¿Cuánto Pesa un Bebé a las 14 Semanas de Gestación?

03.12.2025

Tu bebé continúa su desarrollo en la semana 14 de embarazo. Su aspecto físico cambia de semana en semana. En esta semana se inicia el segundo trimestre del embarazo; el feto sigue creciendo muy rápido y cambiando progresivamente su aspecto.

Desarrollo Físico del Bebé en la Semana 14

Ahora sus ojos están más centrados en su carita y el cuello se ha alargado. En la semana 14 de embarazo, las orejas del feto se encuentran implantadas a ambos lados de la cabeza y también los ojos se han acercado; es decir, el bebé tiene ya una carita casi perfecta, tanto que ya se distingue el puente de la nariz. Incluso se puede ver que hace algunos pequeños gestos. Además, el cuello se ha alargado y el mentón ya no descansa sobre el pecho. De todas formas su cabeza sigue siendo mucho más grande en relación al cuerpo y así será incluso años después de su nacimiento.

Si a la madre le hicieran una ecografía en la semana 14 de embarazo, el médico podría diferenciar las aurículas de los ventrículos. Su hígado es aún muy grande, porque tiene que fabricar células sanguíneas, aunque desde esta semana aproximadamente en esta tarea cuenta con la colaboración de la médula, que tendrá que asumir este papel cuando el bebé nazca. Su piel sigue siendo tan sumamente fina que a través de ella se pueden ver algunos de los órganos internos y los vasos sanguíneos.

“Los esbozos de los dientes permanentes se forman durante el tercer mes de vida intrauterina y permanecen latentes hasta aproximadamente el sexto año de vida postnatal”.

Ahora, ya sí que sí, se puede ver si tu pequeño es un niño o una niña por ecografía. Como nos cuenta la doctora Mónica Gutiérrez “Hasta la semana 9ª desde la última regla, no hay diferencia en los genitales externos del embrión.

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El cuerpo empieza a crecer algo más rápido y muy lentamente la diferencia entre cabeza y cuerpo será algo menor. Los brazos ya alcanzan la proporción que tendrán siempre en relación al cuerpo. Aparecen los labios en la boca. La piel es todavía muy fina pero ya no es tan transparente, y el vello que había empezado a aparecer está más formado. Los músculos de la cara están más desarrollados. Al mismo tiempo el sistema neuro-muscular es cada vez más activo. El feto ya empieza a realizar algunas muecas, abre la boca por periodos más alargados de forma parecida a un bostezo.

Todavía falta para que tenga el reflejo de succión, aunque los movimientos son tan variados que ocasionalmente se puede meter ya el pulgar en la boca. El paso de líquido es fundamental para todas las vísceras huecas, como el tubo digestivo en general. De hecho, es la presión física la que hace que las células produzcan factores de crecimiento, unas proteinas que actúan estimulando el crecimiento. Si no pasase líquido el tubo digestivo se atrofiaría.

Tamaño y Peso del Bebé a las 14 Semanas

El tamaño de un bebé en la semana 14 de gestación es de unos 9 cm y pesa alrededor de 25 g.

Entramos en el cuarto mes de embarazo, es decir, en el segundo trimestre de tu embarazo. En esta semana ya no hablamos de la longitud total del feto, sino que se miden independientemente cabeza, abdomen y fémur. Si lo observaras de cerca notarías que le está apareciendo por todo el cuerpo un vello muy finito que se llama lanugo. En la cabeza se mide el diámetro biparietal y la circunferencia cefálica; en el abdomen el diámetro abdominal transverso y la circunferencia abdominal y en el fémur, su longitud. La cabeza sigue estando flexionada, de tal forma que la barbilla está constantemente tocando el pecho. Aparecen los labios en la boca.

El tamaño del feto en las primeras 6 semanas es tan pequeño que apenas se nota. De hecho, el abdomen de las mamás todavía es muy poco prominente y no es muy diferente a la hinchazón después de una buena comilona.

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  • Semana 4-10: En las primeras diez semanas, el feto pasa de ser del tamaño de una semilla de amapola a aproximadamente el tamaño de una pequeña judía o habichuela. Aunque todavía es muy pequeño, este es un período crítico de desarrollo.
  • Semana 11-13: El tamaño de un feto de tres meses es de alrededor de 7.4 cm y pesa cerca de 23 gramos.
  • Semana 14-17: Durante estas semanas, el peso aumenta a unos 140g en la semana 17.
  • Semana 18-21: El feto ahora comienza a moverse más y es posible que la mamá empiece a notarlo.
  • Semana 22-26: El tamaño del feto en este periodo es comparable al de un coco pequeño.

