no se lo puede dar.
- Habla con tu hijo: Si tu hijo es mayor de 18 meses y ya comprende bien lo que le dices, puedes explicarle que vas a dejar de darle el pecho por la noche y hacerle ver que tendrá a cambio una compensación, como besos, abrazos, canciones, etc.
- Considera cambiar de habitación: A veces funciona cambiarle a su cuarto y que empiece a dormir con su hermanito mayor, si lo tiene.
- Establece una rutina de sueño: Una rutina de sueño para irse a dormir que le ayude a conciliar el sueño solo. Así, si se despierta por la noche será capaz de volver a dormirse solo y no llamarte todas las veces.
Recuerda que el destete nocturno puede resultar complicado ya que el pecho no solo implica alimento para el peque, la succión es muy importante para ellos y les proporciona placer, relajación, calma… lo que les ayuda a conciliar el sueño y sentirse seguros. Además, como decíamos, la edad también influye ya que en bebés menores de 1 año lo único que puedes hacer es dejar de darle el pecho gradualmente y ofrecerle el biberón y el chupete si lo necesita.
Alternativas al Biberón Nocturno
Si tu pequeño se despierta de noche y sólo consigue calmarse y conciliar el sueño de nuevo si toma biberón, puedes prepararle uno con poca cantidad de leche de fórmula. A la noche siguiente, cuando vuelva a reclamar su biberón, puedes darle un poco menos de cantidad, y así progresivamente.
Es importante que las últimas horas del día sean tranquilas, y evitar los juegos demasiado enérgicos. Intenta crear un ambiente relajado, como leerle un cuento o cantarle una nana.
El Rol del Biberón y la Taza
Durante el primer año de vida, la leche materna (idealmente) o fórmula, es el alimento principal del bebé. El biberón es una forma cómoda de alimentarlo, no obstante, por mucho que las marcas comerciales intenten mejorar el diseño de la tetina, ninguna se asemeja a la forma, consistencia, textura y funcionalidad del pecho materno.
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En el pecho, el bebé realiza movimientos de succión fisiológicos, lo cual contribuye a un desarrollo facial armónico.
Aquí hay algunos consejos para la transición del biberón a la taza:
- Disminuye el uso del biberón de forma progresiva: Sobre los 6 meses de vida, una vez iniciada la alimentación complementaria, empieza a ofrecer la taza al bebé, no con la intención de reemplazar el biberón o disminuir las tomas, sino para que se vaya acostumbrando a manipularla y la incorpore como parte de su rutina de alimentación.
- Establece una rutina de sueño: La rutina de sueño les hace identificar el momento de dormir y ayuda a calmarlos.
- Elimina el biberón del desayuno: A partir de los 12 meses, se debe cambiar la succión en tetinas por deglución, es decir, si tu hijo/a toma varios biberones al día, comienza por eliminar el biberón del desayuno y ofrécele la leche en taza. En general, el último biberón que se retira es el nocturno.
El niño/a que tiene varios despertares nocturnos y toma biberones, no por hambre, sino para calmarse y conciliar de nuevo el sueño. Esta situación es agotadora para los padres pues, en muchas ocasiones, no llegan a dormir más de dos horas seguidas.
Estrategias Adicionales para el Destete Nocturno
Aquí te dejamos algunas estrategias adicionales a considerar:
- Mamá está cansada: Se informa al niño que mamá está muy cansada y necesita dormir por las noches. Se informa a la vez de que se le quiere igual y que se le acompañará igual a la hora de dormir pero que no habrá teta por la noche.
- La luna y la teta duermen: Con niños de más de dos años se les puede intentar explicar que cuando “sale” la luna (o las estrellas) la teta también se va a dormir y, por tanto, no hay teta cuando está oscuro.
- Papá al rescate: Esta opción es sólo válida para parejas MUY implicadas, con recursos, imaginación y mucha, mucha paciencia; porque normalmente los niños no aceptan demasiado bien que sea la pareja la que se ocupe y suelen protestar mucho y hasta evitar el contacto físico. Hay dos opciones para la madre: puede seguir durmiendo en la misma habitación con la pareja y el niño o se va a dormir temporalmente en otra habitación.
Los niños van a aprender a dormir sin pedir pecho o no pedirlo durante los microdesperartes nocturnos. Hay que ser conscientes de que es posible que, aún después de hacer este esfuerzo, una vez regrese la madre, el niño vuelva a pedir teta por la noche.
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Problemas Asociados al Uso Prolongado del Biberón
Los profesionales de pediatría aconsejan retirar el biberón hacia los 18 meses porque su uso prolongado puede conllevar:
- Ingesta excesiva de leche en detrimento de otros alimentos, por lo que puede sufrir déficit de algunos nutrientes esenciales como hierro, causándole anemia ferropénica.
- Problemas en el desarrollo del habla debido a que tener continuamente la tetina del biberón o del chupete dificulta la práctica del lenguaje. Además, si se produce una malposición de la colocación de los dientes y la lengua a causa de la succión prolongada será necesaria la intervención de un logopeda.
- Problemas con la mordida. La succión prologada produce un estrechamiento maxilar que impide que los dientes superiores lleguen a contactar con los inferiores, provocando mordida abierta. También puede causar mordida cruzada, que requerirá ortodoncia de mayor.
- Obesidad. El biberón, además de para alimentarse, es un juguete.
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