En el tercer trimestre, el abdomen de la mamá se vuelve cada vez más voluminoso y es cuando puede empezar a ser más difícil dormir en el embarazo, debido al peso y a la incomodidad de la barriga.

  • Semana 38-40: En las últimas semanas, el feto se prepara para el nacimiento.

¿Cuánto crece un feto por semana y cómo se puede averiguar este dato? Esta es una pregunta muy habitual de las futuras mamás y papás. El peso fetal se puede estimar mediante ecografías en el embarazo y mediciones de la circunferencia abdominal, la longitud del fémur y la circunferencia de la cabeza que se realizan en las diferentes pruebas durante el embarazo.

Si lo que quieres es una opción que te permita hacer el cálculo aproximado por tu cuenta, una fórmula común para calcular lo que debería pesar tu bebé en cada mes, es la tabla de Dexeus. Según la regla de Dexeus, los fetos crecen duplicando su peso cada 28 días (mes lunar) entre el tercer y sexto mes.

Por supuesto, no hay que tomar los valores de esta tabla como valores exactos puesto que hay que recordar que cada embarazo es único y que ni todos los bebés nacen con el mismo peso ni se desarrollan a la misma velocidad. El seguimiento del tamaño y peso del feto por semanas es una parte muy importante del cuidado prenatal. Proporciona información valiosa sobre la salud y el desarrollo del bebé pero siempre hay que tener presente que las cifras son aproximadas y cada embarazo es único.

Y si quieres saber cuál es el peso de tu bebé una vez lo tengas en tus brazos, te recomendamos hacerte con una Báscula para Bebés y Adultos digital de gran precisión de Suavinex. Con este dispositivo Smart podrás controlar el desarrollo de tu chiquitín de forma sencilla y precisa. Cuenta con una bandeja de medición que se monta y desmonta rápidamente, por lo que no solo es apta para bebés sino también para niños mayores y adultos.

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Pruebas y Cambios en la Madre

En la semana 14 puede que tu médico te dé cita para un análisis de múltiple marcador. Este análisis es el que te proporciona información sobre las probabilidades de que el bebé tenga síndrome de Down o alguna otra anomalía cromosómica. Generalmente se realiza entre las semanas 14 y 20 del embarazo.

Quizás tú doctor te recomiende una amniocentesis, que se hace durante las semanas 14 y 20 del embarazo, si tienes un historial familiar de defectos congénitos o si tienes más de 35 años. Para la prueba de síndrome de Down se introduce una aguja muy fina en el líquido amniótico que rodea al bebé para extraer una muestra que se envía a analizar. Con la amniocentesis se corre un riesgo muy pequeño de inducir un aborto espontáneo. Por lo tanto, habla con tu médico acerca de tus preocupaciones, de los riesgos y de las ventajas de la prueba.

La madre sigue aún sin notar los movimientos y pataditas del bebé que crece dentro de ella, pero ya se mueve bastante, abre los brazos, los agita. Es probable que al aumentar la temperatura basal de su cuerpo la mujer note calor y que aumenta su transpiración.

“No existe un tratamiento plenamente eficaz con el que se pueda asegurar con rotundidad que las estrías no aparecerán. Las cremas con centella asiática, rosa mosqueta y otros preparados que favorecen la síntesis del colágeno y de la elastina pueden ser de utilidad.

La anemia ferropénica es muy frecuente en el embarazo y puede provocar un gran cansancio. Las legumbres y verduras son ricas en hierro no hemo. Ambos se diferencian en el aprovechamiento que el organismo hace de ellos.

“Durante la gestación la madre acumula hierro para poder hacer frente a la pérdida de sangre que tendrá lugar durante el parto. El bebé también acumula reservas que irá utilizando durante los 9 meses de crecimiento en el interior de su madre y en los primeros meses de vida. A través de la alimentación, la madre debe aportar seis veces más de hierro (cerca de 30 mg desde el segundo trimestre), ya que solo el 15% del hierro procedentes de carnes y el 5% de frutas y verduras logra atravesar la pared intestinal en el proceso de digestión y ser aprovechado por el organismo de la madre y del feto.

A medida que el útero crece, con el bebé dentro presiona sobre las venas de la pelvis y dificulta el retorno venoso de la madre. Las consecuencias son casi siempre bien visibles y a veces dolorosas: las varices. El movimiento del pie es el mejor estímulo natural para impulsar la sangre hacia arriba y activar el sistema circulatorio. Si por tu trabajo te ves obligada a permanecer de pie, intentar moverlos. Puedes practicar este movimiento: en posición de "firmes", levántate sobre las puntas de los pies unas 20 veces.

Una de tus preocupaciones ahora que estás embarazada es el correcto desarrollo de tu bebé. Y en tu alimentación tienes una aliada. Ya sabes que todo lo que tú comas repercute en la salud de tu bebé, ahora y cuando sea mayor. Las investigaciones así lo aseguran. El desarrollo del cerebro de tu bebé es un proceso complejo que comienza ya en las primeras semanas del embarazo continúa a lo largo de la gestación y no finaliza en el parto, sino años después de su nacimiento. Durante el embarazo, tu bebé recibe algunos estímulos: notará cómo acaricias tu tripa, podrá oír tu voz, “degustar” sabores… Al nacer, llega a un mundo lleno de luz, ruido, olores….

Si observamos una ecografía de las primeras semanas de embarazo, cuando el bebé es un embrión de cuatro o cinco semanas, a ambos lados de lo que en pocos días se convertirá en su cabeza, ya se perciben unas diminutas manchas negras.

Todos los órganos y extremidades están formados. Además del "entrenamiento" de las diferentes capacidades, la única tarea principal que le queda al feto en esta fase es la de crecer, crecer y crecer. Ahora se trata sobre todo del cuerpo: el crecimiento de la cabeza se va ralentizando de modo que las proporciones cada vez son más "normales". Las piernas y el cuello también han crecido un poco.

De los muchos movimientos que está haciendo tu bebé, seguramente todavía no percibas nada, porque todavía es demasiado pequeño. La aparición de sensaciones en el abdomen casi siempre deben atribuirse a los procesos del propio cuerpo, como el intestino. Las madres que ya tienen hijos pueden percibir pronto un suave revoloteo en el útero; no obstante, muchas embarazadas no perciben el bebé antes de la 20.ª semana de embarazo.

El crecimiento del útero ahora también puede manifestarse como una pequeña barriguita. Por cierto, es un mito que la forma del vientre permita sacar conclusiones sobre el sexo del bebé. La forma depende de la complexión de la mujer y de si ha estado embarazada anteriormente. ¿Todavía no puedes ver nada? Tampoco es nada anormal, ya que hasta la 16.ª semana de embarazo, el útero todavía dispone de mucho espacio hacia arriba. Puede ser que, aunque tu cintura desaparezca un poco, (todavía) no se pueda ver la barriguita hacia delante. El aumento de peso sigue siendo algo muy personal. Para mujeres con exceso de peso, un aumento de aproximadamente 1,3 kg/mes es algo "normal". En cambio, en el caso de mujeres de bajo peso, pueden ser hasta 2,5 kg/mes, y todas las demás mujeres se mueven entre estos dos valores. Sin embargo, a fin de prevenir las estrías, resulta más ventajoso un aumento lento que uno rápido. Si engordaras mucho repentinamente y, sobre todo, si observaras más retenciones de agua, lo mejor es consultar la causa con tu médico. También se podría tratar, por ejemplo, de problemas relacionados con los riñones.

La mayor producción de estrógeno puede provocar que estés algo más intranquila y que duermas peor. Además, se va a producir un gran cambio: también se puede producir cierto nerviosismo. A lo mejor, tu pareja en este momento todavía no percibe muchos de estos cambios físicos y emocionales radicales, por lo que os puede ayudar hablar de ellos para dominar la situación juntos y uniros aún más como pareja.

Ya estás en la semana 13. La placenta sintetiza estrógenos (hormonas sexuales femeninas) que son muy importantes para que tu bebé se quede bien pegadito a tu tripa durante el resto del embarazo, y prepara el desarrollo de tus pechos para la lactancia. Otra de las sustancias vitales es el lactógeno placentario que controla el metabolismo materno y estimula el crecimiento del bebé. Estas hormonas también aseguran que tu cuerpo vaya atravesando los cambios adecuados en el embarazo. El bebé, él o ella, sigue desarrollándose paso a paso. Sus labios y nariz ya se han formado completamente, en esta semana ya es capaz de desarrollar expresiones faciales complejas. En la semana 14 entramos en el segundo trimestre del embarazo. Ya están presentes las papilas gustativas de la boca y la lengua. Todas las estructuras básicas de su cuerpo están ya formadas, aunque en miniatura, y a partir de ahora su cuerpo empieza a crecer más rápidamente que la cabeza; al final de esta semana sus brazos se habrán alargado y se verán proporcionados. Llegando a la semana 15, ya está en marcha el desarrollo de los dientes, el bebé crece muy rápidamente y empieza a enderezarse de su posición encorvada. Ahora ya está todo en su sitio y debidamente formado, por lo que durante el resto del embarazo los órganos del cuerpo sólo les queda madurar. Ahora mide aproximadamente 12 cm y pesa unos 70 gr.

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